NAMASTÉ



"Yo honro el lugar dentro de ti donde el Universo entero reside. Yo honro el lugar dentro de ti de amor y luz, de verdad, y paz. Yo honro el lugar dentro de ti donde cuando tú estás en ese punto tuyo, y yo estoy en ese punto mío, somos sólo Uno."


Un día me levanté y ví que algo había cambiado a mi alrededor, en mi. Me inundaba una serena sensación de Paz y Amor por todo lo creado. Una simple florecilla me parecía entonces lo más hermoso y más grande en su perfección. La sonrisa de un niño, las lágrimas de un anciano... Mirarme a mi misma en el espejo... El mundo en sí parecía tener colores de recién pintado.

Al principio, yo no entendía a que podía deberse aquel cambio que sólo yo parecía ver. Nadie a mi alrededor parecía ser consciente de que todo a su lado brillaba de otra manera excepto yo. Llegue incluso a pensar si no estaría volviéndome loca, pero no. Simplemente había tomado conciencia de quien soy.

Poco a poco, al principio con paso inseguro y un tanto sola, fui iniciando mi camino. Buscaba a ciegas información en los sitios mas insospechados. Era como si una voz interior me guiase. (No puedo dejar de sonreír ante este comentario: "una voz interior".) Lejos estaba entonces de saber que era precisamente eso lo que me impulsaba a seguir.

Pronto comencé a conocer a gente que se encontraban en mi misma situación. Pronto comenzaron a aparecer en mi vida personas, Almas de Luz, que me fueron guiando, ayudando, consolando cuando tropezaba y caía y empujándome cuando parecía que iba a desistir en mi labor.

Comprendí que significaba haber DESPERTADO. Comprendí la tarea que tenía por delante para llevar a buen puerto la misión que se me encomendó. Aprendí lo ya sabido de nuevo, como si fuera de nuevo un bebe recién nacido. Viaje en mis sueños a las ciudades de sanación.

Ahora sé que soy Amor porque provengo del AMOR del PADRE y que como tal, estoy para difundir ese mismo Amor por todo lo que ÉL creó. Que mi meta está en ir evolucionando hacía la perfección y en ayudar a aquellos de nuestros hermanos que comiencen su caminar como un día fui ayudada yo.


*********


Por todo esto puedo y debo deciros:


Yo soy Drisana, la hija del Sol.


Ese es el significado de mi nombre, al menos el nombre más antiguo que recuerdo haber tenido en esta dimensión desde la primera vez que encarne en mi amada Lemuria.


En este aquí y ahora he vuelto de renacer, he despertado a la verdad y he recordado. Me he reconocido en cada un@ de mis herman@s. He reaprendido a amar al Padre-Madre y a toda su Sagrada y Divina Creación.


Y he sentido el llamado ancestral que anclado en lo más profundo de mi Esencia, me empuja a ayudar e iluminar desde la humildad de mi Ser y como persona humana, al resto de mis herman@s que ya están despertando.


Es tiempo de volver a Ser aquello que tan profundamente duerme dentro de nosotr@s. Tiempo de abrir los ojos del Alma, de avivar la llama imperecedera del AMOR Incondicional que se guarda en la cámara mas secreta de nuestros corazones. Tiempo de reconocer nuestra parte Divina. Tiempo de entender que como parte de la más Pura Luz del PADRE, tenemos un trabajo que hacer, una misión que cumplir.


Es tiempo de regresar al Hogar.


¡Despertar!


Llegó la hora de volver a ser Unidad con el UNO y de brillar con su Infinita Luz.


Desde la LUZ y con el AMOR más puro y profundo, os pido que repitáis conmigo:


YO SOY el/la que YO SOY y como tal me manifiesto en la Serena Paz, la Pura Luz y el Infinito Amor Incondicional del PADRE-MADRE.


YO SOY el/la que YO SOY



Que la LUZ del PADRE ilumine siempre nuestros corazones y junto con sus Ángeles y Arcángeles, seamos dignos y capaces de llegar al mismo centro de SU corazón,


La Paz y el Amor con nosotros.


Drisana

lunes, 11 de diciembre de 2017

EL DIVINO CANTO DE DIOS - Poema de “El Bhagavad Gita”



EL DIVINO CANTO DE DIOS
Poema de “El Bhagavad Gita”


¿Por qué te preocupas sin motivo?
¿A quién temes sin razón?
¿Quién te podría matar?

El alma no nace, ni muere.
Cualquier cosa que pase, pasará por tu bien;
Lo que esté sucediendo, está sucediendo para bien;
Lo que vaya a pasar, también pasará para bien.
No debes lamentarte por el pasado
No debes preocuparte por el futuro
El presente esta sucediendo…
¿Qué perdida te hace llorar?
¿Qué has traído contigo?
¿Qué crees que has perdido?
¿Qué has producido?
¿Qué piensas que se ha destruido?

No has dado nada
No has traído nada contigo
Cualquier cosa que poseas, la has recibido aquí
Cualquier cosa que hayas tomado, la tomaste de Dios.
Lo que sea que hayas dado, se lo has dado a Él.
Llegaste con las manos vacías
Y regresaras con las manos vacías.
Cualquier cosa que poseas hoy, pertenecía a otra persona el día de ayer, 
y  pertenecerá a otra el día de mañana
Erróneamente has disfrutado de la idea  de que eso te pertenece
Es esta falsa felicidad la causa de tus penas
El cambio es la ley del universo
Lo que consideras como muerte es en realidad la vida
En cualquier momento puedes ser un millonario y en el siguiente puedes caer en pobreza
Tuyo y mio, grande y pequeño borra esas ideas de tu mente
Entonces todo te pertenecerá y  serás dueños de todo
Este cuerpo no te pertenece tampoco eres de ese cuerpo
El cuerpo esta hecho de fuego, agua, aire, tierra y éter, y retornara en estos elementos
Pero el alma es permanente – así que ¿Quién eres tu?
Dedica tu ser a Dios
El es el único en el que debes confiar
Quienes conocen esta verdad son para siempre libres de temor, preocupación y dolor
Hagas lo que hagas, hazlo como una ofrenda a Dios
Esto te llevara a experimentar de la alegría, la libertad y la vida por siempre.


Poema de “El Bhagavad Gita”

* - El Divino Canto de Dios



*El Bhagavad Gita pertenece a un extenso poema épico, el Mahabharata, y se le considera uno de los clásicos religiosos más importantes del mundo.

Estas enseñanzas ancestrales no contradicen otros credos sino que se complementan, porque en el fondo todos los libros sagrados remiten a una misma realidad espiritual.

MIRA EN TI MISMO, por Darío Lostado


MIRA EN TI MISMO,
por Darío Lostado

El sabio Confuncio hace unas útiles y prácticas reflexiones:

Si alguien ama a los otros y no es amado, debe examinar si su amor y bondad es perfecta.

Si alguien gobierna a otros y no logra mejorar su conducta, debe examinar si su prudencia es perfecta.

Si alguien es cortés y no es correspondido en su cortesía, debe examinar si su respeto hacia los otros es perfecto.

Si alguien, con sus actos no alcanza el fin que se propone, debe examinar y buscar en su propia conducta la causa de su fracaso.

Confuncio quiere indicarnos, en esencia, que la causa de que nuestra relación con los demás no sea adecuada y correcta, está en nosotros mismos.

Darío Lostado
(Mensajes Para Elevar La Conciencia)

sábado, 9 de diciembre de 2017

RELACIONES ÁLMICAS, por Ángel Pavón


RELACIONES ÁLMICAS, 
por Ángel Pavón

En la vida, y a lo largo de nuestra existencia, se dan numerosos procesos evolutivos, unos conscientes y otros inconscientes, todo depende de nuestro estado de consciencia.

Uno de estos procesos  es el reencuentro de almas, que nada tiene que ver con lo que conocemos de almas gemelas, sino que se trata de la conexión entre dos almas que en un pasado cercano o lejano ya estuvieron unidas y que, de nuevo, el Universo necesita que así sea, para dar el salto final a éstas o a una de ellas, así como para implantar en la vida  las semillas de luz y esperanza para el bien de la humanidad, procedentes éstas de la unión y amor entre ambas almas; no hay otra forma de que esto sea posible.

Se trata de una fuerte conexión de Ser a Ser, de Alma a Alma, de Corazón a Corazón, y la mejor manera de prepararnos para ello es tener consciencia universal, dejarte fluir con confianza y, sobre todo, cuando una de las dos almas está más dormida, pues es el confiar en la otra y dejarte guiar por ese “Ser especial” que ha llegado a tu vida.

Normalmente, casi siempre se dan estos casos en los que una de las dos almas está más dormida y necesita de la otra para terminar de despertar y así comenzar las dos juntas con su  misión universal, que les fue otorgada antes de su venida a esta vida y con la que ambos se comprometieron como seres de luz con cuerpo físico por el bien de la humanidad.

Estas relaciones álmicas son excelentes, son grandes regalos  del universo, son relaciones en las que ambas partes se unifican para formar un solo Ser, aunque eso sí, sin perder libertad ni individualidad. Estas relaciones hacen despertar todos nuestros sentidos, nos ayudan a despertar y reconocer nuestras capacidades y cualidades innatas. Nos ayudan a ser dueños de nuestra vida y de nuestra verdadera identidad. Somos responsables de nuestra felicidad. Nos colman de amor y bienaventuranzas.

Son relaciones muy especiales, aunque al principio cuesten  un poco, por todo el proceso alquímico interno que se produce entre ambas almas desde el momento que se reencuentran y se unen. A veces, ninguna de las dos son conscientes de ello, pero  -pasado este tiempo alquímico- aparece el equilibrio, la armonía,  la plenitud, la belleza, la perfección y la “iluminación”.

Hay veces que estas relaciones no se dan, por motivos personales o familiares, ya que nos dejamos arrastrar más por la opinión de  los familiares, que actúan muchas veces de forma egoísta. Y, otras veces, por nuestra mente y emociones que nos hace dudar, desconfiar ante la belleza y el amor correspondido. Nos pone en un estado de comodidad y pasividad y se va dejando pasar el tiempo, mientras en el otro plano están esperando nuestra actuación para el bien universal.

El universo, como siempre, respeta la opinión que tomemos  y no fuerza situaciones, pues se guía por la ley del libre albedrío. Esperará pacientemente durante toda la vida,  incluso hasta otra ocasión, en que pueda repetirse este  reencuentro, si en este no se da.

Estas relaciones álmicas son unos mágicos espejos en el que  uno puede verse en el otro, siendo esta una visión interior de nuestra propia sabiduría, espiritualidad y evolución, y donde podemos ver todas nuestras cualidades, incluso aquellas ocultas  y olvidadas por desprecio o desvaloración propia, o de terceras personas. También podemos ver nuestras luces y sombras  (si es que se ha adquirido alguna al coger un cuerpo físico), para seguir perfeccionándonos con la ayuda del otro.

Estas relaciones pasan por un proceso que lleva su tiempo,  debido a la alquimia interior que se desarrolla en ellas,  para poder reconocerse ambas almas mutuamente. El fundamento de estas relaciones es estar presente y consciente para sí mismo y para el otro por lo que, a través de la meditación, nos conectamos con lo más profundo de nuestro Ser y del otro y, a la vez, con lo más sutil y amoroso del Universo, alimentándonos desde el interior.

Cada uno tiene su camino en la vida y cumple su misión, aunque ambos se acompañen en el recorrido, ya que el objetivo es el mismo y uno complementa al otro, pero cada uno actuando desde sí. Ambos se encuentran conectados con la esencia y magia de la vida. Ambos están inmersos en la plenitud y el bienestar. Ambos están llenos de amor y respeto. Y ambos participan de un mismo objetivo, que es el que ha sido trazado por el Universo para ellos de forma especial, y que nadie más puede cumplirlo, tan sólo ellos, unidos en amor.

En ambos, tras la fusión alquímica, comienza un gran despertar interior.Una magnífica evolución personal, despierta todo el potencial de sabiduría guardado en el interior. Se desarrolla la creatividad, porque así es la vida. Hay compromiso entre ambos,  y entre ambos con la vida, la espiritualidad, con la existencia de todo y todos, incluso de los planos superiores.

Son estas relaciones en las que reina la intimidad, sinceridad, verdad, complicidad, transparencia, respeto, y comunicación, siendo ésta muy importante – ya que el alma va a nutrirse de la comunicación que haya entre ambas partes, incluso de la comunicación silenciosa de la mirada o de un abrazo.

Estas comunicaciones son para ayudarnos a seguir mejorando y evolucionando, por lo que también hay que expresar con consciencia aquellos aspectos negativos a trabajar, para que con  la ayuda de la otra parte, y de la alquimia divina, sea todo ello transformado en el opuesto de forma positiva, es decir,  expresar los propios temores, dudas, miedos, traumas, dolor, necesidades, deseos, pensamientos, fantasías, etc.

Este hecho de “desnudarse” desde el corazón, hará sacar del interior residuos, que puede que lleven mucho tiempo ahí  y que ya es hora de eliminar. Hará también derribar barreras negativas impuestas por nosotros mismos, como mecanismo de defensa ante el ataque e incomprensión de los demás. En definitiva, todo esto nos ayudará a conectar con nuestra propia autenticidad

Además de la alquimia de las almas, también hay una alquimia  de la propia relación, ya que en dicha integración-fusión de  ambas personas, nace una co-evolución, y esta desarrolla la  semilla de la “iluminación”, que germinará el matrimonio  alquímico en el que seguirán con plena consciencia su camino  de conocimiento, exploración, transformación y  descubrimiento del otro. Un vínculo éste, que se renueva constantemente, ya que de él, sin hacer nada más, están  ayudando a la humanidad, a través de toda esa luz-energía-información que se expande en forma de ondas por el espacio, y que llega a todo y a todos, en cualquier parte del Universo.

Estas relaciones álmicas están basadas en la amistad, amor, confianza, admiración, sencillez, sinceridad, verdad y vínculo por el bien común.  En toda relación, ya sea álmica o no lo sea, debe de haber una valoración recíproca, confianza en el otro y comunicación, mucha comunicación. El dar con una relación álmica es un gran regalo, pero también lo son todas las demás relaciones en las que se dan cualidades positivas y reina la felicidad.



Angel Pavón  






A PARTIR DE MAÑANA


A PARTIR DE MAÑANA

Hoy he decidido pensar en la vida…¡¡¡En mi vida!!! He decidido que a partir de mañana voy a cambiar algunos hábitos para ser cada día, un poco más feliz.

Para empezar, no voy a mirar atrás. Lo que pasó ya es pasado, si me equivoqué … ya no puedo corregirlo. Entonces, ¿para que remover el pasado? 

Pero si reflexionar sobre los errores para aprender de mi ayer. No todas las personas que amo me corresponden como a mí me gustaría. ¿Bueno, y qué?…

A partir de mañana, seguiré  amándolas, pero sin intentar cambiarlas. 

Es posible que si fuesen como yo quiero … dejasen de ser las personas que amo.

Debo cambiar yo…mi forma de verlas…respetar como son!…

¡¡¡No pienso desistir de mis sueños!!!A partir de mañana, voy a luchar con más fuerza para que se cumplan. Pero de forma diferente.

No responsabilizaré a  nadie de mi felicidad.¡¡YO SOY EL UNICO RESPONSABLE

¡¡Voy a ser feliz ahora!! No me voy a deprimir porque lo que espero no sucede, o porque no me dicen lo que quiero oír.

Los problemas sin resolver y los que vendrán, los resolveré si Puedo; y si no puedo, no me crearán tensiones ni ansiedad.

Dejaré de sufrir por lo que no puedo tener, por lo que no me dicen o hacen, por el tiempo que no tengo y por pensar siempre lo peor.

A partir de mañana solo voy a pensar en las cosas positivas.

A partir de mañana, no abusare de los hombros de mis amigos, en vez de ser una carga inconformista, me uniré a ellos para reír, cantar, y participar de su alegría y sus problemas.

Intentaré ser yo mismo sin jugar a ser perfecto, sin sonreír por compromiso, ni decir palabras o frases que ellos quieren oír. ¡¡SERÉ YO!!

A partir de mañana voy a vivir mi vida “SIN MIEDOS”.

No voy a continuar esperando …

A partir de mañana cuando nos encontremos, te daré aquél abrazo que no te di, y te diré aquellas palabras que no te dije … ¡¡Te quiero amigo mío!!

¡¡A PARTIR DE MAÑANA!! … Agradeceré a quien corresponda, por los días de regalo que sigo teniendo, y por la oportunidad de seguir aprendiendo y hacerme mejor persona.


Autor desconocido.

viernes, 8 de diciembre de 2017

CLAVOS QUE DEJAN HUELLA (Sobre aprender a amar a los demás como deseamos que nos amen)


CLAVOS QUE DEJAN HUELLA
(Sobre aprender a amar a los demás como deseamos que nos amen)

Esta es la historia de un muchachito que tenía muy mal carácter.

Su padre le dió una bolsa de clavos y le dijo que cada vez que perdiera la paciencia, debería clavar un clavo detrás de la puerta.

El primer día, el muchacho clavo 37 clavos detrás de la puerta. Las semanas que siguieron, a medida que él aprendía a controlar su genio, clavaba cada vez menos clavos detrás de la puerta.

Un día descubrió que era más fácil controlar su genio que clavar clavos detrás de la puerta. Llegó el día en que pudo controlar su carácter durante todo el día.

Después de informar a su padre, este le sugirió que retirara un clavo cada día que lograra controlar su carácter. Los días pasaron y el joven pudo anunciar a su padre que no quedaban más clavos para retirar de la puerta…

Su padre lo tomó de la mano y lo llevó hasta la puerta. Le dijo: “has trabajado duro, hijo mío, pero mira todos esos hoyos en la puerta… Nunca más será la misma. Cada vez que tu pierdes la paciencia, dejas cicatrices exactamente como las que aquí ves. Tú puedes insultar a alguien y retirar lo dicho, pero del modo como se lo digas lo devastará, y la cicatriz perdurará para siempre. Una ofensa verbal es tan dañina como una ofensa física”.

jueves, 7 de diciembre de 2017

EL CUENTO DE LA SOLIDARIDAD, por Kurt Kaufer


EL CUENTO DE LA SOLIDARIDAD
por Kurt Kaufer

Dime cuánto pesa un copo de nieve -, preguntó un colibrí a una paloma.

– Nada -, fue la respuesta.

– Si es así, he de contarte una historia -, dijo el colibrí.

“Me posé en la rama de un pino, cerca de su tronco. Empezaba a nevar, no era nieve de una gran tempestad, era como un sueño sin ninguna herida ni violencia. Como no tenía nada que hacer empecé a contar los copos mientras caían sobre las ramas de mi tronco. El número exacto fue 1141952. Cuando cayó el siguiente copo (sin peso, como tú dices) la rama se rompió.”

Dicho esto, el colibrí levantó el vuelo.

La paloma, una autoridad en la materia desde los tiempos de Noé, se paró a reflexionar y, pasados unos minutos, se dijo:

– Quizá sea sólo necesaria la colaboración de una persona más para que la solidaridad se abra camino en el mundo.


Kurt Kaufer
Jatun Sunqu "Corazón Grande"



*La solidaridad, todo el mundo sabe lo que es pero no todos la practican. Aceptar como nuestro el problema ajeno, desprendernos de lo nuestro en favor del otro, es no sólo una virtud sino la única vía de supervivencia que le queda al hombre y al mundo como colectividad.
Es hermoso ser solidario por amor pero a falta de esto, y aunque parezca una paradoja, tendríamos que serlo por egoísmo.
Miguel Delibes en El Libro de la Solidaridad de Jatun Sunqu "Corazón grande"

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Creo que la solidaridad debe ser un tema diario a tener en cuenta, pero parece que se hace más evidente en este último mes del año donde todo son dispendios y despilfarro. Frente a aquellos que gastan en comida, bebida, regalos, vestidos de fiesta, nos encontramos cada vez con más personas que rayan la necesidad y la pobreza. Ahora, más que nunca, deberíamos de tomar conciencia de que siendo solidarios y compartiendo con los demás, todos podríamos ser un poco más felices en realidad. No son necesarios regalos costosos para decir "te quiero" a aquellos que amas, ni son necesarias grandes comidas y cenas en las que se tiran grandes cantidades de comida al final porque cuando nos sentamos a la mesa ya estamos llenos. Tampoco necesitamos gastar en fiestas o trajes lujosos que usaremos poco. La felicidad que puede proporcionarnos todas esas cosas materiales, es una felicidad efímera.

Sin embargo, compartir con los más necesitados, ayudar a los que nada tienen, es una felicidad que llena el corazón y el alma. Nada es comparable a una sonrisa agradecida, aunque sea una sonrisa tímida.

Donar juguetes, libros, ropa... Aportar en las campañas de recogida de alimentos para los más necesitados, es un maravilloso modo de ser solidarios. Por poco dinero, podemos hacer felices a otras personas, otros hermanos menos favorecidos que nosotros. Pero también se puede ser solidario regalando un poco de nuestro tiempo, visitando hospitales, ayudando a ancianos solitarios, ayudando en algún comedor social. Si os paráis cinco minutos a meditarlo, seguro que encontráis mil y una cosas con las que poder ser solidarios.

Y no olvideis que no es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita.

Ser feliz no es solo aparentarlo, ser feliz es compartir la felicidad con quienes más la necesitan.

¡Bendit@s seais, amad@s herman@s!


Carmen Drisana


martes, 5 de diciembre de 2017

OCEANO INTERIOR: Guia para meditación zen


OCEANO INTERIOR:
Guia para meditación zen

La segunda mitad del siglo XX ha sido testigo de la llegada de las tradiciones espirituales orientales a Occidente, entre ellas el Budismo Zen con su practica básica, la meditación zazen. Actualmente se cuentan por centenares los centros de meditación zen en Estados Unidos,Canadá y Europa. También en España se observa un crecimiento progresivo de centros zen y de personas que lo practican.

La práctica de la meditación zen está formando cada vez mas parte de nuestras costumbres. Sin lugar a dudas, este hecho está siendo muy positivo y tendrá una influencia cada vez mayor en nuestra manera de ser y de percibir la realidad.

El jardín secreto

Nuestra mente es a menudo parecida a un océano agitado en el que continuamente se agitan las olas de su actividad incesante: emociones contradictorias, pensamientos variados, sensaciones, expectativas, etc. La sociedad de consumo que sufrimos dirige nuestra atención hace la realidad externa, en pos de la adquisición de bienes y de información.

La industria del deseo excita nuestras ansias mostrándonos una zanahoria ilusoria magníficamente presentada por las agencias de publicidad. De esta manera la noria de nuestros días va girando y girando, año tras año, al mismo tiempo que la serenidad interior y el verdadero estado de felicidad se alejan cada vez más de nosotros.

En contraste, nuestro mundo interno permanece en la sombra. Nuestra mente es también como un jardín secreto abandonado en el que las zarzas y las malas hierbas, -los pensamientos obsesivos, las emociones perturbadoras, etc.-, crecen por doquier. Resultado de ello es un estado mental y emocional confuso, agitado, en definitiva, insatisfactorio.

Sentimos malestar pero no sabemos lo que nos pasa. “Lo que nos pasa es que no sabemos lo que nos pasa. Por eso nos pasa lo que nos pasa”, decía Ortega y Gasset. Para saber lo que nos pasa no tenemos más remedio que mirar dentro de nosotros mismos, comprendernos a nosotros mismos, hacernos íntimos con nosotros mismos, clarificar nuestras aspiraciones, simplificar nuestros deseos y encontrar el verdadero propósito de nuestra existencia. Esta es la mirada interna, el gran regalo que la meditación tiene reservado para cada uno de nosotros. 

Generando calma mental

Zazen, la meditación zen, es una práctica espiritual muy antigua que fue actualizada y utilizada por el Buda Sakiamuni como vía de acceso a un estado existencial caracterizado por una profunda serenidad y una lucidez aguda, gracias a las cuales pudo realizar la verdadera naturaleza de la existencia y liberarse así de las falsas representaciones creadas por la mente ilusoria.

Veamos en qué consiste una sesión de zazen. La agitación mental viene dada por la dispersión (desenfoque) de la atención. Lo primero que tenemos que hacer al comenzar una sesión de zazen es, pues, calmar la agitación mediante la concentración (enfoque) de la atención. Para ello, en primer lugar, enfocamos la atención sobre la postura corporal. Creamos una base corporal sólida doblando las piernas en loto o en medio loto, de forma que las dos rodillas en contacto con el suelo y las nalgas en contacto con el zafu (cojín para zazen) formen una base estable sobre la que pueda erguirse el tronco. Estiramos bien la columna vertebral. Relajamos los hombros. La cabeza permanece justo sobre los hombros, sin inclinarse hacia delante, detrás, izquierda o derecha. Dejamos caer los brazos a lo largo del cuerpo y disponemos la mano izquierda sobre la mano derecha, ambas pegadas al bajo vientre.

Una vez que nos hemos cerciorado de que la postura corporal es correcta y equilibrada, enfocamos la atención sobre la respiración. Enfocar la respiración sobre la respiración no quiere decir “controlar” la respiración. La respiración no necesita ser controlada. Sucede por ella misma. La inspiración sucede a la espiración y ésta a la inspiración siguiendo un ciclo natural en el que la voluntad de manipular sobra.

Simplemente permanece atento a la respiración como si tu atención fuera un corcho que flota sobre las olas de la inspiración y de la espiración. Eso sí, no dejes que tu atención sea atraída por nada que no sea la respiración. No luches contra las distracciones. Simplemente enfócate con determinación sobre la respiración. De esta forma, naturalmente, automáticamente, inconscientemente, tu actividad mental se calmará.

Nadando entre las aguas cristalinas

Cuando la superficie del agua de la mente está agitada es imposible observar el fondo. Todo se vuelve confuso. Sin embargo, cuando la superficie se ha calmado entonces puedes observar claramente el fondo y sus contenidos.

Una vez que sientas que tu mente se ha aquietado gracias a la concentración sobre la respiración, puedes abrir el campo de la atención gracias a la observación. Los principiantes deben ser muy cautelosos a la hora de pasar a la observación y deben asegurarse de que el nivel de concentración, o quietud, no sufre mengua. Puedes enfocar tu atención sobre las sensaciones: corporales, visuales, auditivas, gustativas, olfativas y tomar conciencia (observar) de cada una de ellas. Aquí debes tener mucho cuidado. ¿Por qué? 

Por lo general, la mente tenderá automáticamente a catalogar las sensaciones como agradables, desagradables y neutras.

Las sensaciones agradables generarán automáticamente una actitud emocional de apego, las desagradables de rechazo y las neutra de indiferencias. Cuando una ola se levanta, otras muchas la siguen inmediatamente y de esta forma puedes encontrarte de pronto en un mar agitado, zarandeado por las olas del apego y del rechazo. 

La observación sólo puede tener lugar desde la ecuanimidad de la concentración. Si sientes que estás perdiendo la ecuanimidad, debes abandonar inmediatamente la observación y volver a enfocar tu atención sólo en la respiración, de forma que la concentración y la quietud que la acompaña sean reforzadas.

La concentración (ecuanimidad) es el submarino mono-plaza que proporciona la protección necesaria para explorar (observar) la riquísima fauna y flora de nuestra conciencia, sin peligros.

Observando el color de las lentes

Si tu concentración es notable y durante un espacio de tiempo aceptable has estado explorando la riqueza de la actividad sensorial de tu mente, puedes dar un paso más y enfocar tu atención en tus actitudes emocionales. La amplia gama de emociones que los seres humanos somos capaces de experimentar tiene tres raíces principales: el rechazo y toda su familia (aversión, odio, antipatía, malevolencia, etc); el apego y toda su familia (aferramiento, simpatía, identificación, etc.) y la indiferencia y toda su familia (desinterés, etc.)Como se ha dicho ya, el rechazo suele acompañar a las sensaciones y pensamientos que la mente considera desagradables. El apego viene acompañando a las sensaciones y pensamientos considerados agradables y la indiferencia acompaña a las sensaciones y pensamientos considerados neutros.

Observar las actitudes emocionales a través de las cuales percibimos la realidad es una práctica sutil y difícil que necesita una cierta experiencia y un poder considerable de ecuanimidad. Se trata de tomar conciencia del color de las lentes a través de las cuales percibimos la realidad y, en la mayoría de los casos, una mente no entrenada es incapaz de discernir la realidad objetiva de su percepción subjetiva. 
Gracias a la práctica de la observación de las actitudes emocionales, la mente misma puede verse a sí misma con mayor objetividad y liberarse de las lentes coloreadas o, al menos, tomar conciencia del color (la deformación) a través del cual está percibiendo. Esta práctica genera una mayor ecuanimidad emocional y libera a la mente del penduleo extremo entre el apego ciego y el rechazo visceral.

Observando el observador

Si tu práctica de zazen evoluciona naturalmente a lo largo del tiempo, tarde o temprano te enfrentarás a la paradoja del observador observado. ¿Quién es el que observa? O mejor aún, ¿desdedónde parte la observación? Lo observado depende del punto de vista desde el que se observa. Según el punto desde el que parte la observación, la realidad observada será una u otra. En este nivel de zazen, puedes tomar conciencia de los contenidos mentales (programas, metaprogramas, sintaxis, etc.) o presupuestos inconscientes desde los que parten tu observación de la realidad que estás experimentando. 

Al tomar conciencia de ellos puedes darte cuenta al mismo tiempo hasta qué punto te sientes identificado (apegado) con ellos. Si, gracias a una observación ecuánime, permites que esa identificación emocional se disuelva, esos metaprogramas cognitivos perderán consistencia y podrás liberarte de ellos. De esta forma, al cambiar los presupuestos de tu observación, una nueva realidad aparecerá ante tus ojos.

Una vez en este punto, ya no podemos decir a ciencia cierta si es el observador el que observa la realidad o es la realidad la que observa al observador. Como decía Alan Watts, te experimentas a ti mismo “como una abertura a través de la cual el universo se observa a sí mismo”. En palabras de un maestro zen:

“Miro la flor
Y la flor se ve a si misma
a través de mí.
La flor me mira
Y me veo a mis mismo
A través de ella”.

Más allá del observador y de lo observado

Tu conciencia (la conciencia que el mundo toma de sí mismo a través de ti) no es tuya. Carece de propietario. Su naturaleza es su propia luz, gracias a la cual la realidad es lo que es en cada momento. Si has llegado hasta aquí tu mente iluminada verá que las cosas son lo que son y las aceptarás plenamente tal y como son. Si no has llegado hasta aquí, las cosas son lo que son aunque no lo veas ni lo aceptes.
Luz y sombra

Si te has sentado en zazen buscando la luz del espíritu no te extrañes si te encuentras de frente con tus propias sombras, con los aspectos más recónditos de tu inconsciente que permanecen ocultos a tu propia conciencia ordinaria. Un viejo maestro zen dijo: “La luz existe en la oscuridad, no veas sólo oscuridad. La oscuridad existe en la luz, no veas sólo luz. Luz y oscuridad depende la una de la otra como el paso de la pierna izquierda depende del paso de la pierna derecha”. La toma de consciencia de tu propia oscuridad y la aceptación de la misma son requisitos básicos para comenzar a poner un poco de luz en la sombra. 

De la misma manera que el reconocimiento de la propia ignorancia es el comienzo del camino hacia la sabiduría, el reconocimiento de la propia sombra es el comienzo del camino hacia la claridad. Cuida de no caer en actitudes extremas: no creas que por haber clarificado un par de cosas ya lo has clarificado todo, no creas que por que has encontrado zonas oscuras, toda tu mente es oscuridad. La oscuridad existe gracias a la luz que la percibe. 

Como decía el maestro Kodo Sawaki: “La oscuridad de la sombra del pino depende de la claridad de la luna”.

La guía y el guía

Esta guía para la meditación zen es como un pequeño mapa introductorio. No pienses que con él podrás iniciarte a la práctica de la meditación zen. Las instrucciones directas de un maestro zen son imprescindibles. La meditación zen es mucho más que una técnica de meditación y ni siquiera un grueso manual puede suplir la enseñanza directa de un maestro zen, de persona a persona, de corazón a corazón. 

El secreto de zazen no está tanto en la técnica como en la actitud (ética) con la que se practica.

Cuatro actitudes básicas

A la hora de abordar una sesión de zazen es importante cultivar cuatro actitudes básicas:

1. Actitud corporal. La posición corporal debe combinar dos aspectos: estabilidad y vigilia. La postura de zazen en loto o en semiloto es la que obtiene el mejor resultado de la relación estabilidad-vigilia. En cualquier caso, es fundamental que la postura te permita permanecer inmóvil y atento el mayor tiempo posible. A esto se le llama estabilidad. 

2. Actitud emocional. No te apeges ni rechaces emocionalmente ningún contenido de los que aparecen en tu campo de conciencia. Acepta cada sensación, emoción o pensamiento tal y como es, sin elegir ni rechazar. Si aparece en ti el apego o el rechazo, toma conciencia de que el apego o el rechazo ha surgido en ti y déjalos estar sin darles importancia. A esto se le llama ecuanimidad.

3. Actitud mental. No tomes partido ni por ni contra nada, sea lo que sea. No juzgues tus propios sentimientos, sensaciones o pensamientos. No digas: “Esto está bien, esto está mal”. Si aparecen juicios y valoraciones en tu mente, toma conciencia de los juicios y valoraciones que han surgido y déjalos estar sin darles importancia. A esto se le llama objetividad.

4. Actitud espiritual. No huyas ni persigas nada, sea lo que sea. No quieras alcanzar nada ni liberarte de nada, sea lo que sea. Simplemente quédate ahí, observando, aceptando que cada cosa es lo que es en este momento. A esto se le llama apertura interior.

Efectos de la meditación zen

No emprendas la práctica de zazen buscando resultados inmediatos.La meditación no es una máquina expendedora de refrescos. Enfócate en el presente y olvida el pasado y el futuro. Si continuas practicando cada día con perseverancia, sus efectos irán apareciendo sutil y paulatinamente. Entre ellos cabe destacar:

– Despertar. Las conciencias sensoriales se agudizan. El nivel de atención aumenta. La conciencia de los actos, palabras, pensamientos y sentimientos se vuelve clara. Esto hace que la mente en general pueda permanecer en un estado de despertar óptimo.

– Integración. Se reduce la tensión generada por las contradicciones. Las parejas de opuestos (cuerpo-mente, yo-otros, bien-mal, amor-odio) comienzan a trabajar en sincronicidad armónica. 

– Integridad. La armonización de las contradicciones y el estado de despertar te ayudarán a sentirte íntegro y total en tus acciones, palabras y pensamientos. Eres lo que eres y en cada momento estás haciendo lo que estás haciendo, plenamente, con la totalidad de ti mismo.

– Centramiento. La integridad contigo mismo y en ti mismo te permitirá permanecer en todo momento centrado en tu propio eje, tanto física como emocional y mentalmente. Aunque todo se mueva dentro de ti y/o a tu alrededor, sabrás encontrar el centro inmóvil y morar en él con calma.

– Apertura. La firmeza interior generada por el profundo centramiento al que induce zazen te permitirá abrirte al mundo sin miedo y, al entrar en contacto con él, podrás tomar conciencia del dolor y del sufrimiento de los demás seres vivientes, así como de la gran oportunidad que es la vida humana.



Extraido de la web Libros Budistas sobre reportaje aparecido en la revista CUERPO y MENTE (Año 2000)