NAMASTÉ



"Yo honro el lugar dentro de ti donde el Universo entero reside. Yo honro el lugar dentro de ti de amor y luz, de verdad, y paz. Yo honro el lugar dentro de ti donde cuando tú estás en ese punto tuyo, y yo estoy en ese punto mío, somos sólo Uno."


Un día me levanté y ví que algo había cambiado a mi alrededor, en mi. Me inundaba una serena sensación de Paz y Amor por todo lo creado. Una simple florecilla me parecía entonces lo más hermoso y más grande en su perfección. La sonrisa de un niño, las lágrimas de un anciano... Mirarme a mi misma en el espejo... El mundo en sí parecía tener colores de recién pintado.

Al principio, yo no entendía a que podía deberse aquel cambio que sólo yo parecía ver. Nadie a mi alrededor parecía ser consciente de que todo a su lado brillaba de otra manera excepto yo. Llegue incluso a pensar si no estaría volviéndome loca, pero no. Simplemente había tomado conciencia de quien soy.

Poco a poco, al principio con paso inseguro y un tanto sola, fui iniciando mi camino. Buscaba a ciegas información en los sitios mas insospechados. Era como si una voz interior me guiase. (No puedo dejar de sonreír ante este comentario: "una voz interior".) Lejos estaba entonces de saber que era precisamente eso lo que me impulsaba a seguir.

Pronto comencé a conocer a gente que se encontraban en mi misma situación. Pronto comenzaron a aparecer en mi vida personas, Almas de Luz, que me fueron guiando, ayudando, consolando cuando tropezaba y caía y empujándome cuando parecía que iba a desistir en mi labor.

Comprendí que significaba haber DESPERTADO. Comprendí la tarea que tenía por delante para llevar a buen puerto la misión que se me encomendó. Aprendí lo ya sabido de nuevo, como si fuera de nuevo un bebe recién nacido. Viaje en mis sueños a las ciudades de sanación.

Ahora sé que soy Amor porque provengo del AMOR del PADRE y que como tal, estoy para difundir ese mismo Amor por todo lo que ÉL creó. Que mi meta está en ir evolucionando hacía la perfección y en ayudar a aquellos de nuestros hermanos que comiencen su caminar como un día fui ayudada yo.


*********


Por todo esto puedo y debo deciros:


Yo soy Drisana, la hija del Sol.


Ese es el significado de mi nombre, al menos el nombre más antiguo que recuerdo haber tenido en esta dimensión desde la primera vez que encarne en mi amada Lemuria.


En este aquí y ahora he vuelto de renacer, he despertado a la verdad y he recordado. Me he reconocido en cada un@ de mis herman@s. He reaprendido a amar al Padre-Madre y a toda su Sagrada y Divina Creación.


Y he sentido el llamado ancestral que anclado en lo más profundo de mi Esencia, me empuja a ayudar e iluminar desde la humildad de mi Ser y como persona humana, al resto de mis herman@s que ya están despertando.


Es tiempo de volver a Ser aquello que tan profundamente duerme dentro de nosotr@s. Tiempo de abrir los ojos del Alma, de avivar la llama imperecedera del AMOR Incondicional que se guarda en la cámara mas secreta de nuestros corazones. Tiempo de reconocer nuestra parte Divina. Tiempo de entender que como parte de la más Pura Luz del PADRE, tenemos un trabajo que hacer, una misión que cumplir.


Es tiempo de regresar al Hogar.


¡Despertar!


Llegó la hora de volver a ser Unidad con el UNO y de brillar con su Infinita Luz.


Desde la LUZ y con el AMOR más puro y profundo, os pido que repitáis conmigo:


YO SOY el/la que YO SOY y como tal me manifiesto en la Serena Paz, la Pura Luz y el Infinito Amor Incondicional del PADRE-MADRE.


YO SOY el/la que YO SOY



Que la LUZ del PADRE ilumine siempre nuestros corazones y junto con sus Ángeles y Arcángeles, seamos dignos y capaces de llegar al mismo centro de SU corazón,


La Paz y el Amor con nosotros.


Drisana

lunes, 30 de noviembre de 2015

EL DON SUPREMO, por Paulo Coelho


EL DON SUPREMO
por 
Paulo Coelho


El Amor es la regla que resume a todas las demás reglas.
El Amor es el mandamiento que justifica todos los demás mandamientos.
El Amor es el secreto de la vida.

La Fe no es más que un medio que nos conduce hasta el Amor.

La Caridad tan sólo es uno de los aspectos del Amor.

Es muy fácil darle una limosna a un pobre en la calle.  Incluso a menudo, es mucho más fácil hacerlo que dejar de hacerlo.
Dejamos de sentirnos culpables ante el cruel espectáculo de la miseria.
¡ Que alivio nos proporciona el habernos desprendido tan sólo de una pequeña moneda!  A nosotros nos cuesta muy poco y al mendigo le resuelve el problema.

   Sin embargo, si realmente amásemos a ese pobre, haríamos mucho más por él.  O bien, simplemente, no haríamos nada.  No le daríamos ninguna limosna y, quién sabe, quizás el sentirnos culpables ante aquella miseria podría despertar en nosotros el verdadero Amor.

   Después, Pablo compara el Amor con el sacrificio y el martirio.  Sin embargo, yo suplico a todos aquellos que algún día deseen trabajar para el bien de la Humanidad que nunca se olviden de que, aún cuando dejen quemar sus cuerpos en nombre de Dios, si no están motivados por un verdadero Amor, no adelantarán nada. ¡Nada!

Fragmento de:  El Don Supremo de Henry Drummond                        
Por PAULO COELHO 

sábado, 28 de noviembre de 2015

HARE KRISHNA HARE RAMA - MAHA MANTRA


HARE KRISHNA HARE RAMA

MAHA MANTRA

Hare Krishna Hare Krishna, Krishna Krishna Hare Hare
Hare Rama Hare Rama, Rama Rama Hare Hare

Traído a occidente en 1966 por Srila Prabhupada, el mantra “Hare Krishna” se ha vuelto una frase familiar. Pero, ¿qué significa? En este corto ensayo tomado del LP “Conciencia de Krishna”, que fue con el que John Lennon y George Harrison conocieron el canto, Srila Prabhupada explica el significado del mantra Hare Krishna.

La atmósfera material que es en la que actualmente estamos actuando se denomina maya, o ilusión. 

Maya significa “lo que no es”. Y ¿en qué consiste esa ilusión? En que todos estamos tratando de ser amos de la naturaleza material, cuando en realidad nos hallamos en las garras de sus severas leyes. Si un sirviente trata artificialmente de imitar al amo todo poderoso, ello se denomina ilusión. Estamos tratando de explotar los recursos de la naturaleza material, pero, de hecho, nos estamos enredando cada vez más en sus complejidades. Por lo tanto, aunque estamos dedicados a una ardua lucha por conquistar la naturaleza, nos hemos vuelto, no obstante, más dependiente de ella. Esta lucha ilusoria en contra de la naturaleza material puede ser detenida de inmediato, si revivimos nuestra conciencia de Krishna eterna. Hare Krishna, Hare Krishna, Krishna Krishna, Hare Hare, es el proceso trascendental para revivir esa conciencia original y pura. Mediante el canto de esta vibración trascendental, podemos limpiar de recelos nuestros corazones. El principio básico de todos esos recelos lo constituye la falsa conciencia de que “Yo soy el señor de todo lo que veo”. El cultivo de conciencia de Krishna no es una imposición que se le hace a la mente. Esa conciencia es la energía natural y original de la entidad viviente. Cuando oímos la vibración trascendental, dicha conciencia se revive.

Ese sencillísimo método de meditación se recomienda para esta época. Además mediante la experiencia práctica, se puede percibir que en virtud del canto de este maha-mantra, o el Gran canto para la liberación, uno puede sentir de inmediato un éxtasis trascendental que proviene del estrato espiritual. Cuando nos encontramos inmersos en el concepto material de la vida, nos ocupamos afanosamente de la cuestión de la complacencia de los sentidos, como si nos halláramos en la etapa animal inferior. Un poco más arriba de esa posición de complacencia de los sentidos, uno se dedica a la especulación mental con miras a zafarse de las garras materiales. Por encima de esa posición especulativa, cuando uno es lo suficientemente inteligente, trata de averiguar cual es la causa suprema de todas las causas, dentro y fuera. Y cuando uno está de hecho en el plano de entendimiento espiritual, habiendo superado las etapas de los sentidos, la mente y la inteligencia, se encuentra entonces en el plano trascendental. Este canto del mantra Hare Krishna emana del plano espiritual, y, en consecuencia, esta vibración sonora supera todos los estratos inferiores de la conciencia – es decir, el sensual, el mental y el intelectual-.

Por consiguiente, no es necesario entender el lenguaje del mantra, ni se necesita de ningún malabarismo mental ni de ningún ajuste intelectual para cantar este maha-manta. Es automático, pues proviene del plano espiritual, y por ello cualquiera puede participar del canto sin requerir ninguna cualidad previa. Claro que en una etapa más avanzada, se espera que no se cometan ofensas, en virtud del entendimiento espiritual. Al principio puede que no se presenten todos los éxtasis trascendentales, pero no hay duda alguna de que cantar por un rato lo lleva a uno de inmediato al plano espiritual, y uno exhibe el primer síntoma de ello en el vivo deseo de bailar al compás del canto del mantra. 

Hemos visto esto en la práctica. Hasta un niño puede participar en el canto y baile. Por supuesto que, a alguien que está muy enredado en la vida material, le toma un poco más de tiempo, pero incluso así de inmerso en lo material, es elevado al plano espiritual muy rápidamente. Cuando un devoto puro del Señor canta el mantra con amor, tiene la máxima eficacia en los oyentes, y por ello este canto debe ser oído de labios de un devoto puro del Señor, de manera que se puedan obtener efectos inmediatos. En tanto como sea posible, debe evitarse oír el canto de labios de los no devotos. La leche que ha sido tocada por los labios de una serpiente, tienen efectos venenosos. La palabra hara es la forma de dirigirse a la energía del Señor, y las palabras krishna y rama son formas de dirigirse al propio Señor. Tanto krishna como rama significan “El placer supremo”, y hara es la suprema energía de placer del Señor, que se convierte en hare en el vocativo. La suprema energía de placer del Señor nos ayuda a alcanzar al Señor. La energía material, llamada maya, es también una de las múltiples energías del Señor. Y nosotros, las entidades vivientes, somos la energía marginal del Señor. Se sabe que las entidades vivientes son superiores a la energía material. Cuando la energía material se pone en contacto con la energía inferior, surge una situación incompatible, pero cuando la energía marginal superior se pone en contacto con la energía superior, denominada hara, se sitúa en su condición normal y feliz. Estas tres palabras, es decir, hara, krishna y rama, son las semillas trascendentales del maha-mantra.

El canto es un llamado espiritual al Señor y a su energía, para que brinden protección al alma condicionada. Este canto es exactamente igual al llanto genuino de un niño que llama a su madre. 

Madre Hara ayuda al devoto a obtener la gracia del supremo padre, y el Señor se le revela al devoto que canta este mantra con sinceridad. En esta época de riña e hipocresía, ningún medio de iluminación espiritual es tan eficaz como el maha-mantra: Hare Krishna, Hare Krishna, Krishna Krishna, Hare Hare, Hare Rama , Hare Rama, Rama Rama, Hare Hare.”


Información encontrada en:

viernes, 27 de noviembre de 2015

FORMAS DE HACER CRECER NUESTRA LUZ, por Mer Vivar


FORMAS DE HACER CRECER NUESTRA LUZ
por
Mer Vivar

Todos los seres humanos somos portadores de luz pero lo hemos olvidado y por eso vagamos en las sombras.

Hay muchas formas de hacer crecer tu luz, tu conciencia o tu magnetismo y te las enumero a continuación.

Una de las formas más básicas de permitirnos crecer en la luz es cuidar nuestros hábitos alimenticios. Ingerir alimentos de alta vibración nos permite iluminar el receptáculo de nuestra luz (cuerpo) y así podemos aumentar la frecuencia de la vibración y por ende nuestro ser lumínico.

Otra manera es vivir en el presente. Parece algo tan fácil pero es lo más difícil de la vida porque estamos tan habituados a quedarnos enganchados en situaciones del pasado,  placenteras y no tanto, o vivir planificando el futuro, que estar en el presente es muy escaso. Aprender estar en el aquí y el ahora y poner cada uno de nuestros sentidos, nuestra mente y nuestra alma en el hoy es una tarea a realizar si o si para adquirir conciencia.

Si queremos juntar luz lo ideal es no despilfarrarla y eso es otra tarea dificilísima porque vivimos derrochando nuestra energía ¿Cómo? Vivimos distraídos con el afuera y se nos va la vida ocupándonos que lo que pasa en el exterior, que los niños, la casa, al marido, el trabajo, las noticias, la vida social, el aparentar, el mantener la imagen, el chismorreo, los enojos… en fin… Es tanto lo que ocupamos nuestros sentidos allá afuera que gastamos una energía capaz de hacer volar un avión Concord…

Cuida tu energía sexual. El sexo desordenado es la manera más común de perder la luz o la energía… Nadie te dice que no tengas sexo, pero hacer de eso algo sagrado. Si tuvieras conciencia de la gran herramienta para el crecimiento que te fue dado al poder realizar el acto sexual no promoverías el libertinaje sexual. La verdad es que a todos nos enseñaron que el sexo era para reproducirse, para pasarlo bien y nadie nos dijo que era el instrumento sagrado. Infórmate al respecto y recuerda que cada vez que estás íntimamente con alguien estás compartiendo tu luz.

Meditar… Este es quizás instrumento más potente para ir ganando luz. Medita todos los días y siempre, libérate a través de ella de todo lo innecesario para tu crecimiento. Deja atrás. Corta los resentimientos y las cosas nocivas y camina ligero… Elévate por sobre esa humanidad imperfecta que, a veces, impide salir tu luz… Medita, no como quien cumple un deber, sino como un regalo que te haces cada día…

Y otra principal fuente de luz es la naturaleza. Camina descalzo por el pasto, la tierra, la arena… Báñate en un río, lago o en el mar y disfruta del astro rey… Respira profundamente el aire puro y déjate fluir… Déjate acariciar por las hojas de los árboles y embriágate del perfume de las flores… Acaricia a todo ser viviente con la mirada, ya sea una mariposa, un perrito o un gusano que se desliza por una rama… Se consiente de que todos los reinos están entrelazados…

Y por sobre todo invoca a la luz... llámala para que no se aleje de ti...

Me® 

Mer Vivar

http://mer-sanandoelalma.blogspot.com.es/

jueves, 26 de noviembre de 2015

ALMAS… por Brian Weiss


ALMAS… 
por
Brian Weiss

En nuestra vida terrenal, es difícil recordar que somos almas y no simples cuerpos físicos. Constantemente nos distraen las ilusiones y desilusiones de este mundo. Nos enseñan que el dinero, el poder, y el prestigio y las posesiones materiales son de suma importancia y a veces incluso el motor de nuestras vidas. Nos enseñan que para ser felices tenemos que lograr que los demás nos aprecien y nos respeten. Estar solo, nos dicen, es ser desgraciado. 

En realidad somos seres inmortales que nunca se separan energéticamente de los que aman. Tenemos almas gemelas y familias espirituales que son eternas. Los espíritus guardianes nos guían y nos aman siempre. 

Nunca estamos solos. Al morir no nos llevamos las "cosas" que poseemos. Nos llevamos nuestros actos y nuestras obras, los frutos de la sabiduría de nuestro corazón. 

Cuando despertamos a la idea de que todos somos seres espirituales, cambian nuestros valores. Y por fin podemos ser felices y estar en paz.

Brian Weiss

martes, 24 de noviembre de 2015

MEDITACION PARA NIÑOS "EXPANDIENDO EL AMOR AL PLANETA Y A LA HUMANIDAD"


MEDITACION PARA NIÑOS
"EXPANDIENDO EL AMOR AL PLANETA Y A LA HUMANIDAD"

Y con esta otra meditación, os invito a que hagais participes en esa expansión del AMOR a vuestros niños. Tomar conciencia de lo que somos en Esencia desde niños, dará como fruto un Mundo mucho mejor. Esta meditación, también sirve para aquellos de nosotros que queramos dejar fluir a nuestro Niño Interior y realizar un contacto amoroso con el Planeta y comenzar a irradiar con nuestras vibraciones de Amor y Luz a la Madre Tierra y a la Humanidad.


MEDITACION "EXPANDIENDO AMOR"


MEDITACION "EXPANDIENDO AMOR"

Hoy os invito a reconectar mediante esta pequeña meditación con vosotros mismos. Reconectarnos, amarnos, aceptarnos... Y al mismo tiempo expandiendo esa Energia Amorosa y esa Luz que al hacerlo se manifiesta en nosotros como si fuera una red que envuelve al mundo entero. Si ponemos esto en practica cada mañana al levantarnos durante un mes, pronto veremos como cambia aquello que nos rodea y nosotros mismos, manifestandose cosas increíbles a nuestro alrededor.

EXPANDIENDO EL AMOR, por Enriqueta Olivari


EXPANDIENDO EL AMOR
por
Enriqueta Olivari

Si podemos reconocer que todos somos espejos unos de los otros, entonces tenemos que recordar que este es un camino de ida de vuelta: los demás nos reflejan aspectos de nosotros mismos, pero nosotros también hacemos lo  mismo con los demás.
Elegir qué queremos reflejar en los otros es una decisión importante, que deberíamos tomar con sumo cuidado y consciencia.

Poder reconocer y apreciar lo mejor de cada persona es un acto de Amor hacia ti mismo, pues “el otro” en realidad no existe, sino que es apenas una extensión de ti.
Somos todos Uno, y según la manera como nos relacionamos con quienes nos rodean, estamos reflejando el modo como nos tratamos a nosotros mismos.
No se trata de negar u ocultar las limitaciones o posibles “fallas” -propias o ajenas-, sino de potenciar lo bello, lo sabio y luminoso.

Donde ponemos nuestra atención, aquello crece, se expande y aumenta. Por eso si aprecias de corazón las cualidades positivas de los demás, les ayudas a que crezcan, a que se amen y acepten, y les motivas a que sigan dando lo mejor de sí mismos.
Ellos entonces te devuelven ese reflejo, y así, entre todos, vamos creando un mundo donde reinan el Amor, la unión, el respeto y la paz.


¿Qué pasa si alguien insiste en proyectarnos su “oscuridad”? En esos casos podemos seguir reflejándole lo mejor de sí mismo. Las personas que sólo proyectan críticas, juicios, y te “atacan” de alguna manera, son aquellas que no reconocen su propia belleza y no se aman a sí mismas. Entonces a veces lo adecuado es seguir nuestro camino, con aceptación, perdón y desapego. Y aún así podemos guardar a esa persona en el corazón, y seguir enviándole Amor…

De todos modos, tarde o temprano descubrimos la verdad: las limitaciones, los errores y las fallas no existen, pues son apenas ilusiones creadas por nuestra mente.
Somos Amor, y en la medida en que lo descubras en ti mismo y que se lo reflejes a los demás, vamos percibiendo entre todos que esta es la única realidad posible.


Enriqueta Olivari.


© 2011 – “El blog de Enriqueta Olivari”. Se pueden reproducir los contenidos, pero citando a la autora y el sitio: http://www.sanatualma.com

lunes, 23 de noviembre de 2015

AFECTO Y COMPASIÓN, por Jamal Rahman


AFECTO Y COMPASIÓN
Por
Jamal Rahman 


Mi abuelo, Maulana Hedayatullah, un maestro Sufi Musulmán y sanador en el norte de Bengala, a menudo les recordaba a sus estudiantes que fueran compasivos con ellos mismos.

“Si no puedo ser compasivo conmigo mismo, no puedo ser realmente compasivo con los demás,” decía él.

Ser compasivo con uno mismo no significa evitar o negar los aspectos de tu personalidad que deben ser enfrentados y trabajados. 

“Trabaja sobre lo que sea necesario en tu personalidad, pero con la cualidad del alma,” decía él. “Las principales cualidades del alma son la misericordia, la gentileza, y la amabilidad. El alma no realiza juicios y está colmado de amor incondicional.”

Cuando estás trabado en un combate justo con un malhechor, recuerda que estás luchando contra el antagonismo, no contra el antagonista. Haz lo que sea necesario hacer, pero no destierres de tu corazón al antagonista.

Mi abuelo solía pedir a sus estudiantes que agregaran una palabra cariñosa a sus nombres y que usaran este término afectuoso siempre que hablaran consigo mismos. La verdad es que hablamos con nosotros mismos a menudo y gran parte de estas charlas son negativas. Préstale atención a esta conversación interna. Haz una práctica el relacionarte contigo mismo con afecto y compasión. Esta práctica, decía mi abuelo, alienta a la identidad divina de uno a adelantarse.


Jamal Rahman 

sábado, 21 de noviembre de 2015

UN ERROR PUEDE MÁS QUE MIL ACIERTOS, por Fanny Libertun


UN ERROR PUEDE MÁS QUE MIL ACIERTOS
por
Fanny Libertun

Un error mal visto puede llegar a borrar en un segundo todo lo bueno que construimos a lo largo de mucho tiempo si a continuación nos sentimos culpables o inadecuados. En nuestra cultura los errores tienen un peso que nace de suponer que existen tanto la perfección como un único actuar acertado. ¿No será nuestra ambición de ser perfectos el peor error que podamos cometer?

Los errores sólo son señales de cosas que siempre podremos corregir o mejorar. ¡Tanto sufrimiento por algo que ni siquiera existe! Si, es que los errores no existen tal como los interpretamos, su presencia sólo enuncia que habíamos imaginado un itinerario del que hemos sido desviados y las desviaciones son una parte importante de la naturaleza. Pero nosotros, desde nuestra psicología, los llamamos “fracasos” y esta forma de verlos nos ubica en un espacio que se encuentra “por debajo de” o “fuera de lugar”. Todo error es un acto honorable que si lo reconocemos, e incluso lo tomamos con humor, nos permite jugar y aprender, a la vez que vivir vidas nobles que se examinan a sí mismas, un tipo de vida que admite que la única forma de crear es hacer un esfuerzo, fallar y aprender de las frustraciones.

A veces elegimos hacer sólo las cosas que nos parecen fáciles porque aunque éstas sean francamente aburridas, nos permiten imaginar que estamos seguros frente a la idea acerca de que lo nuevo entraña un peligro: el de cometer muchísimos errores que serán fatales y que jamás podremos remediar. En realidad, lo que nos asusta es el conectarnos con las emociones difíciles que nos generan nuestros pensamientos: “que no valemos, que somos incapaces, que somos merecedores de algún tipo de castigo por no haber hecho las cosas bien”. Amar nuestros errores y superar la angustia que nos provocan puede ayudarnos a amarnos a nosotros mismos. ¿Por qué no hacerlo si gracias a ellos sabemos lo que sabemos hoy? Nosotros y nuestros errores, ambos somos necesarios para que fluya la vida.

Fácil es decir que tenemos que amarnos a nosotros mismos, e incluso a veces pensamos que lo hacemos, pero cuando fallamos y nos sentimos mal se puede ver que esto no es así; en esos momentos sufrimos una especie de amnesia desde la que nos despreciamos en el acto de condenar y rechazar esa parte nuestra que no sabe. Creo que sería preferible cometer cientos de errores haciendo las cosas con amor que tomar la alternativa de llevar una vida con pocos errores pero fría y sin sentido ¿No es mejor acaso ser personas plenas que vivir corriendo detrás de la fantasía de un éxito completo e inalcanzable?

¿Y qué hay que hacer cuando alguien que estimamos comete un error, incluso si esa persona somos nosotros mismos? Ofrecer consejos justo en ese momento sólo refuerza una inseguridad que se alimenta de la lástima y aunque nuestras intenciones son buenas, paradójicamente, haremos que todo sea peor:“Vos podés”… “otra vez será”… “no es nada”… será cubrir con un manto nuestra tendencia a sentirnos mal al errar. Puede entonces ser bueno sólo escuchar al que se acaba de equivocar, no interrumpir sus dichos y su pensar sino ayudarlos a que los examinen y nunca decir que todo va a estar bien cuando sabemos que no será así. Lo único que es necesario hacer es tener una actitud empática, comunicar con autenticidad que nadie está solo en esto de meter la pata, que nosotros sabemos lo que están sintiendo, que van a seguir siendo amados, que hay que tener confianza en que la vida ofrecerá muchas otras oportunidades que no debemos despreciar sólo porque son distintas a las que habíamos diseñado en un principio. En lugar de forzar las cosas y pasar rápido por encima del dolor que nos provoca vernos fallando, será más llevadero tratar de tener en claro que el aprendizaje sólo viene una vez que logramos sentirnos bien acerca de nosotros mismos después de fracasar.

También hay otro tipo de personas, aquellos a los que dejamos hacernos sentir mal frente a nuestras equivocaciones. Ellos apenas pestañean y siguen adelante sin inmutarse haciendo lo mismo mientras gritan en voz alta que nos les importa en absoluto haber cometido errores. Estos son los no se hacen cargo de sus faltas mientras toman una actitud soberbia que esconde un enorme miedo a la propia debilidad. No se dejen confundir, ellos tampoco lo saben todo y son los que cargan las cuentas de sus errores a los demás.

Invitarnos a vivir todas las cosas con intensidad y compromiso supone también el conceder un espacio importante a la equivocación. Vivir esta vida plenamente no se trata tanto de no cometer errores sino de reconocerlos y permitirles que abran las ventanas a lo que es preciso cambiar de nosotros para evolucionar. Amar nuestros errores, tener sentido del humor frente a ellos y no hacer un drama cuando fallamos puede ayudarnos a cultivar el amor por nosotros mismos. La sabiduría y la capacidad de cometer errores sin sucumbir frente a ellos son una unidad necesaria para que fluyan vidas profundas y comprometidas. Honrar los errores porque gracias a ellos y a nuestros aciertos es que sabemos lo que sabemos hoy.

Fanny Libertun

viernes, 20 de noviembre de 2015

REFLEXIONES SOBRE LA ACEPTACIÓN.- Inteligencia del Alma, por Laura Doria


REFLEXIONES SOBRE LA ACEPTACIÓN.
Inteligencia del Alma, 
por
Laura Doria

“Dejo de resistirme a lo que rechazo de mi. También soy eso.”
“Hay un secreto para vivir feliz con la persona amada, no pretender modificarla.”

“Si tiene remedio, ¿porqué te quejas? Si no lo tiene, ¿por qué te quejas?”

Debajo de la máscara de nuestro yo consciente descansa, oculto y reprimido, un variado catálogo de emociones negativas. La rabia, los celos, la vergüenza, la mentira, el resentimiento, la desconfianza, la violencia, el orgullo… un territorio arisco e inexplorado al que los terapeutas llamamos sombra. Desde nuestra infancia se nos dijo que sentir eso era “malo” por lo que no tuvimos mas remedio que reprimirlo y ocultarlo ya que corríamos el riesgo de ser amenazados, castigados y desvalorizados.

Aquellas rabietas que no pudimos resolver fueron sepultadas en nuestra mente, y ya que éramos criaturas emocionales muy jóvenes casi sin discernimiento, cualquier ofensa a nuestra importancia personal hacía aumentar el espacio de nuestra sombra.

Cuando sentíamos emociones negativas hacia las personas que amábamos y no éramos capaces de encajar estas emociones, estos sentimientos acabábamos por fijarlos, escondiéndolos entre las más variadas exageraciones que hemos ido cometiendo en nuestra vida.

El “disolvente mágico” mas terapéutico y eficaz para resolver la sombra es la LUZ DE LA CONSCIENCIA, o el hecho de observar y examinar de manera serena las ramificaciones de nuestra represión, para irlas convirtiendo en opciones reconocidas y voluntarias que nada tienen que ver con los procesos automáticos de los que ya hemos hablado.

Ya no podemos seguir pensando que la virtud se logra tapando el vicio, tal vez la vida no consista en  lograr el bien separado del mal, sino a pesar de él y junto a él hasta que reduzca y se extinga, admitamos nuestra propia negatividad, nuestra sombra, y sepamos con esperanza que, desde la perspectiva de la consciencia, desde la inteligencia de nuestra alma, todos los errores pueden corregirse, excepto lo que cometemos de manera inconsciente, sin darnos cuenta.

Esta es la medicina mágica, observar serenamente nuestros procesos, nuestros sentimientos, nuestras emociones, nuestra propia conducta negativa, sin reproches, sin culpa, estaremos en equilibrio, en paz cuando seamos capaces de abrazar compasivamente el lado oscuro de nuestra realidad mental.

No podemos responsabilizar a nadie de nuestros propios sentimientos…”es que él me obliga a comportarme así”…”me haces tanto daño cuando me levantas la voz, en cambio me haces muy feliz cuando haces las cosas como yo te digo”…

Cuando sentimos frustración o desengaño con la pareja o amigo o familia es porque le hemos entregado un poder tal, que dicha relación mas se parece a dependencia de lo que sea, a inmadurez emocional que a un espacio de calidad y sana convivencia.

Si para lograr ser felices necesitamos vivir con alguien al que encadenamos a una determinada conducta, estaremos transfiriendo el control de nuestra propia paz a manos ajenas.

Cada uno de nosotros tiene el derecho y la posibilidad de gestionarse su propia felicidad, para lograrlo tenemos la opción especial del trabajo interno, el que podemos hacer con los inconvenientes que cada uno tengamos.
No pidas que te entreguen el corazón, el corazón se da de manera espontánea y pura, no forzado por nuestros deseos, sino por nuestra apertura y honestidad.

Observa tus momentos de apertura y los opuestos, ves que ambos ofrecen enseñanzas.

Hay una gran diferencia entre “desahogarse” y “quejarse”, el que se desahoga, vacía la tensión poniendo palabras a una situación dolorosa sin pretender nada más, la queja por el contrario,  se resiste a aceptar y a asumir la realidad que toca y suele ir acompañada de manipulación y exageración.

El desahogo se establece desde el compartir y el aceptar, la queja sin embargo, en el seno de una infantil rabieta, olvidando lo transitorios que son nuestros estados emocionales.

¿De qué sirve quejarse?

A nadie le sirve  el cántico de alguien que se autoniega, que utiliza el escape, alguien que descarga su negatividad en otra persona y que no escucha ni comparte.

Si el motivo de nuestro disgusto tiene remedio, vayamos a actuar sobre él y si no tiene remedio, la queja no remedia y bloquea la inteligencia mas profunda de nuestra alma.

Dejemos a un lado las bono-loterías y la dichosa suerte y mejor vayamos cambiando nuestros pensamientos y sintonicemos con nuestro yo profundo, ya que, en realidad; cuando devenimos conscientes resulta posible reinventar nuestra vida.

“Cuando el corazón llora por lo que ha perdido, El Profundo sonríe por lo que ha encontrado.”

Todos sabemos que cuando uno lo está pasando mal, cuando sufrimos, de poco sirve que nos digan que  vamos a madurar con ello. Pero uno también sabe que si aceptamos lo que duele, si aceptamos los momentos de dolor como parte del gran juego de la existencia, sucederá que la tormenta se apaciguará y uno se libera.

Sabemos que detrás de una noche oscura llega la dulzura del alba.

¿Sabemos ya que tras el llanto de la pérdida, se oyen las suaves notas de las nuevas llegadas?

Si hay dolor, aceptémoslo y recordemos que no hay errores, ni castigos, ni siquiera culpas, tan solo aprendizajes y crecimientos del alma.

Tenemos derecho a ser felices, y si el dolor llama a la puerta y  ocupa temporalmente la morada, sigamos adelante, y  tengamos en cuenta de que 

La Vida florecerá exquisita en lo mas hondo de nuestra esencia.

Dejémonos fluir y resbalar por las cascadas de la vida cotidiana mientras aceptamos, sabemos que ya llegan goces más profundos, respiros favorables, que abrazan nuestro pecho y hacen vibrar nuestra alma.

Un abrazo 

Laura Doria


Tomado de su web: http://www.lauradoria.com/