NAMASTÉ



"Yo honro el lugar dentro de ti donde el Universo entero reside. Yo honro el lugar dentro de ti de amor y luz, de verdad, y paz. Yo honro el lugar dentro de ti donde cuando tú estás en ese punto tuyo, y yo estoy en ese punto mío, somos sólo Uno."


Un día me levanté y ví que algo había cambiado a mi alrededor, en mi. Me inundaba una serena sensación de Paz y Amor por todo lo creado. Una simple florecilla me parecía entonces lo más hermoso y más grande en su perfección. La sonrisa de un niño, las lágrimas de un anciano... Mirarme a mi misma en el espejo... El mundo en sí parecía tener colores de recién pintado.

Al principio, yo no entendía a que podía deberse aquel cambio que sólo yo parecía ver. Nadie a mi alrededor parecía ser consciente de que todo a su lado brillaba de otra manera excepto yo. Llegue incluso a pensar si no estaría volviéndome loca, pero no. Simplemente había tomado conciencia de quien soy.

Poco a poco, al principio con paso inseguro y un tanto sola, fui iniciando mi camino. Buscaba a ciegas información en los sitios mas insospechados. Era como si una voz interior me guiase. (No puedo dejar de sonreír ante este comentario: "una voz interior".) Lejos estaba entonces de saber que era precisamente eso lo que me impulsaba a seguir.

Pronto comencé a conocer a gente que se encontraban en mi misma situación. Pronto comenzaron a aparecer en mi vida personas, Almas de Luz, que me fueron guiando, ayudando, consolando cuando tropezaba y caía y empujándome cuando parecía que iba a desistir en mi labor.

Comprendí que significaba haber DESPERTADO. Comprendí la tarea que tenía por delante para llevar a buen puerto la misión que se me encomendó. Aprendí lo ya sabido de nuevo, como si fuera de nuevo un bebe recién nacido. Viaje en mis sueños a las ciudades de sanación.

Ahora sé que soy Amor porque provengo del AMOR del PADRE y que como tal, estoy para difundir ese mismo Amor por todo lo que ÉL creó. Que mi meta está en ir evolucionando hacía la perfección y en ayudar a aquellos de nuestros hermanos que comiencen su caminar como un día fui ayudada yo.


*********


Por todo esto puedo y debo deciros:


Yo soy Drisana, la hija del Sol.


Ese es el significado de mi nombre, al menos el nombre más antiguo que recuerdo haber tenido en esta dimensión desde la primera vez que encarne en mi amada Lemuria.


En este aquí y ahora he vuelto de renacer, he despertado a la verdad y he recordado. Me he reconocido en cada un@ de mis herman@s. He reaprendido a amar al Padre-Madre y a toda su Sagrada y Divina Creación.


Y he sentido el llamado ancestral que anclado en lo más profundo de mi Esencia, me empuja a ayudar e iluminar desde la humildad de mi Ser y como persona humana, al resto de mis herman@s que ya están despertando.


Es tiempo de volver a Ser aquello que tan profundamente duerme dentro de nosotr@s. Tiempo de abrir los ojos del Alma, de avivar la llama imperecedera del AMOR Incondicional que se guarda en la cámara mas secreta de nuestros corazones. Tiempo de reconocer nuestra parte Divina. Tiempo de entender que como parte de la más Pura Luz del PADRE, tenemos un trabajo que hacer, una misión que cumplir.


Es tiempo de regresar al Hogar.


¡Despertar!


Llegó la hora de volver a ser Unidad con el UNO y de brillar con su Infinita Luz.


Desde la LUZ y con el AMOR más puro y profundo, os pido que repitáis conmigo:


YO SOY el/la que YO SOY y como tal me manifiesto en la Serena Paz, la Pura Luz y el Infinito Amor Incondicional del PADRE-MADRE.


YO SOY el/la que YO SOY



Que la LUZ del PADRE ilumine siempre nuestros corazones y junto con sus Ángeles y Arcángeles, seamos dignos y capaces de llegar al mismo centro de SU corazón,


La Paz y el Amor con nosotros.


Drisana

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domingo, 29 de mayo de 2022

No te necesito, te prefiero - Por Raquel Aldana


No es fácil decir “no te necesito, te prefiero”. Pero hacerlo significa que se elige libremente a la otra persona, siendo consciente de que así uno sigue siendo dueño de sí mismo.

"Nos hicieron creer que “el gran amor” solo sucede una vez, generalmente antes de los 30 años. No nos contaron que el amor no es accionado, ni llega en un momento determinado.

Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja y la vida solo tiene sentido cuando encontramos la otra mitad. No nos contaron que ya nacemos enteros, que nadie en la vida merece cargar en las espaldas, la responsabilidad de completar lo que nos falta.

Nos hicieron pensar que una formula llamada “dos en uno”: dos personas pensando igual, actuando igual, era lo que funcionaba. No nos contaron que eso tiene un nombre “anulación” y que solo siendo individuos con personalidad propia podremos tener una relación saludable.

Nos hicieron creer que el matrimonio es obligatorio y que los deseos fuera de término deben ser reprimidos.

Nos hicieron creer que los lindos y flacos son más amados. Nos hicieron creer que solo hay una fórmula para ser feliz, la misma para todos y los que escapan de ella están condenados a la marginalidad.

No nos contaron que estas formulas son equivocadas, que frustran a las personas, son alienantes y que podemos intentar otras alternativas.

Nadie nos va a decir esto, cada uno lo va a tener que descubrir solo. Y ahí, cuando estés muy enamorado de ti, vas a poder ser muy feliz y te vas a enamorar de alguien.

Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor….aunque la violencia se practica a plena luz del día.”

-John Lennon-

LA VALENTÍA DE DECIR "NO TE NECESITO, TE PREFIERO"

Paciencia para explicar que el hecho de preferirte es que puedo llegar a quererte y valorarte inmensamente más que si te necesito, porque eso significa que no necesito complementos para tapar mis carencias o mis defectos. Nadie en la vida tiene la responsabilidad de completar lo que me falta.

Con esto quiero decir que la única persona a la que necesitamos para vivir es a nosotros mismos. Y yo, en pleno derecho de usar mi libertad emocional, te elijo a ti para estar a mi lado y disfrutar el uno del otro.

He decidido dejar de esclavizarme y de atarme a mi pasado emocional. No permitiré que los demás definan quién soy. Voy a buscar la forma de expresar todo mi ser y a explorar el fondo de mi océano. Entonces podré ser yo misma.

Me comprometo a no dar nunca el gusto a los demás sin antes darme el gusto a mí misma. No voy a dejarme llevar por la gente corriente ni por la corriente de la gente. Desde ya me libero del efecto estrangulador de mis pensamientos y trabajaré porque mis decisiones me hagan sentir bien acerca de mi vida.

SER DUEÑO DE UNO MISMO

Desprenderme de los parches y los vendajes que tapan mis heridas me ayudará crear un lazo profundo y auténtico contigo. Porque si no amas con libertad es preferible no amar, pues la dependencia emocional destruye.

Ahora mismo te prefiero sobre todas las personas.

Elijo el amor y sigo siendo dueña de mí misma. Porque el sentimiento de amor más fuerte que existe es el amor hacia uno mismo. Porque, como dijo Perls:

“Yo soy Yo y Tú eres Tú. Yo no estoy en este mundo para cumplir tus expectativas y tú no estás en este mundo para cumplir las mías.

Yo soy yo… Un ser completo aún con mis carencias. Tú eres tú… Un ser completo aún con tus carencias.

Si nos encontramos y nos aceptamos, si somos capaces de no cuestionar nuestras diferencias y de celebrar juntos nuestros misterios podremos caminar el uno junto al otro, ser mutua, respetuosa, sagrada, y amorosa compañía en nuestro camino.

Tú eres tú. Yo soy yo. Si en algún momento o en algún punto nos encontramos, será maravilloso. Si no, no puede remediarse.

Falto de amor a mí mismo, cuando en el intento de complacerte me traiciono. Falto de amor a ti, cuando intento que seas como yo quiero en vez de aceptarte como realmente eres.

Tú eres tú. Y yo soy yo.”



Escrito y verificado por la psicóloga Raquel Aldana.


FUENTE: https://lamenteesmaravillosa.com/

jueves, 26 de mayo de 2022

SER FIEL A UNO MISMO, UN ACTO DE AMOR

¿Qué significa ser fiel a uno mismo?


Simplificándolo mucho, ser fiel a uno mismo significa actuar de acuerdo con nuestras propias creencias y convicciones. Implica actuar en coherencia con nuestra manera de ser, con nuestras ideas, deseos y necesidades.

Hoy en día se habla mucho de autenticidad, pues ser auténtico significa ser fiel a uno mismo, y eso entraña respetar lo que somos y lo que es importante para nosotros sin importarnos las opiniones ajenas.

Pero estarás de acuerdo conmigo que ni siempre es fácil practicar la autofidelidad.

¿Cuántas veces callas lo qué te gustaría decir? ¿Cuántas veces haces cosas que no te apetecen solo por complacer, por no «desentonar», por encajar? ¿Cuántas veces has ignorado tus deseos y aspiraciones?

Desconozco tus respuestas, pero si eres como la mayoría de nosotros, la respuesta es: muchas veces. Pero sabes qué, es absolutamente normal que pase eso.

Por un lado arrastramos muchas creencias negativas, creadas o heredadas de otros, que nos impiden ser como somos.

Por otro lado están las normas sociales que adoptamos de nuestro entorno. De acuerdo con el sociólogo Émile Durkheim el comportamiento y las ideas comunes en un grupo social ejercen un poder coercitivo sobre el pensamiento, comportamiento y conducta de las personas.

Dicho de otro modo, las pautas de conducta inculcadas por nuestros padres, familiares, profesores etc., han moldeado nuestra forma de ser. Gracias al entorno aprendemos a actuar de la manera más adecuada para encajar, el problema es que al final eso puede crear una fractura entre lo que somos y lo que aparentamos.

Afortunadamente podemos cambiar eso. Hay segundas oportunidades y reconciliaciones que sí funcionan. Reconciliarnos con nosotros mismos es una de ellas.


¿Cómo ser fiel a uno mismo?


La autofidelidad requiere un alto grado de honestidad para asumir lo somos de verdad, con nuestras fortalezas y debilidades, luces y sombras, carencias y limitaciones, sin autoengaños.

Ser fiel a uno mismo necesita de tres ingredientes:


- Valentía, para dejar de tener miedo de ser quien eres;

- Honestidad, para asumir lo bueno y lo malo;

- Compromiso, para mantenerte firme en tu proceso de desarrollo personal.

Por muy difícil que parezca al principio, tenemos que aprender a aceptarnos tal y como somos.

Tú no eres perfecto, ni yo tampoco. Nadie lo es. Todos tenemos cosas buenas y cosas malas, la ventaja de conocerlas y asumirlas es que podemos decidir qué hacer con ellas. A mí me parece inteligente aprovechar las buenas y pulir las malas. ¿Tú que opinas?

No tenemos porque actuar o fingir ser una persona distinta a como somos para gustar a los demás.
Créeme si te digo que esta es la vía rápida de la insatisfacción personal.

El autoconocimiento es la clave del proceso de reconciliación con uno mismo. No podemos reconectar con nuestro verdadero yo sin conocernos en profundidad.

¿Quién eres, más allá de las etiquetas que sueles utilizar para describirte? ¿Te sientes a gusto contigo mismo y con tu vida? ¿Cuáles son tus aspiraciones y deseos? ¿Qué te inquieta? ¿Qué te estimula y motiva?

Toma consciencia de tus pensamientos y diálogos internos. Cómo te hablas, qué te dices, cómo te tratas, cómo tratas a los demás, cómo ellos te tratan a ti, cómo te sientes en tu entorno, cómo interactúas con el mundo en tu día a día…


Indaga en ti. Sin reflexión no hay autotransformación.


Algunas prácticas introspectivas como la meditación, el yoga y la escritura de un diario pueden ayudarte en este proceso. Ir al psicólogo también.

Si te conoces bien y sanas tu autoestima te resultará fácil ser fiel a ti mismo.


6 formas de practicar la autofidelidad


Antes de seguir es importante que seas muy consciente de que los cambios en este sentido requieren tiempo. No hay un botón que apretar ni una receta súper eficaz que lo soluciona todo en un plisplás.

Trabajar la autofidelidad es un proceso, y si te preguntas por dónde empezar, aquí van algunos consejos.


1. PERDÓNATE LOS ERRORES DEL PASADO


Como te decía antes, somos criaturas perfectamente imperfectas. Todos hemos cometido errores, y la mayoría de nosotros nos hemos sentido perdidos en algún momento de la vida. Todo eso forma parte de la experiencia humana.

Nos hemos equivocado en el pasado y volveremos a equivocarnos en el futuro, porque nadie tiene una «bola de cristal» que nos dice las respuesta. Hacemos lo que creemos mejor en cada momento, y no podemos fustigarnos si luego las cosas salen mal.

Perdonarse es aceptar que somos imperfectos, cometemos errores y no por ello tenemos que castigarnos. Tenemos el derecho a equivocarnos, eso sí, hay que procurar aprender de los errores para evitar no repetirlos. El aprendizaje es lo que nos hace crecer como personas.

Perdonarse es un acto de amor propio.


2. ASUME LA RESPONSABILIDAD DE TU FELICIDAD


Para ser fiel a ti mismo tienes que asumir la responsabilidad de tu vida.

No podemos responsabilizar a otros de nuestra felicidad y bienestar. Eso es algo que nos incumbe a nosotros. ¿Cómo? Siendo proactivos.

Si alguien te hace sentir mal, díselo. No lo toleres por miedo a lo que vaya a pensar o decir. Si no te gusta una situación, ya sea en el ámbito personal o profesional, busca un cambio. Haz algo, actúa.

Quejarnos del destino» o de la «mala suerte» es un modo de evadir nuestra responsabilidad, y para colmo solo sirve generar más insatisfacción, así que empieza por cambiar de actitud.

La autofidelidad implica abandonar la actitud pasiva, dar un paso adelante y ser proactivo, o sea, asumir las riendas de tu vida.


3. NO TE AVERGÜENCES DE TI


No importa si eres alto o bajo, gordo o delgado, con los ojos así o asá, si tienes pelo o no, los pechos grandes o pequeños, mucho culo o poco, una pata de palo, un garfio o lo que sea, tienes que amarte tal y como eres.

Por genética o por los motivos que sean nuestro físico es el que es, y no tenemos porque disculparnos por ello, y menos sentirnos inferiores o avergonzados.

No podemos gozar de una buena autoestima, ni ser fiel a nosotros si nos avergonzamos de nuestro físico, además, somos mucho más que un «cuerpo» y tenemos mucho más que ofrecer. Y quién no lo quiera ver se lo pierde.

La satisfacción personal pasa por sentirnos cómodos en nuestra piel.


4. EVITA LAS PERSONAS TÓXICAS


Hay personas que pueden resultar sumamente dañinas, ya que, por su modo de ser o actuar disminuyen a los demás. Estas personas, en vez de apoyar y motivar, lo que hacen es criticar, desmoralizar y crear un mal ambiente.

Con eso no quiero decir que sean malas personas. Muchas veces ni siquiera son conscientes de cómo son, y normalmente actúan así por sus propias heridas, no obstante no tenemos porque aguantar sus tonterías.

Cómo te comenté antes, es tu responsabilidad mirar por tu bienestar, de modo que si alguien te anula o te hace sentir mal, tal vez sea el momento de hablar de ello, y si eso no se soluciona, siempre puedes reducir el contacto o cortar lazos.

Eso puede ser más difícil si la persona tóxica es un familiar o un compañero de trabajo, pero igualmente es necesario tomar acción. La autofidelidad pasa rodearnos de personas que nos hagan sentir bien y que nos acepten tal y como somos.


5. APRENDE A DECIR "NO" CUANDO ES NO


Si nuestra autoestima depende de las opiniones ajenas nos será muy difícil ser asertivos y poner límites.

Toleramos, sacrificamos nuestras necesidades y callamos nuestras opiniones para no crear conflictos ni «estropear» la imagen que tienen de nosotros.

Pero sabes qué, no hay nada noble en el autosacrificio, especialmente cuando pasamos por encima de nuestros valores o principios.

Cuanto más sacrificamos nuestras necesidades en pro de los deseos de otros, más insatisfechos nos sentimos, más nos anulamos, más nos perdemos.

Y si hacemos eso durante mucho tiempo, al final dejaremos de existir, no literalmente, porque nuestro cuerpo estará aquí pero nuestra esencia estará anulada. Seremos un ¿vivo-muerto? ¿un desconectado? ¿un zombie? Eso me parece triste.

Decir «sí» a la gente y a los compromisos cuando queremos decir «no» es agotador, frustrante y castrante.

Ojo, no me mal interpretes, a veces tenemos que hacer cosas por compromiso, al final de cuentas vivimos en un ecosistema que tiene de eso, sin embargo tenemos que filtrar.

Decir «no» de manera respetuosa y asertiva cuando no te apetece hacer algo es un acto de fidelidad. Es una muestra de respeto hacia tus deseos y eso es amor propio.


6. PRACTICA EL AUTOAMOR


Autoamor significa amor incondicional por uno mismo. Es amor sin condiciones ni beneficios, es amor puro, amor del bueno, como debe ser.

Pero la realidad es un poco distinta. ¿Te tratas con amor? ¿Cuánto te cuidas? ¿Te dedicas tiempo?

Y con ello no me refiero a estar tirado en el sofá viendo la serie de turno. Me refiero a tiempo de calidad, haciendo algo para ti, algo que te guste y te haga sentir bien.

Tal vez empezar ese proyecto que llevas años retrasando, ir a clases de baile, aprender a patinar, o lo que sea que te apetezca. Reserva un ratito para ti cada día. Tu elijes cómo consumirlo, es tu momento.

Y además de hacer cosas que te hagan sentir, también tienes que aprender a dejar de hacer cosas que te haga sentir mal.


En definitiva, escúchate más, cuídate más y sé fiel a ti mismo.


Y hasta aquí este artículo. Espero esta «charla» haya resultado tan agradable para ti como lo ha sido para mí. Y si te ha gustado este post, deja tu comentario. Me encantará leerte.



Un abrazo,



Marcia Lagasse



FUENTE: https://revolucionando.me/


 

miércoles, 25 de mayo de 2022

Cree en ti, persigue tus sueños. Por José A. Veiga


Fracasar una vez no significa que nunca vayas a conseguir lo que te propongas. Fracasar significa que debes intentarlo de nuevo las veces que haga falta y aprender durante todo el proceso.

¿Cuántas veces hemos dejado de lado nuestros sueños por creerlos imposibles? ¿Difíciles tal vez? Perseguir tus sueños en todos los ámbitos de tu vida: personal y profesional no es fácil.

Es mejor arriesgarse que quedarse con la duda y poder decir algún día, sin ningún tipo de arrepentimiento: «¡Mírame! Al menos lo intenté.»

Todos sabemos que la vida no es el camino de rosas que nos imaginábamos, ese en el que todo sale bien. Hay veces que nos encontramos con muchas piedras (de diferente tamaño), algunas tan grandes que nos hacen dudar de nuestra capacidad de poder saltarlas.

Pero lo cierto es que solo depende de nosotros. Todos tenemos piedrecitas en nuestras vidas, sabemos vivir con ellas, nos incomodan, pero no por ello vamos a dejar de vivirla.

Solemos pensar que la gente con éxito en la vida ha logrado su propósito al primer intento, o que han nacido con una estrella, pero su realidad es muy distinta a lo que pensamos.

Los que llegaron a la meta, a cumplir sus objetivos, lo hicieron con disciplina y mucho esfuerzo, sin cesar en su empeño, aunque a veces fallaron, pero no lo dejaron, siguieron luchando por sus sueños, por sus ilusiones.

No siempre se falla por haber cometido un error, muchas veces es porque aparece un imprevisto para el que no teníamos ningún plan B,C,D… establecido ni pensado. Por eso debemos plantear bien las cosas antes de hacerlas.

Tener claro que queremos conseguir, a dónde queremos llegar, qué tengo que hacer para lograrlo… Y ser consciente del esfuerzo que eso nos va a suponer y conocer nuestras capacidades, no dudar de ellas.

Es fundamental tener la fuerza de voluntad suficiente para no rendirnos y seguir luchando a pesar de los obstáculos que nos vamos a encontrar en el camino.

Si las cosas no salen como habíamos pensado, nos sentiremos frustrados y con ganas de dejarlo, pero, eses es el error, no debemos arrojar la toalla. No dejemos que el miedo nos detenga.

Aceptemos el fracaso y volvamos a intentarlo. Cuando las cosas fallen, reacciona, piensa en lo que no ha salido bien y sobre todo encuentra el por qué.

Es necesario que volvamos a ponernos en marcha y no nos dejemos invadir por la apatía y las ganas de dejarlo todo.

Debemos ser consciente que nuestro objetivo debe ser realista, soñar en grande pero con pequeñas metas a cumplir.

Un simple reflexión «en voz alta» para todos aquellos que quieren perseguir sus sueños, que deben empezar a CREER EN ELLOS MISMOS.

«Conviértete en la mejor versión de ti mismo y trata de ser una persona a la que te gustaría conocer.»


Un saludo


José Antonio Veiga



sábado, 16 de enero de 2021

LO QUE NO PUDO SER, por Maite Leija


Por lo menos una vez en nuestra vida experimentamos el sentimiento de tristeza por algo que deseamos y por alguna razón no pudo ser, desde aquella gran relación que terminó hasta ese deseo por ser o hacer algo específico, pero a veces sucede que a pesar del tiempo no logramos superar o dejar de pensar en lo que pudo ser, en el hubiera y nos dejamos envolver por la frustración.

Una cosas es lo que puedes aparentar ante los demás, el tratar de ser fuerte, y otra los pensamientos o recuerdos que quedan guardados profundamente en la memoria y el corazón, nadie mas que tu sabe lo que hay en ellos, lo que te duele no tener o haber perdido, a veces nos pasa que a pesar del esfuerzo que ponemos de nuestra parte las cosas no se dan, pero aferrarse a ellas es privarse de la posibilidad de encontrar algo mejor.

A veces imaginamos tanto nuestra vida de una forma que cuando las cosas no resultan como las planeamos nos sentimos frustrados, vivimos entristecidos por no estar donde queríamos estar y nos encerramos tanto en lo que no fue posible que olvidamos que la vida es tan maravillosa y Dios tan bondadoso que detrás de una puerta que se cierra hay una mas grande que se abre.

“Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes afirma el Señor, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza.” Jeremías 29:11 (Nueva Versión Internacional)

Tus planes, tus pensamientos y todo lo que deseas muchas veces parece lo mejor para ti, pero luego pasa que con el tiempo te das cuenta que no fue así, aquello se va, lo pierdes o simplemente no pudo ser, te sientes triste, decepcionado de la vida, de las personas, y crees que no hay nada mejor, que nadie ocupará el lugar que alguien dejó, que no volverás a tener lo que tuviste, pero los planes de Dios siempre son mejores que los nuestros, y se que duele perder lo que amas, pero superarlo te hace comprender el porque de las cosas y te prepara para recibir lo que viene, que sin duda es mejor para los que tienen fe y esperanza.

Las cosas difíciles que vivimos son las que nos hacen madurar, las que aumentan nuestra fe y nuestra fuerza, ¡Ten ánimo!, aquello que no pudo ser tiene un porque, y esa explicación la recibes cuando lo superas, mientras mas te dispongas a salir adelante de lo que has pasado o perdido, más claridad tendrás para comprender las cosas, a veces los finales son apenas el comienzo de algo mejor.

Deja que el pasado se quede en el pasado, tú tienes un presente en el que puedes cambiar las cosas, es ahora cuando puedes construir, comenzar de nuevo, planear, disfrutar, hoy es cuando puede ser.




Autora: Maite Leija

Escrito para: www.mensajesdeanimo.com


martes, 1 de diciembre de 2020

Almas gemelas, la compasión. (Por Psicóloga Espiritual Maya333god)


Existe una dinámica denominada “El papel arrugado”. Algunos de nosotros la conocemos, sin embargo, te invito a realizarla aquí y ahora.

Toma una hoja de papel tamaño carta.

Mírala con detenimiento e imagina que es la persona que dices amar.

Ahora, dile lo que quizás alguna vez le has dicho:

“No haces esto o lo otro…”

“No eres lo que yo esperaba que fueras…”

“Por tu culpa…”

“Tú eres así…”

“No llenas mis expectativas…

Y más…

En la medida en que la vas desvalorizando, arrugas esa hoja, hasta que quede como una bolita muy apretada. También la puedes morder.

Continúas culpándola de tus frustraciones y la pisoteas, hasta que quede sucia bajo tu zapato.

Ahora, intenta regresarla a como estaba al principio. Diciendo: “perdóname, no supe lo que hacía, lo que dije no era cierto…” y todas las disculpas que se te ocurran.

Te darás cuenta, que por más que la extiendas, la planches e intentes alisarla, la hoja ha quedado arrugada y sucia.

Los sentimientos de quien dices amar, han quedado heridos, “arrugados” por las palabras, que seguramente, ni tú mism@ sabes, por qué las has expresado. 

Sin embargo, cuando has trabajado en la Luz de la Divinidad, incrementando la compasión y el amor incondicional, te das cuenta, de que lo que ha dicho la persona que dice amarte, solamente es un reflejo de su propia tristeza y frustración.

Es entonces, que en tu corazón, solamente existe el amor incondicional y la compasión.

Esas “arrugas” de dolor, se transmutan en Luz, desapareciendo completamente.

Cuando nos sentimos ofendidos, significa que es nuestro ego herido a quien se le dificulta comprender que entre más amor das, más amor recibes y en este amor incondicional, las dificultades que se han presentado, se pueden superar favorablemente para los dos.

Se nos ha dicho, que cuando encontramos a nuestra alma gemela, “viviremos felices para siempre”, como en los cuentos de hadas. Y eso, es solamente una creencia, alejada de la realidad, si no hemos aprendido lo que significa el amor incondicional, el perdón, la compasión, la transmutación del ego, ese encuentro tiende a desaparecer.

Cuando encontramos a nuestra alma gemela, nuestras lecciones de vida, son más duras y difíciles de aprender y superar.

Esas lecciones, son algo así, como el examen final para encontrar la felicidad verdadera y entrar, por decirlo así, en el Nirvana o realización y evolución del espíritu en la Luz y el Amor Incondicional.

Qué significa esto?

Cuando hemos encontrado a nuestra Alma Gemela, significa que nuestro trabajo interior necesita ser más profundo.

Aceptar a ese ser, tal y como es. Cuando tenemos expectativas de que será un ser perfecto, nos traerá desilusión y frustración, ya que las personas perfectas, no existen. Nosotros no somos perfectos y nuestra “tarea”, es encontrar la perfección, en el amor incondicional y la compasión.

Cuando hemos vencido a nuestro ego y las creencias falsas que hemos ido archivando a través de nuestra existencia, es entonces cuando la relación con nuestra alma gemela, se armoniza y el amor verdadero, basado en la real aceptación, compasión y amor incondicional, ha vencido los obstáculos más difíciles de superar.

Aunque ese ser, sea nuestra alma gemela, ha vivido experiencias diferentes a las nuestras, razón por la que existen, precisamente “diferencias” que necesitamos transmutar en Luz y amor incondicional. Para esto, es importante trabajar la paciencia y sabiduría interior.

Nuestras almas gemelas, nos reflejan nuestra parte oscura y si nuestra consciencia está alerta a estos mensajes, vamos cambiando nuestra forma de pensar, sentir y actuar y al sanarlas tú, ese ser, también las sana y los conflictos y diferencias, comenzarán a desaparecer.

Con ello, podemos vivir en paz y armonía Y UN GRAN Y PROFUNDO AMOR INCONDICIONAL.

Sé Feliz y Vive Sano


Psicóloga Espiritual

Maya333god 


 

lunes, 19 de octubre de 2020

MENTALIDAD TRIUNFADORA, por Carlos Cuauhtémoc Sánchez


Somos lo que creemos. Valemos lo que tenemos en la mente y en el alma. Alcanzamos lo que soñamos con toda intensidad

Nadie triunfa por casualidad. Cada hombre exitoso posee una filosofía de vida que lo lleva a tomar decisiones correctas en los momentos precisos.

Mañana sólo vas a cosechar aquello por lo que te partiste el alma hoy.

Sólo los de mente arcaica piden limosna; son inútiles, aunque tengan veinte años de edad. Pero tú eres joven mentalmente. Tú puedes lograr tus sueños.

Comienza a hacer lo que te corresponde, hoy mismo. Haz que tu mejor esfuerzo se convierta en tu mejor plegaria.

Tienes inteligencia, voluntad, conciencia; todos los elementos para triunfar. Si no logras tus anhelos es que no pagaste el precio.

¡Actúa! ¡Deja de suspirar y hacerte el mártir! ¡Si no triunfas, es porque no quieres! No inventes excusas. Sal al campo de batalla. Hazte oír, hazte valer.

Si no crees en ti, nadie lo hará; si no levantas la mano por temor a la crítica, podrías morirte y nadie te echaría de menos.

¡Lucha! ¡Incluso un poeta luchador es mejor que un poeta aislado! El hombre que se dice intelectual y se retira permanentemente, en realidad es un perezoso.

Los seres ordinarios tienen pereza de pagar el precio. Quieren llegar a la cima sin prepararse ni moverse.

Los mediocres ven al triunfador y lo minimizan, pero no se dan cuenta de que el triunfador ha dado la vida por sus anhelos.

Las ideas te hacen libre o esclavo. De ideas positivas te sostienes para salir del fango, como si fueran ramas de un árbol que se inclinan hacia ti.

La medicina para superar tropiezos es esforzarse, cambiar de actitud, lograr una nueva mentalidad y un incremento en tu autoestima.

¿Estás abatido? El árbol podrido en que te refugiabas fue tragado por el pantano; caíste al fango y has permanecido en él. Sacúdete el lodo, ten el coraje, la fuerza y la fe para mover tus alas anquilosadas hasta que logres elevar el vuelo rumbo al bosque fértil que te está esperando.

No importa lo que se haya vivido, no importan los errores que se hayan cometido, no importan las oportunidades que se hayan dejado pasar, no importa la edad; siempre estamos a tiempo para decir “basta”, para oír el llamado que tenemos de buscar la perfección, para sacudirnos el cieno y volar muy alto y muy lejos del pantano.



Autor: Carlos Cuauhtémoc Sánchez 


 

domingo, 20 de septiembre de 2020

LA ROSA Y EL SAPO


Había una vez una rosa roja muy hermosa y bella. Qué maravilla al saber que era la rosa más bella del jardín. Sin embargo, se daba cuenta de que la gente la veía de lejos.

Un día se dio cuenta de que al lado de ella siempre había un sapo grande y oscuro y que era por eso que nadie se acercaba a verla de cerca. Indignada ante lo descubierto le ordeno al sapo que se fuera de inmediato. El sapo muy obediente dijo: “Esta bien, si así lo quieres.”

Poco tiempo después el sapo paso por donde estaba la rosa y se sorprendió al ver la rosa totalmente marchita, sin hojas y sin pétalos. Le dijo entonces: “Vaya que te veo muy mal. ¿Qué te paso?”. La rosa contesto: “Es que desde que te fuiste las hormigas me han comido día a día, y nunca pude volver a ser igual”. El sapo sólo contestó, “Pues claro, cuando yo estaba aquí me comía a esas hormigas y por eso siempre eras la más bella del jardín”.

Moraleja:

Muchas veces despreciamos a los demás por creer que somos más que ellos, más bellos o simplemente que no nos “sirven” para nada. Todos tenemos algo especial que hacer, algo que aprender de los demás o algo que enseñar, y nadie debe despreciar a nadie. No vaya a ser que esa persona nos haga un bien del cual ni siquiera estemos conscientes.

Tradicionalmente la sociedad se ha dividido en clases, por lo que la pertenencia a uno u otro status socioeconómico daba pie a sentirse superior o inferior a otras personas. Lo cierto es que, aunque mirar por encima del hombro a alguien es bastante común aún en la actualidad, debemos de procurar sentirnos iguales y de la misma valía que los demás, ni más ni menos.

Conocer y potenciar nuestro valor es importante para sentirnos bien, equilibrados y relacionarnos de forma saludable. No somos ni más ni menos que los demás. El sentimiento de superioridad es un lastre de la misma magnitud que el sentimiento de inferioridad. Estos complejos son el sello de los inseguros.

Despreciar a alguien por creerse superior es signo de una autoestima inflada a base de incongruencias con uno mismo. Es una forma de sobrecompensar la aflicción que producen las carencias autopercibidas resaltando aquellas cualidades en las que se sobresale o se cree sobresalir.

A estas personas les caracteriza el hecho de creerse perfectos, ser rígidos en sus convicciones, enfadarse con facilidad, ser emocionalmente inestables, ser mentirosos (puesto que quieren mantener una imagen falsa de sí mismos), muy competitivos y rodearse de personas de menor estatus, inteligencia o capacidad, pues de esta forma se autoensalzan. Como consecuencia de esto adoptan actitudes prepotentes y arrogantes, como la de la rosa con el sapo.

De hecho, podríamos decir que el complejo de superioridad es la secuela de un complejo de inferioridad mal resuelto; además se suelen presentar por las mismas personas en circunstancias diferentes. Vemos que esto es bastante obvio, una persona que se perciba inferior en algún aspecto no tiene la necesidad de proclamarse superior, si en algo o por algo es hábil y valioso la realidad lo muestra de la forma adecuada.

Es especialmente importante contemplar esto porque todos, de forma absoluta, tenemos una labor que cumplir en esta vida para con los demás. Lo que no aprendamos con nuestro vecino no lo aprenderemos nunca con nadie porque cada uno, en su individualidad, es único e indispensable.

Por todo esto, es mejor ser sapo y contemplar nuestro alrededor realizando nuestras labores, estando tranquilos con nosotros mismos, facilitando y disfrutando de nuestra vida y de la de los demás. Ser bellos o no serlo, como la rosa, depende en gran medida de lo que aportemos y dejemos que los demás nos aporten.




Raquel Aldana

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Artículo escrito y verificado por Raquel Aldana: Psicóloga General Sanitaria. Número de colegiada: R - 00714. Máster en Psicología General Sanitaria por la UNED. Especialista en Educación Emocional. Colaboradora en diferentes medios de comunicación. Psicóloga terapeuta, docente e investigadora en centro privado a tiempo completo. Formadora en organismos públicos de La Rioja. Investigadora en la USAL. Preparadora oposiciones Fuerzas de Seguridad del Estado. Coordinadora de las Jornadas de Psicología Emocional y otras formaciones en Consejo de Juventud de Logroño. Conferenciante en Instituto Riojano de la Juventud. Redactora y asesora de contenidos en Grupo M Contigo S.L. Profesora tutora en Máster Psicología General Sanitaria (UNIR y UNED). Profesora tutora en Grado de Psicología (UPSA). Colaboración con TEA Ediciones en el proyecto piloto de tipificación del Cuestionario TEA para la Evaluación del TDAH y las Funciones Ejecutivas, ATENTO Colaboración con Pearson Clinical Assessment en proyecto de tipificación de Clinical Evaluation of Language Fundamentals (CELF-5) y Behavior Assessment System for Children-3 (BASC-3) Creadora de programa de fomento de la empleabilidad juvenil.

Publicado en https://lamenteesmaravillosa.com/



LA ILUSIÓN DE INVULNERABILIDAD: ¿Por qué nos creemos inmunes a todo?



La ilusión de invulnerabilidad es un sesgo cognitivo debido al cual distorsionamos la percepción de las amenazas externas o riesgos que nos pueden ocurrir durante nuestras vidas. Nuestro cerebro lo utiliza para protegernos ante el estrés que supone un temor a una realidad que vemos ajena a nosotros. Si bien es una barrera defensiva de nuestro propio bienestar personal es un arma de doble filo sino se maneja de manera realista.

Este sesgo cognitivo nos invade de un optimismo no realista, que nos convierte de manera irreal en auténticos Superman, cuando de todos es sabido que los humanos y resto de especies vivimos en una incertidumbre de adversidades que nos pueden hacer caer en una situación no deseada, como puede ser una enfermedad grave, un accidente de tráfico, una relación no deseada o incluso un embarazo no deseado. Hasta que no nos pasa a nosotros o alguien cercano nuestro cerebro parece no reaccionar, con el fin de que vivamos plácidamente sin preocupaciones innecesarias y cuando llegue ya le plantaremos cara. Esto tiene un grave problema si se hace de forma generalizada: la irresponsabilidad personal y social.

Ilusión de invulnerabilidad y coronavirus

Este principio cognitivo que nace en nuestro cerebro como protector se convierte en nuestro mayor peligro, sobre todo e situaciones en las que nuestro pensamiento debería ser entendido de forma más grupal. Es el caso que se sucede ahora mismo ante la crisis sanitaria que sacude al mundo por la pandemia del coronavirus.

Al mundo lo amenaza una nueva enfermedad, COVID-19, provocada por el coronavirus SARS-Cov-2 que afecta a millones de personas en todo el mundo y que está dejando cantidades que se cuenta por miles de muertos. Las autoridades sanitaras advierten que la ciudadanía debe tomar estrictas medidas de higiene y seguridad sanitaria como son el uso de mascarillas o el distanciamiento social. No se cansan de repetirlo en todos los sitios.

Sin embargo, a la sociedad le sigue costando enfrentarse a esa realidad que muchos de ellos ven demasiado lejos, porque no les habrá tocado vivirla de cerca. Esta ilusión de invulnerabilidad ante un virus invisible crea una falsa sensación de seguridad que hace bajar la guardia y cometer graves actos de irresponsabilidad.

A ti no te pasará hasta que te pase.

Cuando sentirse invulnerables es un acto de irresponsabilidad

Irresponsabilidad personal, pero sobre todo social. Somos egoístas por naturaleza, primero nosotros y luego los demás, y nos cuesta entender que si nos salvamos nosotros podemos salvar a los demás y a la vez a nosotros mismos, porque lo que ahora mismo no te toca a ti puede llegar de rebote, cual efecto mariposa: estoy infectado sin síntomas; transmito el virus a una persona que a su vez se lo transmite a otra; esa otra vuelve a tener contacto conmigo y me transmite más carga viral que logra que ahora sí empiece a notar los síntomas y no solo eso, sino a todos mis allegados y seres queridos.

Esta irresponsabilidad social es similar a la vivida en relación a la transmisión del VIH que la enfermedad del SIDA. Durante años se necesitó realizar una profunda concienciación en la sociedad sobre el problema y campañas de propaganda para hacer entender lo importante que era la responsabilidad social para evitar la propagación del virus y que a día de hoy sigue siendo necesaria.

Esta falsa percepción de control sobre nuestra vida creó una ilusión de invulnerabilidad sobre todo en la juventud. Los datos revelados del estudio Ilusión de invulnerabilidad, estereotipos y percepción de control del SIDA en universitarios publicado en la Revista Iberoamericana de Psicología y Salud en 2015, podrían servir de ejemplo para el caso de la transmisión del COVID-19. En el caso del SIDA se promovía el uso de preservativos, ahora el uso de mascarilla.

Auto-justificarse no sirve para parar al COVID-19

La invulnerabilidad nos sirve para mantener un estado de calma interior y un estado de motivación personal alto para que posibles riesgos no nos paralicen en nuestro día a día, pero no se puede llevar a los extremos y racionalizarlo de manera eficiente. Esto es derivado también de lo que en psicología se llama sesgo de confirmación que hace referencia a que intentamos siempre justificar nuestros pensamientos de alguna manera.

Por ejemplo, diciendo que si el uso de mascarilla puede ser incluso peor para las vías respiratorias, que si se conoce gente que tuvo la enfermedad y no la transmitió a familiares, etc. Tendemos a auto-justificar nuestros actos para hacerlos racionales a nuestra manera. Por eso es tan importante también la buena educación emocional en estos aspectos para generar una sociedad más empática.

Superman también lleva mascarilla

Ponte la mascarilla, respeta la distancia social. Solo son dos normas, que esperemos se empiecen a interiorizar de manera natural para parar una enfermedad que estará presente en nuestra sociedad durante un largo periodo de tiempo y prevenir la vuelta al confinamiento. Tú también puedes salvar vidas.

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Referencias:

Rojas-Murcia, C., Pastor, Y., Esteban-Hernández, J. (2015). Illusion of invulnerability, stereotypes and perception of control to AIDS in undergraduate students. Revista Iberoamericana de Psicología y Salud, 6(1), ppp 28-38




Artículo compartido por Iván Pico en: https://psicopico.com/

EL COMPLEJO DE ARISTÓTELES: Creerse mejor que nadie


Definición de complejo

El término complejo procede del latín complexus, que describe aquello que es compuesto por varios elementos. Uno de sus mayores y conocidos usos es en el ámbito de la psicología y muchas veces es utilizado sin demasiado criterio para hacer referencia a algún problema de personalidad que demasiadas veces se utiliza de forma prejuiciosa, todos hemos escuchado a alguien decir aquello de «fulanito tiene complejo de inferioridad» o cosas similares cuando realmente eso no es lo que le pasa. La gente tiende a hablar demasiado rápido cuando un problema de este tipo puede ser más complejo y no se arregla solo llamándolo complejo, valga la redundancia.

En psicología el complejo se define como el conjunto de sentimientos inconscientes, vivencias o experiencias individuales integradas en una experiencia de conjunto que las totaliza. Generalmente estas experiencias fueron vividas en la infancia e influyen posteriormente en la personalidad. El concepto es utilizado por las diferentes corrientes psicológicas pero fundamentalmente por los enfoques dinámicos y analíticos, y aunque menos, en los enfoques cognitivo-conductuales.

Fue Carl Gustav Jung el primero en introducirlo en la teoría psicoanalítica, definiéndolo como un conjunto de ideas con una carga emocional muy elevada que pauta nuestra forma de ser. Sigmund Freud, decía que cada persona tendría sus propios complejos en alguna u otra medida. Es famoso el complejo de Edipo y Electra, del cual hablaremos en otra ocasión.

Complejo de Aristóteles

Es la rebelión del hijo contra el padre, del discípulo contra el maestro. El complejo de Aristóteles se da por la necesidad irracional de imponer el propio criterio siempre, de llevar siempre la razón a toda costa. Se puede dar a todas la edades y es el caso de esos hijos rebeldes que se enfrentan a los padres o a sus profesores, o en los adultos que actúan con prepotencia sobre los demás.

La procedencia de este nombre hace referencia a a Aristóteles (384-322 a.C.), famoso y destacado filósofo de la Grecia antigua discípulo de Platón (427-347 a.C.). 

El alumno Aristóteles se creyó muy superior a su maestro Platón y trató de imponer sus palabras y razonamientos por encima de su experimentado maestro. Incluso llegó a creer que los fundamentos filosóficos de Platón no tenían ningún tipo de fundamento, valga de redundancia (otra vez). De hecho, cuando Platón murió, Aristóteles abandonó Atenas, abandonando la escuela platónica e iniciando su crítica. No obstante, los trabajos de Aristóteles fueron de gran importancia, considerándose el padre de la lógica y la biología.

Sin embargo, esta obsesión por superar al otro y creerse mejor que él es difícil de detectar ya que se suele confundir con algo muy diferente: la autoestima saludable. 

Es decir, el tener espíritu crítico y la necesidad de defender nuestros propios puntos de vista o razonamientos implica una valentía personal por la que no nos dejamos llevar por todo aquello que nos dicen. Cuando nos empeñamos de manera obsesiva en llevar la razón a toda costa, es cuando se produce el problema. El complejo puede transformarse en un complejo de superioridad, cuando además de creerse mejor y hacerse oír se intenta acallar las opiniones de los demás, prevaleciendo nuestra «verdad absoluta». Esto te convierte en una persona arrogante, prepotente, pero sí, también acomplejada.

Ejemplo de persona con complejo de Aristóteles: Sheldon Cooper.

En la famosa serie televisiva «The Big Bang Theory», uno de sus protagonistas es el ficticio personaje de Sheldon Cooper, interpretado por Jim Parsons y tiene toda la pinta de padecer complejo de Aristóteles. Sheldon es físico teórico en el California Institute of Technology y tiene dos doctorados y un máster, con todo estos estudios encima tiene una personalidad egocéntrica que le hace considerarse intelectualmente superior a cualquiera de las personas que lo rodean, hasta el punto de dar por sentado que ganará algún día el Premio Nobel. Si habéis visto la serie sabéis de qué hablo.

Consejos para eliminar un complejo

Eliminar un complejo es tarea compleja debido a su naturaleza inconsciente pero al menos para poder reducir sus efectos será productivo intentar seguir estos sencillos consejos.

- Admitir el complejo. Es lo más difícil de hacer pero lo más fundamental y primer paso. Par el caso del complejo de Aristóteles el asumir poco a poco que a veces los demás también tienen la razón (aunque sea en pequeñas cosas) irá reduciendo la expresión del complejo.

- Reconocer las «banderas rojas». Es decir, cuando veas que la expresión de tu complejo ha llegado a un límite y está influyendo en los que te rodean respira profundamente y piensa en lo que has hecho mal para herir a los demás, para el caso del complejo de Aristóteles. Si ves que te quedas solo en una habitación después de soltar algún razonamiento absolutista quizás te des cuenta de que no puede ser bueno del todo.

- Pon el complejo en perspectiva. Si Sheldon Cooper se diese cuenta de que la inteligencia suprema no da la felicidad absoluta y la pone en perspectiva en relación a otras causas de felicidad, como el amor, todo cambia. De hecho, en la serie, cuando Sheldon se saca novia (Amy Farrah Fowler) su perspectiva de las cosas comienza a cambiar.

- Busca lo mejor en los otros. Quizás sí seas mejor en alguna tarea que otra persona, pero esa otra persona quizás sea mejor que tu en otra y no te des cuenta. Por ejemplo. Sheldon Cooper no sabe conducir.

- Rodearse de personas positivas. ¿Qué sería de Sheldon Cooper sin su inseparable compañero de piso y amigo Leonard Hofstadter? Lo quiere tal como es e intenta ayudarle a superar sus problemas personales.

- Buscar ayuda profesional. Muchos complejos tienen un trasfondo psicológico que impiden llevar una vida satisfactoria o que limitan el crecimiento personal. Un psicólogo ayudará a entender su origen y superarlos para disfrutar mejor de las cosas buenas que tiene la vida.


¿Conoces a alguien más que pudiese tener complejo de Aristóteles? ¡Cuidado con los prejuicios!



Iván Pico*

*Director y creador de Psicopico.com. Psicólogo Colegiado G-5480 entre otras cosas. Visita la sección "Sobre mí" para saber más.


**Artículo tomado de la web: https://psicopico.com/

lunes, 31 de agosto de 2020

CÓMO SE ABRIÓ EL SENDERO


CÓMO SE ABRIÓ EL SENDERO

En cierto lugar de Portugal, encuentro una historia que nos enseña mucho respecto a aquello que escogemos sin pensar:

Un día, un becerro tuvo que atravesar un bosque virgen para volver a su pastura. Siendo animal irracional, abrió un sendero tortuoso, lleno de curvas, subiendo y bajando colinas.
Al día siguiente, un perro que pasaba por allí usó ese mismo sendero para atravesar el bosque. 

Después fue el turno de un carnero, lider de un rebaño, que, viendo el espacio ya abierto, hizo a sus compañeros seguir por allí.
Más tarde, los hombres comenzaron a usar ese sendero: entraban y salían, giraban a la derecha, a la izquierda, descendían, se desviaban de obstáculos, quejándose y maldiciendo, con toda razón. Pero no hacían nada para crear una nueva alternativa.
Después de tanto uso, el sendero acabó convertido en un amplio camino donde los pobres animales se cansaban bajo pesadas cargas, obligados a recorrer en tres horas una distancia que podría haber sido vencida en treinta minutos, si no hubieran seguido la vía abierta por el becerro.
Pasaron muchos años y el camino se convirtió en la calle principal de un poblado y, posteriormente, en la avenida principal de una ciudad. Todos se quejaban del tránsito, porque el trayecto era el peor posible.

Mientras tanto, el viejo y sabio bosque se reía, al ver que los hombres tienen la tendencia a seguir como ciegos el camino que ya está abierto, sin preguntarse nunca si aquélla es la mejor elección.



viernes, 28 de agosto de 2020

LA FÁBULA DEL COMERCIANTE


LA FÁBULA DEL COMERCIANTE


Había una vez un ciudadano que vivía al lado de una carretera donde vendía unas ricas albóndigas con pan. Estaba muy ocupado y por lo tanto no oía la radio, no leía los periódicos, ni veía la televisión.

Alquiló un trozo de terreno, colocó un gran letrero y anunció su mercancía gritando a todo pulmón: “Compren deliciosas albóndigas calientes”. Y la gente se las compraba.

Aumentó la adquisición de pan y carne. Alquiló un terreno más grande para poder ocuparse mejor de su negocio. Y trabajó tanto que dispuso que su hijo dejara la Universidad donde estudiaba Ciencias Comerciales a fin de que le ayudara.

Sin embargo, ocurrió algo importante. Su hijo le dijo:

-”Padre, ¿pero no escuchas la radio, ni lees los periódicos? Estamos sufriendo una grave crísis. La situación es realmente mala; peor no podría estar”.

El padre pensó: “Mi hijo estudia en la Universidad, lee la prensa, ve la televisión y escucha la radio. Sabe entonces lo que dice”.

Compró pues menos pan y menos carne. Sacó el cartel anunciador, dejó el alquiler del terreno a fin de eliminar los gastos y ya no anunció sus ricas albóndigas con pan. Y las ventas fueron disminuyendo cada día más.

Después de un tiempo, el negocio estaba realmente afectado

-”Tenías razón hijo mío”, le dijo al muchacho. “Verdaderamente estamos sufriendo una gran crisis”.


Moraleja:


Si nos programamos para fracasar, fracasaremos. Si nos mentalizamos para ganar, ganaremos. Es una simple elección personal. En estos tiempos distintos, asumamos que hay muchas oportunidades esperando por nosotros

martes, 30 de junio de 2020

SI TE AMAS, TE AMAN


SI TE AMAS, TE AMAN


Amate y aceptate tal como eres ahora.
Tu tarea principal es cultivar el amor propio, 
cuidarte, valorarte, respetarte, mimarte, 
escucharte son formas de acrecentar el auto cuidado.

Cuando tú te amas, tu entorno como un eco te devuelve ese amor.
Si te amas, te aman. 
Como tú te ves, te ven los otros.



Publicado por la psicóloga Luz Marina Hoyos Duque en: http://lmhoyosd.blogspot.com/


domingo, 14 de junio de 2020

Triste es dar con el amor de tu vida y tener que devolverlo (Por Valeria Sabater)*



Triste es dar con el amor de tu vida y tener que devolverlo
(Por Valeria Sabater)*

Aunque no lo creamos, no existe un único amor de nuestra vida. Podemos encontrar el amor varias veces, e igualmente podemos llegar a ser felices sin necesidad de una pareja.

No es fácil dar con el amor de tu vida. Con esa persona capaz de encajar en tus vacíos, de limar tus esquinas y dar luz a tu existencia. Ahora bien, en ocasiones, el tiempo trae una dura realidad: hemos de dejarlo ir, porque solo respiramos infelicidad.

Las relaciones afectivas no son fáciles. A veces, ni siquiera el amor es suficiente. Y, por ello, cualquiera puede sentir desde frustración hasta cierta desesperanza a la hora iniciar nuevos compromisos.

Ahora bien, hay que tener clara una cosa: el amor de tu vida no se centra solo en una persona. No hay un amor perfecto ni ideal. Las relaciones se construyen, de ahí que valga la pena encontrar a esa persona que, de verdad, merece, sabe y quiere estar en tu vida.

El amor de tu vida también puede defraudarte
Cuando una persona quiere a otra, lo da todo, sin límites. Llegado a este punto, recordemos algunos puntos que nos enseñan la psicología emocional y profesionales como Walter Riso: «no debemos aferrarnos a nadie», «primero somos nosotros y después nuestras parejas», etc.

En la vida real, puede ser es complicado cumplir estos aspectos. Sin embargo, tampoco es imposible.

Cuando encuentras al amor de tu vida eres capaz de dejarlo todo, de no ver ningún obstáculo y de priorizar a tu ser querido por encima de cualquier cosa.
Amar es también arriesgarse. Por ello, es normal que te veas capaces de hacer renuncias y grandes proezas por alcanzar esa supuesta felicidad al lado de la persona que crees que es la ideal.
Toda relación necesita compromiso, ilusión y voluntad. Pero cuando sientes que has encontrado a la persona adecuada, estas dimensiones adquieren una intensidad mayor.

El principal problema de encontrar al amor de tu vida es que focalizas muchos sueños, deseos y proyectos. Aspectos que pueden ir derribándose poco a poco en el caso de que te des cuenta de que la relación es insostenible y dolorosa.

Hay quienes podrían concluir es que el amor es ciego y que las personas se suelen fijar en las personas equivocadas. Sin embargo, eso no es así siempre. El ciego no es el amor, sino las ilusiones que cada quien construye en torno a esa pareja en concreto.

Lo que debes saber sobre el amor de tu vida
El amor de tu vida es una persona igual de imperfecta que tú

Lo primero que vale la pena recordar es que hay que ir con cuidado con las altas expectativas. No idealices, no proyectes en la otra persona aspectos que no son reales. Este es un error en el que caen muchas personas y que vale la pena tener en cuenta.
Conoce y observa a la persona de la que te enamores «sin anestesia» y con total realidad. Ten presente siempre que nadie es perfecto, ni siquiera tú mismo.
Acepta defectos, manías y costumbres sabiendo encajarlos con las tuyas para saber convivir de forma armoniosa.

La persona ideal puede aparecer varias veces

Es común que caigamos en la idea de que «hubo alguien perfecto». Alguien que dejamos atrás y que hemos puesto en un pedestal, al que nadie puede igualarse. No lo hagas.
El amor perfecto puede llegar no una, sino varias veces. No te empeñes en estos términos cargados de romanticismo que nos impiden ver las realidad de las cosas. O sufrirás inútilmente.
Permítete ser feliz tantas veces como sea necesario. No obstante, ten en cuenta que también se puede ser feliz sin pareja. Lo importante es no tener la necesidad de buscar a alguien perfecto. Basta con que sea buena persona y sepa reconocer todas tus grandezas, sin dejar de aceptar tus defectos.

¿Cómo saber si aparece la persona que te conviene de verdad?
Hay algunas cuestiones que te pueden dar una pista sobre si has encontrado o no la felicidad junto a una persona:
- Puedes ser tú mismo en cada momento del día.
- Te sientes libre a la vez que feliz de tener ese compromiso.
- Ya no piensas en el pasado. No lamentas nada de lo vivido y aceptas todo lo experimentado porque te ha permitido estar donde estás: con la persona amada.
- Eres su prioridad y, a la vez, esa persona te permite crecer y tener espacios propios.
- Está cuando la necesitas.
- Sabe hacer equipo, construye y no destruye.
- Sabe cuidar la relación a través de los pequeños detalles.
- Te ríes con ella, disfrutas, hay complicidad.
- Los días malos mejoran con su apoyo.
- Piensas cómo será tu futuro con esa persona y sientes ilusión.
- Sientes que es un amor maduro, donde no hay celos porque existe la comprensión y la confianza.
- Te sientes bien contigo mismo cuando estás con esa persona y, a pesar de que haya momentos complicados, percibes que todo puede superarse.

Recuerda que vivir anclado en el pasado hace que no puedas disfrutar el presente y el futuro. Todos hemos tenido experiencias que a veces desearíamos no haber vivido, pero gracias a ellas, hoy somos como somos y estamos donde estamos. No hay que lamentarse, sino aprender y crecer.



Valeria Sabater*


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*Valeria Sabater: Licenciada en Psicología por la Universidad de Valencia en el año 2004. Máster en Seguridad y Salud en el trabajo en 2005 y Máster en Mental System Management: neurocreatividad, innovación y sexto sentido en el 2016 (Universidad de Valencia). Número de colegiada CV14913. Realizó el curso Nutrición y Obesidad: Control de sobrepeso, ofrecido por la Universidad Nacional Autónoma de Mexico (UNAM). Estudiante de Antropología Social y Cultural por la UNED.

Valeria Sabater ha trabajado en el área de la psicología social seleccionando y formando personal. A partir del 2008 ejerce como formadora de psicología e inteligencia emocional en centros de secundaria y ofrece apoyo psicopedagógico a niños con problemas del desarrollo y aprendizaje. Además, es escritora y cuenta con diversos premios literarios.




Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Bernardo Peña: Licenciado en Psicología por la Universidad de Jaén en el año 2010. Máster en Psicología Clínica por la Universidad de Almeria (2011) y Máster en Psicología Jurídica y Forense por el COPAO, Granada (2012). Ha publicado 8 artículos científicos y es autor de los siguientes libros: «Psicopatología General», «Neurociencias: etiología del daño cerebral» y «Evaluación Psicológica». Además, es coautor del libro «Modelo ROA: Integración de la Teoría de Relaciones Objetales y la Teoría del Apego».

Ha participado en congresos internacionales sobre psicología clínica y forense. Desde 2010 ha ejercido profesionalmente como psicólogo clínico y forense, escritor, formador y profesor universitario. Actualmente, colabora con diversos medios digitales.



FUENTE: https://mejorconsalud.com/

viernes, 1 de mayo de 2020

El dolor es inevitable, el sufrimiento opcional, por Adriana Reyes


El dolor es inevitable, el sufrimiento opcional, 
por Adriana Reyes

“El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional” decía Buda después de años de aprendizaje y meditación. ¿Es el sufrimiento realmente algo que podemos elegir?  La palabra sufrir viene del verbo “sufferre”. “Ferre” quiere decir algo así como: llevar o soportar.

Aquí podemos añadir: Llevar o soportar un peso, una mochila que duele. Tanto el sufrimiento como el dolor son parte de la vida, aunque en ocasiones sufrimos innecesariamente. Me viene a la cabeza, la persona que en vez de responsabilizarse de lo que le pasa, juega a ser víctima y a estar resentida con la vida y con los demás. Esta posición de sufrimiento es manipuladora y no ayuda para estar mejor. 

¿Cuál es la diferencia entre dolor y sufrimiento?

A veces los utilizamos como sinónimos, pero son cosas diferentes. El dolor es genuino, natural, legitimo y necesario para vivir y seguir aprendiendo y arriesgando cada día un poco. Cuando nos abrimos a la vida, nos puede llegar el dolor en cualquier momento. Al enamorarse, al tener hijos, al elegir una forma de vivir determinada, al hacer amistades, al perder a alguien, en todas estas ocasiones nos hacemos candidatos al dolor.

Por tanto, el dolor está presente en nuestra vida lo queramos o no. Normalmente el dolor se relaciona con una pérdida, con un duelo. Es una sensación que puede llegar a ser de corta duración si lo dejamos sentir adecuadamente. El dolor es proporcional a la pérdida que tuvimos. Puede comprender varias emociones como, por ejemplo, la tristeza o la rabia.  

El sufrimiento en cambio es una elección. Incluso a veces es una posición de vida. Una manera de mostrarse ante los demás. El sufrimiento puede durar toda la vida, aunque el hecho que lo provocó ya haya pasado. Ante el sufrimiento no solo intervienen emociones, sino que también interviene los pensamientos, que pueden llegar a ser obsesivos.

¿Qué beneficios secundarios obtengo del sufrimiento?

Lo primero que te puede venir a la cabeza es que ninguno, el tema es que detrás de cualquier conducta hay un beneficio secundario. En el caso del sufrimiento, a pesar de que pueda parecer algo involuntario, también hay un beneficio oculto que es conveniente destapar para poder aprender a hacer algo diferente ante el dolor.

Negarme a vivir el dolor, defenderme del dolor

No responsabilizarme de mi dolor.

Buscar una persona que sea mi “salvador” y que me saque de mi sufrimiento
No aceptar la situación que me produce dolor. ¿Porqué a mi? 

Ser víctima y manipular a mi entorno a mi antojo.

Atraer al “público” para llamar la atención y sentirme querido.

Quedarme como estoy, en el pasado sin moverme hacia el futuro. 

Estos podrían ser algunos de los “beneficios” que obtenemos de sufrir. Algunas personas abusan de estas posiciones y se quedan el victimismo y en el resentimiento en lugar de responsabilizarse de lo que les está pasando. Es una posición que manipulación, tratamos de sacarle algún provecho o incluso creemos de forma errónea que sufrir nos concede derechos “especiales” o privilegiados. 

Sufrir es llevar un peso en la mochila durante demasiado tiempo, sin ni siquiera plantearnos la opción de ir aligerando esta carga, poco a poco. Sufrir es no querer mirar el dolor, querer evitarlo y instalarnos en lo “incómodo” como una forma de vida. 

Parece que el sufrimiento tiene mejor acogida en la sociedad que el dolor, ya que el dolor se trata de evitar a toda costa. 

“Sufrir es más fácil que actuar”. -Bert Hellinger-

Actuar pasa por abrirnos al dolor, aceptarlo, acogerlo y expresarlo para que lo podamos atravesar y pasar a la siguiente emoción. ¿Es el sufrimiento opcional? Sí en la medida que podemos ahorrarnos el sufrimiento de más, aceptando nuestro dolor, dándole un espacio y responsabilizándonos de él. Para dejar de sufrir necesitamos. aceptar que estamos sufriendo, validar nuestro dolor y ver cuál es la ganancia secundaria que estamos obteniendo con ese sufrimiento. ¿Te atreves a abrirte al dolor? 


Adriana Reyes


Directora, psicóloga sanitaria especializada en adultos, parejas y familias.
Psicóloga y Psicoterapeuta colegiada nº 19.831


miércoles, 22 de abril de 2020

7 cosas que me enseñó mi error más grande, por Cristina Roda Rivera


7 cosas que me enseñó mi error más grande,
 por Cristina Roda Rivera


Alguna vez leí que atravesar una tormenta emocional en la vida tenía el sentido mismo de su ocurrencia: las tormentas y sacudidas en la vida de las personas ocurren por algo, para que no vuelvas a ser la misma persona de antes de que ocurriese.

Cuando pasamos por cosas desagradables añoramos nuestro estado emocional anterior, sufrimos muchísimo porque decimos «por qué a mi» y creemos que por ello hemos perdido parte de nuestra esencia e incluso inocencia en el mundo. Nos sentimos raros, confusos, no llegamos a entender el valor terapéutico que el dolor puede llegar a tener.

Con los golpes fuertes de la vida pueden ocurrir dos cosas: o te hundes, o renaces como una persona mejor que la anterior. Da igual cuáles sean tus creencias místicas o si crees en el karma o no. Estamos hablando de algo mucho más pragmático e incuestionable: las experiencias nos cambian.

Solo los eventos que pasan por nuestro cuerpo y por nuestra mente con intensidad nos harán cuestionarnos cosas que antes jamás hubiéramos hecho. Esto viene a referirse a lo de siempre, cuando le ocurre a mi amigo o a mi vecino lo veo muy claro, pero cuando me pasa a mí sí que me duele y afecta.

Siempre nos dicen frases del tipo «Lo importante no es caerse, sino levantarse» o “Cometes un error, debes de aprender de él”, son la base de muchísimas evoluciones y cambios que nosotros y las personas de nuestro alrededor experimentan.

Ojalá pudiéramos darnos cuenta de todo sin llevarnos “palos”, pero no hay un manual de instrucciones para la vida. Y aunque creas que lo tienes, vives en un mundo en el que las cosas cambian. Las personas más sabias de la vida adoptan el cambio, pues se dice «no sobrevive el más fuerte sino el que se adapta mejor al cambio». Y el cambio siempre está precedido por ensayo-error, confusión y aprendizaje.

He aprendido más de mis errores que de mis «aciertos»

Pensemos en algún error que hayamos cometido en nuestra vida. Hablamos de errores dentro de un mínimo de lo humanamente comprensible, errores que son delitos no son nuestro tema en este artículo, aunque no todos ellos definen a las personas buenas o malas personas, y es importante decir esto porque también requiere de matices.

Pero tomando como perspectiva los errores que hemos cometido en nuestra vida, elijamos el «peor» para nosotros. ¿Has pensado alguna vez en el valor del aprendizaje de ese error? ¿Has pensado alguna vez de lo que «te has librado» o has asegurado en tu sistema de valores por haberlo cometido?

«Más instructivos son los errores de las grandes inteligencias que las verdades de los ingenios mediocres»
-Arturo Graf-
No te preocupes, te vamos a alegrar la lectura si es que nunca te has parado a pensar en esto. Algunas lecciones de los errores que cometemos los seres humanos son más universales de lo que parecen, así que vamos a hacer un recorrido por ellas.

Mi error «más grande» me enseñó que:

- La vida te puede sorprender para bien, y también para mal: Hay que estar preparados para los contratiempos que puedan venir, y no hay nada mejor que poder solventarlos independientemente.

- No todo el apoyo emocional que te den es válido. Solo importa la calidad, no la cantidad: Creer que estamos arropados en una situación difícil o en un bache emocional es solo eso, una creencia. Es importante ser prudente y no buscar apoyo social de cualquier tipo, sino del tipo que a ti te va a ser útil.

- En los malos momentos son en los que yo me conozco de verdad y a los demás, también: Dicen que no conoces a alguien hasta que vives con ella, pero pasar por un apuro económico, social o emocional puede ser también muy delatador. Ni el príncipe azul que creías es tan apuesto ni tu amiga es la que te abraza. No significa que tengas que cortar esas relaciones, simplemente pasarán al estado de la cordialidad.

- Vivir la indiferencia de unos te hará emocionarte con la lealtad, la sensibilidad y la pasión de otros: Es terrible cómo solemos subestimar a algunas personas que nos rodean. Solo cuando vienen los momentos difíciles, se puede apreciar su grandeza. Las personas honestas y limpias no se valoran por el tiempo que llevan acompañándote, sino cuando su honestidad y bondad resplandece.

- Todo pasa, todo cambia, nada es permanente: un dolor o una decepción por más desgarradora que pueda parecer con el tiempo se aplana, se suaviza y se disipa. Que cuando actúas con principios, estos siempre se volverán más firmes para tu futuro y el dolor suponía solo un attrezzo para contemplarnos con mayor claridad.

- Los errores se superan, pero las decepciones son irreversibles: Los errores se superan y se aprende de ellos. Podrás olvidar a las personas que te decepcionaron, pero jamás lo que te hicieron sentir, por lo que quizás ha sido la mejor forma de finalizar algo que no era verdadero.

Gracias a todo lo aprendido, hoy soy mejor persona: Gracias a todo lo aprendido, soy otra persona. No menos sensible, ni inocente, ni tampoco más «avispada». 

Simplemente soy una persona con las cosas más claras, más autosuficiente y con capacidad de no escuchar lo que no me interesa y de disfrutar de lo que me apasiona.

El sabor agridulce de mi error me ha preparado para otras caídas. 
Es inevitable que todas las personas volvamos a equivocarnos varias veces en la vida por muy bien controlado que creamos tenerlo todo. El error es parte fundamental de nuestro crecimiento y evolución.
Pero si aprendemos de nuestros errores la próxima vez caeremos con amortiguación y nos levantaremos con mayor rapidez. Porque si en la vida no cometes errores o no te pasan cosas desagradables a veces, es que estás teniendo una vida muy limitada.



Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Cristina Roda Rivera y 
publicado en: https://lamenteesmaravillosa.com/