NAMASTÉ



"Yo honro el lugar dentro de ti donde el Universo entero reside. Yo honro el lugar dentro de ti de amor y luz, de verdad, y paz. Yo honro el lugar dentro de ti donde cuando tú estás en ese punto tuyo, y yo estoy en ese punto mío, somos sólo Uno."


Un día me levanté y ví que algo había cambiado a mi alrededor, en mi. Me inundaba una serena sensación de Paz y Amor por todo lo creado. Una simple florecilla me parecía entonces lo más hermoso y más grande en su perfección. La sonrisa de un niño, las lágrimas de un anciano... Mirarme a mi misma en el espejo... El mundo en sí parecía tener colores de recién pintado.

Al principio, yo no entendía a que podía deberse aquel cambio que sólo yo parecía ver. Nadie a mi alrededor parecía ser consciente de que todo a su lado brillaba de otra manera excepto yo. Llegue incluso a pensar si no estaría volviéndome loca, pero no. Simplemente había tomado conciencia de quien soy.

Poco a poco, al principio con paso inseguro y un tanto sola, fui iniciando mi camino. Buscaba a ciegas información en los sitios mas insospechados. Era como si una voz interior me guiase. (No puedo dejar de sonreír ante este comentario: "una voz interior".) Lejos estaba entonces de saber que era precisamente eso lo que me impulsaba a seguir.

Pronto comencé a conocer a gente que se encontraban en mi misma situación. Pronto comenzaron a aparecer en mi vida personas, Almas de Luz, que me fueron guiando, ayudando, consolando cuando tropezaba y caía y empujándome cuando parecía que iba a desistir en mi labor.

Comprendí que significaba haber DESPERTADO. Comprendí la tarea que tenía por delante para llevar a buen puerto la misión que se me encomendó. Aprendí lo ya sabido de nuevo, como si fuera de nuevo un bebe recién nacido. Viaje en mis sueños a las ciudades de sanación.

Ahora sé que soy Amor porque provengo del AMOR del PADRE y que como tal, estoy para difundir ese mismo Amor por todo lo que ÉL creó. Que mi meta está en ir evolucionando hacía la perfección y en ayudar a aquellos de nuestros hermanos que comiencen su caminar como un día fui ayudada yo.


*********


Por todo esto puedo y debo deciros:


Yo soy Drisana, la hija del Sol.


Ese es el significado de mi nombre, al menos el nombre más antiguo que recuerdo haber tenido en esta dimensión desde la primera vez que encarne en mi amada Lemuria.


En este aquí y ahora he vuelto de renacer, he despertado a la verdad y he recordado. Me he reconocido en cada un@ de mis herman@s. He reaprendido a amar al Padre-Madre y a toda su Sagrada y Divina Creación.


Y he sentido el llamado ancestral que anclado en lo más profundo de mi Esencia, me empuja a ayudar e iluminar desde la humildad de mi Ser y como persona humana, al resto de mis herman@s que ya están despertando.


Es tiempo de volver a Ser aquello que tan profundamente duerme dentro de nosotr@s. Tiempo de abrir los ojos del Alma, de avivar la llama imperecedera del AMOR Incondicional que se guarda en la cámara mas secreta de nuestros corazones. Tiempo de reconocer nuestra parte Divina. Tiempo de entender que como parte de la más Pura Luz del PADRE, tenemos un trabajo que hacer, una misión que cumplir.


Es tiempo de regresar al Hogar.


¡Despertar!


Llegó la hora de volver a ser Unidad con el UNO y de brillar con su Infinita Luz.


Desde la LUZ y con el AMOR más puro y profundo, os pido que repitáis conmigo:


YO SOY el/la que YO SOY y como tal me manifiesto en la Serena Paz, la Pura Luz y el Infinito Amor Incondicional del PADRE-MADRE.


YO SOY el/la que YO SOY



Que la LUZ del PADRE ilumine siempre nuestros corazones y junto con sus Ángeles y Arcángeles, seamos dignos y capaces de llegar al mismo centro de SU corazón,


La Paz y el Amor con nosotros.


Drisana

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lunes, 12 de febrero de 2024

Ama tu camino, por Paulo Coelho




1–Al principio del camino hay una encrucijada. Allí puedes pararte a pensar en la dirección que vas a tomar. Pero no te quedes demasiado tiempo, o nunca saldrás de ese lugar.

Hazte la clásica pregunta de Castaneda: ¿cuál de estos caminos tiene un corazón? Reflexiona lo necesario sobre las opciones que tienes delante, pero una vez que des el primer paso, olvídate definitivamente de la encrucijada, pues en caso contrario nunca dejarás de torturarte con la inútil pregunta: “¿El camino que elegí era el correcto?” Si prestaste oídos a tu corazón antes de ponerte en movimiento, escogiste sin duda el buen camino.


2.- El camino no dura para siempre. Es una bendición recorrerlo durante algún tiempo, pero un día terminará, y por eso debes estar siempre listo para despedirte en cualquier punto. Por mucho que te deslumbren determinados paisajes, o te asusten ciertos trechos donde hay que esforzarse especialmente para seguir en pie, no te aferres a nada. Ni a los momentos de euforia, ni a los interminables días en los que todo parece difícil, y el progreso es lento. Más tarde o más temprano llegará un ángel, y tu jornada habrá llegado a su término. No lo olvides.


3.- Honra tu camino. Fue tu elección, fue decisión tuya, y en la misma medida en que tú respetas el suelo que pisas, este mismo suelo respetará tus pies. Haz siempre lo más adecuado para conservar y mantener tu camino, y él hará lo mismo por ti.


4.- Equípate bien. Lleva un rastrillo, una pala, una navaja. Entiende que para las hojas secas las navajas son inútiles, y que para la hierbas muy enraizadas los rastrillos son inútiles. Conoce siempre qué herramienta hay que emplear en cada momento. Y cuida de ellas, porque son tus mayores aliadas.


5.-El camino va hacia delante y hacia atrás. A veces es necesario volver porque se perdió algo, o porque un mensaje que debía haber sido entregado se quedó olvidado en un bolsillo. Un camino bien cuidado permite que puedas volver atrás sin grandes problemas.


6.-Cuida del camino antes de cuidar de lo que está a su alrededor: atención y concentración son fundamentales. No dejes que las hojas secas del borde del camino te distraigan, ni que la manera como los otros cuidan sus propios caminos desvíe tu atención. Usa la energía para cuidar y conservar el suelo que recibe tus pasos.


7.- Ten paciencia. A veces es necesario repetir las mismas tareas, como arrancar las malas hierbas o cubrir los agujeros que surgieron tras una lluvia inesperada. Que esto no te enfurezca, pues forma parte del viaje. A pesar del cansancio, y a pesar de las tareas repetitivas, ten paciencia.


8.- Los caminos se cruzan: las personas pueden explicar el tiempo que hace. Escucha los consejos, pero toma después tus propias decisiones. Tú eres el único responsable del camino que te fue confiado.


9.- La naturaleza sigue sus propias reglas: por lo tanto, tienes que estar preparado para los súbitos cambios del otoño, para el hielo resbaladizo del invierno, para las tentaciones de las flores en primavera, y para la sed y las lluvias del verano. En cada estación, aprovecha lo mejor que te ofrezca, y no te quejes de sus particularidades.


10.- Haz de tu camino un espejo de ti mismo: no te dejes influir en absoluto por la manera como los demás cuidan de sus caminos. Tú tienes un alma que escuchar, y los pájaros transmitirán lo que tu alma quiere decir. Que tus historias sean bellas y agraden a todo lo que tienes en torno. Sobre todo, que las historias que cuente tu alma durante la jornada se reflejen en cada segundo del recorrido.


Ama tu camino: sin este principio, nada tiene sentido



Paulo Coelho


martes, 23 de marzo de 2021

SOBRE LAS ALMAS GEMELAS


“Siempre existe en el mundo una persona que espera a otra, ya sea en medio del desierto o en medio de una gran ciudad. Y cuando estas personas se cruzan y sus ojos se encuentran, todo el pasado y todo el futuro pierde su importancia por completo, y sólo existe aquel momento y aquella certeza increíble de que todas las cosas bajo el sol fueron escritas por la misma Mano. La Mano que despierta el Amor, y que hizo un alma gemela para cada persona que trabaja, descansa y busca tesoros bajo el sol. Porque sin esto no habría ningún sentido para los sueños de la raza humana” 

El Alquimista
PAULO COELHO


 

viernes, 9 de octubre de 2020

Sobre dar y recibir, por Paulo Coelho

He conocido muchas personas que se preocupan por los otros, que son extremadamente generosas a la hora de dar, y que sienten un profundo placer cuando alguien les pide un consejo o apoyo.Hasta aquí todo bien: es estupendo poder hacer el bien a nuestro prójimo.

En cambio, he conocido a muy pocas personas capaces de recibir algo, aún cuando les sea dado con amor y generosidad. Parece que el acto de recibir hace que se sientan en una posición inferior, como si depender de otro fuese algo indigno. Piensan:"Si alguien nos está dando algo es porque somos incompetentes para conseguirlo con el propio esfuerzo". O si no:"La persona que me da ahora, un día me lo cobrará con intereses". O aún, lo que es peor: "Yo no merezco el bien que me quieren hacer".

¿Por qué actuamos así? Porque nos cuesta entender que este universo está constituido por dos movimientos. El primero es la expansión, rigor, disciplina, conquista; el segundo es la concentración, meditación, entrega. Basta mirar nuestro corazón (y no es por casualidad que el corazón siempre fue considerado como el símbolo de la vida), para comprender que son estas dos energías las que lo hacen latir, contraerse y expandirse al mismo ritmo. Las numerosas estrellas del cielo están emitiendo luz, pero al mismo tiempo están absorbiendo todo a su alrededor, por aquello que es conocido por los físicos como fuerza de la gravedad. Así los actos de dar y recibir, aún cuando sean aparentemente opuestos, forman parte del mismo y continuo movimiento.

No es mejor quien da con generosidad, ni es peor quien recibe con alegría. El amor es, justamente, fruto de estas dos cosas, y una pequeña historia ilustra bien lo que quiero decir:

"Un leñador, acostumbrado al arduo trabajo de derribar árboles, terminó casándose con una mujer que era exactamente su opuesto: delicada, suave, capaz de hacer lindos bordados con sus dedos gentiles. Orgulloso de su esposa, él pasaba todo su tiempo en el bosque, haciendo su trabajo para que nada faltase en su casa.

Vivieron juntos durante muchos años, tuvieron tres hijos que crecieron, estudiaron, se casaron y fueron a vivir a lugares distantes, como suele suceder la mayoría de las veces. La pareja continuaba en la misma cabaña, pero mientras el hombre se sentía cada vez más fuerte por causa de su trabajo, la mujer empezó a debilitarse. Ya no bordaba más, perdió el apetito, no hacía sus caminatas diarias, y vio desaparecer toda la alegría de su vida. Su estado de salud se agravó de tal manera que ya no se levantaba más de la cama.

El marido ya no sabía que hacer. Una noche cuando una fiebre alta hizo que el rostro de su esposa adquiriera una palidez mortal, él tomó con sus manos fuertes los delicados dedos de su esposa y comenzó a llorar:

- ¡No me dejes!-decía sollozando.

La mujer tuvo fuerzas para decir, en medio de los delirios provocados por la fiebre:

-¿Pero por qué lloras?

-¡Porque te necesito!

El brillo de los ojos de la mujer pareció retornar.

¿Y sólo ahora es que me lo dices? Yo pensé que cuando nuestros hijos crecieron y partieron, mi vida había perdido el sentido. ¡Tú siempre has sido tan independiente!.

-Yo tenía vergüenza de recibirlo -dijo el leñador.- Siempre pensé que no merecía todo lo que hacías por mí.

A partir de ese día la mujer volvió a recuperar la salud, volvió a caminar por el bosque y a hacer sus bordados. Su vida había vuelto a tener sentido porque alguien la necesitaba. Alguien era capaz de recibir la mejor cosa que podía dar: su amor.


Paulo Coelho


miércoles, 22 de abril de 2020

"SIEMPRE EXISTE EN EL MUNDO UNA PERSONA QUE ESPERA A OTRA."


"SIEMPRE EXISTE EN EL MUNDO UNA PERSONA QUE ESPERA A OTRA."


Entonces fue como si el tiempo se parase y el alma del mundo surgiese con toda su fuerza ante él. Cuando vio sus ojos negros, sus labios indecisos entre una sonrisa y un silencio, él entendió la parte más importante y la mas sabia del lenguaje que todo el mundo hablaba y que todas las personas de la tierra eran capaces de entender en sus corazones. Y esto se llamaba amor, algo más antiguo que los hombres y que el propio desierto, y que sin embargo resurgía siempre con la misma fuerza doquier que dos pares de ojos delante de un pozo.

Los labios finalmente decidieron ofrecer una sonrisa y aquello era una señal, la señal que él espero sin saberlo durante tanto tiempo en su vida, que había buscado en las ovejas y en los libros, en los cristales y en el silencio del desierto.

Allí estaba el puro lenguaje del mundo, sin explicaciones, porque el universo no necesitaba explicaciones para continuar su camino en el espacio sin fin. Todo lo que el muchacho entendía en aquel momento es que estaba delante de la mujer de su vida y sin ninguna necesidad de palabras, ella debía saberlo también.

Estaba más seguro de esto que de cualquier cosa en el mundo, aunque sus padres y los padres de sus padres dijeran que era necesario salir, simpatizar, prometerse, conocer bien a la persona y tener dinero antes de casarse.

Los que decían esto quizás jamás hubiesen conocido el lenguaje universal, porque cuando nos sumergimos en él, es fácil entender que siempre existe en el mundo una persona que espera a otra, sea en el medio del desierto, sea en el medio de una gran ciudad. Y cuando estas personas se cruzan y sus ojos se encuentran, todo el pasado y todo el futuro pierde completamente su importancia y solo existe aquel momento y aquella certeza increíble de que todas las cosas debajo del sol fueron escritas por la misma mano. 

La mano que despierta al amor y que hizo un alma gemela para cada persona que trabaja, descansa y busca tesoros debajo del sol. Porque sin esto no habría ningún sentido para los sueños de la raza humana.



Paulo Coelho


El Alquimista

miércoles, 8 de enero de 2020

ALMAS GEMELAS, por Paulo Cohelo


ALMAS GEMELAS,
por Paulo Coelho

Siempre existe en el mundo una persona que espera a otra,
ya sea en medio del desierto o en medio de una gran ciudad.

Y cuando estas personas se cruzan y sus ojos se encuentran,
todo el pasado y todo el futuro pierde su importancia por completo,
y sólo existe aquel momento y aquella certeza increíble
de que todas las cosas bajo el sol fueron escritas por la misma Mano.

La Mano que despierta el Amor, y que hizo un Alma gemela
para cada persona que trabaja, descansa y busca tesoros bajo el sol.

Porque sin esto no habría ningún sentido para los sueños de la raza humana.


"El alquimista" 


Paulo Coelho

martes, 12 de diciembre de 2017

EL MILAGRO DE LA VIDA


EL MILAGRO DE LA VIDA

Sólo entendemos el “milagro de la vida” cuando dejamos que suceda lo inesperado.

Todos los días Dios nos da, junto con el sol, un momento en el que es posible cambiar todo lo que nos hizo “infelices”.

Todos los días tratamos de fingir que no percibimos ese momento, que ese momento no existe, que hoy es igual que ayer y será igual que mañana.

Pero quién presta atención a su día, descubre el “instante mágico”, puede estar escondido en cualquier parte.

Ese momento existe : un momento en el que toda la fuerza de las estrellas pasa a través de nosotros y nos permite hacer milagros.

La “felicidad” es a veces una bendición, pero por lo general es una “conquista”.

El instante mágico del día nos ayuda a cambiar, nos hace ir en busca de nuestros sueños.

Vamos a sufrir, vamos a tener momentos difíciles, vamos a afrontar muchas desilusiones . . . pero todo es pasajero, y no deja marcas.

Y en el futuro podemos mirar hacia atrás con orgullo y fe.

Pobre del que tiene miedo a correr riesgos.

Porque ese quizás no se decepcione nunca, ni tenga desilusiones, no sufra como los que persiguen un sueño.

Pero al mirar hacia atrás –porque siempre miramos hacia atrás- oirás que el corazón le dice : ¿Qué hiciste con los milagros que Dios sembró en tus días?

Los enterraste en el fondo de una cueva porque tenías miedo a perderlos, entonces es tú herencia : la certeza de que has desperdiciado tu vida.


(Paulo Coelho)


viernes, 19 de mayo de 2017

LA VIDA, por Paulo Coelho


LA VIDA
por Paulo Coelho

Muchas veces en la vida dices que te quieres morir. 

No hay que pensar así, la vida es muy valiosa como para desperdiciarla. 

Todos somos muy importantes para todos. 

Piensa que por ahí para el mundo no eres nadie, pero para alguien eres el mundo. 

Muchas veces piensas que alguien es perfecto. 

No hay nadie perfecto, todos somos iguales. 

Hay gente que tiene cosas que tu no tienes y tu tienes cosas que ellas no tienen. 

Muchas veces te sientes poco para alguien. 

No tiene que ser así, nadie es, ni poco ni mucho para nadie. 

Lo que ocurre es que algunos lastimamos con mas facilidad que otros. 

Las virtudes del otro son más visibles que las tuyas. 

Muchas veces te aferras a algo o a alguien. No esta mal, pero trata de no hacerlo indispensable para tu vida. Y si lo haces piensa que también hay personas que te quieren. 

Muchas veces te desprecias, te miras al espejo y te insultas. 

No lo hagas Dios te hizo así y no lo vas a poder cambiar. 

Piensa que "el cuerpo es la parte visible del alma que lo habita". 

Nunca te guíes por las apariencias, ellas engañan. 

Muchas veces nos desilusionamos. Si todo lo que esperamos o pensamos se nos cumple, ¿donde estarían las sorpresas?. 

Muchas veces nos traicionan los amigos. Y ahí aparecen los verdaderos amigos que nos consuelan. 

Recién ahí nos damos cuenta si estamos yendo por el buen camino. 

Por todos esos motivos no bajes los brazos nunca. Por todo eso vive la vida al máximo, diviértete. 

Por todo eso quiere la vida, ella no es muy larga, pero si divertida. Puede que te toquen vivir cosas muy feas pero después va a venir algo mejor. 

No hagas que tu vida sea un infierno, trata de disfrutar cada momento como si fuese el último. 

Toma bien las decisiones importantes, si te equivocas pueden derribar lo que construiste a lo largo de tu vida. 

Nunca cambies, siempre sé tu mismo. Piensa que siempre hay gente que te va a recibir con los brazos abiertos. 

Nunca creas que es tarde para volver a empezar. Nunca se es tarde para realizar un sueño, ellos no son imposibles. 

Siempre acuérdate que en nuestro idioma hay una palabra para volver a empezar, perdón. 

La vida es gratis, es un regalo y los regalos no hay que rechazarlos. Si no lo quieres aceptar no lo hagas, pero piensa en todo lo que te estás perdiendo.

Paulo Coelho

lunes, 26 de septiembre de 2016

ME LIBERO Y PERDONO, Del libro: ALEPH de Paulo Cohelo


ME LIBERO Y PERDONO

Del libro: ALEPH de Paulo Cohelo


Las lágrimas que derramé, yo perdono.
El sufrimiento y las decepciones, yo perdono.
Las traiciones y mentiras, yo perdono.
Las calumnias y las intrigas, yo perdono.
El odio y la persecución, yo perdono.
Los golpes que me dieron, yo perdono.
Los sueños rotos, yo perdono.
Las esperanzas muertas, yo perdono.
El desamor y la envidia, yo perdono.
La indiferencia y la mala voluntad, yo perdono.
La injusticia en el nombre de la justicia, yo perdono.
La ira y el maltrato, yo perdono.
El abandono y el olvido, yo perdono.
El mundo con toda su maldad, yo perdono.

Ella baja los brazos, abre los ojos y coloca sus manos en su rostro.
Me acerco a besarla, pero ella hace una señal con las manos.

– No he terminado todavía.

Ella cierra sus ojos y mira hacia arriba.

La pena y el resentimiento, los sustituyo con comprensión y entendimiento.
La rebeldía, la sustituyo con la música que sale de mi violín.
El dolor lo sustituyo con olvido.
La venganza, la sustituyo con victoria.
Seré capaz de amar por encima del desamor.
Dar incluso cuando estoy despojada de todo.
Trabajar feliz incluso cuando estoy en medio de todos los obstáculos.
Secar las lágrimas, incluso cuando aún estoy llorando.
Creer incluso cuando estoy desacreditada.

Ella abre los ojos, pone sus manos sobre mi cabeza y dice con la autoridad que viene de arriba:

– Hágase tu voluntad.

Hágase tu voluntad.


Paulo Coelho

lunes, 23 de mayo de 2016

TE PERDONO PORQUE TE AMO Y NO ME AMAS, extracto del libro ALEPH de Paulo Coelho


TE PERDONO PORQUE TE AMO Y NO ME AMAS

extracto del libro ALEPH
de Paulo Coelho

– Recuerdas el Aleph. Recuerdas lo que sentí­as en ese momento. Las explicaciones y las respuestas no serán suficientes. Confundirán aún más lo que ya es bastante complejo. Simplemente perdóname.

– No sé por qué tengo que perdonar al hombre que amo.
Hilal busca inspiración en las paredes de oro, las columnas, la gente que viene a esta hora de la mañana, las llamas de las velas encendidas.

– Perdono a la chica que fui­, no porque quiera ser una santa, sino porque no quiero soportar este odio. Este odio pesado.
Esto no era lo que yo esperaba.

– No puedes perdonar a todos y todo, pero perdóname.

– Perdono todo y a todos. Te perdono porque te amo y no me amas. Te perdono porque me rechazas y pierdo mi poder.
Ella cierra los ojos y levanta sus manos hacia el techo.

– Estoy liberado del odio por medio del perdón y el amor. Entiendo que el sufrimiento, cuando no puede ser evitado, me ayuda a avanzar hacia la gloria.

Hilal habla en voz baja, pero la acústica de la iglesia es tan perfecta que todo lo que dice parece hacer eco a lo largo de las cuatro esquinas. Pero mi experiencia me dice que está canalizando el espí­ritu de un niño.

Las lágrimas que derramé, yo perdono.
El sufrimiento y las decepciones, yo perdono.
Las traiciones y mentiras, yo perdono.
Las calumnias y las intrigas, yo perdono.
El odio y la persecución, yo perdono.
Los golpes que me dieron, yo perdono.
Los sueños rotos, yo perdono.
Las esperanzas muertas, yo perdono.
El desamor y la envidia, yo perdono.
La indiferencia y la mala voluntad, yo perdono.
La injusticia en el nombre de la justicia, yo perdono.
La ira y el maltrato, yo perdono.
El abandono y el olvido, yo perdono.
El mundo con toda su maldad, yo perdono.

Ella baja los brazos, abre los ojos y coloca sus manos en su rostro.
Me acerco a besarla, pero ella hace una señal con las manos.
– No he terminado todaví­a.
Ella cierra sus ojos y mira hacia arriba.

La pena y el resentimiento, los sustituyo con comprensión y entendimiento.
La rebeldí­a, la sustituyo con la música que sale de mi violí­n.
El dolor lo sustituyo con olvido.
La venganza, la sustituyo con victoria.

Seré capaz de amar por encima del desamor.
Dar incluso cuando estoy despojada de todo.
Trabajar feliz incluso cuando estoy en medio de todos los obstáculos.
Secar las lágrimas, incluso cuando aún estoy llorando.
Creer incluso cuando estoy desacreditada.

Ella abre los ojos, pone sus manos sobre mi cabeza y dice con la autoridad que viene de arriba:

– Hágase tu voluntad. Hágase tu voluntad.

PAULO COELHO

sábado, 21 de mayo de 2016

EL SIGNIFICADO DE LOS PLATANOS, por Paulo Coelho (Contiene pdf de su libro: “Maktub”)


Sobre vivir el momento presente:

EL SIGNIFICADO DE LOS PLATANOS
por
Paulo Coelho
(Contiene pdf de su libro: “Maktub”)

Un amigo del viajero decidió pasar algunas semanas en un monasterio del Nepal. Una tarde entró en uno de los muchos templos del monasterio, y encontró a un monje, sonriendo, sentado en el altar.

-¿Por qué sonríe usted? .le preguntó el monje.
- Porque entiendo el significado de los plátanos –dijo el monje, abriendo una bolsa que llevaba, y sacando un plátano podrido en su interior.
- Ésta es la vida que pasó y no fue aprovechada en el momento preciso, ahora es demasiado tarde.

Acto seguido, sacó de la bolsa un plátano todavía verde. Se lo enseñó y volvió a guardarlo.

-Ésta es la vida que todavía no ha ocurrido, hay que esperar el momento preciso –dijo.

Finalmente, sacó un plátano maduro, lo peló y lo compartió con mi amigo, diciendo:

-Éste es el momento presente, aprende a vivirlo sin miedo.

-Maktub -Paulo Cohelo-

*Para lectura o descarga del libro “Maktub” de Paulo Coelho, aquí os dejo el link de la pagina que podes visitar:


lunes, 30 de noviembre de 2015

EL DON SUPREMO, por Paulo Coelho


EL DON SUPREMO
por 
Paulo Coelho


El Amor es la regla que resume a todas las demás reglas.
El Amor es el mandamiento que justifica todos los demás mandamientos.
El Amor es el secreto de la vida.

La Fe no es más que un medio que nos conduce hasta el Amor.

La Caridad tan sólo es uno de los aspectos del Amor.

Es muy fácil darle una limosna a un pobre en la calle.  Incluso a menudo, es mucho más fácil hacerlo que dejar de hacerlo.
Dejamos de sentirnos culpables ante el cruel espectáculo de la miseria.
¡ Que alivio nos proporciona el habernos desprendido tan sólo de una pequeña moneda!  A nosotros nos cuesta muy poco y al mendigo le resuelve el problema.

   Sin embargo, si realmente amásemos a ese pobre, haríamos mucho más por él.  O bien, simplemente, no haríamos nada.  No le daríamos ninguna limosna y, quién sabe, quizás el sentirnos culpables ante aquella miseria podría despertar en nosotros el verdadero Amor.

   Después, Pablo compara el Amor con el sacrificio y el martirio.  Sin embargo, yo suplico a todos aquellos que algún día deseen trabajar para el bien de la Humanidad que nunca se olviden de que, aún cuando dejen quemar sus cuerpos en nombre de Dios, si no están motivados por un verdadero Amor, no adelantarán nada. ¡Nada!

Fragmento de:  El Don Supremo de Henry Drummond                        
Por PAULO COELHO 

martes, 29 de julio de 2014

CERRANDO CÍRCULOS Por Paulo Coelho


CERRANDO CÍRCULOS
Por 
Paulo Coelho

Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insistes en 
permanecer en ella más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos, como quieras llamarlo. Lo importante es poder cerrarlos, y dejar ir momentos de la vida que se van clausurando. 

¿Terminó tu trabajo?, ¿Se acabó tu relación?, ¿Ya no vives más en esa casa?, ¿Debes irte de viaje?, ¿La relación se acabó? Puedes pasarte mucho tiempo de tu presente "revolcándote" en los porqués, en devolver el cassette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho. El desgaste va a ser infinito, porque en la vida, tú, yo, tu amigo, tus hijos, tus hermanos, todos y todas estamos encaminados hacia ir cerrando capítulos, ir dando vuelta a la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la vida y seguir adelante.

No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos 
porqué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltarlo, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir! Por eso, a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, romper papeles, tirar documentos, y vender o regalar libros.

Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación. Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que 
aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que dar vuelta a la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente. 

El pasado ya pasó. No esperes que te lo devuelvan, no esperes que te reconozcan, no esperes que alguna vez se den cuenta de quién eres tú. Suelta el resentimiento. El prender "tu televisor personal" para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarte mentalmente, envenenarte, y amargarte. 

La vida está para adelante, nunca para atrás. Si andas por la vida dejando "puertas 
abiertas", por si acaso, nunca podrás desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción. ¿Noviazgos o amistades que no clausuran?, ¿Posibilidades de regresar? (¿a qué?), ¿Necesidad de aclaraciones?, ¿Palabras que no se dijeron?, ¿Silencios que lo invadieron? Si puedes enfrentarlos ya y ahora, hazlo, si no, déjalos ir, cierra capítulos. Dite a ti mismo que no, que no vuelven. Pero no por orgullo ni soberbia, sino, porque tú ya no encajas allí en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en esa oficina, en ese oficio. 

Tú ya no eres el mismo que fuiste hace dos días, hace tres meses, hace un año. Por lo tanto, no hay nada a qué volver. Cierra la puerta, da vuelta a la hoja, cierra el círculo. Ni tú serás el mismo, ni el entorno al que regresas será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. Es salud mental, amor por ti mismo, desprender lo que ya no está en tu vida. 

Recuerda que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un 
trabajo. Nada es vital para vivir porque cuando tú viniste a este mundo, llegaste sin ese adhesivo. Por lo tanto, es costumbre vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy te duele dejar ir. 

Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente se puede lograr, porque te repito: nada ni nadie nos es indispensable. Sólo es costumbre, apego, necesidad. Pero cierra, clausura, limpia, tira, oxigena, despréndete, sacúdete, suéltate. 

Hay muchas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escojas, te ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad. ¡Esa es la vida! 

Paulo Coelho


sábado, 31 de mayo de 2014

MANUAL PARA ESCALAR MONTAÑAS por PAULO COELHO


MANUAL PARA ESCALAR MONTAÑAS
por
PAULO COELHO

No sé qué montañas estés atravesando en estos momentos, o si estás en alguna o estás sentado en un pico contemplando la inmensidad de la Creación y estando sumamente satisfecho de tu esfuerzo el cual por no haber desistido te ha llevado a una victoria personal, o si estás muerto de miedo en las faldas de esa montaña viendo lo grande, imponente e inmensa que parece...Sin embargo, todos tenemos montañas que escalar.. Deseo que tu montaña sea maravillosa, excitante, fuerte, que represente para ti un riesgo y que si, te provoque miles de emociones, que te haga sentir VIVO, que te haga pensar en todo aquello que no piensas hace mucho por estar automatizado y muy preocupado en vivir tu vida como según tu deberías de vivirla.. Aquello que no te provoca nada, es aquello que te hace morir un poquito mas día a día y está contribuyendo a cavar la tumba de tu parálisis emocional, mental y espiritual en la vida... vivir la vida muriéndola día a día, cargando con ella, sacrificando tu ser, tu voz, tus sueños por ese concepto basado en el falso amor, “el sacrificio”....No temas volver a sufrir, volver a llorar como un pequeño niño, no temas que se incendie tu vida de pasión, no temas gritar y pelear...

Eso es VIVIR...

"1. Escoge la montaña que deseas subir: no te dejes llevar por los comentarios de los demás, que dicen “esa es más bonita”, o “aquella es más fácil”. Vas a gastar mucha energía y entusiasmo en alcanzar tu objetivo, y por lo tanto eres tú el único responsable y debes estar seguro de lo que estás haciendo.

2. Sabe cómo llegar frente a ella: muchas veces, vemos la montaña de lejos, hermosa, interesante, llena de desafíos.

Pero cuando intentamos acercarnos, ¿qué ocurre? Que está rodeada de carreteras, que entre tú y tu meta se interponen bosques, que lo que parece claro en el mapa es difícil en la vida real.

Por ello, intenta todos los caminos, todas las sendas, hasta que por fin un día te encuentres frente a la cima que pretendes alcanzar.

3. Aprende de quien ya caminó por allí: por más que te consideres único, siempre habrá alguien que tuvo el mismo sueño antes que tú, y dejó marcas que te pueden facilitar el recorrido; lugares donde colocar la cuerda, picadas, ramas quebradas para facilitar la marcha.

La caminata es tuya, la responsabilidad también, pero no olvides que la experiencia ajena ayuda mucho.

4. Los peligros, vistos de cerca, se pueden controlar: cuando empieces a subir la montaña de tus sueños, presta atención a lo que te rodea.

Hay despeñaderos, claro.Hay hendiduras casi imperceptibles.

Hay piedras tan pulidas por las tormentas que se vuelven resbaladizas como el hielo.

Pero si sabes dónde pones el pie, te darás cuenta de los peligros y sabrás evitarlos.

5. El paisaje cambia, así que aprovéchalo: claro que hay que tener un objetivo en mente: llegar a lo alto.

Pero a medida que se va subiendo, se pueden ver más cosas, y no cuesta nada detenerse de vez en cuando y disfrutar un poco del panorama de alrededor.

A cada metro conquistado, puedes ver un poco más lejos; aprovecha eso para descubrir cosas de las que hasta ahora no te habías dado cuenta.

6. Respeta tu cuerpo: sólo consigue subir una montaña aquél que presta a su cuerpo la atención que merece.

Tú tienes todo el tiempo que te da la vida, así que, al caminar, no te exijas más de lo que puedas dar.

Si vas demasiado deprisa, te cansarás y abandonarás a la mitad.

Si lo haces demasiado despacio, caerá la noche y estarás perdido. Aprovecha el paisaje, disfruta del agua fresca de los manantiales y de los frutos que la naturaleza generosamente te ofrece, pero sigue caminando.

7. Respeta tu alma: no te repitas todo el rato “voy a conseguirlo”. Tu alma ya lo sabe.

Lo que ella necesita es usar la larga caminata para poder crecer, extenderse por el horizonte, alcanzar el cielo.

De nada sirve una obsesión para la búsqueda de un objetivo, y además, termina por echar a perder la escalada.

Pero atención, tampoco te repitas “es más difícil de lo que pensaba”, pues eso te hará perder la fuerza interior.

8. Prepárate para caminar un kilómetro más: el recorrido hasta la cima de la montaña es siempre mayor de lo que pensabas.

No te engañes, ha de llegar el momento en que aquello que parecía cercano está aún muy lejos.

Pero como estás dispuesto a llegar hasta allí, eso no ha de ser un problema.

9. Alégrate cuando llegues a la cumbre: llora, bate palmas, grita a los cuatro vientos que lo has conseguido, deja que el viento allá en lo alto (porque allá en la cima siempre hace viento) purifique tu mente, refresca tus pies sudados y cansados, abre los ojos, limpia el p**** de tu corazón.

Piensa que lo que antes era apenas un sueño, una visión lejana, es ahora parte de tu vida.

Lo conseguiste.

10. Haz una promesa: aprovecha que has descubierto una fuerza que ni siquiera conocías, y dite a ti mismo que a partir de ahora, y durante el resto de tus días, la vas utilizar.

Y, si es posible, promete también descubrir otra montaña, y parte en una nueva aventura.

11. Cuenta tu historia: sí, cuenta tu historia.

Ofrece tu ejemplo.

Dí a todos que es posible, y así otras personas sentirán el valor para enfrentarse a sus propias montañas."



PAULO COELHO


miércoles, 12 de marzo de 2014

CÓMO CONSERVAR NUESTRO CAMINO… por Paulo Coelho



CÓMO CONSERVAR NUESTRO CAMINO…
por
Paulo Coelho


"1. Al principio del camino hay una encrucijada. Allí puedes pararte a pensar en la dirección que vas a tomar. Pero no te quedes demasiado tiempo, o nunca saldrás de ese lugar. Reflexiona lo necesario sobre las opciones que tienes delante, pero una vez que des el primer paso, olvídate definitivamente de la encrucijada, pues en caso contrario nunca dejarás de torturarte con la inútil pregunta: “¿El camino que elegí era el correcto?”

2. El camino no dura para siempre. Es una bendición recorrerlo durante algún tiempo, pero un día terminará, y por eso debes estar siempre listo para despedirte en cualquier punto. No te aferres a nada. Ni a los momentos de euforia, ni a los interminables días en los que todo parece difícil, y el progreso es lento. Más tarde o más temprano llegará un ángel, y tu jornada habrá llegado a su término. No lo olvides.

3. Honra tu camino. Fue tu elección, fue decisión tuya, y en la misma medida en que tú respetas el suelo que pisas, este mismo suelo respetará tus pies. Haz siempre lo más adecuado para conservar y mantener tu camino, y él hará lo mismo por ti.

4. Equípate bien. Lleva un rastrillo, una pala, una navaja. Entiende que para las hojas secas las navajas son inútiles, y que para la hierbas muy enraizadas los rastrillos son inútiles. Conoce siempre qué herramienta hay que emplear en cada momento. Y cuida de ellas, porque son tus mayores aliadas.

5. El camino va hacia delante y hacia atrás. A veces es necesario volver porque se perdió algo, o porque un mensaje que debía haber sido entregado se quedó olvidado en un bolsillo. Un camino bien cuidado permite que puedas volver atrás sin grandes problemas.

6. Cuida del camino antes de cuidar de lo que está a su alrededor: atención y concentración son fundamentales. No dejes que las hojas secas del borde del camino te distraigan, ni que la manera como los otros cuidan sus propios caminos desvíe tu atención. Usa la energía para cuidar y conservar el suelo que recibe tus pasos.

7. Ten paciencia. A veces es necesario repetir las mismas tareas, como arrancar las malas hierbas o cubrir los agujeros que surgieron tras una lluvia inesperada. Que esto no te enfurezca, pues forma parte del viaje. A pesar del cansancio, y a pesar de las tareas repetitivas, ten paciencia.

8. Los caminos se cruzan: las personas pueden explicar el tiempo que hace. Escucha los consejos, pero toma después tus propias decisiones. Tú eres el único responsable del camino que te fue confiado.

9. La naturaleza sigue sus propias reglas: por lo tanto, tienes que estar preparado para los súbitos cambios del otoño, para el hielo resbaladizo del invierno, para las tentaciones de las flores en primavera, y para la sed y las lluvias del verano. En cada estación, aprovecha lo mejor que te ofrezca, y no te quejes de sus particularidades.

10. Haz de tu camino un espejo de ti mismo: no te dejes influir en absoluto por la manera como los demás cuidan de sus caminos. Tú tienes un alma que escuchar, y los pájaros transmitirán lo que tu alma quiere decir. Que tus historias sean bellas y agraden a todo lo que tienes en torno. Sobre todo, que las historias que cuente tu alma durante la jornada se reflejen en cada segundo del recorrido.

11. Ama tu camino: sin este principio, nada tiene sentido."


Paulo Coelho

sábado, 21 de diciembre de 2013

UN CUENTO DE NAVIDAD por Paulo Coelho


UN CUENTO DE NAVIDAD
por
Paulo Coelho

En Nochebuena, el rey invitó al primer ministro a unirse a él en su habitual paseo juntos. Disfrutaba viendo las decoraciones de las calles, pero como no quería que sus súbditos gastaran demasiado dinero en ellas sólo para complacerle, los dos hombres siempre se disfrazaban de mercaderes provenientes de algún lugar remoto.

Caminaron a través del centro de la ciudad, admirando las luces, los árboles de Navidad, las velas ardiendo en los portales de las casas, los estantes vendiendo regalos, y los hombres, mujeres y niños apresurándose para celebrar una Navidad alrededor de una mesa bien dispuesta de comida.

Mientras volvían pasaron por un barrio más pobre, en el que la atmósfera era bien distinta. No había luces, ni velas, ni deliciosos aromas de comida a punto de ser servida. Apenas había un alma en las calles y, como hacía cada año, el rey señaló al primer ministro que de verdad tenía que prestarle más atención a los pobres de su reino.

El primer ministro asintió, a sabiendas de que el asunto sería pronto olvidado de nuevo, enterrado bajo la burocracia diaria de presupuestos que aprobar y discusiones con dignatarios extranjeros.

De repente, escucharon música proveniente de una de las casa más pobres. La choza era tan endeble y las planchas de madera podrida tenían tantas grietas que pudieron espiar lo que que estaba ocurriendo en su interior.

Y lo que vieron era complemente absurdo: un anciano en una silla de ruedas llorando al parecer, una muchacha con la cabeza rapada bailando, y un joven de ojos tristes golpeando una pandereta y cantando una canción popular.

Voy a enterarme de lo que ocurre.’ – dijo el rey.

Llamó a la puerta. La música paró, y el joven abrió.

"Somos mercaderes buscando un lugar donde dormir. Escuchamos la música, vimos que seguíais despiertos, y nos preguntamos si podríamos pasar la noche aquí."

"Podéis alojaros en un hotel de la ciudad. Nosotros, desgraciadamente, no podemos ayudaros. A pesar de la música, esta casa está llena de tristeza y sufrimiento."

‘¿Podemos saber porqué?

"Es todo por mi culpa" – habló el anciano en la silla de ruedas. "He pasado toda mi vida enseñando caligrafía, para que un día puediera conseguir trabajo como escriba de palacio, Pero los años han pasado y ningún puesto ha salido a concurso.

Y entonces, anoche, tuve un sueño estúpido: un ángel se me apareció y me encargó comprar un cáliz de plata porque, dijo el ángel, el rey vendría a visitarme. Bebería del cáliz y le daría un trabajo a mi hijo."

"El ángel era tan persuasivo que decidí hacer lo que me pedía. dado que no tenemos dinero, mi nuera fue al mercado esta mañana para vender su pelo y que pudiéramos comprar ese cáliz. Los dos están haciendo lo que pueden para contagiarme el espíritu de la Navidad cantando y bailando, pero no hay nada que hacer."

El rey vio el cáliz de plata, pidió un poco de agua para saciar su sed y, antes de partir, dijo a la familia:

"Sabéis, estuvimos hablando con el primer ministro hoy, y nos dijo que la semana que viene se anunciaría una vacante para escriba de palacio."

El anciano asintió, sin creer demasiado en lo que oía, y se despidió de los extranjeros. A la mañana siguiente, sin embargo, un proclama real fue leída en todas las calles del país; se necesitaba un nuevo escriba en la corte.

El día señalado, la sala de audiencias del palacio estaba a rebosar de gente ansiosa por competir por ese puesto tan codiciado. El primer ministro entró y pidió a todos que preparasen su papel y lápiz:

"Aquí está el tema de la disertación: ¿Porqué un anciano llora, una joven con la cabeza rapada danza y un joven triste canta?"

Un murmullo de incredulidad atravesó al habitación. Nadie sabía como contar una historia así, excepto el joven vestido de forma andrajosa sentado en una esquina, que sonrió ampliamente y empezó a escribir.


Paulo Coelho