NAMASTÉ



"Yo honro el lugar dentro de ti donde el Universo entero reside. Yo honro el lugar dentro de ti de amor y luz, de verdad, y paz. Yo honro el lugar dentro de ti donde cuando tú estás en ese punto tuyo, y yo estoy en ese punto mío, somos sólo Uno."


Un día me levanté y ví que algo había cambiado a mi alrededor, en mi. Me inundaba una serena sensación de Paz y Amor por todo lo creado. Una simple florecilla me parecía entonces lo más hermoso y más grande en su perfección. La sonrisa de un niño, las lágrimas de un anciano... Mirarme a mi misma en el espejo... El mundo en sí parecía tener colores de recién pintado.

Al principio, yo no entendía a que podía deberse aquel cambio que sólo yo parecía ver. Nadie a mi alrededor parecía ser consciente de que todo a su lado brillaba de otra manera excepto yo. Llegue incluso a pensar si no estaría volviéndome loca, pero no. Simplemente había tomado conciencia de quien soy.

Poco a poco, al principio con paso inseguro y un tanto sola, fui iniciando mi camino. Buscaba a ciegas información en los sitios mas insospechados. Era como si una voz interior me guiase. (No puedo dejar de sonreír ante este comentario: "una voz interior".) Lejos estaba entonces de saber que era precisamente eso lo que me impulsaba a seguir.

Pronto comencé a conocer a gente que se encontraban en mi misma situación. Pronto comenzaron a aparecer en mi vida personas, Almas de Luz, que me fueron guiando, ayudando, consolando cuando tropezaba y caía y empujándome cuando parecía que iba a desistir en mi labor.

Comprendí que significaba haber DESPERTADO. Comprendí la tarea que tenía por delante para llevar a buen puerto la misión que se me encomendó. Aprendí lo ya sabido de nuevo, como si fuera de nuevo un bebe recién nacido. Viaje en mis sueños a las ciudades de sanación.

Ahora sé que soy Amor porque provengo del AMOR del PADRE y que como tal, estoy para difundir ese mismo Amor por todo lo que ÉL creó. Que mi meta está en ir evolucionando hacía la perfección y en ayudar a aquellos de nuestros hermanos que comiencen su caminar como un día fui ayudada yo.


*********


Por todo esto puedo y debo deciros:


Yo soy Drisana, la hija del Sol.


Ese es el significado de mi nombre, al menos el nombre más antiguo que recuerdo haber tenido en esta dimensión desde la primera vez que encarne en mi amada Lemuria.


En este aquí y ahora he vuelto de renacer, he despertado a la verdad y he recordado. Me he reconocido en cada un@ de mis herman@s. He reaprendido a amar al Padre-Madre y a toda su Sagrada y Divina Creación.


Y he sentido el llamado ancestral que anclado en lo más profundo de mi Esencia, me empuja a ayudar e iluminar desde la humildad de mi Ser y como persona humana, al resto de mis herman@s que ya están despertando.


Es tiempo de volver a Ser aquello que tan profundamente duerme dentro de nosotr@s. Tiempo de abrir los ojos del Alma, de avivar la llama imperecedera del AMOR Incondicional que se guarda en la cámara mas secreta de nuestros corazones. Tiempo de reconocer nuestra parte Divina. Tiempo de entender que como parte de la más Pura Luz del PADRE, tenemos un trabajo que hacer, una misión que cumplir.


Es tiempo de regresar al Hogar.


¡Despertar!


Llegó la hora de volver a ser Unidad con el UNO y de brillar con su Infinita Luz.


Desde la LUZ y con el AMOR más puro y profundo, os pido que repitáis conmigo:


YO SOY el/la que YO SOY y como tal me manifiesto en la Serena Paz, la Pura Luz y el Infinito Amor Incondicional del PADRE-MADRE.


YO SOY el/la que YO SOY



Que la LUZ del PADRE ilumine siempre nuestros corazones y junto con sus Ángeles y Arcángeles, seamos dignos y capaces de llegar al mismo centro de SU corazón,


La Paz y el Amor con nosotros.


Drisana

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viernes, 20 de enero de 2023

LA MEDITACIÓN ATENTA, por Deepak Chopra


La Técnica de la Meditación Atenta es un procedimiento simple que puede crear un estado profundo de relajación de la mente y el cuerpo. A medida que la mente se aquiete aunque permanezca despierta, experimentarás niveles de conciencia más profundos y silenciosos.

Empieza por sentarte cómodo en un lugar tranquilo, donde tengas pocas posibilidades de ser molestado.
Cierra los ojos.

Respira normal y naturalmente; poco a poco permite que tu conciencia se concentre en la respiración. Simplemente observa tu respiración, tratando de no controlarla ni alterarla en ninguna forma consciente.

Mientras observas tu respiración, tal vez notes que ésta cambia espontáneamente. Puede variar en velocidad, ritmo o profundidad, e incluso puede haber momentos en los que tu respiración parece detenerse un rato. Al margen de lo que suceda con tu respiración, obsérvala en forma inocente, sin tratar de provocar ni iniciar ningún cambio.

Descubrirás que a veces tu atención se desvía de la respiración y estás pensando en otras cosas o prestando atención a los ruidos que llegan de afuera. Siempre que notes que no observas tu respiración, vuelve lentamente a concentrar tu atención en ella.

Si durante la meditación notas que te concentras en algún sentimiento, estado de ánimo o expectativa, trátalo como lo harías con cualquier otro pensamiento y lentamente vuelve tu atención hacia la respiración.

Practica esta meditación durante quince minutos.

Al cabo de esos quince minutos, mantén los ojos cerrados y permanece cómodamente sentado otros dos o tres minutos. Sal de la meditación en forma gradual antes de abrir los ojos y volver a la actividad.

Se recomienda la práctica de esta Meditación Atenta durante mas o menos un cuarto de hora, dos veces al día, a la mañana y a la noche. También es posible esta técnica durante unos minutos a lo largo del día, para ayudar a que te concentres, si te siente molesto o agitado.

Durante la práctica de la meditación tendrás una de estas tres experiencias. Cualquiera de ellas es correcta.

Tal vez te sientas aburrido o inquieto y tu mente puede llenarse de pensamientos, señal de que tensiones y emociones de raíces profundas están liberándose de tu organismo. Mediante una práctica continua y sin esfuerzo de la meditación, facilitaras la eliminación de todas estas impurezas de tu mente y tu cuerpo.

Tal vez te quedes dormido. Si así sucede en medio de la meditación, es señal de que necesitas más descanso en otros momentos del día.

Tal vez entres suavemente en la “brecha”.

Cuando el mantra o respiración se torna mas estable y refinada, entras en la brecha existente entre tus pensamientos, mas allá del sonido, mas allá de la respiración. Si permaneces descansado, cuidas de ti y te tomas el tiempo necesario para dedicarte a la meditación, sin duda entrarás en contacto con tu ser interior. Te internaras en la mente cósmica, la voz que te susurra en forma no verbal en los espacios de silencio entre tus pensamientos. Esta es tu inteligencia interior, es el genio máximo y supremo que refleja la sabiduría del universo. Confía en esta sabiduría interior y todos tus sueños se harán realidad.




***Viaje hacia el bienestar - Descubre tu Sabidurìa Interior.


– Deepak Chopra


miércoles, 4 de enero de 2023

DAR Y RECIBIR, por Deepak Chopra


El flujo de la vida no es otra cosa que la interacción armoniosa de todos los elementos y las fuerzas que estructuran el campo de la existencia. Esta armoniosa interacción de los elementos y las fuerzas de la vida opera a través de la ley del dar y del recibir. Nuestro cuerpo, nuestra mente y el universo mantienen un constante y dinámico intercambio, frenar la circulación de la energía es como frenar el flujo sanguíneo. Cuando la sangre deja de circular comienza a coagularse y a estancarse.

El dar engendra el recibir y el recibir engendra el dar. "Dar y Recibir" son dos aspectos del fluir de la energía del Universo. Esto es tan simple como la idea que debo dar lo que quiero recibir, si deseamos alegría, démosles alegría a otros; si deseamos amor, aprendamos a dar amor; si deseamos atención y aprecio, aprendamos a prestar atención y a apreciar a los demás; si deseamos riqueza, ayudemos a otros a conseguir esa riqueza, si deseamos placer, demos placer, en realidad, la manera más fácil de obtener lo que deseamos es ayudar a los demás a conseguir lo que ellos desean.

Si impedimos la circulación de la vida, y si nuestra intención es acaparar y aferrarnos a todo, si emitimos pensamientos negativos, estamos impidiendo que la energía vuelva a circular en nuestra vida y nos enfermamos. Para que todo fluya siempre hacia nosotras, debemos mantenerla en circulación. Todo en el Universo fluye, va y viene. Dar y recibir es el flujo constante de la afluencia, que significa "fluir en abundancia".

Al dar y al recibir, lo más importante es la intención. La intención debe ser siempre crear felicidad para quien da y para quien recibe, la felicidad sostiene y sustenta la vida y, por tanto, genera abundancia. La retribución es directamente proporcional a lo que se da, cuando el acto es incondicional y sale del corazón. Por eso el acto de dar debe ser alegre, la actitud mental debe ser tal que se sienta alegría en el acto mismo de dar. De esa manera, la energía que hay en el acto de dar aumenta muchas veces más.

Cada uno tiene un tesoro que debe estar dispuesto a compartir con el otro, cada uno tiene características propias que debe poner al servicio del otro. La mujer es más intuitiva, generosa, delicada, tierna, con más tacto. El hombre es más pragmático, racional, firme. Mutuamente debemos compenetrarnos y complementarnos. Si sólo damos, nos vaciamos; si sólo recibimos, somos egoístas.

El amor es dar y recibir, para mantenerse y crecer.

Si uno da sin recibir, termina dependiendo del otro. Si uno recibe sin dar, termina dominado por el otro.

El intercambio de darse y recibir crea una relación de iguales: precisamente por haber dado, recibe en compensación y por haber recibido, siente deseos de seguir dando. El amor visto así no radica en la posesión del otro sino en la donación de uno mismo.

Los seres humanos somos complicados por naturaleza, pues somos muy proclives a invertir la esencia de las cosas, y en ello, radica la causa de nuestra infelicidad. Sin embargo, no todo esta perdido, pues afortunadamente la infelicidad causada por una confusión de nuestra conducta en "el dar y recibir", puede curarse, todo es cuestión de una verdadera toma de conciencia del papel que jugamos en esta vida, y que conozcamos bien nuestras limitaciones y nuestras capacidades y las usemos a favor de nuestros semejantes. ¡Así de simple!

El cambio de actitud es la semilla de la felicidad, quien aprende a dar, simultáneamente aprende el valor y la importancia de recibir. En toda semilla está la promesa de miles de bosques, la semilla no debe ser acaparada; ella debe dar su inteligencia al suelo fértil, a través de su acción de dar, su energía invisible fluye para convertirse en una manifestación material, cuanto más demos más recibiremos, porque mantendremos la abundancia del universo circulando en nuestra vida, en realidad, todo lo que tiene valor en la vida se multiplica únicamente cuando es dado.

Si al dar sentimos que hemos perdido algo, el regalo no ha sido dado en realidad, y entonces no generará abundancia. Cuando damos a regaña-dientes, no hay energía detrás de nuestro acto de dar. Al dar y al recibir, la intención debe ser siempre crear felicidad para quien da y para quien recibe, porque la felicidad sostiene y sustenta la vida y, por tanto, genera abundancia.

La mejor manera de poner a funcionar la ley del dar y recibir, de iniciar todo el proceso de circulación, es tomando la decisión de que cada vez que entremos en contacto con una persona, le daremos algo, no es necesario que sean cosas materiales; podría ser una flor, un cumplido o una oración, en realidad, las formas más poderosas de dar no son materiales, prestar atención, dar afecto, aprecio y amor, son algunos de los más preciados que se pueden dar, y no cuestan nada. Cuando nos encontremos con alguien, enviémosle en silencio un buen deseo por su felicidad, alegría y bienestar, esta forma de generosidad silenciosa es muy poderosa.

Tomemos la decisión de dar en todo lugar a donde vayamos, y a quien quiera que veamos. Mientras estemos dando, estaremos recibiendo, cuanto más demos, más confianza tendremos en los efectos milagrosos de esta ley, y a medida que recibamos más, también aumentará nuestra capacidad para dar.

Nuestra verdadera naturaleza es de prosperidad y abundancia; somos naturalmente prósperos porque la naturaleza provee a todas las necesidades y deseos, no nos falta nada porque nuestra naturaleza esencial es la potencialidad pura, las posibilidades infinitas, por consiguiente, debemos saber que ya somos intrínsecamente ricos, independientemente de cuánto dinero tengamos, porque la fuente de toda riqueza es el campo de la potencialidad pura, es la conciencia que sabe cómo satisfacer cada necesidad, incluyendo la alegría, el amor, la risa, la paz, la armonía y el conocimiento. Si vamos en pos de estas cosas

primero - no solamente para nosotros mismos, sino para los demás - todo lo demás, nos llegará espontáneamente.

Si deseamos recibir el beneficio de todas las cosas buenas de la vida, APRENDAMOS A DESEARLAS EN SILENCIO a todo el mundo todas las cosas buenas de la vida.



"Las sietes leyes espirituales del éxito" 

Deepak Chopra


domingo, 29 de noviembre de 2020

DAR Y RECIBIR, por Deepak Chopra


El universo opera por medio de un intercambio dinámico. Dar y recibir son aspectos diferentes del flujo de energía en el universo y si estamos dispuestos a dar aquello que buscamos, mantendremos la abundancia del universo circulando en nuestra vida.

Por ello debemos dar y recibir a fin de mantener la riqueza, la abundancia, la prosperidad o cualquier cosa que deseamos en la vida circulando permanentemente.

En toda semilla está la promesa de miles de bosques. Pero la semilla no debe ser acaparada, ella debe dar su inteligencia al suelo fértil. A través de su acción de dar, su energía invisible fluye para convertirse en una manifestación material.

Al dar y al recibir, lo más importante es la intención. La intención debe ser siempre crear felicidad para quien da y para quien recibe, porque la felicidad sostiene y sustenta la vida y, por tanto, genera abundancia. La retribución es directamente proporcional a lo que se da, cuando el acto es incondicional y sale del corazón.

Si deseamos alegría, démosle alegría a los otros; si deseamos amor, aprendamos a dar amor; si deseamos atención y aprecio, aprendamos a prestar atención y a apreciar a los demás; si deseamos riqueza material, ayudemos a otros a conseguir esa riqueza.

En realidad la manera más fácil de obtener lo que deseamos es ayudar a los demás a conseguir lo que ellos desean.

Esto se debe a que nuestro cuerpo, reducido a su estado esencial, es un haz individual de energía e información en medio de un universo de energía e información.

Somos haces individuales de conciencia en medio de un universo consciente. La palabra «conciencia» implica mucho más que energía e información, implica una energía y una información que viven en forma de pensamiento.

Por tanto, somos haces de pensamientos en medio de un universo pensante. Y el pensamiento tiene el poder de transformar.

Obsequios como interesarse, prestar atención, dar afecto, aprecio y amor, son algunos de los más preciados que se pueden dar, y no cuestan nada. Cuando nos encontremos con alguien, enviémosle en silencio un buen deseo por su felicidad, alegría y bienestar. Esta forma de generosidad silenciosa es muy poderosa.

Tomemos la decisión de dar en todo lugar a donde vayamos, y a quien quiera que veamos. Mientras estemos dando, estaremos recibiendo. Cuanto más demos, más confianza tendremos en los efectos milagrosos de esta ley. Y a medida que recibamos más, también aumentará nuestra capacidad de dar.

Si vamos en pos de estas cosas primero, no solamente para nosotros mismos, sino para los demás, todo lo demás nos llegará espontáneamente.



Deepak Chopra


 

lunes, 2 de abril de 2018

ABUNDANCIA, por Deepak Chopra.


ABUNDANCIA 
por
Deepak Chopra.

Debe saber que en su interior, en el sitio más profundo de su corazón, están las diosas del conocimiento y de la riqueza. Ámelas y aliméntelas y todos los deseos que tengas florecerán espontáneamente y tomarán forma, puesto que estas diosas únicamente tienen un deseo: el deseo de nacer.

Los pasos para crear abundancia de la A a la Z.

A -    Todas las posibilidades, absoluto, autoridad, afluencia, abundancia.
B -    Lo bueno y lo mejor.
C -    La calma o despreocupación y caridad.
D -    Ley de la  oferta y la demanda, dharma.
E -    Exultación por el éxito de los demás.
F -    En cada fracaso reside la semilla del éxito.
G -    La gratitud, la generosidad, Dios glorificador, así como el gran espacio y objetivo.
H -    Hacerse feliz y humanismo.
I -    Intento o intención.
J -    No es necesario juzgar.
K -    Caleidoscopio en el campo de todas las posibilidades y el poder organizador.
L -    El lujo y el logro del amor.
M -    La meta de ganar dinero para otros y motivar a los demás.
N -    Decir no a la negatividad.
O -    Los valores opuestos en coexistencia; oportunidad para la comunicación abierta y honesta.
P -    El propósito en la vida y la posibilidad pura.
Q -    El quid.
R -    Recibir es tan necesario como dar.
S -    Servicio y saber gastar.
T -    La trascendencia, la conciencia sin tiempo, el banco de talentos y el tributo o diezmo.
U -    Comprender la unidad detrás de la diversidad.
V -    Valores.
W -    La conciencia de la riqueza (wealth).
X -    La expresión de la apreciación y agradecimientos honestos a todos los que nos ayudan.
Y -    El yacimiento del vigor juvenil.
Z -    El zumo o gozo de la vida.



Deepak Chopra.

sábado, 10 de marzo de 2018

NATURALEZA DE LOS TRES PLANOS DE LA EXISTENCIA (Contiene pdf del libro "Sincrodestino" de Deepak Chopra)*


NATURALEZA DE LOS TRES PLANOS DE LA EXISTENCIA
(Contiene pdf del libro "Sincrodestino" de Deepak Chopra)*


Nivel 1-  EL ÁMBITO FÍSICO              


El primer nivel de existencia físico o material, el universo visible. Es el mundo que mejor conocemos, al que llamamos mundo real. Contiene materia y objetos con límites precisos, todo lo tridimensional y lo que percibimos con los cinco sentidos: lo que podemos tocar, ver, escuchar, sentir, probar u oler.

Incluye nuestros cuerpos, el viento, la tierra, el agua, los gases, los animales, los microbios, las moléculas.

En el ámbito físico, el tiempo parece fluir en una recta que llamamos flecha del tiempo; esta va del pasado al presente y al futuro. Esto significa que todo lo que hay en el plano físico tiene un principio y un final, por lo tanto, es pasajero. Los seres sensibles nacen y mueren. Las montañas se elevan desde el núcleo líquido del planeta y la lluvia y el viento incesante las  erosionan…

El mundo físico, está gobernado por leyes inmutables de causa y efecto, por lo que todo es predecible. La física newtoniana, nos permite predecir acciones y reacciones; de modo que cuando una bola de billar golpea a otra con una velocidad y en un ángulo específicos, podemos anticipar exactamente qué ruta seguirá cada una sobre la mesa.  

Los científicos, pueden calcular con precisión cuándo ocurrirá un eclipse solar y cuánto durará. Toda la comprensión de sentido común que tenemos del mundo, proviene de lo que sabemos de este ámbito físico.


Nivel 2: EL ÁMBITO CUÁNTICO


Es el segundo nivel de la existencia, todo consiste en información y energía. En éste nivel, todo es insustancial, lo que significa que no puede tocarse ni percibirse con ninguno de los cinco sentidos.

Tu mente, tus pensamientos, tu ego y parte de ti que normalmente consideras que es tu ser, son partes del ámbito cuántico. Estas cosas carecen de solidez; sin embargo sabes que tus pensamientos y que tu ser, son reales.

Aunque es mas fácil pensar en el ámbito cuántico en términos de la mente, engloba mucho más. De hecho, todo lo que existe en el universo visible, es una manifestación de la energía e información  del ámbito cuántico. El mundo material es un subconjunto del ámbito cuántico.

Otra manera de explicarlo es que todo lo que existe en el ámbito físico, está hecho de información y energía. En la famosa ecuación de Einstein, E = MC2, sabemos que la energía (E)  es igual a la masa (M) por la velocidad de la luz (C) al cuadrado. Esto nos dice que la materia (masa) y la energía son la misma cosa, pero en manifestaciones diferentes: energía es igual a masa.

Una de las primeras lecciones que nos enseñan en la escuela, es que todo objeto sólido está hecho de moléculas, y que estas están formadas por unidades todavía más pequeñas llamadas átomos. Nos explican que la silla, aparentemente sólida, en la que estamos sentados, está hecha de átomos tan pequeños, que no podemos verlos sin la ayuda de un microscopio poderoso. Luego aprendemos que los pequeños átomos están formados por partículas subatómicas que carecen de solidez. Son literalmente paquetes u ondas de información y energía. Esto significa que en este segundo nivel de existencia, la silla en que estás sentado, no es otra cosa que energía e información.

Este concepto, es difícil de asimilar al principio ¿cómo es posible que unas ondas invisibles de energía e información se perciban como objetos sólidos?

La respuesta es que, en el ámbito cuántico, los sucesos ocurren a la velocidad de la luz; y a esa velocidad, nuestros sentidos simplemente no pueden procesar todo lo que influye en nuestra experiencia sensible.

Percibimos los objetos diferentes entre sí porque las ondas de energía contienen y determinan la frecuencia o vibración de diferentes tipos de información. Es como escuchar la radio. Según la frecuencia que sintonicemos, escucharemos una emisora u otra, en función de cómo vibra, la energía está codificada para transmitir información diferente.

De esta manera, el mundo físico, el mundo de los objetos y la materia, está hecho de información contenida en una energía que vibra a distintas frecuencias.

La razón por la   que no vemos al mundo como una enorme red de energía es porque vibra demasiado rápido. Nuestros sentidos, que funcionan lentamente, sólo pueden registrar trozos de esta  energía y actividad, y estos conglomerados de información se convierten en silla, mi cuerpo, en agua, y en todos los demás objetos físicos del mundo visible.

Esto es similar a lo que ocurre cuando vemos una película. Una película, está hecha de fotogramas individuales, separados por franjas. Si viéramos la película en el carrete en una sala de proyección, veríamos los fotogramas y las separaciones. Sin embargo, cuando vemos la película, los fotogramas pasan tan rápido que nuestros sentidos no perciben la discontinuidad. Los percibimos como un flujo constante de información.

En el ámbito cuántico, los trozos de campos de energía que vibran a diferentes frecuencias, y que percibimos como objetos sólidos, forman parte de un campo de energía colectivo.

Si pudiéramos percibir todo lo que ocurre en el ámbito cuántico, veríamos que formamos parte de un gran caldo de energía y que todas las cosas, cada uno de nosotros y todos los objetos del ámbito físico, son sólo un conglomerado de energía que flota en ese caldo de energía.

En todo momento, tu campo de energía está en contacto con el de todos los demás e influye en él; todos respondemos a esa experiencia. Todos somos expresiones de esa energía e información. En ocasiones podemos sentir esta conexión. La sensación normalmente es sutil, pero a veces tangible. La mayoría hemos tenido la experiencia de entrar en una habitación y sentir que la tensión es tal que puede cortarse con un cuchillo, o de estar en una iglesia o lugar sagrado y sentirnos inundados por una sensación de paz. Esto es porque la energía colectiva del entorno se mezcla con la nuestra y lo percibimos en algún nivel.

En el ámbito físico, también intercambiamos constantemente energía e información. Imagina que estás parado en la calle y hueles el humo del cigarrillo e una persona de camina a una calle de distancia. Esto significa que está inhalando el aliento de esa persona a cien metros de distancia. El olor es sólo un indicador que te informa que estás inhalando el aliento  de la otra persona. Si el indicador no estuviera ahí, si la persona no estuviera fumando, de todos modos estarías inhalando su aliento, sólo que sin el humo del cigarrillo, no te darías cuenta. ¿y qué es el aliento? Es el bióxido de carbono y el oxígeno que proviene del metabolismo de cada célula del cuerpo de ese extraño. De la misma manera otras personas están inhalando tu aliento. Así, de manera constante, intercambiamos partes de nuestro ser, moléculas físicas y mensurables de nuestros cuerpos.

En un nivel más profundo, en realidad no hay límites entre nuestro ser y el universo. Cuando tocamos un objeto, lo sentimos sólido, como si hubiese un límite definido entre éste y nosotros. Los físicos dirían que percibimos la solidez de ese límite porque todo está hecho de átomos, que la solidez es la sensación que obtenemos cuando los átomos chocan contra otros átomos.

Pero, ¿qué es un átomo?

Los átomos constan de un pequeño núcleo y una gran nube de electrones que lo rodean. No hay un caparazón rígido en su exterior, sólo una nube  de electrones.

Para visualizarlo, imagina un cacahuete en medio de un estadio de fútbol. El cacahuete representa el núcleo, y el estadio, el tamaño de la nube de electrones que lo rodea.

Cuando tocamos un objeto, percibimos solidez al contacto de las nubes de electrones. Esta es nuestra interpretación de la solidez, dada la sensibilidad ( o relativa insensibilidad) de nuestros sentidos. Los ojos, están programados para ver los objetos como tridimensionales y sólidos. Las terminales nerviosas están programadas para sentir los objetos como tridimensionales y sólidos. Sin embargo, en la realidad del ámbito cuántico, la solidez no existe. ¿hay solidez cuando chocan dos nubes? No. Se funden y se separan.

Algo similar ocurre cuando tocas un objeto. Tus campos de energía (y nubes de electrones) chocan, algunas porciones pequeñas se funden y luego te separas. Aunque te percibes como un todo, has cedido un poco de tu campo de energía al objeto y a cambio obtienes un poco de la suya. Con cada encuentro intercambiamos información y energía  y cuando nos separamos nos transformamos un poco. Aquí podemos comprobar también cuan conectados estamos con el mundo físico. Constantemente compartimos porciones de nuestros campos de energía, por lo que todos, en este nivel cuántico, en el nivel de nuestras mentes y seres, estamos conectados. Todos estamos correlacionados con los demás.

Así pues, solo en la conciencia, nuestros limitados sentidos crean un mundo sólido a partir de la energía e información puras. Pero ¿qué pasaría si pudiéramos ver el ámbito cuántico, si tuviéramos ojos cuánticos?

Veríamos que todo lo que consideramos sólido en el mundo físico, entra y sale de un vacío infinito a la velocidad de la luz. Tal como la frecuencia fotograma-franja de las películas, el universo es un fenómeno de encendido y apagado.

La continuidad y solidez del mundo, existen sólo en la imaginación alimentada por los sentidos que no pueden discernir las ondas de energía e información que conforman el nivel cuántico de la existencia.

En realidad, todos entramos y salimos de la existencia continuamente.

Si pudiéramos afinar nuestros sentidos, veríamos los huecos de nuestra existencia. Estamos aquí, luego no estamos y luego volvemos otra vez. Sólo nuestra memoria, mantiene la sensación de continuidad. Existe una analogía que puede iluminar este punto.

Los científicos saben que los caracoles necesitan, aproximadamente tres segundos para registrar la luz. Imagina que un caracol me está viendo y que salgo de la habitación, realizo una proeza en tres segundos: robo un banco y regreso. En lo que al caracol concierne, nunca salí del cuarto; podría llevarlo a la corte y rendiría un testimonio perfecto. Para el caracol, el tiempo que estuve fuera del cuarto, caería dentro de esos huecos entre los fotogramas de la existencia discontinua. Su sentido de continuidad, suponiendo que tuviera, simplemente no registraría el hueco del tiempo.

Así pues, la experiencia sensorial de todos los seres vivos es una construcción perceptiva artificial, creada en la imaginación.

Hay un relato zen sobre dos monjes que observan una bandera ondear en el viento. Uno dice: “La bandera está ondeando” y el otro afirma: “No, el viento se está moviendo”. Su maestro se acerca y uno le pregunta: “¿Quién tiene la razón? Yo digo que la bandera se está moviendo, el dice que es el viento el que se mueve”.

El maestro contesta: “Ambos están equivocados. Sólo la conciencia se está moviendo; cuando la conciencia se mueve, crea el mundo con su imaginación.”

La mente es un campo de energía e información. Las ideas también son energía e información. Tú has imaginado tu cuerpo y el resto del mundo físico, al percibir el caldo de energía como un conjunto de entidades físicas separadas.

Pero ¿de dónde proviene la mente que imagina esto?


Nivel 3: EL ÁMBITO NO CIRCUNSCRITO


El tercer nivel de la existencia es la inteligencia o conciencia. Se le ha llamado ámbito virtual, ámbito espiritual, campo de potencial, ser universal o inteligencia no circunscrita. Aquí es donde la información y la energía surgen de un mar de posibilidades.

El nivel más fundamental y básico de la naturaleza no es material. Ni siquiera es un caldo de energía e información; es potencial puro.

Este nivel de realidad no circunscrita opera más allá del espacio y el tiempo porque sencillamente no existen en él. Lo llamamos no circunscrito porque no puede confinarse a un lugar. No está en ti ni fuera de ti; simplemente es.

La inteligencia del ámbito espiritual es la que organiza el caldo de energía en entidades conocibles. Es lo que agrupa las partículas cuánticas en átomos, los átomos en moléculas, las moléculas en  estructuras.

Es la fuerza organizadora que está detrás de todas las cosas. Puede ser difícil asimilar este concepto. Una manera relativamente sencilla de pensar  este ámbito consiste en reconocer la naturaleza dual de tus pensamientos.

Mientras estás leyendo estas palabras, tus ojos están viendo la impresión en la página, tu mente está traduciendo la impresión a símbolos (letras y palabras), tratando de deducir su significado. Pero, reflexiona un momento: ¿quién es el que está leyendo?, ¿qué es esa consciencia que está detrás de tus pensamientos?.

Date cuenta de la dualidad de estos procesos internos. Tu mente esté ocupada decodificando, analizando y traduciendo. Entonces, ¿quien está leyendo en realidad?.

Con este ligero cambio en tu atención, podrás darte cuenta de que existe una presencia interna, una fuerza que siempre vive las experiencias. Esta es el alma, la inteligencia no circunscrita, y su vivencia tiene lugar en el nivel virtual.

Así como la información y la energía forjan el mundo físico, este ámbito no circunscrito crea y ordena la actividad de la información  y la energía.

De acuerdo con el Doctor Larry Dossey, exitoso escritor y estudioso de la metafísica, los acontecimientos no circunscritos tienen tres importantes características que los distinguen: están correlacionados de manera independiente, absoluta e inmediata.

Analicemos brevemente que quiere decir esto:

El comportamiento de dos o más acontecimientos subatómicos no está determinado por las leyes de causa y efecto, significa que un suceso no es la causa de otro, aunque el comportamiento esté relacionado o coordinado inmediatamente con éste. En otras palabras, parecen bailar al mismo son, aunque no están comunicándose entre sí en sentido convencional. Éste es el significado de independiente.

La correlación entre los acontecimientos no circunscritos es absoluta, lo que significa que la firmeza de la correlación permanece intacta, a pesar de la distancia en tiempo y espacio. Por ejemplo, si tú y yo estamos hablando en una habitación, mi voz sonaría muy diferente que si estuviéramos en aceras opuestas en una calle. A esta distancia, mi voz sonaría mucho más débil, en el caso de que pudieras oírme. Si estuvieras en el ámbito no circunscrito, me escucharías claramente sin importar que yo estuviera parado a tu lado, al otro lado de la calle, a un kilómetro de distancia, o incluso, en otro continente.

Finalmente, inmediato significa que los acontecimientos no circunscritos no requieren tiempo de traslado. Todos sabemos que la luz y el sonido viajan a velocidades distintas y por eso vemos el relámpago a la distancia antes de escuchar el trueno. Con los sucesos no circunscritos, no hay tal retraso, pues las correlaciones de este tipo no obedecen a las leyes de la física clásica. No hay señal, no hay luz, no hay sonido. No hay nada que tenga que trasladarse. Las correlaciones entre los acontecimientos que suceden en el nivel no circunscrito o virtual, ocurren al instante, sin causa y  sin debilitarse a través del tiempo o la distancia. La inteligencia no circunscrita está en todas partes a la vez, y puede causar múltiples efectos simultáneos en varios lugares.

Es desde este ámbito virtual desde donde todas las cosas están organizadas y sincronizadas. Por lo tanto, esta es la fuente de las coincidencias. Cuando aprendes a vivir desde este nivel, puedes cumplir espontáneamente todos tus deseos. Puedes hacer milagros.


Deepack Chopra

Del libro Sincrodestino 

Aquí podéis leer el libro "Sincrodestino" de Deepck Chopra:


jueves, 1 de marzo de 2018

EL SUSURRO DEL ESPIRITU - Por: Dr. Deepak Chopra


EL SUSURRO DEL ESPIRITU
Por: Dr. Deepak Chopra 

Hace varios años, descubrí que cada vez que yo enfrentaba un dilema o un problema, lo mejor que podía hacer era dejar de pensar en él y comenzar a dirigirme al Espíritu de Dios en mí por una solución. De modo que conseguía un lugar tranquilo, dirigía mi atención a lo interno y entraba al silencio en mi alma. Entonces decía: "Querido Espíritu, dime qué hacer". Dejaba ir mi ego, mi necesidad de luchar para encontrar una solución y, simplemente esperaba que la solución me fuese revelada.

A veces la solución venía en el silencio y otras, venía como un relámpago en mi consciencia cuando estaba ocupado en algo que no tenía nada que ver con el problema. Yo bien podía estar jugando tenis o viendo a un paciente y, de repente la solución se presentaba como un destello en la pantalla de mi consciencia, tan claramente que sabía sin lugar a dudas qué hacer.

Desde entonces he aprendido que cuando tengo que tomar una decisión importante, sólo necesito aquietar mi mente, poner mi consciencia en la Presencia del Espíritu y hacer las preguntas.

He visto suceder cosas extraordinarias. Y gracias a mi propia experiencia, estoy convencido de que el Espíritu es abstracto y trascendente, pero también tiene un poder organizativo infinito. El Espíritu puede organizar infinidad de espacio, tiempo y acontecimientos para producir el resultado propuesto.

El Espíritu es un Campo de Energía Consciente que conecta todo con todo lo demás y a todos con todos los demás. De modo que me siento maravillosamente bien al saber que sin importar lo que haga, dónde vaya o la situación, circunstancia o dilema, siempre puedo tener mi consciencia en la Presencia del Espíritu.

ESCUCHEN EN SILENCIO

El Espíritu nos susurra por medio del espacio que existe entre nuestros pensamientos y las sensaciones más mínimas de nuestro cuerpo. De allí la importancia de pasar tiempo en el silencio. Cuando pensamos en la curación como el regreso del recuerdo de la perfección física y en la perfección física como cuerpo, mente, espíritu y medio ambiente, comenzamos a comprender por qué debemos aprender a aquietar nuestras mentes.

Podemos hacer esto por medio de la meditación formal o estando conscientes de nuestra respiración o simplemente sentándonos con los ojos cerrados, quietos y escuchando durante quince o veinte minutos.

Al principio, puede ser difícil aquietar la actividad de la mente, pero a la larga se aquietará. Y en esa quietud bendita fluirán hacia nosotros el discernimiento y el conocimiento.



©1999 Deepak Chopra. 

Tomado de la revista LA PALABRA DIARIA Julio del 1999.




jueves, 21 de septiembre de 2017

10 CONSEJOS VITALES, por Deepak Chopra


10 CONSEJOS VITALES
por Deepak Chopra


1.- Escucha la sabiduría de tu cuerpo, que se expresa por señales de comodidad e incomodidad. Cuando elijas cierta conducta, pregunta a tu cuerpo que siente al respecto. Si tu cuerpo envía una señal de inquietud física o emocional, ten cuidado. Si tu cuerpo envía una señal de comodidad y anhelo, procede.

2.- Vive en el presente, que es el único momento que tienes. Mantén tu atención en lo que existe aquí y ahora; busca la plenitud en todo momento. Acepta lo que viene a ti total y completamente para que puedas apreciarlo y aprender de ello; luego déjalo pasar. El presente es como debe ser. Refleja infinitas leyes de la Naturaleza que te han traído hasta este pensamiento exacto, esta reacción física precisa. Este momento es como es porque el Universo es como es. No luches contra el infinito esquema de las cosas; por el contrario, sé uno con él.

3.- Dedica tiempo al silencio, a meditar, a acallar el diálogo interior. En momentos de silencio, cobra conciencia de que estás reconectándote con tu fuente de conciencia pura. Presta atención a tu vida interior para que puedas guiarte por tu intuición, antes que por interpretaciones impuestas desde fuera sobre lo que conviene o no te conviene.

4.- Renuncia a tu necesidad de aprobación externa. Sólo tú eres el juez de tu valer; tu meta es descubrir el infinito valor de ti mismo, sin dar importancia a lo que piensen los demás. Al comprender esto se logra una gran libertad.

5.- Cuando te descubras reaccionando con enojo u oposición ante cualquier persona o circunstancia, recuerda que sólo estás luchando contigo mismo. Presentar resistencia es la reacción de las defensas creadas por viejos sufrimientos. Cuando renuncies a ese enojo te curarás y cooperarás con el flujo del universo.

6.- Recuerda que el mundo de allí fuera refleja tu realidad de aquí dentro. Las personas ante las cuales tu reacción es más fuerte, sea de amor u odio, son proyecciones de tu mundo interior. Lo que más odias es lo que más niegas en ti mismo. Lo que más amas es lo que más deseas dentro de ti. Usa el espejo de las relaciones para guiar tu evolución. El objetivo es un total conocimiento de uno mismo. Cuando lo consigas, lo que más desees estará automáticamente allí; lo que más te disgusta desaparecerá.

7.- Libérate de la carga de los juicios. Al juzgar impones el bien y el mal a situaciones que simplemente son. Todo se puede entender y perdonar, pero cuando juzgas te apartas de la comprensión y anulas el proceso de aprender a amar. Al juzgar a otros reflejas tu falta de autoaceptación. Recuerda que cada persona a la que perdones aumenta tu amor a ti mismo.

8.- No contamines tu cuerpo con toxinas, ya sea por la comida, la bebida o por emociones tóxicas. Tu cuerpo no es sólo un sistema de mantenimiento de la vida. Es el vehículo que te llevará en el viaje de tu evolución. La salud de cada célula contribuye directamente a tu estado de bienestar, porque cada célula es un punto de conciencia dentro del campo de la conciencia que eres tú.

9.- Reemplaza la conducta que motiva el miedo por la conducta que motiva el amor. El miedo es un producto de la memoria, que mora en el pasado. Al recordar lo que nos hizo sufrir antes, dedicamos nuestras energías a asegurarnos de que el antiguo sufrimiento no se repita. Pero tratar de imponer el pasado al presente jamás acabará con la amenaza del sufrimiento. Eso sólo ocurre cuando encuentras la seguridad de tu propio ser, que es amor. Motivado por la verdad interior, puedes enfrentarte a cualquier amenaza, porque tu fuerza interior es invulnerable al miedo.

10.- Comprende que el mundo físico es sólo el espejo de una inteligencia más profunda. La inteligencia es la organizadora invisible de toda la materia y toda la energía; como una parte de esta inteligencia reside en ti, participas del poder organizador del cosmos. Como estás inseparablemente vinculado con el todo, no puedes permitirte el contaminar el aire y el agua del planeta. Pero en un plano más profundo, no puedes permitirte el vivir con una mente tóxica, porque cada pensamiento crea una impresión en el campo total de la inteligencia. Vivir en equilibrio y pureza es el más elevado bien para ti y para la Tierra.



Deepak Chopra.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

EL SUSURRO DEL ESPIRITU Por: Dr. Deepak Chopra


EL SUSURRO DEL ESPIRITU
Por: Dr. Deepak Chopra


Hace varios años, descubrí que cada vez que yo enfrentaba un dilema o un problema, lo mejor que podía hacer era dejar de pensar en él y comenzar a dirigirme al Espíritu de Dios en mí por una solución. De modo que conseguía un lugar tranquilo, dirigía mi atención a lo interno y entraba al silencio en mi alma.

Entonces decía: "Querido Espíritu, dime qué hacer". Dejaba ir mi ego, mi necesidad de luchar para encontrar una solución y, simplemente esperaba que la solución me fuese revelada. A veces la solución venía en el silencio y otras, venía como un relámpago en mi consciencia cuando estaba ocupado en algo que no tenía nada que ver con el problema. Yo bien podía estar jugando tenis o viendo a un paciente y, de repente la solución se presentaba como un destello en la pantalla de mi consciencia, tan claramente que sabía sin lugar a dudas qué hacer. Desde entonces he aprendido que cuando tengo que tomar una decisión importante, sólo necesito aquietar mi mente, poner mi consciencia en la Presencia del Espíritu y hacer las preguntas.

He visto suceder cosas extraordinarias. Y gracias a mi propia experiencia, estoy convencido de que el Espíritu es abstracto y trascendente, pero también tiene un poder organizativo infinito. El Espíritu puede organizar infinidad de espacio, tiempo y acontecimientos para producir el resultado propuesto. El Espíritu es un Campo de Energía Consciente que conecta todo con todo lo demás y a todos con todos los demás. De modo que me siento maravillosamente bien al saber que sin importar lo que haga, dónde vaya o la situación, circunstancia o dilema, siempre puedo tener mi consciencia en la Presencia del Espíritu.

ESCUCHEN EN SILENCIO

El Espíritu nos susurra por medio del espacio que existe entre nuestros pensamientos y las sensaciones más mínimas de nuestro cuerpo. De allí la importancia de pasar tiempo en el silencio. Cuando pensamos en la curación como el regreso del recuerdo de la perfección física y en la perfección física como cuerpo, mente, espíritu y medio ambiente, comenzamos a comprender por qué debemos aprender a aquietar nuestras mentes.

Podemos hacer esto por medio de la meditación formal o estando conscientes de nuestra respiración o simplemente sentándonos con los ojos cerrados, quietos y escuchando durante quince o veinte minutos. Al principio, puede ser difícil aquietar la actividad de la mente, pero a la larga se aquietará. Y en esa quietud bendita fluirán hacia nosotros el discernimiento y el conocimiento.


Deepak Chopra


©1999 Deepak Chopra. Tomado de la revista LA PALABRA DIARIA Julio del 1999.

jueves, 8 de diciembre de 2016

EXISTE UN PLAN Y TU ALMA SABE CUÁL ES, por Deepak Chopra


EXISTE UN PLAN Y TU ALMA SABE CUÁL ES
por Deepak Chopra


Hay una antídoto para la falta de sentido y establece que tu vida tiene un propósito. Tú determinas ese propósito en el nivel del alma y, entonces, ese propósito se desarrolla en la vida diaria como parte del plan divino. Mientras más profunda sea tu conexión con el plan, más poderoso será éste en tu vida. En última instancia, nada puede detenerlo.

Al escribir acerca del camino espiritual llegué a un punto en el cual sentí deseo de poder prescindir de terminología como alma ,Dios y espíritu. Dado que sólo existe una realidad, no necesitamos un vocabulario separado y mundano para la existencia de todos los días y otro vocabulario especial para las existencia superior. O todo es espiritual o nada lo es. A los ojos de Dios, el hecho de caminar sobre las aguas no es más milagroso que la hemoglobina cuando se mezcla con el oxígeno dentro de un glóbulo rojo. Ninguno de los dos fenómenos es visible para nosotros pero ambos pertenecen al esquema infinito del desarrollo de la creación.

No obstante, tal parecería que una vida llena de propósito y significado debe estar más cerca de Dios que una vida invertida en la más caótica confusión. El dualismo se apega a nuestra mente de manera muy poderosa y no podemos evitar pensar en términos de alto y bajo, mejor o peor. Lo que resulta difícil comprender es que Dios, al no desear nada tampoco exige nada de nosotros. En términos espirituales, ninguna vida es más o menos valiosa que otra. El ladrón de hoy renacerá como el santo del mañana y viceversa. Funciona ese plan en términos prácticos? Una característica central es el tema de la percepción.

Cuando eras un bebe, te percibías a ti mismo de manera muy limitada. Lo que no podías solucionar o comprender pasaba a ser responsabilidad de tu padre o de tu madre. Ellos te alimentaron hasta que pudiste hacerlo solo, te dieron un refugio hasta que pudiste dártelo a ti mismo, etc. A medida que te volviste más capaz, cambió tu sentido de dónde estabas parado en relación con el mundo. En otras palabras, cada paso hacia la autosuficiencia cambió tu percepción.

El plan divino es igual. Al principio, el poder personal es muy limitado. El ego asume que debe proveer y lo hace través de tomar lo que quiere y rechazar lo que no quiere. En este nivel, la percepción se limita al individuo y la amplitud de la visión es reducida. Lo que beneficie al “ yo, mi, y mío” es todo lo que importa. Al ego no le interesa cómo se interconecta el ser con todo lo demás. Resulta irónico que es justo en este nivel, donde le damos a las fuerzas externas la autoridad de dictar los sucesos, que el ego se siente más poderoso.

A medida que la percepción se expande, sucede lo mismo con el potencial interno. Más allá del ego, un círculo más amplio, que incluye el “yo, mi, mío”, se expande en todas direcciones. En el plan divino, una persona puede expandirse sin límites al nivel del alma. Tu comienzas a ser testigo de lo increíble que es la organización de la creación, con perfecto cuidado e inteligencia infinita. Dado que Dios tiene inteligencia infinita, mientas más se expande tu percepción, más cerca te encontrarás de Dios. Ni siquiera existe la necesidad de buscar sino sólo de contemplar.

Al final, todo ya es Dios; así que sólo es cuestión de percibir a una profundidad cada vez mayor hasta que Dios te sea revelado. Tú adquieres una visión que está sintonizada con los aspectos más finos de la belleza y la verdad. Una de las grandes bendiciones de la existencia es que todo el mundo nace con un deseo por ver más. Ésa el la razón por la cual los sabios de la India creían que incluso el hecho de pensar en Dios es señal de que es seguro que aparezca algún día. Resulta que la expansión de la conciencia es el plan divino. No existe otro. En tanto que tu conciencia continúe en su proceso de crecimiento, tú adquieres cada vez más certeza de que también formas parte del plan divino. Nada más se te exige ni se te ha exigido nunca.



Deepak Chopra.

martes, 15 de septiembre de 2015

¿POR QUÉ SUFRIMOS? - Los kleshas* o fuentes de aflicción - Por Deepak Chopra


¿POR QUÉ SUFRIMOS? 
Los kleshas* o fuentes de aflicción
Por 
Deepak Chopra

Profundicemos en el vínculo entre sufrimiento e irrealidad. La manera en que olvidamos la paz y claridad del “yo soy” puede dividirse en cinco aspectos. En sánscrito se les conoce como los cinco kleshas, causa fundamental de todas las formas de sufrimiento.

1. No saber qué es real.
2. Aferrarse a lo irreal.
3. Temer lo irreal y rehuirle.
4. Identificarse con un yo imaginario.
5. Temer la muerte.

En este instante, tú y yo estamos haciendo alguna de estas cinco cosas, aunque empezamos hace tanto tiempo que hemos asimilado el proceso por completo. Los cinco kleshas están ordenados en cascada. Una vez que olvidamos qué es real (primer klesha), los demás ocurren automáticamente.

Esto significa que para la mayoría de las personas, sólo la última —temer la muerte— es una experiencia consciente; por tanto, debemos partir de ahí y avanzar hacia arriba.
El temor a la muerte es una fuente de ansiedad que se extiende a muchas áreas. La manera en que nuestra sociedad glorifica la juventud y teme el envejecimiento, nuestra necesidad desesperada de distracción, la venta de cosméticos y tratamientos de belleza, el auge de gimnasios tapizados con espejos de cuerpo entero y la manía por las celebridades, son síntomas del deseo de negar la muerte. La teología intenta convencernos de que hay vida después de la muerte, pero como esa idea debe sustentarse en la fe, la religión obtiene obediencia blandiendo sobre nuestras cabezas la vida después de la muerte. Si carecemos de fe, adoramos al Dios equivocado o pecamos contra el correcto, nuestras posibilidades de ser recompensados después de morir se desvanecen. Los conflictos religiosos siguen suscitándose a causa de este asunto que provoca tanta ansiedad: los fanáticos preferirían morir por la fe que vivir aceptando que la fe de otro tiene derecho de existir. “Muero para que no puedas creer en tu Dios” es el legado más corrupto del quinto klesha.

Las personas no temen la muerte por ella misma sino por una razón más profunda: la necesidad de defender un yo imaginario. Identificarse con un yo imaginario es el cuarto klesha, y es algo que todos hacemos. Aún en un nivel superficial, las personas erigen una imagen fundamentada en el ingreso económico y el estatus. Cuando Francisco de Asís, el hijo de un acaudalado comerciante de seda, se despojó de sus ricas vestiduras y renunció al dinero de su padre, no sólo estaba privándose de sus posesiones terrenales sino de su identidad, aquello por lo cual la gente sabía quién era. Según su conciencia, era imposible acercarse a Dios por medio de una imagen falsa de sí.

La imagen propia está muy relacionada con la autoestima, y todos sabemos el alto costo que paga una persona cuando la pierde. Los niños que en la escuela primaria se sentaban en la última hilera y evitaban la mirada del profesor, rara vez llegan a discutir política externa o arte medieval porque muy temprano integraron en su imagen una impresión de ineptitud. Por el contrario, los estudios han demostrado que si a un maestro se le dice que un alumno es excepcionalmente brillante, ese alumno se desempeñará mejor en clase aún cuando su selección haya sido aleatoria. Los niños con bajo ci (coeficiente intelectual) pueden alcanzar mejores resultados que aquellos con alto ci si tienen la suficiente aprobación por parte de sus maestros. La imagen establecida en la mente del maestro es suficiente para convertirá un alumno mediocre en uno destacado.

La identificación con una imagen falsa de nosotros también provoca sufrimiento de otras maneras. La vida nunca deja de exigir más y más; las exigencias a nuestro tiempo, paciencia, capacidad y emociones pueden ser tan abrumadoras que admitir nuestra incapacidad parece ser lo más honesto. En la imagen equivocada de una persona está enterrada la terrible historia de todo lo que le ha salido mal. Los “No lo haré”, “No puedo hacerlo” y “Me doy por vencido” emanan del cuarto klesha.

El tercer klesha nos dice que aun con una imagen saludable de nosotros, rehuimos las cosas que amenazan nuestros egos. Estas amenazas están en todas partes. Yo temo la pobreza, perder a mi esposa, infringir la ley; temo hacer el ridículo ante alguien cuyo respeto quiero conservar. Para algunas personas, la idea de que sus hijos sigan un mal camino es una grave amenaza para la imagen que tienen de sí mismos. La frase “En esta familia no hacemos eso”, normalmente significa: “Tu comportamiento es una amenaza para lo que soy”. Sin embargo no nos damos cuenta de que hablamos en clave. Una vez que nos identificamos con una imagen, por instinto tememos que se derrumbe. La necesidad de protegerme de lo que temo es parte de lo que soy.

El segundo klesha dice que las personas sufren porque se aferran, no importa a qué. Aferrarse a algo es una manera de mostrar que tememos que nos lo quiten. Las personas se sienten violadas cuando un carterista huye con su bolsa, por ejemplo, o si al volver a casa descubren que alguien ha irrumpido en ella. En estas intromisiones, lo importante no son los artículos robados; las bolsas y los enseres domésticos pueden reemplazarse. Sin embargo, la sensación de daño personal suele persistir durante meses y años. Si jala el gatillo preciso, el simple robo de una bolsa puede hacernos perder todo sentido de seguridad personal. Dejamos de sentirnos invencibles. Alguien nos ha despojado de la ilusión de que somos intocables.

El sufrimiento tiene muchos matices y recovecos. La pista nos lleva del miedo a la muerte a un falso sentido del yo y a la necesidad de aferrarse. No obstante, en última instancia, la irrealidad es la única causa de todo el sufrimiento. El problema nunca fue el dolor. De hecho, es todo lo contrario: el dolor existe para que esa ilusión no pueda sostenerse. Si la irrealidad no fuera dolorosa, parecería real siempre.

Los cinco kleshas pueden solucionarse de una vez por todas si abrazamos la realidad única. La diferencia entre “yo soy mi sufrimiento” y “yo soy” es pequeña pero crucial. Este malentendido ha generado mucho sufrimiento. Si pienso que nací, no puedo evitar la amenaza de morir; si pienso que existen fuerzas externas, debo aceptar que pueden hacerme daño; si pienso que soy una persona, veo otras personas por todas partes. Todas estas impresiones son elucubraciones, no hechos. Las impresiones que creamos cobran vida propia mientras no las cambiemos.

Sólo se necesita un parpadeo de la conciencia para perder contacto con la realidad. En verdad no existe nada fuera del ser. Tan pronto como empezamos a aceptar este hecho, todo el propósito de la vida cambia. El único objetivo que vale la pena alcanzar es la libertad absoluta de ser uno mismo, sin ilusiones y creencias falsas.

El quinto secreto trata de cómo detener el sufrimiento. Hay un estado de ausencia de sufrimiento dentro de ti; es conciencia simple y abierta. En contraste, el estado de sufrimiento es complicado porque en sus intentos de luchar contra el dolor, el ego se rehúsa a ver que la respuesta podría ser tan sencilla como simplemente aprender a ser. Cualquier paso que des para dejar de aferrarte a complicaciones, te acercará al estado simple de la sanación. Las complicaciones se presentan como pensamientos, sentimientos, creencias y energías sutiles, manifestaciones de deudas emocionales ocultas y de resistencia.

Para este ejercicio, utiliza cualquier cosa de tu vida que te produzca una profunda sensación de incomodidad, malestar o sufrimiento. Puedes elegir algo que haya persistido durante años o que sea muy importante en tu vida en este momento. No importa si hay algún elemento físico, aunque si eliges un padecimiento físico crónico, no consideres este ejercicio una cura; estamos tratando con las pautas de percepción que te orillan a aferrarte al sufrimiento.

Durante el siguiente mes, siéntate a solas durante al menos cinco minutos al día, con la intención de despejar las siguientes complicaciones:

Desorden

El caos es complicado; el orden es simple. ¿Tu casa es un desastre? ¿Tu escritorio tiene pilas y pilas de trabajo?
¿Estás permitiendo que otros ensucien y desordenen porque saben que no los responsabilizarás de ello? ¿Has acumulado tanta basura que tu entorno es como un registro arqueológico de tu pasado?

Estrés

Todo el mundo se siente estresado, pero si no puedes desechar completamente tu estrés por las noches y regresar a un estado interno tranquilo, centrado y agradable, estás sobre-estresado. Analiza cuidadosamente las cosas que te producen tensión. ¿El camino a tu trabajo es estresante? ¿Te levantas demasiado temprano sin haber dormido suficiente? ¿Ignoras las señales de agotamiento? ¿Tu cuerpo está estresado debido al sobrepeso o a una falta total de condición? Haz una lista de las cosas que te provocan más estrés y trabaja para reducirlas hasta que sepas sin lugar a dudas que no estas sobre-estresado.

Sufrimiento empático

Infectarse con los padecimientos de otros provoca sufrimiento. Habrás cruzado la línea de la empatia al sufrimiento si te sientes peor luego de ser compasivo con alguien. Si honestamente no puedes presenciar situaciones negativas sin asumir un dolor que no es tuyo, sal de ahí. Perder de vista tus límites no te convierte en una “buena persona”.

Negatividad

El bienestar es un estado simple al que cuerpo y mente regresan de manera natural. La negatividad impide este regreso haciéndonos habitar en el malestar. ¿Chismorreas con placer sobre las desgracias de los demás? ¿Pasas tiempo con personas que se quejan y critican constantemente? ¿Ves todos los desastres y catástrofes que ofrecen los noticiarios de televisión? No tienes obligación de tomar parte en estas fuentes de negatividad; aléjate y presta atención a algo más positivo.

Inercia

Inercia significa dejarse llevar por viejos hábitos y condicionamientos. Sean cuales sean las causas de depresión, ansiedad, trauma, inseguridad o pesar, dichos estados perduran si adoptas una actitud pasiva. “Las cosas son así” es el lema de la inercia. Toma conciencia de que “no hacer nada” es, de hecho, la manera en que te has entrenado para dejar las cosas como están. ¿Te sientas y te abandonas al sufrimiento? ¿Rechazas consejos que podrían ayudarte, antes de considerarlos? ¿Sabes cuál es la diferencia entre aferrarse y airear genuinamente tus sentimientos con intención de sanarlos?
Examina la rutina de tu sufrimiento y libérate de ella.

Relaciones tóxicas

Sólo hay tres clases de personas en tu vida: las que te dejan solo, las que te ayudan y las que te lastiman. Las personas que te dejan solo consideran tu sufrimiento una molestia o inconveniencia; prefieren mantener su distancia para sentirse mejor. Quienes te ayudan tienen la fuerza y la conciencia necesarias para hacer con tu sufrimiento más de lo que tú puedes hacer solo. Quienes te lastiman quieren que la situación siga igual porque no les interesa tu bienestar. Analiza honestamente cuántas personas de cada categoría hay en tu vida. Esto no es lo mismo que contar amigos y familiares cariñosos. Valora a los demás únicamente según se relacionan con tus dificultades.
Luego de realizar un conteo realista, toma la siguiente actitud:

No volveré a contar mis problemas a quien prefiere dejarme solo. No es bueno para ellos ni para mí. No quieren ayudar, así que no les pediré que lo hagan.

Compartiré mis problemas con quienes quieren ayudarme. No rechazaré ofertas sinceras de ayuda por orgullo, inseguridad o duda. Pediré a estas personas que se unan a mí en mi sanación y haré de ellas una parte mayor de mi vida.

Pondré distancia entre mí y quienes buscan lastimarme.

No tengo que confrontarlos, hacerlos sentir culpables ni convertirlos en causa de mi autocompasión. Pero no me permitiré absorber su efecto tóxico, y si eso implica mantener mi distancia, lo haré.

Creencias

Examina los motivos posibles por los que quieres sufrir. ¿Rechazas que hay algo mal? ¿Crees que no mostrar tu sufrimiento te hace una mejor persona? ¿Disfrutas la atención que recibes cuando estás enfermo o afligido? ¿Te sientes seguro estando solo y sin tomar decisiones difíciles?

Los sistemas de creencias son complejos: mantienen el yo que queremos presentar al mundo. Es mucho más sencillo no tener creencias, lo que significa estar abierto a la vida tal como se cruce por tu camino, avanzando con tu inteligencia interna en vez de con juicios almacenados. Si estás bloqueado por tu sufrimiento y vuelves a los mismos viejos pensamientos una y otra vez, un sistema de creencias te ha atrapado.
Sólo terminando con tu necesidad de aferrarte a estas creencias puedes escapar de la trampa.

Energía y sensaciones

Confiamos en nuestros cuerpos para que nos digan cuándo estamos sufriendo dolor; y el cuerpo, como la mente, sigue pautas familiares. Los hipocondríacos, por ejemplo, consideran la primera señal de malestar como un mensaje claro de que están gravemente enfermos. En tu caso, también estás considerando sensaciones familiares y utilizándolas para confirmar tu sufrimiento.

Muchas personas deprimidas, por ejemplo, interpretan el agotamiento como depresión. Como no han dormido bien o han trabajado de más, interpretan la fatiga como síntoma de depresión. La manera de manejar estas sensaciones es despojarlas de la interpretación. En vez de estar triste, considera esto como la energía de la tristeza. Como el cansancio, la tristeza tiene un componente corporal que puede descargarse.
En vez de ser una persona ansiosa, maneja la energía de la ansiedad.

Todas las energías se descargan del mismo modo:

Respira profundamente,
permanece sentado en silencio
y percibe la sensación en tu cuerpo.
Percibe la sensación sin juzgarla. Sólo retenla.
Permite a los sentimientos, pensamientos o energías
que quieran surgir que lo hagan.
Esto por lo general significa escuchar la voz de la ansiedad,
la ira, el temor o el dolor de haber sido lastimados.
Permite que las voces digan lo que quieran decir.
Escucha y comprende qué está ocurriendo.
Deja que la energía se disperse todo lo que pueda.
No exijas una descarga completa.
Piensa que tu cuerpo soltará la energía acumulada que pueda.

Luego de unas horas, o al día siguiente, repite todo el procedimiento.

Éste parece un régimen muy estricto, pero lo único que se te pide es que dediques cinco minutos al día a cualquiera de estas áreas. Los pasos pequeños producen grandes resultados. La conciencia simple es la normal en la naturaleza; el sufrimiento y las complicaciones que lo mantienen en marcha no son naturales, y mantener toda esa complejidad es un gasto inútil de energía. Al esforzarte todos los días por alcanzar un estado más simple, estás haciendo lo mejor que alguien puede hacer para terminar con el sufrimiento: arrancar las raíces de la irrealidad.


Por Deepak Chopra

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***El concepto budista de Kleśā en los textos más antiguos se refiere generalmente a estados mentales que de manera temporal nublan la mente y se manifiestan en acciones negativas para el karma. Con el tiempo, Kilesa se ha asociado con la raíces profundas de la existencia del samsara.

Kleshas (aflicciones)
Las cinco aflicciones (kleshas) que perturban el equilibrio de la conciencia son:

1. Avidya: ignorancia espiritual. Es el origen de todas las demás aflicciones.
2. Asmita: ego o sentido del yo. Es confundir la persona, el ego individual, con el alma real.
3. Raga: apego al placer. Fomentar y complacer los deseos.
4. Divesa: aversión al dolor. Este surge cuando los deseos no son complacidos y aparece la frustración.
5. Abhinivesa: miedo a la muerte. El apego a la vida es instintivo y es el más difícil de superar.

- Avidya y Asmita pertenecen al campo de la inteligencia. 
- Raga y Divesa pertenecen a las emociones y sensaciones, y 
- Abhinivesa es instintivo.