"Yo honro el lugar dentro de ti donde el Universo entero reside. Yo honro el lugar dentro de ti de amor y luz, de verdad, y paz. Yo honro el lugar dentro de ti donde cuando tú estás en ese punto tuyo, y yo estoy en ese punto mío, somos sólo Uno."
Un día me levanté y ví que algo había cambiado a mi alrededor, en mi. Me inundaba una serena sensación de Paz y Amor por todo lo creado. Una simple florecilla me parecía entonces lo más hermoso y más grande en su perfección. La sonrisa de un niño, las lágrimas de un anciano... Mirarme a mi misma en el espejo... El mundo en sí parecía tener colores de recién pintado.
Al principio, yo no entendía a que podía deberse aquel cambio que sólo yo parecía ver. Nadie a mi alrededor parecía ser consciente de que todo a su lado brillaba de otra manera excepto yo. Llegue incluso a pensar si no estaría volviéndome loca, pero no. Simplemente había tomado conciencia de quien soy.
Poco a poco, al principio con paso inseguro y un tanto sola, fui iniciando mi camino. Buscaba a ciegas información en los sitios mas insospechados. Era como si una voz interior me guiase. (No puedo dejar de sonreír ante este comentario: "una voz interior".) Lejos estaba entonces de saber que era precisamente eso lo que me impulsaba a seguir.
Pronto comencé a conocer a gente que se encontraban en mi misma situación. Pronto comenzaron a aparecer en mi vida personas, Almas de Luz, que me fueron guiando, ayudando, consolando cuando tropezaba y caía y empujándome cuando parecía que iba a desistir en mi labor.
Comprendí que significaba haber DESPERTADO. Comprendí la tarea que tenía por delante para llevar a buen puerto la misión que se me encomendó. Aprendí lo ya sabido de nuevo, como si fuera de nuevo un bebe recién nacido. Viaje en mis sueños a las ciudades de sanación.
Ahora sé que soy Amor porque provengo del AMOR del PADRE y que como tal, estoy para difundir ese mismo Amor por todo lo que ÉL creó. Que mi meta está en ir evolucionando hacía la perfección y en ayudar a aquellos de nuestros hermanos que comiencen su caminar como un día fui ayudada yo.
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Por todo esto puedo y debo deciros:
Yo soy Drisana, la hija del Sol.
Ese es el significado de mi nombre, al menos el nombre más antiguo que recuerdo haber tenido en esta dimensión desde la primera vez que encarne en mi amada Lemuria.
En este aquí y ahora he vuelto de renacer, he despertado a la verdad y he recordado. Me he reconocido en cada un@ de mis herman@s. He reaprendido a amar al Padre-Madre y a toda su Sagrada y Divina Creación.
Y he sentido el llamado ancestral que anclado en lo más profundo de mi Esencia, me empuja a ayudar e iluminar desde la humildad de mi Ser y como persona humana, al resto de mis herman@s que ya están despertando.
Es tiempo de volver a Ser aquello que tan profundamente duerme dentro de nosotr@s. Tiempo de abrir los ojos del Alma, de avivar la llama imperecedera del AMOR Incondicional que se guarda en la cámara mas secreta de nuestros corazones. Tiempo de reconocer nuestra parte Divina. Tiempo de entender que como parte de la más Pura Luz del PADRE, tenemos un trabajo que hacer, una misión que cumplir.
Es tiempo de regresar al Hogar.
¡Despertar!
Llegó la hora de volver a ser Unidad con el UNO y de brillar con su Infinita Luz.
Desde la LUZ y con el AMOR más puro y profundo, os pido que repitáis conmigo:
YO SOY el/la que YO SOY y como tal me manifiesto en la Serena Paz, la Pura Luz y el Infinito Amor Incondicional del PADRE-MADRE.
YO SOY el/la que YO SOY
Que la LUZ del PADRE ilumine siempre nuestros corazones y junto con sus Ángeles y Arcángeles, seamos dignos y capaces de llegar al mismo centro de SU corazón,
El alma irradia amor, es una criatura de Dios avanzando a través de su proceso evolutivo de crecimiento hacia la imagen y semejanza del Señor. Bondad y clemencia, compasión y afecto son la naturaleza intrínseca, inherente o interior del alma. Sabiduría y conocimiento puro, felicidad y alegría son la naturaleza intrínseca del alma.
¿Podemos creer que el alma no es otra cosa que bondad misma, pureza y todas las cualidades refinadas que se encuentran dentro de la superconciencia?
Cuando Dios está en todos lados, ¿cómo podría haber lugar para maldad? El alma es constantemente una con Dios en su siempre presente estadio Satchidananda en todo momento de su evolución.
¿Cómo es que entonces aparecen los conceptos de maldad y sufrimiento? Anava, karma y maya, los juguetes del alma, son la fuente de este aparente sufrimiento. Como los niños, jugamos con los juguetes de anava en el patio de maya, caemos y nos magullamos con el karma, luego corremos a nuestro amoroso Señor por consuelo y absolución en madurez espiritual.
Los Vedas enfáticamente proclaman, “Así como el sol, el ojo del mundo entero, no está ensuciado por las fallas externas de los ojos, así el alma interior de todas las cosas no se ensucia por las penas del mundo, que son externas a ella”.
La maldad es a menudo vista como una fuerza contra Dios. Pero el Hindú sabe que todas las fuerzas son fuerzas de Dios, aún la variabilidad de adharma. Esto es a veces difícil de comprender cuando vemos las penas y los problemas causados por el ser humano contra el ser humano.
Mirando en mayor profundidad, vemos que lo que es llamado maldad, tiene su propio propósito misterioso en la vida. Sí, cosas malas suceden. Sin embargo, los sabios nunca culpan a Dios, ya que ellos saben que estas son el retorno de los karmas auto creados por los seres humanos, experiencias difíciles pero necesarias para su evolución espiritual.
Cuando somos heridos o lastimados, comprendemos que nuestro sufrimiento no es sino la completitud de un karma que una vez iniciamos, del cual el que nos hiere no es sino un instrumento, y quien, cuando el ciclo de karma vuelva, será herido.
Aquellos que llevan a cabo acciones aparentemente malas, no están en contacto con la siempre presente conciencia de Dios de su alma inmortal.
Los Vedas acertadamente previenen, “Nacido y mandado por la corriente de cualidades, inestable, vacilante, desconectado, lleno de deseo, distraído, uno va al estado de auto-presunción. Pensando, ‘Esto soy yo’ y ‘Eso es mío’ uno se liga consigo mismo, como lo hace el pájaro a la trampa”.
El mantra Maha Mrityunjai, nos ayuda a curarnos a nosotros mismos y curar al mundo.
"OM. Tryambakam yajamahe
Sugandhim pushti-vardhanam
Urvarukamiva bandhanan
Mrityor mukshiya mamritat"
Nombrado por los sabios como "el corazón de los Vedas", el mantra maha mrityunjaya puede ayudarte a sintonizar con la fuerza curativa que siempre está dentro de ti, apoyando tu crecimiento, levantándote en tiempos de dificultad y recordándote el objetivo superior de la vida. En este artículo, el maestro espiritual y autor Rolf Sovik revela uno los mantras más poderosos y nutritivos del yoga.
Las escrituras de la antigua India están llenas de historias, mitos y leyendas en las que la filosofía se entrelaza con la devoción. En estos cuentos aparecen grandes personajes, entre ellos, el sabio Markandeya, cuyas enseñanzas pueden leerse en el Markandeya Purana. Su texto es alabado, en especial, por el recuento que hace de la gloria de la Madre Divina. Markandeya también es aclamado por su visión del diluvio cósmico y en el Mahabharata es un huésped de honor en el campamento en el bosque de los heroicos hermanos Pandava. Aunque su historia inicia antes de su nacimiento.
Sin hijos, el sabio del bosque Mrikandu y su esposa, Marudvati, enfrentaron una larga penitencia con el fin de hacer mérito y obtener la bendición de un hijo. Con el paso del tiempo, fueron premiados con una visión del señor Shiva, su ishtadevata (la deidad de sus corazones). Luego de oír su petición, el señor Shiva les dijo que podrían tener un hijo que sería una brillante luz espiritual, pero cuya vida apenas llegaría a los dieciséis años, o podrían criar un niño que viviría una larga existencia pero sería tonto y egocéntrico.
Ambos eligieron al niño con la virtud espiritual y, con el tiempo, Marudvati procreó a un varón que llamaron Markandeya. La pareja decidió no contarle a su hijo sobre su reducido tiempo de vida. Sin embargo, al aproximarse su cumpleaños número dieciséis, la tristeza de los padres los traicionó. Cuando el niño les preguntó la razón de su humor decaído, le dijeron lo que Shiva les había advertido. En ese entonces, Markandeya ya era un yogui consumado y se concentró en su práctica.
El día de su decimosexto cumpleaños, Markandeya se refugió en un templo y se sentó al lado de un shiva lingam (un símbolo de conciencia divina) para realizar su adoración y meditación. Cuando los mensajeros del señor Yama, el amo de la muerte, arribaron para llevárselo, lo encontraron tan absorto en sus oraciones que no pudieron completar su misión.
Al regresar con Yama, le contaron su dilema, así que el mismo Yama viajó al templo para terminar con la tarea. Le pidió a Markandeya seguir con las leyes naturales de la vida y la muerte, e irse voluntariamente, pero Markandeya abrazó el shiva lingam y se rindió a su protección. Entonces, Yama lanzó su lazo para atrapar a Markandeya, pero también amarró el lingam y, de inmediato, Shiva emergió del amuleto enfurecido. Yama había tirado el lazo demasiado lejos, pues no tenía autorización de envolver a Shiva mismo.
Como consecuencia de su profanidad, Shiva asesinó a Yama, mientras los otros dioses miraban consternados. Temiendo que la muerte de Yama desequilibraría el orden del universo, los dioses le pidieron a Shiva que resucitara al dios de la muerte y, al final, Shiva accedió. Pero recordó que la devoción de Markandeya fue lo que lo protegió, por lo que lo bendijo a vivir como un sabio de dieciséis años por toda la eternidad. Es por ello que existe una antigua creencia que nos dice que el alma consagrada de Markandeya todavía se mueve a través del universo.
SHIVA: EL REFUGIO DE LA BONDAD
La historia de Markandeya abre las puertas a una vasta herencia espiritual con la misteriosa figura de Shiva en el núcleo. El señor Shiva es de naturaleza dual. Defiende el orden universal con feroz resolución, destruye las ataduras y libera a sus devotos de la ignorancia. Él es el que controla y disuelve internamente, quien provoca que la búsqueda compulsiva de la pasión, e incluso la vida misma, llegue a su final natural. Este aspecto de Shiva se refleja en su antiguo nombre Ruda, “el que aúlla”. Por otro lado, el nombre más común, Shiva, significa “auspicioso, amable o bondadoso”. La compasión está en la naturaleza de Shiva. Él es un refugio de bondad y un dador de bendiciones. Con ternura y una mano firme, guía a quienes aspiran a la autorrealización y alivia el sufrimiento que existe en el universo.
Shiva personifica la conciencia pura. Se manifiesta en el universo y existe en él como una red en la que está tejida cada partícula y ser. Sin embargo, no se ve afectado por los encantos y tentaciones del mundo, mientras silenciosamente sostiene todo lo que se mueve en una presencia inamovible. Él es el señor de los Yogis, establecido en meditación.
Él tiene muchos nombres. Para Markandeya es Mrityunjaya, el conquistador de la muerte. Y algunos dicen que ese es el aspecto de Shiva que estaba adorando durante su decimosexto cumpleaños. Pero la conquista de Shiva sobre Yama no nos ofrece una imagen completa de Mrityunjaya, ya que incluso en su aspecto de amo de la muerte, Shiva es tan profundamente cuidadoso como terrible.
EL CORAZÓN DE LOS VEDAS
El gran mantra dedicado a Shiva como Mrityunjaya se encuentra en el Rig Veda (Mandala VII, himno 59), que es atribuido al sabio Vasishtha. El himno en el que se encuentra comienza con 11 estrofas que honran las fuerzas de la naturaleza (las maruts), que se dice son los hijos de Rudra/Shiva. Las maruts controlan las energías de las tormentas, los vientos, los ciclones y las nubes (y, por ende, nutren la luz del cielo). Poseen energía destructiva, pero también protegen los hogares. Cuando actúan en armonía, crean un ambiente de paz y prosperidad.
Vasishtha rinde homenaje a estas fuerzas y después continúa con la estrofa final, un mantra venerado en todas las escrituras. Se conoce como el mantra maha mrityunjaya, el mantra de la gran conquista de la muerte. Tiene muchos nombres y formas. Es llamado el mantra de Rudra, en referencia al aspecto colérico de Shiva, también como el mantra tryambakam, que alude a los tres ojos de Shiva y a veces se denomina como el mantra mrita-sanjivini, porque es un componente de la práctica de la “restauración de la vida” dada al sabio primordial Shukra luego de completar un exhaustivo periodo de austeridad. El mantra maha mrityunjaya es aclamado por los sabios como el corazón de los Vedas. Junto al mantra gayatri ocupa el lugar más importante entre los muchos mantras que existen para la contemplación y la meditación.
EL MANTRA MAHA MRITYUNJAYA
El texto en sánscrito del mantra dice lo siguiente:
OM. Tryambakam yajamahe
Sugandhim pushti-vardhanam
Urvarukamiva bandhanan
Mrityor mukshiya mamritat
El mantra se divide en cuatro líneas, cada una con ocho sílabas. Las traducciones pueden variar considerablemente. Sin embargo, con un poco de investigación se puede observar que no hay una sola traducción que haga justicia a todos sus niveles de significado (intenta buscar el mantra en la web, por ejemplo). La naturaleza multinivel de las palabras en sánscrito hacen que esto sea casi imposible.
Las diferencias en las traducciones también reflejan el hecho de que los sonidos de los mantras son más importantes para los practicantes que su traducción exacta. Como la música, la resonancia de estos sonidos atrae la mente y la conduce a una experiencia interna. El significado literal del mantra tiene un papel secundario.
Pero, aún así, es importante entender el mantra con la finalidad de desarrollar la fe en el mismo. Las palabras individuales del mantra transmiten su calidad fortalecedora e, incluso en nuestro idioma, son un soporte vital. Nos llenan con el sentimiento de que una gran fuerza de bondad trabaja dentro de nosotros, apoyando nuestro crecimiento, levantándonos en momentos difíciles y ayudándonos a recordar, incluso a mitad de nuestras ocupadas vidas, el objetivo superior de la vida misma.
CONQUISTANDO EL MIEDO
Se dice que hubo un tiempo en que no había muerte. Pero el mundo se congestionó y sus recursos se acercaron al agotamiento total. Así que se le dio a Yama la función de darle la muerte a los seres para restaurar el equilibrio de la naturaleza y aliviar el sufrimiento del planeta.
La muerte necesitaba sirvientes para cumplir con el trabajo. Enfermedades, hambrunas, accidentes y la vejez actuaron como sus mensajeros. Pero, sin entender su lugar en el orden del universo, los seres vivos empezaron a temer a la muerte. Fueron testigos de la muerte prematura y les preocupaba ser llevados antes de su tiempo apropiado. Cuando llegaba ese momento, el miedo a la muerte producía un sufrimiento todavía mayor.
Para superar este miedo, se dice que el señor Shiva en persona regaló a la humanidad el mantra maha mrityunjaya. Cada vez que hay languidez, estrés, pena y enfermedad, o cuando el miedo a la muerte se entromete en la conciencia, se emplea este gran mantra para curar, para mantener la vitalidad y para refugiarse.
El mantra maha mrityunjaya es uno de los más importantes en el yoga porque restaura la salud y la felicidad, además de traer la calma ante la muerte.
El mantra maha mrityunjaya es uno de los más importantes en el yoga porque restaura la salud y la felicidad, además de traer la calma ante la muerte. Cuando la valentía o la determinación se bloquean, el poder del mantra aparece para superar los obstáculos. Despierta una fuerza curativa que alcanza lo más profundo del cuerpo y la mente.
De la misma forma en que una planta reúne los nutrientes del suelo con suma paciencia, así es como las fuerzas de la curación ingresan al cuerpo humano por medio de la comida, las medicinas, las emociones de apoyo y los pensamientos alentadores. El mantra maha mrityunjaya atrae esas fuerzas y crea un ambiente interno para mejorar su efectividad. Es por ello que se convierte en un mantra usado cada vez que se requiere de un proceso restaurador.
El mantra puede ser recitado cuando se toman medicinas, ya que prepara al cuerpo y la mente para hacer un mejor uso de estas. En India, cuando se coloca ceniza (bhasma) en el cuerpo (como un acto medicinal o espiritual) se recita el mantra. Y así, cuando nos enfrentamos a cuestiones de salud, vitalidad, nutrición o libertad asociadas con la llegada de la muerte, el mantra maha mrityunjaya aparece naturalmente como remedio y consuelo.
También se dice que aquellos con profesiones relacionadas con la curación se beneficiarán al recitar el mantra maha mrityunjaya con regularidad. A través de este mantra, tomarán energías de una reserva infinita y podrán prevenir el agotamiento mientras abren un canal de curación con el cual se puede nutrir la vida.
DESPERTANDO LA FUERZA DE LA CURACIÓN
Abundan las historias que glorifican a Shiva como Mrityunjaya y que ensalzan la práctica del mantra. Muchas de ellas son alegóricas (unen personajes y tramas con significados simbólicos); otras son principalmente inspiradoras; y otras revelan detalles de prácticas específicas.
El poder del mantra fue explicado por Shiva en el Netra Tantra, una conversación registrada entre Shiva y su esposa, Parvati. Al inicio del texto, Parvati pregunta: “Tus ojos son tan hermosos y están llenos de lágrimas de compasión. ¿Cómo es posible que desde esos ojos brille la terrible llama capaz de reducir a la mismísima muerte a cenizas?”
Shiva le responde: “Únete en yoga, oh Parvati, porque solo así podrás entender cómo el fuego inherente en mis ojos es el elixir inmortal. La luz en mis ojos es omnipresente. Sigue todas las direcciones y reside en todos los estados del despertar y el sueño. Es la fuente de vida para todos los seres vivos. Solo puede conocerse a través de la práctica del yoga y nunca podrá ser experimentada por quienes carecen de esfuerzo propio.
”La luz en mis ojos es la misma que el propio resplandor. Es evidente por sí mismo. Es la forma más elevada de fuerza interna. Es eterna y es ojas (la energía radiante que infunde la vida en la materia). Es el poder de la voluntad, la indomable voluntad del alma. En ella, yace la semilla de la omnisciencia, el poder del saber y el poder de actuar. Es a través de esta fuerza, intrínseca a mí, que puedo crear y destruir.
”Todo el universo está lleno y sostenido por esta energía. De hecho, mis ojos son los poderes de la voluntad, el conocimiento y la acción. Son la fuente de la inmortalidad, la fuerza suprema de curación y nutrición. Son la encarnación de mi radiante vitalidad. Los conocedores de la ciencia del mantra lo llaman Mrityunjaya, “el conquistador de la muerte”. Le permite a uno liberarse de todas las formas de miseria, porque es el destructor de las enfermedades. La meditación en esta brillante luz que se manifiesta en la forma del mantra Mrityunjaya enfría el fuego abrasador de la pobreza mundana y espiritual. Es pura, pacífica e infalible.
”La luz de este shakti mántrico supera la de millones de soles. Es con este fuego de energía divina radiante que destruyo en un instante el mundo y respiro vida en el mismo. No hay nada más allá de este poder…
“Con este mantra uno puede conquistar todos los enemigos del ser (la ira, el odio, la envidia y la avaricia). Es la fuente de la longevidad, la salud y el bienestar… Asumiendo distintas formas, el poder de esta luz, el mantra de Mrityunjaya, impregna todo el universo. Es la fuente de toda protección física, mental y espiritual. No hay misterio mayor a este, el misterio de mis ojos, el fuego que reside en ellos y cómo el fuego se manifiesta en la forma del mantra de Mrityunjaya”.
—Extraído del Netra Tantra, traducido por el doctor Pandit Rajmani Tigunait.
CÓMO USAR ESTE MANTRA CURATIVO
Inspirados por tales palabras e instruidos por maestros que preservaron las tradiciones de la práctica, muchos meditadores han hecho del mantra maha mrityunjaya parte de sus rutinas diarias. No hay restricciones en cuanto a quién puede aprenderlo ni practicarlo, tampoco es necesario aceptar la mitología que lo rodea. Es suficiente con abordarlo con respeto.
El primer paso es aprender a recitarlo correctamente. Aunque puede parecer largo, solo tiene 32 sílabas y puede memorizarse con un poco de esfuerzo. La repetición lenta, combinada con una revisión del significado de cada palabra, ayudará a recordarlas.
Una vez que aprendas el mantra, tráelo a tu mente una vez que comiences con tu meditación diaria, como una forma de invocación en tu práctica regular. Después de calmar el cuerpo y la mente, haz 3, 11, 21 o incluso 36 recitaciones, y permite que la mente absorba los sonidos y ritmos de cada línea. Deja que el mantra atraiga tu conciencia al centro del corazón o entre las cejas, lo que sea más natural para ti, y usa ese centro como el punto focal de tu conciencia. Si estás recitando el mantra para ayudarte con un problema de salud, enfoca tu conciencia en el centro del ombligo.
En algún punto, es posible que quieras hacer más repeticiones en un tiempo determinado. Pueden existir varias razones para ello. Podrías estar atravesando un momento de baja energía o mala salud, podrías estar buscando un sentido más profundo de seguridad o confianza, podrías sentirte estresado o agobiado por eventos o apegos en tu vida, o incluso podrías estar pensando en que se acerca tu propia muerte o la muerte de alguien a quien le dedicas tu práctica.
No obstante, a menudo, los sentimientos que acercan a alguien a esta práctica no son provocados todo el tiempo por problemas de salud, sino por un impulso profundo de ser parte de la armonía que se despliega en la vida misma. La cualidad revitalizadora del mantra actúa en la mente y corazón del humano como las fuerzas de la luz, el agua y el suelo en la vida de una planta. El mantra amplifica esas cualidades de la personalidad que le dan a nuestras vidas un propósito y un significado.
Usa una mala (cuerda con 108 cuentas) para llevar la cuenta en tu práctica. Considera una mala completa como 100 repeticiones del mantra. Una práctica satisfactoria es la de completar 8.000 repeticiones en 40 días. Esto puede lograrse al completar una mala en la mañana y otra en la tarde.
Cada día, antes de iniciar, recuerda al vidente del mantra maha mrityunjaya, el sabio Vasishtha. Simplemente acerca su espíritu a tu mente con respeto. Entonces, puedes comenzar tu práctica. Con el tiempo, te darás cuenta que una o dos malas al día se convertirán en un elemento habitual en tu vida.
VITALIDAD RADIANTE
Al final, muchas de las razones que hay para practicar este mantra se unen entre sí. Ya sea que quieras mejorar tu vida o ayudar en la transición de la muerte, este mantra es, en última instancia, un medio para la autorrealización. La conciencia que inspira no es otra que la profunda e interminable conciencia del Ser que habita en nosotros.
En este sentido, la historia de Markandeya es alegórica y nos recuerda que el templo de la vida humana es el cuerpo. Las oraciones y actos de adoración culminan en la meditación y el lingam interno que nos bendice con inmortalidad es la energía fluyendo desde la base de la columna hasta la coronilla. Despertar esa energía fue el acto de fe de Markandeya.
Las palabras de otro de los antiguos sabios, Suta, nos apuntan en una dirección similar y nos inspiran a iniciar nuestra propia práctica. Además, son un buen cierre para este artículo.
Oh sabios de lo bueno y de los ritos sagrados, no hay otro señor tan misericordioso como Tryambaka. Él es apaciguado y deleitado con facilidad. Ciertamente, así es con el mantra maha mrityunjaya. Quien está unido a este, cualquiera que sea su súplica, se liberará sin duda alguna del apego y a través de la meditación se convertirá en uno solo con el mismo infinito.
El Pranayama es una de las prácticas centrales y altamente beneficiosas del yoga. Como sabrás, el yoga es una actividad milenaria que se ha ido popularizando en occidente en las últimas décadas. Más allá de ser una actividad física muy saludable, es una forma de equilibrar tu cuerpo, mente y espíritu.
¿Qué debes saber sobre el Pranayama para principiantes?
Esta disciplina se basa en el control de la respiración, o más exactamente, en la gestión del “Prana” o energía vital. De hecho, “Prana” es una palabra sánscrita para referirse a la respiración, vida y energía cósmica que nos rodea. Por su parte, “Yama” se puede traducir como restricción.
Como lo destaca un estudio publicado a través de International Journal of Preventive Medicine, el Pranayama proporciona un amplio abanico de beneficios; desde una mejora en la vitalidad, pasando por la claridad mental y la prevención y manejo de algunos problemas de salud.
Beneficios de practicar Pranayama
El Pranayama para principiantes tiene como objetivo aumentar el bienestar físico y mental de la persona desde las primeras sesiones. Por eso, sobre todo cuando se combina con ejercicios de yoga, produce una serie de beneficios:
1. Mejora la capacidad pulmonar
Como lo concluye un estudio publicado a través del Journal of Clinical and Diagnostic Research, el Pranayama produce efectos positivos sobre las funciones pulmonares, lo cual podría reducir el riesgo de enfermedades respiratorias.
Con estos ejercicios los pulmones pueden obtener el aire que necesitan en menos respiraciones y se hace más eficiente el proceso de oxigenación de todo el cuerpo. Al respirar mejor, tienes más resistencia para realizar esfuerzos físicos.
2. Tranquilidad y paz mental
Una respiración pausada que llene completamente tus pulmones es el primer paso para tener un cuerpo libre de tensiones y preocupaciones innecesarias. Además, te ayuda a revitalizar tu cuerpo, ya que te sientes descansado y con mayor claridad mental.
3. Combate el estrés y la ansiedad
La respiración lenta y profunda reduce el esfuerzo que tiene que realizar el corazón. Tu cuerpo es capaz de funcionar de forma plena. Así que si estas nervioso, sin llegar al nivel superior de tener una crisis de estrés, puedes controlar tus emociones y tomar la decisión correcta, ya que tu cuerpo podrá encontrar su balance.
4. Ayuda a dormir mejor
Como ya tienes una mente más calmada, puedes dormir mejor. Pranayama es una de las prácticas favoritas que las personas hacen antes de ir a dormir. La principal causa de insomnio es no saber relajarse y seguir pensando en los mismos problemas una y otra vez.
Dejar a un lado los problemas hasta que hayas descansado es una de las normas del Pranayama, así que intenta esta práctica de yoga y verás cómo duermes mejor.
5. Favorece la salud cardiovascular
Aunque se requieren más investigaciones, un estudio publicado a través de Ancient Science of Life determinó que las técnicas de respiración lenta como el Pranayama mejoran las variables cardiovasculares y, por tanto, podrían ser útiles para la prevención y el tratamiento de los trastornos cardiovasculares.
4 ejercicios de Pranayama para principiantes
Hay diferentes ejercicios de Pranayama para principiantes que todos pueden realizar. Unos son llamados mayores y otros menores.
Para poder practicarlos, debes mantener una postura específica conocida como flor de loto. Los ejercicios de Pranayama deben ir asociados a un ciclo de respiración de 5-10-10, es decir, 5 segundos en la inspiración, 10 de aguantar el aire y 10 de expulsa el mismo.
1. Kapalabhati: Respiración de fuego
El nombre de este ejercicio significa cráneo brillante. Consta de exhalaciones cortas e intensas que proporcionan una respiración energética. La idea es aprender a controlar el diafragma.
Hay expertos que consideran este ejercicio como uno de purificación ya que su práctica elimina el aire residual de los pulmones y se bombean grandes cantidades de oxigeno hacia todo el cuerpo.
Para ejecutarlo debes sentarte en una posición fácil, con la pelvis relajada y la espalda alineada.
Luego inhalas y exhalas normalmente un par de veces.
El siguiente paso es inhalar por la nariz. Al exhalar debes contraer el abdomen con fuerza para botar el aire de manera corta y energética. Es como intentar apagar una vela con la nariz. La concentración es crucial.
Al terminar, inhala y exhala normalmente un par de veces.
Este vídeo lo explica muy bien:
2. Ujjayi: Respiración victoriosa
Esta respiración significa un estado victorioso. Es un Pranayama que emite un suave sonido y es similar a las olas del mar. La forma en la que se logra es contrayendo los músculos de la garganta de forma ligera, cerrando parcialmente la glotis. Así, se frena el aire al ingresar y salir del cuerpo.
Primero, siéntate en una posición cómoda con la espalda alineada. Practica el sonido exhalado por la boca con un suave “ahhh” como si quisieras empañar un vidrio.
Luego, haz lo mismo, pero con la boca cerrada y exhalando por la nariz.
Después, inhala y exhala llevando el mentón ligeramente al pecho para producir el cierre de la glotis.
Puedes practicarla siguendo las instrucciones de este vídeo:
3. Nadi Sodhana: Respiración alterna
También llamada como Anuloma Viloma, es una excelente Pranayama para restablecer el centro y favorecer el estado meditativo. La idea es equilibrar el flujo energético entre el lado izquierdo derecho del cuerpo. Este ejercicio te enseña a respirar por ambas fosas nasales la mayoría del tiempo.
Lo que debes hacer es tomar la posición inicial, apoyar tu mano izquierda en la rodilla, y con la mano derecha juntar el pulgar con el dedo índice, mientras los otros dedos están extendidos y relajados.
Luego, tapa la fosa nasal derecha. Inhala por la fosa izquierda y tápala y exhala por la fosa nasal derecha.
Repite este ejercicio alternándote entre ambas fosas.
Xuan Lan lo explica bien en este vídeo:
4. Chandra Bheda: Respiración lunar
Orientado hacia el lado femenino y sensible, este ejercicio te ayuda a calmar el cuerpo y a realizar la inhalación por la fosa nasal izquierda que trabaja la energía activa en el lado derecho del cerebro.
Lo que debes hacer es apoyar la mano izquierda en la rodilla, y con la derecha juntar el pulgar con el índice. Los otros dedos estarán extendidos y relajados.
Tapa tu fosa nasal derecha e inhala siempre por la izquierda. Repite por 10 minutos.
Puedes practicarla acompañándote de este vídeo de YouTube:
A modo de conclusión…
Ahora que conoces los beneficios y ejercicios que pues hacer para mejorar tu vida gracias al Pranayama, de seguro que estás pensando en aplicarlo en tu vida diaria. Pranayama es una buena práctica para los adultos que quieren equilibrar su vida de forma sana ¡Dale una oportunidad!
Daniela Castro*
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*Sobre el Autor: Daniela Castro
Redactora profesional con amplia experiencia en escritura SEO. Ha trabajo en diferentes proyectos de edición y curación de textos. Además, es creadora de contenidos y tiene experiencia en marketing digital. Actualmente colabora en la sección editorial del Grupo MContigo y en el equipo de redacción de Elefante Zen
Una de las
definiciones más hermosas de lo que es el yoga, y posiblemente la que tiene más
contenido, señala que el yoga es el conjunto de técnicas que remueven
el velo ilusorio que separa el cuerpo y la mente de nuestra verdadera realidad:
el Ser.
Este conjunto de técnicas que configuran nuestra práctica de
yoga está directamente relacionado con el desarrollo de nuestro potencial
y con la expansión de nuestra conciencia. Se compone de diferentes
herramientas como son los ásanas, la meditación, el pranayama…
El camino del yoga se dirige siempre desde lo más denso
hacia lo más sutil. Es una senda gradual, que comienza en lo exterior para
llegar al interior. De esta forma, el trabajo se inicia tomando conciencia del
cuerpo físico a través de los ásanas, pasando por el proceso de restringir las
fluctuaciones de la mente y reduciendo las capas de ignorancia que forman
el velo ilusorio, para culminar con la armonización de nuestros
centros vitales denominados Lotos o Chakras.
La práctica de ásanas desarrolla nuestra energía y
nuestra atención, que son los cimientos de nuestro posterior trabajo.
La meditación es básica para retirar los
obstáculos que nos impiden apreciar la luz del Ser en todo su esplendor.
El pranayama nos ayuda a trabajar en la apertura
de los chakras, en la limpieza de los bloqueos que impiden su correcto
funcionamiento y en su armonización.
No hay rutas predefinidas en el camino del yoga. Cada
yogui y cada yoguini tienen un trabajo que hacer y unas experiencias que vivir. La
mayor o menor dificultad que cada uno encuentra en su camino se relaciona con
las mayores o menores capas de opacidad que tiene su velo ilusorio.
Los maestros dicen que en cada uno de los planos que separa
el velo ilusorio se vive la realidad con dos conciencias: la del Momento y
la del Ser.
La Conciencia del Momento nos la transmite el
plano más denso, el plano del espacio y el tiempo.
El camino siempre contiene obstáculos y la tarea del
caminante es atravesarlos mediante la conciencia del Momento.
Cuando superamos esos obstáculos se produce de forma gradual
una iluminación de las capas de ignorancia y su transformación en luz de
conciencia. Esta experiencia se asemeja al proceso de armar un puzle.
Cuando se remueve el velo ilusorio nos van llegando piezas sueltas de
conocimiento que, con el tiempo, van encajando y adquiriendo todo su
significado.
La Conciencia del Ser, en cambio, examina la
realidad con la mirada interna y desde la comprensión del Todo.
De esta forma, con la práctica continuada del yoga,
conseguimos remover el velo ilusorio, dejando que la luz del Ser salga al
exterior. Esa luz se proyectará en muchas de las acciones que realizamos en
este plano físico.
Aun así, aquí no acaba el trabajo. Yoguis y yoguinis deben
dejar que todos sus componentes se vayan adaptando a ese nuevo estado que en
ellos se está produciendo.
Este camino no lo podemos hacer solos, se necesita un guía
experto que nos conduzca por el sendero correcto y nos evite riesgos
innecesarios.
Estos maestros nos aportarán su conocimiento, pero su
elección es totalmente libre y de nuestra responsabilidad. No se impone
ninguna enseñanza que no quiera ser recibida.
Una buena guía para discernir si un mensaje y su emisor son
auténticos es comprobar si nos llegan con conciencia y amor.
El amor remueve el velo ilusorio y abre a los seres hacia
otras dimensiones del conocimiento.
Cuando un ser está abierto al amor, su conciencia toca lo
universal.
Pedro López Pereda
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*Pedro López Pereda es practicante de yoga y meditación
transcendental desde hace más de 30 años, fue director y profesor del centro de
yoga y autorrealización Namaskar. Miembro de la Asociación Profesional de
Profesores de Yoga de Madrid. Maestro de Reiki.
En 2008 crea con Isabel Hernández y Teresa
Luquero la Fundación Yoga. En ella es presidente, profesor de yoga, ha
publicado diversos libros y ha participado como ponente en diversos congresos
de yoga.
Ha escrito los siguientes libros: Diseñando un Ser
Consciente. (2001), Manual de Instrucciones del Ser Humano. (2006), El
Nacimiento del Yoga. (2008), El Origen de los Ásanas. (2009), Viyoga, la
técnica que forjó a los seres libres. (2010), Viaje hacia el Ser. (2013), Cómo
poner la Mente en Blanco. (2014), Los Planos del Crecimiento Espiritual.
(2015), ¿Y yo? ¿Estoy muerto? (2016), El Mandala Oculto. (2017), El
Cuenco Vacío (2018).