NAMASTÉ



"Yo honro el lugar dentro de ti donde el Universo entero reside. Yo honro el lugar dentro de ti de amor y luz, de verdad, y paz. Yo honro el lugar dentro de ti donde cuando tú estás en ese punto tuyo, y yo estoy en ese punto mío, somos sólo Uno."


Un día me levanté y ví que algo había cambiado a mi alrededor, en mi. Me inundaba una serena sensación de Paz y Amor por todo lo creado. Una simple florecilla me parecía entonces lo más hermoso y más grande en su perfección. La sonrisa de un niño, las lágrimas de un anciano... Mirarme a mi misma en el espejo... El mundo en sí parecía tener colores de recién pintado.

Al principio, yo no entendía a que podía deberse aquel cambio que sólo yo parecía ver. Nadie a mi alrededor parecía ser consciente de que todo a su lado brillaba de otra manera excepto yo. Llegue incluso a pensar si no estaría volviéndome loca, pero no. Simplemente había tomado conciencia de quien soy.

Poco a poco, al principio con paso inseguro y un tanto sola, fui iniciando mi camino. Buscaba a ciegas información en los sitios mas insospechados. Era como si una voz interior me guiase. (No puedo dejar de sonreír ante este comentario: "una voz interior".) Lejos estaba entonces de saber que era precisamente eso lo que me impulsaba a seguir.

Pronto comencé a conocer a gente que se encontraban en mi misma situación. Pronto comenzaron a aparecer en mi vida personas, Almas de Luz, que me fueron guiando, ayudando, consolando cuando tropezaba y caía y empujándome cuando parecía que iba a desistir en mi labor.

Comprendí que significaba haber DESPERTADO. Comprendí la tarea que tenía por delante para llevar a buen puerto la misión que se me encomendó. Aprendí lo ya sabido de nuevo, como si fuera de nuevo un bebe recién nacido. Viaje en mis sueños a las ciudades de sanación.

Ahora sé que soy Amor porque provengo del AMOR del PADRE y que como tal, estoy para difundir ese mismo Amor por todo lo que ÉL creó. Que mi meta está en ir evolucionando hacía la perfección y en ayudar a aquellos de nuestros hermanos que comiencen su caminar como un día fui ayudada yo.


*********


Por todo esto puedo y debo deciros:


Yo soy Drisana, la hija del Sol.


Ese es el significado de mi nombre, al menos el nombre más antiguo que recuerdo haber tenido en esta dimensión desde la primera vez que encarne en mi amada Lemuria.


En este aquí y ahora he vuelto de renacer, he despertado a la verdad y he recordado. Me he reconocido en cada un@ de mis herman@s. He reaprendido a amar al Padre-Madre y a toda su Sagrada y Divina Creación.


Y he sentido el llamado ancestral que anclado en lo más profundo de mi Esencia, me empuja a ayudar e iluminar desde la humildad de mi Ser y como persona humana, al resto de mis herman@s que ya están despertando.


Es tiempo de volver a Ser aquello que tan profundamente duerme dentro de nosotr@s. Tiempo de abrir los ojos del Alma, de avivar la llama imperecedera del AMOR Incondicional que se guarda en la cámara mas secreta de nuestros corazones. Tiempo de reconocer nuestra parte Divina. Tiempo de entender que como parte de la más Pura Luz del PADRE, tenemos un trabajo que hacer, una misión que cumplir.


Es tiempo de regresar al Hogar.


¡Despertar!


Llegó la hora de volver a ser Unidad con el UNO y de brillar con su Infinita Luz.


Desde la LUZ y con el AMOR más puro y profundo, os pido que repitáis conmigo:


YO SOY el/la que YO SOY y como tal me manifiesto en la Serena Paz, la Pura Luz y el Infinito Amor Incondicional del PADRE-MADRE.


YO SOY el/la que YO SOY



Que la LUZ del PADRE ilumine siempre nuestros corazones y junto con sus Ángeles y Arcángeles, seamos dignos y capaces de llegar al mismo centro de SU corazón,


La Paz y el Amor con nosotros.


Drisana

sábado, 24 de febrero de 2018

SI VAS A AMARME


SI VAS A AMARME


Si vas a amarme, amame por como soy y no por como te gustaría que fuera.

Amame con mis defectos, con mis carencias, con mis limitaciones.

Amame como soy, sin quitarme ni ponerme nada.

Amame con mis sueños y mis ilusiones, pues estos, son tan buenos y tan validos como los tuyos y si los unimos, seremos capaces de crear para nosotros un mundo nuevo.

Amame sin exigirme, sin amputar mi carácter ni mi forma de ser o comportarme. No coartes mi risa ni pongas freno a mi llanto. 

Amame mientras tomas mi mano y juntos recorremos el camino de la vida, mientras aprendemos a subir los peldaños de uno en uno, sin adelantarnos ni retrasarnos. Si tu fueras por delante, dame tiempo para poder comprender y ponerme a tu altura, así como yo te daré a ti tu propio espacio si fuera necesario.

Amame en los malos momentos para que ambos podamos superarlos. No me ames sólo en los buenos tiempos, pues será en los malos cuando más necesite de ti y de tu apoyo para seguir caminando.

Amame sin mentiras. Que si tu boca me dice "te amo", sea tu corazón quien lo sienta y no tu ego. 

Amame sin criticas. Yo traigo mi propio aprendizaje por hacer y mi propio ritmo para aprender.

Si vas a amarme, amame simplemente porque tu alma y tu corazón vibran cuando están a mi lado.

Si vas a amarme, amame con todo tu Ser, porque así como tu me ames, serás por mí amado.

Si vas a amarme... Amame como yo te amo.



Carmen

(23 de febrero del 2018)


Copyright©


"Omnia mea mecum porto"
Soy todo lo que tengo

viernes, 23 de febrero de 2018

ELIGE A ALGUIEN QUE QUIERA EVOLUCIONAR A TU LADO


ELIGE A ALGUIEN QUE QUIERA EVOLUCIONAR A TU LADO

El amor es una emoción fuerte que trasciende el tiempo y el espacio, mueve montañas y muchas veces desafía la razón. El amor es lo que nos deja aceptar a los demás por quienes son, a pesar de sus fallas o defectos. Cuando encuentres al amor en tu vida, te esforzarás por mantenerlo, pero es natural que también quieras saber que la experiencia sea real y duradera.

El amor requiere para trascender de confianza y eso quiere decir certeza, esa certeza que viene de la honestidad plena. Es como saber que estás en un puerto seguro donde no hay dudas. A continuación una hermosa reflexión:

Elige a alguien que quiera Evolucionar a tu lado.

Elige a alguien que decida liberar su corazón. Que quiera sanar sus heridas en lugar de embalsamarlas entre murallas. Que desee expandir todo lo que tiene dentro, aprender de la vida y compartir su Amor.

Elige alguien que esté dispuesto a Amar. Amar con lealtad, con honor y respeto. Que pueda mirarte como complemento y una extensión de su templo interno.

Que sea bondadoso con todos los seres y busque armonía en la vida.

Elige a alguien que entienda que el Amor es sagrado, que cuando los cuerpos se tocan las almas se conectan y comparten su energía en un acto divino.

Elige a alguien que te ofrezca su luz y no te haga pagar por sus sombras. Que desee crear, crecer y manifestar a tu lado, esa es la finalidad de ser pareja: acompañarse.

Elige a alguien que quiera evolucionar a tu lado… Llegarás a mí, cuando me convierta en lo que busco de ti.



Infinita Luz Dorada

Vía Paradigma Terrestre


jueves, 22 de febrero de 2018

NUNCA ES DEMASIADO TARDE


NUNCA ES DEMASIADO TARDE


Imposible atravesar la vida …

sin que un trabajo salga mal hecho...
sin que una amistad cause decepción...
sin padecer algún quebranto de salud...
sin que un amor nos abandone...
sin que nadie de la familia fallezca...
sin equivocarse en un proyecto…
sin haberte sentido completamente sol@ y aprender a acompañarse.

Este es el costo de vivir... sin embargo lo importante no es lo que suceda... sino cómo reaccionamos ante las dificultades.

Si te pones a coleccionar heridas eternamente serás incapaz de volar...de ser feliz.

Uno crece…
cuando no hay vacío de esperanza... ni debilitamiento de voluntad... ni pérdida de fe…
cuando aceptas la realidad y tienes aplomo de vivirla….
cuando aceptas tu destino... pero tienes la voluntad de trabajar para cambiarlo…. asimilando lo que dejas atrás...construyendo lo que tienes por delante y proyectando lo que puede ser el futuro.…
cuando superas...
cuando te valoras y sabes dar frutos.…
cuando abres camino dejando huellas... asimilando tus experiencias. 

Cuando siembras raíces....
cuando te impones metas....sin importarte comentarios negativos....ni prejuicios....
cuando das ejemplos sin importarte burlas... ni desaires....
cuando cumples con tu labor.…
cuando eres fuerte por carácter...sostenid@ por formación.... sensible por temperamento…

¡Y human@ por nacimiento!... cuando enfrentas el invierno aunque pierdas las hojas. 
Cuando recoges flores aunque tengan espinas y marcas camino aunque se levante el polvo.…
cuando eres capaz de afianzarte con residuos de ilusiones.... capaz de perfumarte....con residuos de flores… ¡Y de encenderte con residuos de amor… ayudando a tus semejantes.....conociéndote a ti mism@ y dándole a la vida más de lo que recibes.…
cuando te plantas para no retroceder……
cuando te defiendes como águila para no dejar de volar……
cuando te clavas como ancla y te iluminas como estrella....

Entonces…Solo entonces CRECES...."



"Los 5 mitos sobre la "Iluminación" en:

http://www.formarse.com.ar/crecimiento/los-5-mitos-acerca-de-la-iluminacion.html

www.formarse.com.ar

miércoles, 21 de febrero de 2018

5 CAMINOS PARA LA LIBERACIÓN ESPIRITUAL


5 CAMINOS PARA LA LIBERACIÓN ESPIRITUAL

La búsqueda espiritual puede ser compleja debido a la variedad de opciones, ya que hay diversas tradiciones, escuelas, linajes, maestros espirituales y enseñanzas, por lo cual es normal preguntarse si es necesario tener conocimiento de diversas tradiciones para lograr desarrollo espiritual o si, por el contrario, lo más recomendable es apegarse a una. La cuestión es que no hay una sola respuesta para esta pregunta, pues cada caso es diferente; puede ser que ciertas tradiciones o prácticas sean más atractivas o eficaces que otras dependiendo de la persona, ya que cada proceso es único, aunque puede compartir aspectos en común con los de otros. Lo más importante es que recuerdes que el desarrollo espiritual no es una carrera de velocidad en la que lo más importante es cruzar la meta. Cuando de espiritualidad se trata el viaje es la meta, el proceso es fundamental, así que lo mejor es mantenernos agradecidos por lo que cada escuela, tradición o maestro nos otorga. 

A pesar de la multiplicidad de escuelas, los caminos espirituales se dividen en cinco categorías generales. Conocerlas puede brindarle claridad a tu búsqueda: 

1. El camino del conocimiento

El estudio, la contemplación y las prácticas meditativas son prácticas comunes. A través de este camino la liberación se logra mediante la percatación y la sabiduría. Este camino se enfoca en desarrollar la visión clara que permite al practicante ver la realidad tal y como es. Algunas tradiciones que siguen este camino son el vedanta, el budismo y la cábala. 

2. El camino de la devoción

En este camino la liberación ocurre cuando rindes tu ego a la fuente de conciencia infinita, Dios o como prefieras nombrarlo. El camino de la devoción se centra en prácticas como la oración, la entonación de alabanzas y mantras, la realización de rituales, una relación con un maestro espiritual y la fe. Algunos ejemplos de tradiciones que siguen este camino son el cristianismo y el sufismo. 

3. El camino de la meditación

En este camino la liberación sucede a través de la meditación profunda que depura la mente y las emociones. Algunas prácticas de este camino incluyen: ascetismo, meditación, tipos de respiración y una relación con un maestro espiritual. Algunos ejemplos de tradiciones que siguen este camino son el jainismo, el tantra samaya, el budismo y el nada yoga. 

4. El camino del servicio

En este camino la liberación ocurre cuando a través de acciones generosas se depuran las impurezas de la mente y las emociones. Se debe prestar un servicio sin desear algo de vuelta, ni siquiera reconocimiento. Las prácticas de este camino incluyen la oración, servicio, crear comunidad y cultivar la ética. Algunos ejemplos de tradiciones que siguen este camino son el karma yoga, el cristianismo y algunas ramas budistas. 

5. El camino de la energía

En este camino la liberación tiene lugar a través de la sublimación del cuerpo, la mente y la psique, lo cual puede lograrse mediante rituales, el desarrollo de habilidades psíquicas, la comunicación con seres sutiles o a través de prácticas que fomentan la salud física y la longevidad. Este camino involucra prácticas como el ascetismo, las respiraciones, las técnicas somáticas, los rituales y una relación con un maestro espiritual. Algunos ejemplos de tradiciones que siguen este camino son el tantra yoga, el kundalini yoga, el hatha yoga, el budismo vajrayana, el taoísmo y el chamanismo. 



Con información de Lion’s Roar

Fuente: https://harmonia.la


AMAR SIN DEPENDER, por Walter Riso


AMAR SIN DEPENDER

Si hay dependencia, el temor al abandono se manifiesta permanentemente. Si hay amor uno no tiene miedo a perder a la persona amada.

En la dependencia son comunes los celos incontrolados e irracionales. En el amor no hay celos infundados.

En la dependencia los sentimientos de inseguridad crecen como la espuma. En el amor la autoestima se fortalece.

En la dependencia el “yo” se desvanece en los requerimientos del otro hasta perder la propia esencia. En el amor puedo seguir siendo “yo”, con mis intereses, gustos y necesidades en pleno funcionamiento.

En la dependencia hay tristeza y estrés. En el amor hay alegría.

Si te dejaron de amar, asume que no hay nada que hacer, saca a pasear la dignidad y no te humilles jamás. Si te lastiman o maltratan será que no te merecen. Si no sabes si te aman, olvida esta relación, a los enamorados de verdad no hay que convencerlos de su amor. Hay que practicar el realismo afectivo: no dejar que el amor adicto te arrastre a la irracionalidad, descartar el autoengaño y descartar la esperanza inútil, la que nos aleja del aquí y del ahora.

Lo que nos hace inmunes a la adicción afectiva es explorar el mundo buscando otras fuentes que nos hagan sentir llenos, hacernos cargo de nosotros mismos y exaltar la autonomía, darle un sentido a la propia vida y potenciar el crecimiento personal y la vocación.



Walter Riso

lunes, 19 de febrero de 2018

CARACTERÍSTICAS DE LOS DEPENDIENTES EMOCIONALES


CARACTERÍSTICAS DE LOS DEPENDIENTES EMOCIONALES


PRIORIDAD DE LA PAREJA SOBRE CUALQUIER OTRA COSA

El dependiente emocional pone su relación por encima de todo, incluyéndose a sí mismo, a su trabajo o a sus hijos en muchos casos. No tiene que haber nada que se interponga entre el individuo y su pareja, que dificulte el contacto deseado con ella. Obviamente, dentro de una normalidad, pero siempre observando esa dinámica; por ejemplo, una persona va dejando poco a poco sus aficiones como el gimnasio o las clases de pintura para estar más tiempo con su compañero, hasta que prácticamente se convierte en su sombra; igualmente, una madre separada inicia una nueva relación y deja continuamente a sus hijos con sus abuelos para quedar todas las veces que pueda con el otro.


VORACIDAD AFECTIVA: DESEO DE ACCESO CONSTANTE

Para entender este rasgo, es muy importante que nos imaginemos que el dependiente puede decidir por sí mismo cómo, cuándo y de qué forma contacta con su pareja: luego explicaremos por qué. Suponiendo esto, si por el dependiente fuera, tendría el mayor roce posible con su pareja mediante todas las formas posibles. Por ejemplo, cuando ambos miembros de la relación están en casa, procurando estar juntos el máximo tiempo (nada de cada uno en su habitación, o uno viendo el ordenador y el otro trabajando). Asimismo, si la pareja sale con un grupo de amigos, estando todo el rato junto al otro y teniendo principalmente interacción y contacto físico con él. 

¿Y qué sucede cuando, por las obligaciones que todos tenemos, los dos miembros de la pareja están separados? Muy sencillo: el teléfono móvil e internet se han convertido en dos ayudas inestimables para satisfacer la voracidad afectiva de los dependientes emocionales, sea mediante llamadas telefónicas, mensajes de texto, correos electrónicos o programas de mensajería con los que el dependiente puede estar online con su pareja. El contacto puede ser muy frecuente y excesivo, hasta el punto de que llame la atención al entorno o de que ocasione algún problema en el trabajo. Ni que decir tiene que la persona con dependencia también presionará lo que pueda para que su pareja, inmediatamente que termine con sus obligaciones, marche presta a reunirse con ella.

Insisto en que, si por el dependiente fuera, estaría el máximo tiempo disponible con la otra persona, y cuando esto no se consigue se compensa esta situación con otros medios de comunicación con los que hay también contacto. Cabe añadir también que este rasgo está muy acentuado en algunos dependientes emocionales, pero no en todos (como la mayoría de los que exponemos en esta sección). 

Pero antes hemos dicho que nos debíamos imaginar en un supuesto: que la otra persona no pusiera pega ninguna al comportamiento voraz y “agobiante” del dependiente. Como es lógico, esto sucede a veces, pero en la mayoría de las ocasiones no es así y la pareja reclama espacio y recrimina este tipo de comportamientos. Si añadimos que también es frecuente que las personas que los dependientes escogen como pareja no siempre se comportan de una manera sensible y afectuosa, nos resulta que lo más normal sea que el otro ponga límites y condiciones al comportamiento voraz de su compañero, mediante los clásicos “no me llames tanto”, “necesito mi espacio”, “no me agobies”, “no creo que me dé tiempo a verte en toda la semana”, “quiero hacer esto solo”, etc. Y, claro, al dependiente no le queda otra que aceptar estas condiciones porque, de lo contrario, se puede producir lo que más teme: el rechazo e incluso la ruptura. Por lo tanto, no esperemos encontrarnos relaciones de “fusión” entre el dependiente y el otro porque esto sólo sucede algunas veces, ya que es precisamente la otra persona la que en muchos casos pone límites a la voracidad afectiva; además, lo normal es que dichos límites sean incluso abusivos porque el otro considera que tiene privilegios en la relación, ya que el dependiente le pone un cheque en blanco con sus nada disimulados deseos de contacto continuo y con su nada disimulada fascinación hacia él.

TENDENCIA A LA EXCLUSIVIDAD EN LAS RELACIONES

Como en todas las características que estoy exponiendo, en esta en concreto sucede que no es más que una exageración de la normalidad. Es decir, en toda relación hay un deseo de exclusividad en el sentido de que no queremos compartir a nuestra pareja con una tercera persona. Pero no es sólo esto lo que sucede en la dependencia emocional. Aquí, además, el dependiente quiere literalmente a su pareja para él solo: todo lo demás molesta, desde amigos hasta compañeros de trabajo, pasando por los hijos. 

De igual forma que sucede con la voracidad afectiva, la exclusividad es un aspecto que no se da en todos los dependientes emocionales con la misma fuerza; incluso en algunos no se produce más allá de lo normal.

IDEALIZACIÓN DEL COMPAÑERO

El otro se convierte con el tiempo en alguien sobrevalorado, eso si no lo ha sido desde el principio por tener un perfil determinado de endiosamiento o de lejanía hacia los demás. Será muy difícil que un dependiente emocional se enamore de alguien al que no admire o vea bastante por encima suyo, no desde un punto de vista racional u objetivo (por ejemplo, que sea mejor profesional o más inteligente), sino en general, como una sensación que él experimenta de estar con alguien más importante o más elevado y que transmite deseos de estar junto a él.

No obstante, no sólo se producirá una sobrevaloración general de la pareja sino que también se podrán distorsionar sus méritos y capacidades. Por ejemplo, si es artista o empresario, será de los mejores en su trabajo; si es más o menos atractivo, será el más guapo; si es prepotente en su forma de hablar, será muy inteligente; etc.

Al final, uno de los elementos que más influyen en esta idealización es cómo trata la persona al dependiente emocional. Cuántas veces he escuchado en mi consulta la afirmación de que los flirteos o pretensiones amorosas de alguien se consideran signo de debilidad o de comportamiento “baboso” (provenga de quien provenga, incluso de personas que pueden despuntar por su trabajo o por otras facetas), mientras que el desprecio, el escaso interés o la prepotencia se interpretan como signos de poder, fuerza o elevación. Realmente, no son aspectos concretos de otro individuo los que lo convierten en idealizable, sino su perfil general y, especialmente, el trato de dicho individuo hacia el dependiente emocional. 

SUMISIÓN HACIA LA PAREJA

La consecuencia lógica de ser muy voraz afectivamente, de priorizar a la relación sobre cualquier otra cosa o de idealizar a la pareja, es que el trato hacia ella va a ser de subordinación, es decir, “de abajo a arriba”, como si alguien muy bajito se dirigiera a un gigante al cual necesita. Da la sensación en ocasiones de que los dependientes se comportan con sus parejas como sacerdotes que realizan ofrendas a algún dios al que le permiten absolutamente todo, al que le justifican todos sus actos y al que, a pesar de los pesares, le intentan satisfacer con lo que pida.

Antes he puesto el ejemplo de esa persona que le hacía la cena a su marido y a su amante en su propia casa, pero podría poner otras situaciones de sumisión como las de aceptar todo tipo de descalificaciones por parte del otro, permitir infidelidades, hacer siempre lo que quiere la pareja, soportar las descargas de sus frustraciones –que pueden llegar incluso al plano físico- o también ser y actuar como pretende o desea el compañero.

PÁNICO ANTE EL ABANDONO O EL RECHAZO DE LA PAREJA

El dependiente emocional idealiza tanto a su compañero y se somete tanto a él, considerando la relación de pareja como lo más importante de su vida, que le tiene verdadero terror a una ruptura. Hay personas que, literalmente, se encuentran incapaces de romper una relación, y no por quedarse descolgadas en el plano económico o de cualquier otra forma, sino porque afectivamente lo encuentran devastador. En estos casos no vale la frase de “más vale solo que mal acompañado”; es más, una de las manifestaciones más usuales tras una ruptura es “con él estaba fatal, pero es que ahora estoy mucho peor”.

Como veremos en la siguiente característica, en muchas ocasiones es el terrorífico síndrome de abstinencia el que acongoja de tal manera al dependiente que le hace pensar y sentir con absoluta realidad que es totalmente imposible romper la relación, y que si no lo hace el otro no habrá forma humana de que se produzca esa situación.

Pero lo más normal es que las rupturas no solo se consideren inalcanzables, sino que además no se deseen en absoluto. El dependiente emocional, en casos graves, puede aguantar prácticamente todo con tal de que no se rompa la relación porque prefiere estar fatal dentro de ella que sin sentido de la vida o de la existencia fuera. Esto produce un gran terror a los rechazos en el seno de la pareja, a los  comportamientos de escasa aprobación o a los signos que se den por parte del otro que indiquen una falta de interés o una falta de cariño.

TRASTORNOS MENTALES TRAS LA RUPTURA: EL “SÍNDROME DE ABSTINENCIA”

Ya he expuesto que los dependientes tienen un miedo cerval a lo que acontece tras una ruptura, que es el “síndrome de abstinencia”, llamado así por analogía a las adicciones a las drogas. Este bien llamado síndrome supone realmente el padecimiento de un trastorno mental que variará según la persona y según la intensidad, pero que de manera habitual es un trastorno depresivo mayor con ideas obsesivas, o, dicho en otras palabras, una depresión muy fuerte con pensamientos repetidos y angustiosos en torno a un tema que, en este caso y como no podía ser de otra forma, es la relación perdida y todo lo que ello conlleva: recuerdos, planes para reanudar la pareja, remordimientos por supuestos errores cometidos, etc.

El golpe psicológico es tan brutal que no sólo hay una inmensa tristeza, sino que además habitualmente se sufren síntomas de ansiedad intensos que impiden la concentración y que se traducen en molestias físicas o sensaciones muy desagradables, y también en pensamientos sobre el poco sentido que tiene la vida que pueden derivar en ideas suicidas. En este sentido, recuerdo perfectamente a una persona que nada más entrar por primera vez en mi consulta me dijo que ya tenía fecha para morirse. Esto llama la atención porque se suelen asociar las ideas suicidas con otros problemas, pero en la dependencia emocional y muy especialmente dentro del síndrome de abstinencia se dan, aunque hay que decir que lo más usual es que sólo se dé, que no es poco, una pérdida muy sustancial de apego por la vida.

En el síndrome de abstinencia lo que domina es el deseo de retomar la relación, las ideas continuas de, con cualquier excusa, contactar con la otra persona para no tener la sensación de pérdida o de desaparición definitiva. A veces, estas excusas se las da el individuo a sí mismo en forma de autoengaño, por el que uno se autoconvence de que no pasa nada por llamar a la ex pareja ya que se puede tener una simple amistad, o de que sólo se está contactando con el otro para “cantarle las cuarenta”.

Todo el padecimiento descomunal de este síndrome desaparece de un plumazo con una simple llamada de la otra persona. Donde había lágrimas, ansiedad y auténtica desesperación, se pasa a la tranquilidad y a la sonrisa.

BÚSQUEDA DE PAREJAS CON UN PERFIL DETERMINADO

El tipo de persona que suele preferir el dependiente emocional, al que llamaré “objeto” , es normalmente alguien engreído, distante afectivamente, egocéntrico, y a veces hostil, posesivo o conflictivo. También hay un perfil habitual y es  de la persona con problemas, con un fondo importante de vulnerabilidad o fragilidad emocional con el que el dependiente se identifica, produciéndose igualmente una relación desequilibrada con ella por la que  se intenta cuidar y controlar a  dicha persona, mientras que ella, en muchas ocasiones, se aprovecha de ese comportamiento sumiso y atiende sólo a intereses egoístas o también afectivamente enfermizos.

Amplio historial de relaciones de pareja, normalmente ininterrumpidas

Puedo decir, en tono jocoso, que las primeras visitas con un dependiente emocional son un listado inagotable de relaciones de pareja que se producen desde la adolescencia. Estas personas viven su vida alrededor del amor y no la conciben sin él: necesitan, o eso creen ellas, a alguien permanentemente a su lado. Por este motivo, nada más terminan una relación, y aunque sea en pleno síndrome de abstinencia, buscan otra persona para reemplazar a la anterior, incluso al mismo tiempo que se intenta reanudar dicha relación rota.

Normalmente, el tiempo que transcurre entre una relación de pareja y otra es muy escaso, y cuando es largo puede deberse a que todavía se arrastre la que se ha roto (por ejemplo, siendo amante de la ex pareja y estando siempre pendiente de cualquier contacto por su parte) o a que se mantenga una actitud de constante flirteo por la que el dependiente no se siente realmente solo, ya que tanto por internet como por el teléfono móvil hay correos electrónicos, mensajes de texto y demás que producen sensación de inmediatez y de proximidad; esto sin contar las citas puntuales que se den con estas personas con las que existe dicho flirteo.

BAJA AUTOESTIMA

Por obra general, los dependientes emocionales son personas que no se quieren a sí mismas. ¿Qué significa quererse a sí mismo? Porque esto realmente es algo muy abstracto, por más que tenga manifestaciones concretas y de lo más palpables. Quererse a uno mismo no significa necesariamente que tenga que considerarse con virtudes o cualidades; por ejemplo, considerarse guapo, buen profesional, inteligente, etc. Existen dependientes emocionales y otras personas que saben racionalmente que presentan algunas de estas cualidades, y sin embargo no se quieren de una forma adecuada. Lo que acabamos de describir es el autoconcepto, es decir,  la idea racional que todos tenemos sobre nosotros mismos. Digamos que sería un listado de cualidades, carencias, virtudes y defectos que todos tenemos sobre nosotros.

No obstante,  la autoestima es algo diferente al autoconcepto, aunque en muchas ocasiones van por caminos similares. De igual forma que podemos considerar a alguien guapo o inteligente pero al mismo tiempo detestarle; podemos pensar sobre otra persona que no es muy atractiva pero que estamos con ella a muerte. Los sentimientos no tienen por qué ir necesariamente por el mismo camino que nuestra idea racional. 

Querernos a nosotros mismos es exactamente lo mismo que querer a uno de nuestros seres queridos, pero siendo uno mismo el destinatario de esos sentimientos. Podemos protegernos cuando nos atacan, consolarnos si estamos sufriendo, ayudarnos cuando tenemos problemas haciendo lo posible por resolverlos, valorarnos cuando hacemos las cosas bien, alegrarnos si nos ocurren cosas positivas, y sobre todo no poner condiciones para querernos. Demos ahora la vuelta a la situación y pongámonos en cómo se trata una persona sin autoestima, sea como sea su autoconcepto: no se protege cuando recibe ataques e incluso se los inflige ella misma, no se consuela si está sufriendo sino que aprovecha su vulnerabilidad para atacarse más duramente, se hunde ante las adversidades sin intentar resolver sus problemas, no se valora cuando hace las cosas bien sino que se busca el error o el defecto, y se pone condiciones para quererse como despuntar en el físico, tener muchos estudios, posición social, etc., ya que cualquier pretexto es bueno con tal de escatimarse el cariño.


Miedo a la soledad

Verdaderamente, no es de extrañar que si alguien tiene esos sentimientos hacia sí mismo no soporte estar solo, porque es como estar continuamente junto a alguien al que detestamos. Por ejemplo, los dependientes no aguantan mucho tiempo estar solos en casa o con la perspectiva de no salir en todo el domingo: enseguida se buscan planes o llaman por teléfono a alguien con cualquier excusa. La soledad les provoca incomodidad, malestar e incluso ansiedad, y la idea más o menos intensa de que no son importantes para nadie, de que nadie les quiere y están abandonados.

Aparte del temor a esta soledad en un sentido extenso, también temen a la soledad entendida como “estar sin pareja”. No cabe duda de que aquí es un temor cercano al terror: les da auténtico pavor no tener a alguien ahí sea como pareja o como sucedáneo (una aventura, un flirteo continuado…) La consecuencia, como ya he dicho, es el encadenamiento sucesivo de relaciones para evitar esas sensaciones tan desagradables.


Necesidad de agradar: búsqueda de la validación externa

Este rasgo no aparece en todos los dependientes, pero sí es bastante común. Cuando aparece, el individuo intenta satisfacer a la mayoría de las personas con las que trata, de manera que se les quede a dichas personas una idea inmaculada del dependiente. Necesita tanto de la aprobación externa que lo pasa francamente mal cuando no la tiene o cuando interpreta que ha sido rechazado; en estas situaciones, es habitual que haga “comprobaciones” de la relación como llamar por teléfono para ver si todo sigue igual con esa persona o para detectar anormalidades en el tono de voz, por ejemplo.

Los dependientes que se comportan así suelen ser modélicos para los demás. No crean conflictos con sus familiares más próximos, no ponen problemas para planificar las citas con los amigos, se prestan a cualquier cambio de turno imprevisto que haya en el trabajo, no se adhieren a ningún grupo sino que intentan llevarse bien con todas las personas, etc. Son descritos por los otros como buenas personas que intentan favorecer siempre y que se desviven por ayudar.

Los dependientes que necesitan agradar presentan una tendencia muy marcada a la validación externa. Esto significa que su valor no se lo dan a sí mismos, sino que lo cogen prestado del que reciben de los demás. Por ejemplo, un dependiente puede haber quedado inicialmente satisfecho de un informe que ha hecho en el trabajo, pero si no le ha gustado al jefe dudará de su desempeño. Una persona con tendencia a la validación interna criticaría la postura de su jefe y continuaría manteniendo su criterio.

En los dependientes con buen autoconcepto y en situaciones similares, podrían disponer de esta tendencia a la validación interna, pero en situaciones distintas de tipo afectivo que impliquen aceptación o rechazo nos aparecerá de nuevo la tendencia contraria, es decir, la que proporciona el valor por parte de los otros: por ejemplo, si un compañero de trabajo no invita a una celebración de cumpleaños a un dependiente, este se considerará poco querible, poco válido por sentirse rechazado. Otra persona con una tendencia a la validación interna se mostraría dolida o disgustada, pero respetaría la decisión o la criticaría sin por ello alterar su idea sobre sí mismo porque su valía como individuo no depende de la valoración o del rechazo ajenos.



Fuente: "Cómo superar la dependencia emocional"
 J. Castelló Blasco. Editorial Corona Borealis,  2012.


www.jorgecastello.org
twitter: @jorgecastellob




PLENITUD


PLENITUD


Plenitud es la circunstancia o situación de ser pleno.

Y pleno es estar completo, lleno, entero.

La plenitud es otro estado de equilibrio en el ser humano que nos ayuda a reconocer de forma íntegra los aspectos que mejoran la calidad de vida.

La plenitud es saber reconocer los estados emocionales, es poder discernir de forma sabia como nos sentimos mejor en diferentes circunstancias.

Por ejemplo si algún logro se alcanza por haberse esforzado, llega la plenitud de sentirse reconfortado por lo sucedido.

Si algún conflicto no se puede arreglar por el momento, llega  la plenitud de sentir y poder ser integro para discernir ante muchas posibles situaciones.

La plenitud, al igual que la humildad, son formas de llegar al equilibrio en cualquier circunstancia. Es por eso que para llegar al Dharma, es bueno aplicarlas.

Lo pleno hace que podamos reconocer los estados del cuerpo emocional, de reconocernos, de mirar el espejo del alma y reflejarlo con la pureza de la plenitud.

La plenitud, desde mi humilde opinión es neutral y mejor que la felicidad, porque puede percibir la felicidad y también la tristeza, son complementos que se juntan en la plenitud para poder estar lleno. Se pueden ver las dos caras. Pero no se manipula, se manifiesta, no se tapa la tristeza con la felicidad, se observa, se aceptan los estados y se fusiona la plenitud para discernir con amor. Es un estado sublime.

La plenitud es poder alcanzar la abundancia en todos los valores humanos.

Transcribo unas palabras de Amado Nervo: "Llénalo de amor"

Siempre que haya un hueco en tu vida llénalo de amor.

Adolescente, joven, viejo: siempre que haya un hueco en tu vida llénalo de amor.

En cuanto sepas que tienes delante de ti un tiempo baldío, ve a buscar el amor.

No pienses: “sufriré”.

No pienses: “me engañarán”.

No pienses: “dudaré”.

Ve, simplemente, diáfanamente, regocijadamente, en busca del amor.

¿Qué índole de amor? No importa: todo amor está lleno de excelencia y de nobleza.

Ama como puedas, ama a quien puedas, ama todo lo que puedas... pero ama siempre.

No te preocupes de la finalidad de tu amor.

El amor lleva en sí mismo su finalidad.

No te juzgues incompleto porque no se responden a tus ternuras: el amor lleva en si su propia plenitud.

Siempre que haya un hueco en tu vida, llénalo de amor.



Lorena Gintautas  
Para Meditaciones para el alma