NAMASTÉ



"Yo honro el lugar dentro de ti donde el Universo entero reside. Yo honro el lugar dentro de ti de amor y luz, de verdad, y paz. Yo honro el lugar dentro de ti donde cuando tú estás en ese punto tuyo, y yo estoy en ese punto mío, somos sólo Uno."


Un día me levanté y ví que algo había cambiado a mi alrededor, en mi. Me inundaba una serena sensación de Paz y Amor por todo lo creado. Una simple florecilla me parecía entonces lo más hermoso y más grande en su perfección. La sonrisa de un niño, las lágrimas de un anciano... Mirarme a mi misma en el espejo... El mundo en sí parecía tener colores de recién pintado.

Al principio, yo no entendía a que podía deberse aquel cambio que sólo yo parecía ver. Nadie a mi alrededor parecía ser consciente de que todo a su lado brillaba de otra manera excepto yo. Llegue incluso a pensar si no estaría volviéndome loca, pero no. Simplemente había tomado conciencia de quien soy.

Poco a poco, al principio con paso inseguro y un tanto sola, fui iniciando mi camino. Buscaba a ciegas información en los sitios mas insospechados. Era como si una voz interior me guiase. (No puedo dejar de sonreír ante este comentario: "una voz interior".) Lejos estaba entonces de saber que era precisamente eso lo que me impulsaba a seguir.

Pronto comencé a conocer a gente que se encontraban en mi misma situación. Pronto comenzaron a aparecer en mi vida personas, Almas de Luz, que me fueron guiando, ayudando, consolando cuando tropezaba y caía y empujándome cuando parecía que iba a desistir en mi labor.

Comprendí que significaba haber DESPERTADO. Comprendí la tarea que tenía por delante para llevar a buen puerto la misión que se me encomendó. Aprendí lo ya sabido de nuevo, como si fuera de nuevo un bebe recién nacido. Viaje en mis sueños a las ciudades de sanación.

Ahora sé que soy Amor porque provengo del AMOR del PADRE y que como tal, estoy para difundir ese mismo Amor por todo lo que ÉL creó. Que mi meta está en ir evolucionando hacía la perfección y en ayudar a aquellos de nuestros hermanos que comiencen su caminar como un día fui ayudada yo.


*********


Por todo esto puedo y debo deciros:


Yo soy Drisana, la hija del Sol.


Ese es el significado de mi nombre, al menos el nombre más antiguo que recuerdo haber tenido en esta dimensión desde la primera vez que encarne en mi amada Lemuria.


En este aquí y ahora he vuelto de renacer, he despertado a la verdad y he recordado. Me he reconocido en cada un@ de mis herman@s. He reaprendido a amar al Padre-Madre y a toda su Sagrada y Divina Creación.


Y he sentido el llamado ancestral que anclado en lo más profundo de mi Esencia, me empuja a ayudar e iluminar desde la humildad de mi Ser y como persona humana, al resto de mis herman@s que ya están despertando.


Es tiempo de volver a Ser aquello que tan profundamente duerme dentro de nosotr@s. Tiempo de abrir los ojos del Alma, de avivar la llama imperecedera del AMOR Incondicional que se guarda en la cámara mas secreta de nuestros corazones. Tiempo de reconocer nuestra parte Divina. Tiempo de entender que como parte de la más Pura Luz del PADRE, tenemos un trabajo que hacer, una misión que cumplir.


Es tiempo de regresar al Hogar.


¡Despertar!


Llegó la hora de volver a ser Unidad con el UNO y de brillar con su Infinita Luz.


Desde la LUZ y con el AMOR más puro y profundo, os pido que repitáis conmigo:


YO SOY el/la que YO SOY y como tal me manifiesto en la Serena Paz, la Pura Luz y el Infinito Amor Incondicional del PADRE-MADRE.


YO SOY el/la que YO SOY



Que la LUZ del PADRE ilumine siempre nuestros corazones y junto con sus Ángeles y Arcángeles, seamos dignos y capaces de llegar al mismo centro de SU corazón,


La Paz y el Amor con nosotros.


Drisana

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lunes, 19 de junio de 2023

¿QUÉ ES EL AMOR? (Anthony de Mello)

Fíjate en la rosa:


¿Puede acaso decir la rosa: 'Voy a ofrecer mi fragancia a las buenas personas y negársela a las malas'?

¿O puedes tú imaginar una lámpara que niegue sus rayos a un individuo perverso que trate de caminar a su luz?

Sólo podría hacerlo si dejara de ser una lámpara.

Observa cuán necesaria e indiscriminadamente ofrece el árbol su sombra a todos, buenos y malos, jóvenes y viejos, altos y bajos, hombres y animales y cualesquiera seres vivientes... incluso a quien pretende cortarlo y echarlo abajo.

Ésta es, pues, la primera cualidad del amor: su carácter indiscriminado.

Por eso se nos exhorta a que seamos como Dios, 'que hace brillar su sol sobre buenos y malos y llover sobre justos e injustos; sed, pues, buenos como vuestro Padre celestial es bueno'.

Contempla con asombro la bondad absoluta de la rosa, de la lámpara, del árbol... porque en ellos tienes una imagen de lo que sucede con el amor.

¿Cómo se obtiene esta cualidad del amor?

Todo cuanto hagas únicamente servirá para que tu amor sea forzado, artificial y, consiguientemente, falso, porque el amor no puede ser violentado ni impuesto. No hay nada que puedas hacer.

Pero sí hay algo que puedes dejar de hacer.

Observa el maravilloso cambio que se produce en ti cuando dejas de ver a los demás como buenos y malos, como justos y pecadores y empiezas a verlos como inconscientes e ignorantes.

Debes renunciar a tu falsa creencia de que las personas pueden pecar conscientemente.

Nadie puede pecar 'a conciencia'. En contra de lo que erróneamente pensamos, el pecado no es fruto de la malicia, sino de la ignorancia.

'Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen...' Comprender esto significa adquirir esa cualidad no discriminatoria que tanto admiramos en la rosa, en la lámpara, en el árbol...

La segunda cualidad del amor es su gratuidad.

Al igual que el árbol, la rosa o la lámpara, el amor da sin pedir nada a cambio.

¡Cómo despreciamos al hombre que se casa con una mujer, no por las cualidades que ésta pueda tener, sino por el dinero que aporta como dote...!

De semejante hombre decimos, con toda razón, que no ama a la mujer, sino el beneficio económico que ésta le procura.

Pero ¿acaso tu amor se diferencia algo del de ese hombre cuando buscas la compañía de quienes te resultan emocionalmente gratificantes y evitas la de quienes no lo son; o cuando te sientes positivamente inclinado hacia quienes te dan lo que deseas y responden a tus expectativas, mientras abrigas sentimientos negativos o mera indiferencia hacia quienes no son así?

De nuevo, sólo necesitas hacer una cosa para adquirir esa cualidad de la gratuidad que caracteriza al amor: abrir tus ojos y mirar.

El simple hecho de mirar y descubrir tu presunto amor tal como realmente es, como un camuflaje de tu egoísmo y tu codicia, es esencial para llegar a adquirir esta segunda cualidad del amor.

La tercera cualidad del amor es su falta absoluta de auto-conciencia, su espontaneidad.

El amor disfruta de tal modo amando que no tiene la menor conciencia de sí mismo.

Es lo mismo que ocurre con la lámpara, que brilla sin pensar si beneficia o no a alguien; o con la rosa, que difunde su fragancia simplemente porque no puede hacer otra cosa, independientemente de que haya o deje de haber alguien que disfrute de ella; o con el árbol que ofrece su sombra...

La luz, la fragancia y la sombra no se producen porque haya alguien cerca, ni desaparecen cuando no hay nadie, sino que, al igual que el amor, existen con independencia de las personas.

El amor, simplemente, es, sin necesidad de un objeto.

Y esas cosas (la luz, la sombra, la fragancia) simplemente, son, independientemente de que alguien se beneficie o no de ellas.

Por tanto, no tienen conciencia de poseer mérito alguno o de hacer bien.




Anthony de Mello

martes, 17 de diciembre de 2019

¿QUÉ ES EL AMOR? - Por Anthony de Mello


¿QUÉ ES EL AMOR?
Por Anthony de Mello


Fíjate en la rosa:

¿Puede acaso decir la rosa: 'Voy a ofrecer mi fragancia a las buenas personas y negársela a las malas'?

¿O puedes tú imaginar una lámpara que niegue sus rayos a un individuo perverso que trate de caminar a su luz?

Sólo podría hacerlo si dejara de ser una lámpara.

Observa cuán necesaria e indiscriminadamente ofrece el árbol su sombra a todos, buenos y malos, jóvenes y viejos, altos y bajos, hombres y animales y cualesquiera seres vivientes... incluso a quien pretende cortarlo y echarlo abajo.

Ésta es, pues, la primera cualidad del amor: su carácter indiscriminado.

Por eso se nos exhorta a que seamos como Dios, 'que hace brillar su sol sobre buenos y malos y llover sobre justos e injustos; sed, pues, buenos como vuestro Padre celestial es bueno'.

Contempla con asombro la bondad absoluta de la rosa, de la lámpara, del árbol... porque en ellos tienes una imagen de lo que sucede con el amor.

¿Cómo se obtiene esta cualidad del amor? Todo cuanto hagas únicamente servirá para que tu amor sea forzado, artificial y, consiguientemente, falso, porque el amor no puede ser violentado ni impuesto. No hay nada que puedas hacer. Pero sí hay algo que puedes dejar de hacer.

Observa el maravilloso cambio que se produce en ti cuando dejas de ver a los demás como buenos y malos, como justos y pecadores y empiezas a verlos como inconscientes e ignorantes.

Debes renunciar a tu falsa creencia de que las personas pueden pecar conscientemente. Nadie puede pecar 'a conciencia'. En contra de lo que erróneamente pensamos, el pecado no es fruto de la malicia, sino de la ignorancia. '

Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen...'
Comprender esto significa adquirir esa cualidad no discriminatoria que tanto admiramos en la rosa, en la lámpara, en el árbol...

La segunda cualidad del amor es su gratuidad.

Al igual que el árbol, la rosa o la lámpara, el amor da sin pedir nada a cambio.

¡Cómo despreciamos al hombre que se casa con una mujer, no por las cualidades que ésta pueda tener, sino por el dinero que aporta como dote...!

De semejante hombre decimos, con toda razón, que no ama a la mujer, sino el beneficio económico que ésta le procura.

Pero ¿acaso tu amor se diferencia algo del de ese hombre cuando buscas la compañía de quienes te resultan emocionalmente gratificantes y evitas la de quienes no lo son; o cuando te sientes positivamente inclinado hacia quienes te dan lo que deseas y responden a tus expectativas, mientras abrigas sentimientos negativos o mera indiferencia hacia quienes no son así?

De nuevo, sólo necesitas hacer una cosa para adquirir esa cualidad de la gratuidad que caracteriza al amor:

abrir tus ojos y mirar.

El simple hecho de mirar y descubrir tu presunto amor tal como realmente es, como un camuflaje de tu egoísmo y tu codicia, es esencial para llegar a adquirir esta segunda cualidad del amor.

La tercera cualidad del amor es su falta absoluta de auto-conciencia, su espontaneidad.

El amor disfruta de tal modo amando que no tiene la menor conciencia de sí mismo.

Es lo mismo que ocurre con la lámpara, que brilla sin pensar si beneficia o no a alguien; o con la rosa, que difunde su fragancia simplemente porque no puede hacer otra cosa, independientemente de que haya o deje de haber alguien que disfrute de ella; o con el árbol que ofrece su sombra...

La luz, la fragancia y la sombra no se producen porque haya alguien cerca, ni desaparecen cuando no hay nadie, sino que, al igual que el amor, existen con independencia de las personas.

El amor, simplemente, es, sin necesidad de un objeto.

Y esas cosas (la luz, la sombra, la fragancia) simplemente, son, independientemente de que alguien se beneficie o no de ellas.

Por tanto, no tienen conciencia de poseer mérito alguno o de hacer bien.


Anthony de Mello






miércoles, 1 de junio de 2016

PIDE SER FELIZ, por Anthony de Mello


PIDE SER FELIZ
por
Anthony de Mello

Hay una excelente historia sobre un hombre que estaba siempre importunando a Dios con toda clase de pedidos. 

Un día, Dios lo miró y le dijo: "Ya estoy harto; tres pedidos y no más. Tres peticiones, y después de darte eso, no te daré nada más. ¡Di tus tres deseos!" 

El hombre quedó encantado y preguntó: "¿Puedo pedir cualquier cosa?"

Y Dios dijo: "¡Sí! ¡Tres pedidos y nada más!"

Y el hombre habló: "El Señor sabe, tengo vergüenza de hablar, pero me gustaría librarme de mi mujer, porque es una aburrida y siempre está... el Señor sabe. ¡Es insoportable! No logro vivir con ella. ¿Podrías librarme de ella?"

"Está bien", dijo Dios, "tu deseo será satisfecho." Y la mujer murió.

El hombre se sentía culpable por el alivio que sentía, pero estaba feliz y aliviado, y pensó: "Voy a casarme con una mujer más atractiva." Cuando los parientes y amigos fueron al funeral y comenzaron a rezar por la difunta, el hombre volvió de pronto en sí y exclamó: "Mi Dios, yo tenía esta mujer encantadora, y no la apreciaba cuando estaba viva." Entonces se sintió muy mal, fue corriendo al encuentro de Dios y le pidió: 'Tráela de vuelta a la vida, Señor."

Dios respondió: "Está bien, segundo deseo concedido."

Ahora le quedaba sólo un deseo. 

Pensó: "¿Qué debo pedir?" Y fue a consultar a los amigos. Algunos dijeron: "Pide dinero; si tienes dinero, puedes tener lo que quieras." Otros: "¿De qué te servirá el dinero si no tienes salud?"

Otro amigo dijo: "De qué te servirá la salud si un día morirás. Pide la inmortalidad."

El pobre hombre ya no sabía qué pedir, porque otros decían: "¿De qué sirve la inmortalidad si no tienes nadie a quien amar? Pide el amor.

Entonces pensó, pensó... y no consiguió llegar a ninguna conclusión, no conseguía saber lo que quería. Cinco, diez años...

Un día le dijo Dios: "¿Cuándo vas a hacer tu tercer pedido?"

Y el pobre hombre dijo: "¡Señor, estoy muy confuso, no sé qué pedir. ¿Podría el Señor decirme qué pedir?"

Dios se rió cuando oyó esto y dijo: "Está bien, te digo lo que debes pedir. Pide ser feliz, no importa lo que te pase. ¡Ahí está el secreto!"



"Caminar sobre las aguas"

- Anthony de Mello -

viernes, 20 de mayo de 2016

LAS SUPOSICIONES, por Anthony de Mello (Con pdf de su libro: “la oración de la rana”)


LAS SUPOSICIONES
por Anthony de Mello
(Con pdf de su libro: “la oración de la rana”)

Tres sabios decidieron emprender un viaje, porque, a pesar de ser tenidos por sabios en su país, eran lo bastante humildes para pensar que un viaje les serviría para ensanchar sus mentes.

Apenas habían pasado al país vecino cuando divisaron un rascacielos a cierta distancia. "¿Qué podrá ser ese enorme objeto?", se preguntaron. La respuesta más obvia habría sido: "Id allá y averiguadlo". Pero no: eso podía ser demasiado peligroso, porque ¿y si aquella cosa explotaba cuando uno se acercaba a ella? Era muchísimo más prudente decidir lo que era, antes de averiguarlo. Se expusieron y se examinaron diversas teorías; pero, basándose en sus respectivas experiencias pasadas, las rechazaron todas. Por fin, y basándose en las mismas experiencias -que eran muy abundantes, por cierto-, decidieron que el objeto en cuestión, fuera lo que fuera, sólo podía haber sido puesto allí por gigantes.

Aquello les llevó a la conclusión de que sería más seguro evitar absolutamente aquel país. De manera que regresaron a su casa, tras haber añadido una más a su cúmulo de experiencias.

Las Suposiciones afectan a la Observación. La Observación engendra Convencimiento. El Convencimiento produce Experiencia. La Experiencia crea Comportamiento, el cual, a su vez, confirma las Suposiciones.


Tony de Mello - La oración de la rana


Link para la lectura o descarga del libro “La oración de la rana” de Anthony de Mello:


martes, 18 de noviembre de 2014

¿PODÉS VER LOS MILAGROS DE LA CREACIÓN? por Anthony de Mello


¿PODÉS VER LOS MILAGROS DE LA CREACIÓN?
por
Anthony de Mello


El discípulo se quejaba constantemente a su Maestro Zen: «No haces más que ocultarme el secreto último del Zen». Y se resistía a creer las consiguientes negativas del Maestro. Un día, el Maestro se lo llevó a pasear con él por el monte. Mientras paseaban, oyeron cantar a un pájaro.«¿Has oído el canto de ese pájaro?», le preguntó el Maestro.«Sí», respondió el discípulo.«Bien; ahora ya sabes que no te he estado ocultando nada».«Sí», asintió. el discípulo.

Los hindúes han creado una encantadora imagen para describir la relación entre Dios y su Creación. Dios «danza» su Creación. El es su bailarín; su Creación es la danza. La danza es diferente del bailarín; y, sin embargo, no tiene existencia posible con independencia de El. No es algo que se pueda encerrar en una caja y llevárselo a casa. En el momento en que el bailarín se detiene, la danza deja de existir. En su búsqueda de Dios, el hombre piensa demasiado, reflexiona demasiado, habla demasiado. Incluso cuando contempla esta danza que llamamos Creación, está todo el tiempo pensando,
hablando (consigo mismo o con los demás), reflexionando, analizando, filosofando. Palabras, palabras, palabras… Ruido, ruido, ruido… 

Guarda silencio y mira la danza. Sencillamente, mira: una estrella, una flor, una hoja marchita, un pájaro, una piedra… Cualquier fragmento de la danza sirve. Mira. Escucha. Huele. Toca. Saborea. Y seguramente no tardarás en verle a él, al Bailarín en persona. Si realmente has oído cantar a un pájaro, si realmente has visto un árbol…, deberías saber (más allá de las palabras y los conceptos). ¿Qué dices? ¿Que has oído cantar a docenas de pájaros y has visto centenares de árboles? Ya. Pero lo que has visto ¿era el árbol o su descripción? Cuando miras un árbol y ves un árbol, no has visto realmente el árbol. Cuando miras un árbol y ves un milagro, entonces, por fin, has visto un árbol.

¿Alguna vez tu corazón se ha llenado de muda admiración cuando has oído el canto de un pájaro?


De Anthony de Mello – Escritos esenciales


miércoles, 24 de septiembre de 2014

LA RIQUEZA DEL SILENCIO por Anthony de Mello (Contiene pdf.)


LA RIQUEZA DEL SILENCIO
por
Anthony de Mello
(Contiene pdf.)

"El silencio es la gran revelación", dijo Lao-tse.

Estamos acostumbrados a considerar la Escritura como la revelación de Dios. Y así es. Con todo, quisiera que, en este momento, descubrierais la revelación que aporta el silencio. Para recibir la revelación de la Escritura tenéis que aproximaros a ella; para captar la revelación del Silencio, debéis primero lograr silencio. Y ésta no es tarea sencilla.Vamos a intentado en este ejercicio.

Que cada uno de vosotros busque una postura cómoda y cierra los ojos

Voy a invitaros a guardar silencio durante diez minutos. Intentaréis, en primer lugar, hacer silencio, el silencio más total, tanto de corazón como de mente. 

Cuando lo hayáis conseguido, quedaréis abiertos a la revelación que trae consigo el silencio.

Al final de los diez minutos os invitaré a que abráis los ojos y a que compartáis con el resto, si así lo deseáis, lo que habéis hecho y experimentado en este tiempo.

Para compartir con el resto lo que habéis hecho y lo que os ha ocurrido, que cada uno cuente los intentos que hizo para lograr el silencio y en qué medida lo ha conseguido. Que describa ese silencio, si es capaz. Que cuente algo de lo que ha pensado y sentido durante este ejercicio.

Las experiencias de la gente que se somete a este ejercicio son infinitamente variadas. Muchos descubren, para sorpresa suya, que el silencio es algo a lo que no están acostumbrados en absoluto. Hagan lo que hagan, son incapaces de detener el constante vagar de su mente y de acallar el alboroto emocional que sienten dentro de su corazón. Otros, por el contrario, se sienten cercanos a las fronteras del silencio. En ese momento sienten pánico y huyen. El silencio puede ser una experiencia aterradora.

Con todo, no existe motivo para desanimarse. Incluso esos pensamientos alocados pueden ser una revelación. ¿No es una revelación sobre ti mismo el hecho de que tu mente divague? Pero no basta con saberlo. Debes detenerte y experimentar ese vagabundeo. El tipo de dispersión en que tu mente se sumerge, ¿no es acaso revelador?

En este proceso hay algo que puede animarte: el hecho de que hayas podido ser consciente de tu dispersión mental, tu agitación interior o tu incapacidad de lograr silencio, demuestra que tienes dentro de ti al menos un pequeño grado de silencio, el grado de silencio suficiente para caer en la cuenta de todo esto.

Cierra los ojos de nuevo y percibe tu mente dispersa durante dos minutos...Siente ahora el silencio que te hace posible concienciar la dispersión de tu mente...

Hay que constuir el silencio mínimo que tienes dentro de ti. A medida que crezca te revelará más y más cosas sobre ti mismo. Esta es su primera revelación: tu propia identidad. En esta revelación, y a través de ella, alcanzarás cosas que el dinero no puede comprar, tales como sabiduría, serenidad, gozo, Dios.

Para alcanzar estas realidades a las que no se puede poner precio no basta con reflexionar, hablar, discutir. Es preciso actuar. Poner manos a la obra ahora mismo.

Cierra los ojos. Busca el silencio durante otros cinco minutos.

Cuando termines este ejercicio, trata de ver si los esfuerzos que has realizado en estos últimos minutos han sido más o menos positivos que los anteriores.

Observa si el silencio te ha revelado ahora algo que no habías percibido anteriormente.

No pretendas encontrar algo sensacional en la revelación que el silencio te regala: luces, inspiraciones, perspectivas. Limítate a observar. Trata de recoger todo lo que se presenta a tu conciencia. Todo, aunque sea trivial y ordinario, lo que te sea revelado. Quizás toda la revelación se reduzca a caer en la cuenta de que tus manos están húmedas, a hacerte cambiar de postura o a tomar conciencia de que estás preocupado por tu salud. No importa. Es realmente valioso que hayas caído en la cuenta de todo esto. Es más importante la calidad de tu toma de conciencia que sus contenidos. A medida que mejore la calidad, tu silencio será más profundo. Y a medida que tu silencio se profundice experimentarás un cambio. Y descubrirás, para satisfacción tuya, que revelación no es conocimiento racional.

Revelación es poder; un poder misterioso que transforma. ..........



Anthony de Mello en Sadhana, un camino de oración.


***Por si os interesa, os dejo el link para leer on line o descargar en pdf el libro "Sadhana, Un Camino de Oración" de Anthony de Mello (*):

http://api.ning.com/files/femLP-hI*OsxlFTYQp3dnTXxbdRfxMZ9bj92yrOTBZnFLjEDYtVVdZpLPna4sDrfk9UOzpegteOFD5c3EqtlUywNV1UumtcK/DeMelloAntonySadhana.pdf

(*) Copiar el link del pdf y pegar en vuestro buscador

miércoles, 13 de agosto de 2014

VUELTA A CASA por Anthony de Mello


VUELTA A CASA
por
Anthony de Mello

Hay tres estadios en el desarrollo espiritual, dijo el Maestro. El estadio carnal, el espiritual y el divino.

¿Cual es el estadio carnal, preguntaron impacientes los discípulos?

Es cuando se ven los árboles como árboles y las montañas como montañas.

¿Y el espiritual?

Es cuando uno mira las cosas con mayor profundidad, y entonces los árboles ya no son árboles ni las montañas son montañas.

¿Y el divino?

¡Ah!, eso ya es la Iluminación, dijo el maestro, soltando una risita, es cuando los árboles vuelven a ser árboles y las montañas vuelven a ser montañas.



Anthony de Mello.

jueves, 20 de marzo de 2014

¡DESPERTAR! Parte V -- EL LAVADO DE CEREBRO, Por Anthony de Mello


¡DESPERTAR!
Parte V

EL LAVADO DE CEREBRO 
Por 
Anthony de Mello

La vida es un gran banquete y la tragedia es que la mayoría de la gente se está muriendo de hambre.

Hay una historia acerca de un grupo de gente de fue rescatada luego de que su embarcación naufragaran en las costas de Brasil al entrar desde el mar al delta de un caudaloso rio. Ellos fueron encontrados luego de varios días de búsqueda y la mayoría estaban muriendo de sed y deshidratación; ellos no tenían la menor idea de que estaban flotando en la aguas de un rio y lo que tenían a su alrededor era agua dulce y fresca!.

En la misma idea, nosotros estamos rodeados de alegría, felicidad y Amor pero la mayoría vivimos tristes y sedientos de amor.  ¿La razón?  ¡Nos han lavado el cerebro!  Nos han hipnotizado y vivimos "dormidos".  Imaginen que un mago los hipnotizo para que no vivieran la realidad sino pura ilusión. 

Recuerden que les mencione que la primera cosa que necesitas hacer para despertar es encarar el hecho de que no quieres ser despertado; prefieres vivir hipnotizado y siendo manejado como un títere porque te da pereza asumir la responsabilidad de tus actos; prefieres que otros decidan por ti.

La segunda cosa que tienes que hacer para despertar es el comprender que tu pudieras tener en tu mente, grabados en tu programación mental, algunas ideas y conceptos que están equivocados y que esas ideas y conceptos equivocados están influyendo en tu vida convirtiéndola en una pesadilla mientras vivimos “dormidos”. Ideas acerca del Amor, la felicidad, la Libertad, la Justicia que son el producto del lavado de cerebro a que hemos sido sometidos por nuestra Familia, nuestra Sociedad, nuestra Cultura y por el medio en que nos desenvolvemos. Esas ideas y conceptos se han incrustado en nuestra mente y nos han creado un mundo de ilusión el cual creemos que es la realidad y por eso nos irritamos cuando alguien se atreve a contradecir los preceptos incluidos en la programación del lavado del cerebro.

¡Despierta !  ¡Despierta!

Ha habido algunos estudios interesantes acerca del lavado de Cerebro y estos han demostrado sufrimos un lavado de cerebro cada vez que tomamos o internalizamos automaticamente una idea que no es nuestra y lo ironico del asunto, es que estamos dispuestos a morir por esa idea. 

Esto podría ir desde el aparentemente “inocente” precepto de que “Los Hombres no lloran” hasta otras más profundos y delicados como el de “Morir o matar por una Ideología o una Religión”.

La primera prueba de que eres víctima de un lavado de Cerebro y has internalizado automáticamente (sin analizarlas) convicciones y creencias de otros, ocurre cuando esas convicciones y creencias son atacadas. Tu reaccionas como un animal herido para defenderlas, Tu estarías listo para morir (o matar) por una idea que nunca fue tuya. Quizás tímidamente en tu interior sabes que estas actuando equivocadamente pero no te atreves a ir en contra de lo que los otros quieren que hagas…no quieres problemas, prefieres seguir la corriente.

Terroristas o Santos (todo depende del Bando en el bando en donde los pongas) toman una idea y se la tragan completa y entonces la defienden hasta con la vida. Esto no es fácil de digerir y aceptar especialmente cuando tu reaccionas emocionalmente porque estamos siempre escuchando a través de nuestra programación y sus condicionamientos, a través de nuestra estado hipnótico.

Esa es la forma como actúa el lavado de cerebro. Te llenas tu mente de patrones de conducta, formulas, creencias, ideologías, conceptos y estos crean un filtro de forma tal que cualquier información que recibas es pasada por ese filtro y es procesada y traducida en los términos de esa programación mental, de tal forma que solo captamos una verdad parcializada, incompleta y la mayoría de las veces deformada.

Mientras vivimos “dormidos” solo se nos permite ver una ilusión de la realidad.

- ¡Henry, cuanto has cambiado! Te veo más delgado y hasta más alto e incluso hasta el color de tu piel se ve morena, ¿qué te hiciste?
- Disculpe Señora. Yo no soy Henry, soy Juan.
- ¡Oh!  ¡Hasta el nombre te cambiaste!

¡Ja! Que ciegos y sordos podemos ser mientras vivimos “dormidos.

Para despertar hay que aprender a escuchar y a ver. El problema es que no nos gusta ver la realidad y preferimos mantenernos en la ilusión.

Ustedes creen que un Capitalista criticaría el capitalismo? O que un comunista criticaría el comunismo? O que un religioso blasfemaría de su Dios? Es más fácil atacar las creencias de los otros que el aceptar que las nuestras podrían estar equivocadas. 

Nosotros no queremos ver la realidad porque si la vemos podríamos cambiar…

Nosotros no queremos ver la realidad porque si lo hacemos perderíamos el “control” de la ilusión que hasta ahora hemos llamado vida. 

Léanme bien: para despertar no se necesita que seas enérgico o fuerte, o joven y ni siquiera se necesita que sean inteligentes. Lo único que necesitamos para despertar es abrir nuestros ojos y agudizar nuestros oídos y estar listos para aceptar algo nuevo en nuestras vidas.

El chance de que tu despiertes es directamente proporcional a la cantidad de realidad que estés dispuesto a aceptar sin huir enterrando tu cabeza – como el avestruz – en tu mundo de ilusión.

Cuanta realidad estas dispuesto a aceptar?

¿Estás listo para retar y sacudir tus valores, creencias e ideologías que te son familiares y te dan seguridad para aceptar otras que son totalmente nuevas para ti?  ¿Estás listo para enfrentar el hecho de que pudiste haber estar equivocado y por ello haber cometido muchos errores?  ¿Estás listo para enmendar tus fallas y perdonarte a ti mismo?

Tu primera reacción es a sentir Miedo. La mayoría dice que se siente miedo a lo desconocido, yo difiero de esto. No se puede sentir miedo por algo que no se conoce; a lo que realmente tenemos miedo es a perder lo conocido, eso es lo que realmente nos aterra y nos paraliza.

¡Despierta!  ¡Despierta!

Sigamos insistiendo en el punto. Todas las cosas que hacemos están involucradas con el Ego. Eso no es fácil de entender. Piensen por un minuto, si todo lo que hacemos tiene un tinte Egoísta, como te sientes acerca de todos los actos solidarios y buenas obras que has hecho? Que pasa con ellos?

Piensa en alguna buena obra que hayas hecho? Como te sentiste cuando la realizaste? Orgulloso? Con la moral alta? Te sentiste en el camino hacia el cielo? Ahora analízala y descubre la participación de tu Ego en ella…en que forma tu manejaste la situación para que al final tu obtuvieras algo a cambio?

¡Ah!  ¿Lo ves?  ¿Ya no te sientes tan santo verdad?  ¿Y que paso con tu Orgullo y tu moral alta? ¿Se desvanecen verdad? Aquello de los cual te vanagloriabas resulto ser que tenía un oculto propósito – aunque a lo mejor no lo sabias en el momento –  ¡satisfacer a tu Ego! .  ¡Eres un egoísta!

¿Cómo vas a mirar a ahora a aquel compañero de trabajo que del cual tu siempre pensaste que era el Egoísmo viviente?  ¿O a aquel vecino al que siempre has calificado de ser un interesado?  Ya ves, Tú no eres mejor que ellos. Quizás incluso eres peor que ellos porque seguramente ellos actúan sabiendo que son egoístas e interesados, no lo ocultan y lo practican abiertamente…pero  ¿y tú? Tú en cambio disfrazas tu Egoísmo…

¿Pueden verlo ahora?
¡Despierta! Despierta!

¡Esto es liberación!  ¡Que maravilloso!  ¿Te sientes mal al descubrir que no eres tan buena persona como creías?  Quizás debas estarlo, pero lo realmente maravilloso es que estamos descubriendo que NO somos mejores personas que los otros.

Para mi Egoísmo es un instinto de auto preservación, el cual es nuestro más profundo y primer instinto. No ser egoísta  seria como no ser Humano. Lean bien: Paren ya de sentirse mal por ser Egoístas. Todos lo somos, pues todos somos iguales.

Una vez alguien escribió una frase maravillosa sobre Jesús: “ Lo hermoso acerca de Jesús fue que El compartió con los pecadores porque comprendió que Él no era mejor que ellos…”

Nosotros solo diferimos de un criminal en las cosas que hacemos o dejamos de hacer pero no en lo que somos.

La única diferencia entre Jesús y los que lo condenaron fue que Él estaba Despierto… y los otros no.
 



Anthony de Mello