NAMASTÉ



"Yo honro el lugar dentro de ti donde el Universo entero reside. Yo honro el lugar dentro de ti de amor y luz, de verdad, y paz. Yo honro el lugar dentro de ti donde cuando tú estás en ese punto tuyo, y yo estoy en ese punto mío, somos sólo Uno."


Un día me levanté y ví que algo había cambiado a mi alrededor, en mi. Me inundaba una serena sensación de Paz y Amor por todo lo creado. Una simple florecilla me parecía entonces lo más hermoso y más grande en su perfección. La sonrisa de un niño, las lágrimas de un anciano... Mirarme a mi misma en el espejo... El mundo en sí parecía tener colores de recién pintado.

Al principio, yo no entendía a que podía deberse aquel cambio que sólo yo parecía ver. Nadie a mi alrededor parecía ser consciente de que todo a su lado brillaba de otra manera excepto yo. Llegue incluso a pensar si no estaría volviéndome loca, pero no. Simplemente había tomado conciencia de quien soy.

Poco a poco, al principio con paso inseguro y un tanto sola, fui iniciando mi camino. Buscaba a ciegas información en los sitios mas insospechados. Era como si una voz interior me guiase. (No puedo dejar de sonreír ante este comentario: "una voz interior".) Lejos estaba entonces de saber que era precisamente eso lo que me impulsaba a seguir.

Pronto comencé a conocer a gente que se encontraban en mi misma situación. Pronto comenzaron a aparecer en mi vida personas, Almas de Luz, que me fueron guiando, ayudando, consolando cuando tropezaba y caía y empujándome cuando parecía que iba a desistir en mi labor.

Comprendí que significaba haber DESPERTADO. Comprendí la tarea que tenía por delante para llevar a buen puerto la misión que se me encomendó. Aprendí lo ya sabido de nuevo, como si fuera de nuevo un bebe recién nacido. Viaje en mis sueños a las ciudades de sanación.

Ahora sé que soy Amor porque provengo del AMOR del PADRE y que como tal, estoy para difundir ese mismo Amor por todo lo que ÉL creó. Que mi meta está en ir evolucionando hacía la perfección y en ayudar a aquellos de nuestros hermanos que comiencen su caminar como un día fui ayudada yo.


*********


Por todo esto puedo y debo deciros:


Yo soy Drisana, la hija del Sol.


Ese es el significado de mi nombre, al menos el nombre más antiguo que recuerdo haber tenido en esta dimensión desde la primera vez que encarne en mi amada Lemuria.


En este aquí y ahora he vuelto de renacer, he despertado a la verdad y he recordado. Me he reconocido en cada un@ de mis herman@s. He reaprendido a amar al Padre-Madre y a toda su Sagrada y Divina Creación.


Y he sentido el llamado ancestral que anclado en lo más profundo de mi Esencia, me empuja a ayudar e iluminar desde la humildad de mi Ser y como persona humana, al resto de mis herman@s que ya están despertando.


Es tiempo de volver a Ser aquello que tan profundamente duerme dentro de nosotr@s. Tiempo de abrir los ojos del Alma, de avivar la llama imperecedera del AMOR Incondicional que se guarda en la cámara mas secreta de nuestros corazones. Tiempo de reconocer nuestra parte Divina. Tiempo de entender que como parte de la más Pura Luz del PADRE, tenemos un trabajo que hacer, una misión que cumplir.


Es tiempo de regresar al Hogar.


¡Despertar!


Llegó la hora de volver a ser Unidad con el UNO y de brillar con su Infinita Luz.


Desde la LUZ y con el AMOR más puro y profundo, os pido que repitáis conmigo:


YO SOY el/la que YO SOY y como tal me manifiesto en la Serena Paz, la Pura Luz y el Infinito Amor Incondicional del PADRE-MADRE.


YO SOY el/la que YO SOY



Que la LUZ del PADRE ilumine siempre nuestros corazones y junto con sus Ángeles y Arcángeles, seamos dignos y capaces de llegar al mismo centro de SU corazón,


La Paz y el Amor con nosotros.


Drisana

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miércoles, 6 de abril de 2022

LA FÍSICA CUÁNTICA, PARA ENTENDERLA POR FIN


No podemos observarlos directamente, pero el comportamiento de átomos, quarks, fotones y todo aquello que compone la realidad a una escala nanométrica o menor confirma que aún no sabemos gran cosa del universo. La teoría cuántica –que describe estas diminutas partículas– dejó de ser una rareza antes confinada al laboratorio; ahora invade nuestras vidas y se encuentra en el teléfono inteligente que llevamos en nuestro bolsillo, y hasta en el número de la tarjeta de crédito que usamos para comprar por internet. La “cuántica” aparece cada vez más en términos como “sanación cuántica” y “políticas cuánticas”. Cuántico se ha convertido en una palabra de moda. Cualquier relevancia científica en estos usos es puramente accidental; sin embargo, esto ilustra que lo “cuántico” posee una mística más allá de lo científico.

A pesar de que la mecánica cuántica surgió para resolver un problema científico, más de un siglo después aún guarda algo de misterio. La física cuántica predice comportamientos paradójicos o increíbles. Por ejemplo, una partícula cuántica no posee solo un valor de una cantidad física, sino todos los valores al mismo tiempo, algo que se llama superposición; dos partículas cuánticas pueden permanecer ligadas o “entrelazadas”, aun a distancias ilimitadas y sin ninguna conexión física de por medio; y se pueden teletransportar a través del espacio vacío.

Los saltos cuánticos pueden encontrarse en tu bar favorito y en el supermercado local

En 2011, el físico austríaco Anton Zeilinger aplicó un cuestionario con 16 preguntas de opción múltiple a más de 30 especialistas en teoría cuántica, acerca de sus conceptos básicos y su interpretación. Ninguna de las posibles respuestas recibió apoyo unánime, pues muchas de las preguntas provocaron un amplio rango de opiniones. Según el investigador Charles Clark, codirector del Joint Quantum Institute en la Universidad de Maryland, sería “un gran tema ubicar dónde está el problema” que hace que la teoría cuántica sea tan difícil de interpretar. En parte, esto se debe a que es muy abstracta, por mor de la pequeñez de lo que describe. Cuando pateamos un balón, obtenemos conocimiento empírico de cómo funciona el mundo a una escala humana. Pero no podemos patear un quark o aventar un fotón; solo podemos describir estas partículas con ayuda de la teoría cuántica.


Una idea desesperada


Cuando Max Planck inventó la teoría cuántica en 1900, pensó que solo era un truco matemático. Pero su “truco” explicaba por qué los físicos de la época no podían responder a esta pregunta: “¿Cuál es la naturaleza de la luz emitida por una llama o cualquier otro cuerpo caliente?” Sabían que la luz era una onda electromagnética generada por partículas cargadas eléctricamente, como los electrones, pero el problema era que los cálculos que usaban para aplicar esta teoría contradecían los resultados del laboratorio del espectro de luz generado por objetos calientes.

Planck probó varias soluciones para resolver el problema antes de dar con la idea de que la luz es emitida por medio de energías “cuánticas”, múltiplos exactos de cierta cantidad mínima, o “cuanto”. A esto lo llamó “un acto de desesperación”, pero produjo el espectro correcto de luz de un cuerpo caliente y eso le valió el Premio Nobel en 1918. Después, Albert Einstein y Niels Bohr obtuvieron sus propios premios Nobel al extender el trabajo de Planck. Einstein mostró que la luz viene en discretos paquetes de energía, luego llamados fotones, y Bohr planteó que los electrones en un átomo absorben o emiten fotones al tiempo que brincan entre niveles de energía cuántica.

Fue asombroso encontrar que el mundo operaba de esta extraña manera. Ahora se sabe que los saltos cuánticos y todo lo demás son reales. Pero, ¿por qué la humanidad no notó los “cuantos” hasta 1900? Porque hablamos de una cantidad de energía muy pequeña. Incluso el febril brillo de una vela representa un torrente de fotones (trillones por segundo). La luz que irradia una fuente es como arena derramándose de un cubo; parece ser una corriente continua, pero en realidad es una multitud de diminutos granos perdidos dentro del flujo mayor. De forma similar, los saltos cuánticos en los átomos son cambios extremadamente pequeños en la energía, aunque el uso popular de “saltos cuánticos” con frecuencia hace referencia, incorrectamente, a grandes cambios.


Saltos cuánticos reales


Pueden encontrarse en tu bar favorito o en el supermercado local. Siempre que veas brillar el anuncio luminoso de alguna cerveza o el escáner de un código de barras, mira detenidamente: estás observando saltos cuánticos eléctricos en acción a través de sus huellas dactilares, la emisión de la luz, como Niels Bohr determinó.

Un anuncio de neón es un tubo de cristal relleno con el gas noble neón o con otro gas que brilla cuando se le aplica un voltaje. La “descarga luminosa”, vista por primera vez a finales del siglo XIX, funciona porque el voltaje eleva a los electrones de los átomos del gas a un nivel más alto de energía; después, los electrones descienden a niveles más bajos y sueltan fotones. Los gases poseen diferentes niveles de energía atómica, y estos niveles definen las longitudes de onda del fotón. El neón produce luz roja, el argón genera luz azul… y así.

La descarga luminosa está también en la iluminación fluorescente y en el láser. En un tubo fluorescente, los saltos cuánticos en el vapor de mercurio crean fotones ultravioleta, que activan un revestimiento dentro del tubo, el cual produce luz blanca. El láser, inventado en 1960, es como un tubo de descarga entre dos espejos. Al tiempo que los fotones de un salto cuántico atómico rebotan de un lado a otro, estimulan más fotones de los átomos que lo atraviesan. Eso produce un rayo mejorado de luz pura en una sola longitud de onda. Un rayo cuya infinita gama de usos hace evidente que la energía cuántica es real.

Los saltos cuánticos aparecen también en los diodos emisores de luz (led). Los leds están hechos de semiconductores en los cuales los electrones deben saltar a través de una brecha hacia una energía mayor, antes de moverse como corriente eléctrica. Al aplicarle voltaje al led, los electrones saltan la brecha, y después regresan produciendo fotones.

Además de para el led, el comportamiento cuántico es crucial para los aparatos digitales. Sus circuitos integrados están hechos de silicio semiconductor, cuya brecha de energía cuántica permite un buen control de los electrones para manipular los bits digitales.


Jugar a los dados


Aunque los saltos cuánticos se consideraron radicales, no contradicen las visiones existentes del mundo. La superposición, el entrelazamiento y la teletransportación, sin embargo, producen más extrañeza porque se oponen a nuestro entendimiento del universo. Estos problemas surgen porque la teoría cuántica no predice valores definitivos para las propiedades físicas, sino solo probabilidades.

Einstein no creía que la naturaleza fuera azarosa, como lo expresó en su famoso comentario “Dios no juega a los dados con el universo”, pero en teoría cuántica este no parece ser el caso. Una bola de béisbol tiene cierto impulso, pero en el mundo cuántico, cualquier partícula lleva en sí todos sus posibles valores físicos al mismo tiempo o en “superposición” hasta que es medido o interactúa con el ambiente.

Por ejemplo, la propiedad llamada “giro” hace que los electrones se comporten como pequeñas barras magnéticas con su polo norte apuntando hacia arriba (U) o abajo (D). En teoría cuántica, el electrón está en estos estados al mismo tiempo, pues existe una probabilidad del 50% de que una medición muestre U o D.

El experimento del “gato de Schrödinger” –como lo imaginó en 1935 el pionero de la teoría cuántica Erwin Schrödinger– ilustra esta naturaleza estadística. El gato está muerto o vivo dependiendo de un evento aleatorio y, por tanto, puede describirse en ambos estados a la vez.


Extraño, pero útil


Necesitamos comprender estos raros efectos si deseamos entender la física cuántica; pero, incluso sin eso, la cuántica está entrando en la tecnología digital. Los circuitos integrados en los aparatos digitales representan bits binarios en pequeños interruptores electrónicos que se prenden o apagan para representar el 0 y el 1. Pero cualquier sistema con dos posibilidades también puede representar el 0 y el 1, incluyendo los estados U y D de los electrones y los estados H y V de los fotones; solo por medio de la superposición, estos representan 0 y 1 simultáneamente.

Esta es la idea innovadora detrás del bit cuántico, o qubit, una especie de superbit (el nombre se inventó como un chiste en 1995). Por ejemplo, dos bits ordinarios representan solo uno de los números decimales 0, 1, 2, 3… pero dos qubits representan los cuatro números al mismo tiempo. La ventaja crece rápidamente, de tal forma que 20 qubits cargan 20 millones más de veces la información que 20 bits. Se ha estimado que una computadora “cuántica” que usase 150 o 300 qubits tendría el poder de todas las supercomputadoras convencionales del mundo juntas.

El Joint Quantum Institute de la Universidad de Maryland y una docena de laboratorios más alrededor del mundo trabajan para usar qubits en la informática y también en las telecomunicaciones, ya que los fotones que atraviesan una amplia red de fibra óptica cargan gran parte de la información que viaja por el mundo, desde las llamadas telefónicas hasta las descargas de internet. Sin embargo, la tecnología de los qubit es difícil de implementar, porque las partículas deben ser aisladas del ambiente y mantenerse a temperaturas ultrabajas para que permanezcan en superposición. Pasarán años antes de que tengamos la computadora de 150 qubits, pero ya se han construido y programado las versiones de prueba que usan unos cuantos qubits de fotones para resolver el problema. Los qubits de fotones también se están utilizando para realizar transmisiones de información más seguras por medio de las aplicaciones del entrelazado.


Teletransportación


El primer paso para entrelazar fotones es crear un par correlacionado con uno de ellos en estado H y el otro en estado V (lo cual se puede obtener enviando luz a través de ciertos cristales), aunque aún no sabemos cuál es cual. Si después se separa ampliamente a los fotones, estos mostrarán una propiedad sorprendente. Si se mide al fotón 1 como H, la medición del fotón 2 dará V; pero si el fotón 1 se mide como V, el segundo fotón da H. De alguna manera, el fotón 2 “sabe” el resultado de la medición del fotón 1 y se ajusta de acuerdo con ese resultado; las dos partículas están entrelazadas.

Para observar lo excepcional que es esto, pongámoslo en un contexto más familiar. Un cajón en la Ciudad de México contiene un número idéntico de calcetines negros y blancos, al igual que un cajón en Toronto, Canadá. Si se elige en forma aleatoria un calcetín en la Ciudad de México y un amigo escoge otro en Toronto, la mitad de las veces las elecciones coincidirán. Pero si los calcetines están entrelazados, como los fotones, no importa qué color elijas, tu amigo escogerá el otro color en todas las ocasiones, a pesar de la distancia entre los dos calcetines y la ausencia de cualquier conexión física.

El entrelazado de los fotones se demostró en el laboratorio en 1982; las últimas mediciones muestran que puede operar en distancias de hasta 144 kilómetros de espacio vacío. También señalan que cualquier información transmitida entre los fotones viaja 10.000 veces más deprisa que la luz y quizá de manera instantánea. Esto contraviene los resultados de la relatividad de Einstein, donde se asegura que nada puede viajar más rápido que la luz. Peor aún, la transmisión instantánea nos hará volver a considerar por completo nuestras nociones de tiempo y espacio.

Mucho antes de que se dieran estos inquietantes resultados, a Einstein le costaba trabajo aceptar el entrelazamiento y lo llamó “una espeluznante acción a distancia”. Pero existe, con partículas conectadas de algún modo por un desconocido canal cuántico que no logramos comprender. Aún más: los investigadores han llevado este misterioso vínculo más allá, al campo de la teletransportación. En ese medio de transporte tan común en la ciencia ficción, una persona o un objeto es replicado en otra parte mientras desaparece de su ubicación original, como podía verse en las historias de Star Trek. En 1993, Charles Bennett de IBM y sus colegas mostraron en teoría cómo teletransportar un fotón. Imaginando un par de fotones entrelazados en distintas ubicaciones, A y B, demostraron que el estado polarizado de un tercer fotón podía enviarse de la posición A al fotón en B, por medio del canal de entrelazamiento, recreando de tal manera al tercer fotón en el sitio lejano. Anton Zeilinger (el del cuestionario cuántico) y sus colegas demostraron la teletransportación de un fotón en el laboratorio en 1997, y en 2012 reportaron haber teletransportado fotones en distancias mayores a 143 kilómetros.


Un ordenador cuántico tendría el poder de todas las supercomputadoras convencionales del mundo


El secreto cuántico


Estos efectos van más allá de la ciencia ficción cuando los fotones polarizados se controlan como qubits en la criptografía cuántica, método diseñado para transmitir información de modo seguro por medio de una red de fibra óptica. En 1984, Charles Bennett y Gilles Brassard inventaron la distribución de la llave cuántica. Como la combinación de un candado, la “llave” es un largo hilo de bits que conforman la contraseña secreta para acceder a un complejo de algoritmos que codifican y decodifican información. El código es indescifrable sin la llave, pero esta, a su vez, debe ser difundida del transmisor al receptor cuando corre el riesgo de ser leída por un tercero.

Bennett y Brassard mostraron cómo podía evitarse esa vulnerabilidad en la seguridad usando la aleatoriedad cuántica de los qubits de fotones, para crear un único y azaroso hilo de bits que funcionara como una codificada llave secreta basada en el entrelazamiento de fotones. Las llaves cuánticas se han usado para asegurar transferencias bancarias y resultados electorales en Suiza. Aún no son comunes.


Rareza cuántica de tamaño completo


Es posible que jamás seamos capaces de teletransportar gente o grandes objetos, pero en 2011, Ian Walmsley, de la Universidad de Oxford, y sus colegas entrelazaron objetos macroscópicos visibles para el ojo humano: dos diamantes, cada uno de tres milímetros de largo.

Los átomos en sólidos cristalinos, como los diamantes, vibran a energías cuánticas, las cuales se encuentran en cantidades inusuales en los átomos de carbono de los diamantes. En el experimento, estos efectos exteriores se mantuvieron al margen lo suficiente como para preservar los estados cuánticos y permitirles a los investigadores enlazar los diamantes a distancias de hasta 15 centímetros. Este es un paso en la creciente extrañeza cuántica para llegar a un punto en el cual sea más fácil examinarla y comprenderla.

La idea de Max Planck en 1900 comenzó un viaje desde el mundo ordinario hacia el mundo submicroscópico. Aunque aún no comprendemos por completo la teoría cuántica, ilumina este mundo y hace que la tecnología avance. Con resultados como los del experimento de los diamantes, continuamos el viaje trayendo el universo submicroscópico al mundo que ocupamos. Planck, Einstein y Bohr estarían hoy completamente fascinados.




Sidney Perkowitz, el autor de este artículo, es profesor emérito de Física en la Universidad Emory.



Fuente: http://mar-palabrasilencio.blogspot.com/


miércoles, 21 de abril de 2021

COMUNÍCATE CON TU DOBLE CUÁNTICO CELESTIAL


POR AMOR DIVINO CELESTIAL


¿Qué es un doble cuántico y como me puede ayudar a ser mejor persona? 

¿Cómo puedo conocer e interactuar con mi pasado, presente y futuro? Encuentra la respuesta a estas preguntas y libérate de esas cargas emocionales y físicas.

De primera instancia debes realizar un sentido de introspección e identificar que se tiene un horizonte el cual es una hipersuperficie que hace de frontera al espacio-tiempo. Se producen una serie de eventos a un lado de la frontera y otra serie de eventos al otro lado. En un lado de la frontera se encuentra este mundo físico que conoces y al otro lado se encuentra un tiempo cuya medida es distinta. Es un futuro que puede trasladarse a cualquier momento del pasado.

Según las investigaciones científicas la luz emitida desde dentro del horizonte de sucesos (lo que sería el presente tal y como aquí lo sentimos) jamás podrá alcanzar a un observador situado fuera de ese horizonte (en el futuro), sin embargo, el observador que está fuera, sí puede enviar información a los sucesos de dentro y contribuir a los resultados si el observador de dentro está atento a las señales.

También podríamos llamar a esta clase de sucesos sincronicidades.

El doble cuántico es el observador que está fuera de esta línea de tu vida presente.

Es quien te envía información mediante nuevas ideas, emociones y señales. Las emociones son parte principal en la comunicación con tu doble cuántico. Las emociones son energías que viajan a una velocidad superior a la de la luz, de hecho, son instantáneas y además penetran en todas las dimensiones espacio temporal, no hay límites ni fronteras para los sentimientos ¿por qué? Porque emiten frecuencias, vibraciones, longitudes de onda. Las emociones no son partículas, no tienen masa, son ondas, son vibraciones y por lo tanto no ofrecen resistencia.

El físico Garnier Mallet fue el primero en hablar sobre el doble cuántico. Después de muchas investigaciones llegó a la conclusión de que todas las partículas físicas tienen su doble cuántico, por lo tanto, todos los humanos al tener cuerpos físicos, también tienen un doble no físico, que conserva nuestra identidad. Tu doble cuántico eres tú comportándote como onda y no como partícula.

Eres tú mismo quien viaja en el tiempo y te envías señales.
Pues bien, según el físico Garnier Mallet, para comunicarte con tu doble cuántico has de hacer lo siguiente:

Según Garnier debes beber un vaso de agua antes de acostarte, porque el agua es el mejor vehículo para la transmisión de información entre las partículas cuánticas.

Cuando ya estés en la cama, por la noche, antes de dormir, contacta con tu doble cuántico, dile el día, el mes y el año en el que te encuentras, también dile la ciudad en la que vives y tu dirección actual. Tu doble cuántico no reside en ningún tiempo específico. Como ya sabrás, por las teorías de la física, el tiempo no existe, aunque aquí en la Tierra parezca que sí.

Cuéntale la situación que estás viviendo y lo que quieres mejorar. 

Cualquier cosa que quieras atraer a tu vida.
Pídele que se manifieste el mejor futuro para ti y para todos los involucrados.

Importante. Relájate. Duérmete tranquilo. Tu problema ya está en manos de tu doble cuántico, y él te va a traer la mejor opción posible.

Nunca pidas desde la carencia. Simplemente realiza tu consulta, y pide con firmeza y seguridad lo que deseas. Ten en cuenta que la comunicación se va a transferir de ti a tu doble cuántico en términos de vibración y emociones, por lo tanto, has de emitir una vibración de seguridad y confianza.

A tu doble cuántico, sólo puedes pedirle cosas que sean para ti, porque estás hablando con tu doble, no con el de otra persona.

Tu doble cuántico tiene un período de 40 días para manifestar en tu vida lo que le has pedido. Puede manifestarse el día 5, o el 27, o el que sea, pero siempre en el período comprendido dentro de los 40 días.

Esto Garnier no lo dice, pero a mí me gusta darle las gracias a tu doble cuántico todas las noches, por todo el bien que te hace.

Puedes hacerlo todas las noches hasta que terminen los 40 días, o puedes hablar con él sólo un día y esperar a que se manifieste lo que le pediste.

Al igual que todas las señales angélicas, así también te encontrarás con tu doble cuántico, así que debes estar atento a todo tu alrededor, tu día a día, cuando menos piensas pasa.

Recuerda que:

Vivimos en varias dimensiones al mismo tiempo : El yo pasado, el yo actual y el yo del futuro.

Gracias a nuestro doble cuántico nos podemos volver más intuitivos y podemos llegar hasta cambiar nuestro futuro. También nos permite comprender el mecanismo de la vida y el poder e influencia de los pensamientos.

Nuestro cuerpo también es energía y puede proyectarse hacia el futuro, extrayendo información que el yo de la realidad necesita, de esa vida paralela y la traslada a nuestro yo presente.

Es necesario tener el mejor cuidado posible de los pensamientos de día a día que nos acompañan – Ley de la atracción.

Cargar la energía con bien, sin siquiera desear el mal a nadie, ya que no nos gustaría que nos tratasen así.


Amor divino celestial




FUENTE: www.amordivinocelestia

El Doble Cuántico y Desdoblamiento del Tiempo


Por Monsalud Luque*

Tu Doble Cuántico


Mientras escribía el post anterior, donde hablaba de “Física Cuántica de andar por casa”, conecté con una teoría que a mí me llamo mucho la atención cuando lo escuché por primera vez. Luego, cuando leí el libro de Jean-Pierre Garnier Malet, nada fácil de entender, me pareció fascinante. Todo lo que he ido leyendo y viendo me ha ayudado a asomarme a este mundo maravilloso. Se trata del Doble Cuántico y del Desdoblamiento del Tiempo.

¿Qué es el Doble Cuántico y Desdoblamiento del Tiempo?

Jean-Pierre Garnier Malet es el padre de la teoría del desdoblamiento del tiempo. Malet es doctor en Física Cuántica en la mecánica de los fluidos.

Él nos dice que tenemos dos tiempos diferentes al mismo tiempo: un segundo en tiempo consciente y miles de millones de segundos en otro tiempo imperceptible en el que podemos hacer cosas cuya experiencia pasamos luego al tiempo consciente.

En cada instante presente tengo la información de un tiempo imperceptible en el cual fabrico un futuro potencial, lo memorizo, y en mi tiempo real, lo realizo.

Tengo una síntesis instantánea de un análisis que he realizado en otro tiempo aunque no tenga la memoria de ello.

¿A qué parece magia?

Pues está basado en la Física y avalado por la revista American Institute of Physics de Nueva York y su comité científico la han validado publicándola en el 2006 porque es una teoría que ha permitido, primero prever, y luego explicar la llegada de planetoides al sistema solar.

Tenemos la sensación de que el tiempo es continuo, lineal y que no hay interferencias en lo que estamos percibiendo. Pero si tenemos en cuenta los diagnósticos por imágenes, en nuestro cerebro se imprimen solamente imágenes intermitentes. Entre dos instantes perceptibles siempre hay un instante imperceptible.

Recordar que cuando vemos una película sólo vemos 24 imágenes de 25.

El fotograma 25 no la vemos, es subliminal. Esto se ha utilizado en publicidad para influir en las personas. Se dice que la factoría Walt Disney introducía escenas de sexo en el fotograma 25 de las películas de dibujos animados.

A lo largo de un día pasamos varias veces por estas aperturas temporales que nos permiten acceder, por un instante, a la información de nuestro “otro yo”. Imaginemos que nuestros pensamientos son imágenes de una película: de la número 25 a la 26 hay un espacio que llamaríamos “apertura temporal”. Estos tiempos no es que sean exactamente así pero sirva como ejemplo. Las aperturas temporales se darían “entre pensamientos”. En esa fracción de segundo en el que nuestra mente se queda en reposo, sin pensamiento, estaríamos accediendo, contactando con nuestro yo cuántico.

Lo subliminal se queda en nuestra memoria.

El desdoblamiento del tiempo ha sido probado científicamente. La teoría ha dado justificaciones a escala de partículas y a escala de sistema solar.

El fenómeno del desdoblamiento del tiempo permite, que la misma persona, esté en un tiempo real y en un tiempo imperceptible, donde obtiene la información de distintos estados potenciales, memorizando el mejor estado, para transmitirlo al que vive en el tiempo real-lineal.

Entre el yo consciente y el cuántico se intercambia información que permite anticiparse al presente a través de memorias del futuro. Nuestro doble cuántico accede a todas las soluciones posibles de todos tus problemas y sabe cuál es la mejor solución para cada problema y cada momento de tu vida.

En física se llama hiperincursión y está perfectamente demostrada.

Si tenemos en cuenta que todo está pasando a al mismo tiempo: pasado, presente y futuro, podemos imaginar que cada tiempo se está dando en rellanos de una misma escalera. Imaginemos que en el primer rellano está el pasado, en el segundo el presente y el futuro en el tercer rellano. Los escalones que separan cada rellano no nos deja ver pasado ni futuro, físicamente estamos en el segundo rellano y energéticamente estamos en los tres. Nuestro doble cuántico nos trae la información de los rellanos primero y segundo y con ello nos ayuda a tomar mejores decisiones.

En el post anterior hablaba de las partículas que se separan, se desdoblan y mantienen esa unión para siempre. Si una partícula se altera, la otra lo hace al instante. Va más rápido que la velocidad de la luz.

Hay un estudio con los gemelos de Langevin.

En los años 20, Paul Langevin demostró que si un gemelo viajaba a la velocidad de la luz, envejecía menos que el que se quedaba quieto. A Langevin no le creyeron. Hubo que esperar 50 años: en 1970, gracias a los relojes atómicos, se comprobó esa ley.

En ese tiempo imperceptible pasó mucho tiempo.

Si pudieras viajar a velocidades extraordinarias, un microsegundo se convierte en un día entero. Cuando regreso, no sé si me he ido, puesto que he estado ausente un microsegundo.

Existe otra propiedad conocida en física: la dualidad de la materia; es decir, una partícula es a la vez corpuscular (cuerpo) y ondulatoria (energía). Somos a la vez cuerpo y energía, capaces de ir a buscar informaciones a velocidades ondulatorias.

El Doble Cuántico

¿Cuántos somos en realidad?

En principio dos…Mi yo consciente y mi yo Cuántico.

¿Cuándo existe esta conexión o trasvase de información?

En el sueño paradoxal, en la fase de sueño Rem, cuando estamos más profundamente dormidos, y nuestro cerebro está en su máxima actividad cerebral, se da el intercambio entre el cuerpo energético y el corpuscular. Esa actividad permite el intercambio para “arreglar” el futuro que se ha creado durante ese día. Hay una transformación gracias a la información obtenida de nuestro doble cuántico.

Durante el sueño se repasa toda la información del día descartando y guardando. Al día siguiente podemos darnos cuenta que hay cosas que ya no están, ya no nos preocupan, hemos encontrado soluciones, nuevas formas de afrontar el nuevo día. Es nuestro doble cuentico quien parece tener un papel fundamental en ordenar el día cada noche.

Personas que duermen poco, duermen mal, que no tienen un sueño natural tienen menos posibilidad de conexión con su doble cuántico, sufren más problemas físicos, de recuperación de su cuerpo y de su mente. (Consulta si la toma de somníferos u otros medicamentos pueden afectar a esta esta fase del sueño)

¿Cómo se realiza este intercambio de información?

Sabemos que el agua registra información y esto hace que cambien sus moléculas. En el agua de nuestro cuerpo se recoge la información de nuestro doble cuántico. En ese intercambio de información permanente se crea el instinto de supervivencia y la intuición. Tanto la información de nuestro yo cuántico, como la de nuestro yo consciente, se transmite a través del agua de nuestro cuerpo.

Todo lo que pensamos, lo que sentimos, nuestras emociones se registran a nivel del agua de nuestro cuerpo. Somos un 75%, 80% de agua, así que hay suficiente espacio para el intercambio de información entre nuestros yo-es.

Por eso es importantísimo que cuidemos lo que pensamos. La calidad de nuestros pensamientos, sentimientos y emociones va a diferenciar cómo nos construimos a todos los niveles.

A través de tus pensamientos estás creando continuamente potenciales que pueden ser constructivos o destructivos que te afectarán o afectarán a otros en el futuro.

Tenemos un entramado de pensamientos que no paran de crear nuevos y continuos pensamientos. Durante el día es complejo parar de pensar si no se hace algún ejercicio para “ralentizar”, para no “alimentar” los pensamientos.

Hay un ejercicio para conectar con nuestro Doble Cuántico muy sencillo y efectivo. Momentos antes de comenzar a dormir tenemos un minuto para conectar con nuestro doble cuántico para pedirle ayuda y solucionar problemas y conflictos.

En ese momento en el que estás “entrando en el sueño”, que aún no te has dormido, pero que estás a punto de hacerlo, es el momento de decir:

“Le pido a mi Doble Cuántico que me traiga la mejor solución para este problema, conflicto… (nombras tu problema o conflicto con detalle)

Te duermes y dejas a tu Doble trabajar. Confía en el y ríndete al sueño reparador confiando, tanto en que se van a borrar los potenciales no deseados de ese día, como en que llegará la información que necesitas para las solución al problema que has pedido a tu Doble.

La información que recibes estará en tu cuero, en el agua que eres y de ahí la percibirás en forma de intuición, sueño, algo que leas, alguien a quién ves, una llamada, etc. La forma de percibirla puede ser sutil pero será la llave que necesitas para llegar a la mejor solución.

Pide la mejor solución para un problema cada vez. No insistas, confía. Tomar un vaso de agua al acostarte facilitará esa información. (también es saludable para tus órganos)

¿Has llegado hasta aquí?

¡Qué valiente eres!

Este tema, aún transmitiéndolo de la forma más sencilla posible , es complejo de explicar y de entender.

Sólo espero haber aportado un granito para que te acerques a tu otro yo. A esa parte que tiene la mejor respuesta, la mejor solución que tu estás necesitando.

No estoy hablando de nada extraño, de nada que no seas, de nada que no esté en ti, y sobre todo, te hablo de una parte de ti que tiene la sabiduría para ayudarte a ser la persona que tú quieras ser.

Espero que te haya ayudado leer esto y te pongas en marcha para los cambios que necesitas. Cada paso hacia tu interior te acerca a ti y a los demás. Nos vemos en el próximo post.

Un Abrazo.

Monsalud Luque*


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Monsalud Luque es:


Coach- Mentora

Psicoterapeuta

Jin Shin Jyutsu

Inner Healer

Biodescodificación

Grafologí­a

Numerologia

Móvil 677420524

Lo que escribo en este blog no es, y no pretende transmitir, consejos médicos. Monsalud Luque no es responsable por cualquier acción o inacción de su parte, basada en la información que se presenta aquí. Esta es una interpretación según la Biodescodificación y mi intención es ayudar a entendernos mejor y poder mejorar nuestra vida. Infórmate, contrasta y saca tus propias conclusiones.


FUENTE: https://monsaludluque.es/

domingo, 18 de abril de 2021

La teoría de cuerdas



La teoría de cuerdas pretende convertirse en la gran teoría del todo.


Es una de las teorías que ofrece mayores expectativas de unificar las cuatro grandes fuerzas de la Naturaleza: electromagnetismo, fuerza nuclear fuerte, fuerza nuclear débil y gravedad. Lo que equivale a unificar física cuántica y relatividad. Retoma la tarea que Einstein dejó inacabada.

La teoría de cuerdas surgió a finales de los 60. Era una teoría extravagante, que sólo llamó la atención de unos pocos y nunca se tomó en serio. Pero desde mediados de los 80 hasta hoy, se ha hecho cada vez más popular.

El modelo estándar, que domina la física actual, sigue planteando muchos interrogantes y algunas contradicciones. La teoría de cuerdas parece dar respuestas. El problema es que, con los medios de que disponemos, es imposible de comprobar. Esto hace que muchos científicos la rechacen, por considerarla una teoría filosófica más que física. En el mundo científico, tiene tantos defensores como detractores.

Existen diversas teorías sobre la naturaleza y funcionamiento del Cosmos. Pero todas suponen que las partes más pequeñas e indivisibles de la materia son pequeñas bolitas que se combinan para formar todo lo que existe. Como un juego infantil de bloques de construcción. Son las partículas elementales, los electrones y los quarks.

La teoría de cuerdas rompe con esta idea. Presupone que las partes más pequeñas son filamentos de energía. Una especie de cuerdas que vibran. Cada tipo de vibración produce un tipo u otro de partícula, con cualidades distintas, igual que las vibraciones de las cuerdas de un violín producen distintas notas.

Las cuerdas serían muchísimo más pequeñas que un quark, por eso no podemos verlas. Aunque sí pueden deducirse matemáticamente.

La teoría de cuerdas tiene distintas versiones. Una de ellas, la teoría M, cree que una especial vibración de cuerdas daría lugar a una partícula llamada gravitón, que sería la responsable de la gravedad. De esta forma unificaría la gravedad, algo que hasta ahora no ha logrado el modelo estándar.

Las cuerdas más grandes formarían una especie de membranas circulares o branas. Cada membrana sería un universo. El choque entre dos branas produciría un nuevo Big Bang y un nuevo universo. El nuestro sería sólo uno entre muchos. No habría comienzo ni final, sino ciclos entre un big bang y el siguiente.

La teoría defiende la existencia de diez dimensiones espaciales y una temporal. Esas dimensiones estarían en las propias cuerdas, y por eso no las vemos.

Por ahora, no hay pruebas de que la teoría de cuerdas sea correcta ni de que no lo sea. Arthur Eddington decía que el mundo no sólo es más extraño de lo que imaginamos, sino incluso más extraño de lo que podemos llegar a imaginar.


La paradoja del gato de Schrödinger


El gato de Schrödinger es la paradoja más popular de la física cuántica. Tiene distintas variantes; aquí exponemos la más sencilla.

La propuso el premio nobel austríaco Erwin Schrödinger  en 1935. Es un experimento mental que muestra lo desconcertante del mundo cuántico.

Imaginemos un gato dentro de una caja completamente opaca. En su interior se instala un mecanismo que une un detector de electrones a un martillo. Y, justo debajo del martillo, un frasco de cristal con una dosis de veneno letal para el gato. Si el detector capta un electrón activará el mecanismo, haciendo que el martillo caiga y rompa el frasco.

Se dispara un electrón. Por lógica, pueden suceder dos cosas. Puede que el detector capte el electrón y active el mecanismo. En ese caso, el martillo cae, rompe el frasco y el veneno se expande por el interior de la caja. El gato lo inhala y muere. Al abrir la caja, encontraremos al gato muerto. O puede que el electrón tome otro camino y el detector no lo capte, con lo que el mecanismo nunca se activará, el frasco no se romperá, y el gato seguirá vivo. En este caso, al abrir la caja el gato aparecerá sano y salvo.

Hasta aquí todo es lógico. Al finalizar el experimento veremos al gato vivo o muerto. Y hay un 50% de probabilidades de que suceda una cosa o la otra. Pero la cuántica desafía nuestro sentido común.

El electrón es al mismo tiempo onda y partícula. Para entenderlo, sale disparado como una bala, pero también, y al mismo tiempo, como una ola o como las ondas que se forman en un charco cuando tiramos una piedra. Es decir, toma distintos caminos a la vez. Y además no se excluyen, sino que se superponen, como se superpondrían las ondas de agua en el charco. De modo que toma el camino del detector y, al mismo tiempo, el contrario.

El electrón será detectado y el gato morirá. Y, al mismo tiempo, no será detectado y el gato seguirá vivo. A escala atómica, ambas probabilidades se cumplen de forma simultánea. En el mundo cuántico, el gato acaba vivo y muerto a la vez, y ambos estados son igual de reales. Pero, al abrir la caja, nosotros sólo lo vemos vivo o muerto.

¿Qué ha ocurrido? Si ambas posibilidades se cumplen y son reales, ¿por qué sólo vemos una? La explicación es que el experimento aplica las leyes cuánticas, pero el gato no es un sistema cuántico. La cuántica actúa a escala subatómica y sólo bajo determinadas condiciones. Sólo es válida en partículas aisladas. Cualquier interacción con el entorno hace que las leyes cuánticas dejen de aplicarse.

Muchas partículas juntas interactúan entre sí, por eso la cuántica no vale en el mundo de lo grande, como el gato. Tampoco cuando hay calor, pues el calor es el movimiento de los átomos interactuando. Y el gato es materia caliente. Pero lo más sorprendente es que incluso nosotros, al abrir la caja y observar el resultado del experimento, interactuamos y lo contaminamos.

Así es. Una curiosa característica de la cuántica es que el mero hecho de observar contamina el experimento y define una realidad frente a las demás. Einstein expresaba así su desconcierto: "¿quiere esto decir que la Luna no está ahí cuando nadie la mira?"

Conclusión: cuando el sistema cuántico se rompe, la realidad se define por una de las opciones. Sólo veremos al gato vivo o muerto, nunca ambas. Este proceso de tránsito de la realidad cuántica a nuestra realidad clásica se llama decoherencia, y es la responsable de que veamos el mundo tal y como lo conocemos. Es decir, una única realidad.




FUENTE: https://www.astromia.com/



lunes, 31 de agosto de 2020

EL LIBRE ALBEDRÍO A LA LUZ DE LA FÍSICA CUÁNTICA



EL LIBRE ALBEDRÍO A LA LUZ DE LA FÍSICA CUÁNTICA


Son habituales los debates que confrontan “Libre Albedrío” con “Destino” o determinismo; es decir, entre quienes defienden nuestra más absoluta libertad de elección para hacer o dejar de hacer cuanto deseemos; frente a aquellos que afirman que todo está previsto o determinado de antemano y que poco importan las decisiones que tomemos puesto que nada de lo que hagamos conseguirá hacer cambiar nuestro destino.

Ambas opciones son dignas de una larga reflexión y a buen seguro hallaremos argumentos de lo más convincentes tanto a favor como en contra. Sin embargo, existe una interesante teoría en el campo de la mecánica cuántica que puede ayudarnos a conciliar estos aparentemente dicotómicos supuestos haciéndolos compatibles entre sí.

Esta nueva perspectiva parte de la denominada “Paradoja de Schrödinger”, un experimento imaginario concebido por el físico austríaco Erwin Schrödinger que consiste en lo siguiente:

Imaginemos un sistema formado por una caja cerrada y opaca con un gato en su interior; una botella de gas venenoso y un dispositivo con dos posiciones, una que liberaría el gas venenoso dentro de la caja dando así muerte al gato y otra que no lo haría. Se lanzaría una partícula elemental como un electrón por un largo conducto que se bifurca en otros dos conductos, uno de ellos conduciría a la posición que libera el gas venenoso y el otro conduciría a la posición que no lo libera.

Según esta teoría el electrón, en lugar de pasar por uno de los dos conductos que se separan en la bifurcación, pasaría inéditamente por ambos conductos a la vez (se ha observado que así ocurre en el mundo de las partículas subatómicas). Esto significa que al finalizar el experimento obtendríamos dos estados opuestos y simultáneos, uno con el gato vivo y otro con el gato muerto; ambos coexistiendo en un mismo espacio temporal pero en universos superpuestos. Sería sólo al abrir la caja cuando descubriríamos en cuál de los dos universos nos encontramos.

Este enfoque de realidades simultáneas guarda una estrecha relación con lo que a una escala mayor le sucede al ser humano. Ocurre que en cada una de las encrucijadas en las que nos encontramos a lo largo de nuestra vida, es decir, en aquellas situaciones de especial trascendencia en las que tenemos que tomar una decisión que hará que nuestra vida discurra por uno u otro derrotero; en ese preciso instante se produce un desdoblamiento espacio temporal en el que se generan tantas vidas paralelas como posibilidades de elección podamos llegar a abarcar (nuestra vida como casados, como solteros, con hijos, sin hijos, viviendo en un país u en otro, con esta o aquella profesión, etc.).

Existe toda la gama de posibles destinos por vivir pero de entre los cuales tenemos que elegir cuál de ellos queremos vivir. La versión de vida que elijamos vivir es la que finalmente llegará a concretarse en el plano terrestre y es la que nos aportará la experiencia vivencial. El resto de alternativas, tal y como sugiere la mecánica cuántica y la teoría del Biocentrismo del Dr. Robert Lanza, son posibilidades que simplemente existen en otros universos paralelos o multiversos, dado que toda posibilidad consciente genera de por sí su correspondiente realidad superpuesta y simultánea.

Cabe decir que toda esta infinidad de vidas paralelas de las que solamente seremos conscientes cuando accedamos a planos más elevados de existencia, también a otro nivel enriquecen a nuestro Ser.

Esto significa que en último término está en nuestras manos decidir qué experiencias queremos que formen parta de nuestra vida para nutrirnos del conocimiento vivencial que éstas puedan aportarnos.

Así es que una vez unimos conciencia y materia con el fin de iniciar un nuevo ciclo vital, más allá de los condicionantes con los que nos encontremos en el plano físico, siempre tendremos la posibilidad de elegir cómo queremos vivir nuestra vida. El Libre Albedrío es por tanto un derecho inherente al Ser que nos permite asumir el protagonismo de nuestra propia existencia.

No obstante, como bien sabemos, cada cual se hace responsable de sus actos incluso cuando no se es plenamente consciente de ello.

Esta es una realidad que queda perfectamente integrada en otro de estos axiomas o leyes inmutables que rigen el universo entero; el Principio de Causalidad.

Este principio viene a decir lo siguiente: “Toda acción origina un movimiento que relaciona el evento inicial (la causa) con un segundo evento (el efecto) que surge como consecuencia del primero y que está destinado a restablecer el equilibrio original”.

En otras palabras, que todo aquello que pensamos, decimos y hacemos, emite una determinada energía expansiva que tarde o temprano acabará por regresar a nosotros en su misma condición y en su misma proporción. De esto se desprende, tal y como nos han dicho siempre las más antiguas tradiciones espirituales, que nadie más que uno mismo es el responsable de lo que le suceda en la vida, a pesar de que a menudo suela caerse en el equívoco de querer señalar a cualquier otra persona o situación como causante de su desdicha.

Y es que tenemos por lo general una perspectiva muy limitada de lo que a nuestros ojos es la única realidad posible, juzgando por ello a las personas (y a nosotros mismos) en función de sus acciones pero sin conocer en absoluto la totalidad de los antecedentes ni las causas que las han podido motivar.

Es decir, que más allá de las propias limitaciones intrínsecas a cualquier sistema judicial como puedan ser su jurisprudencia o competencia y profesionalidad de abogados, fiscales y jueces; existe en último término una clara incapacidad por llegar a impartir una auténtica justicia debido a que es preciso disponer de una perspectiva mucho mayor que por lo general escapa a los medios humanamente disponibles.

Si conociéramos la totalidad de las causas e implicaciones que hay detrás de cada acción, unas causas que en ocasiones pueden llegar a remontarse a existencias precedentes, tal vez comprenderíamos entonces que todo lo que llega a materializarse en el plano físico tiene un origen, un motivo, un por qué y que nada de lo que nos ocurre en la vida es producto de la arbitrariedad.

Así es que al margen del conjunto de sincronicidades que procediendo de otros planos de existencia aparecen súbitamente en nuestras vidas con el único fin de ayudarnos a encauzar el camino que más fácilmente podrá conducirnos al propósito por el cual en su día decidimos venir al mundo, podríamos concluir que tanto el “Libre Albedrío” como el “Destino” tienen su debida representación en este planteamiento multidimensional de la existencia, aunque como hemos visto, el primero prevalecerá siempre sobre el segundo.

Existe pues efectivamente una absoluta libertad para elegir vivir la vida que queramos vivir y hacer con ella cuanto nos venga en gana; pero a su vez, en ningún caso podremos eludir todo aquello que por responsabilidad (causalidad) nos sea preciso vivir.

Autor: Ricard Barrufet del libro “Planos de Existencia, Dimensiones de Conciencia”

Fuente:trabajadoresdelaluz.com.ar

martes, 15 de enero de 2019

La física cuántica revela la unión entre mente, emoción y materia, por Graciela González


La física cuántica revela la unión entre mente, emoción y materia, 
por Graciela González

La física cuántica es la física de las posibilidades, de las transformaciones, del manejo de los campos unificados de las cuatro fuerzas: gravedad, electromagnetismo y la fuerza fuerte y débil del núcleo atómico.

Einstein sugirió en sus teorías, la existencia de un campo que sostiene las transformaciones del espacio -tiempo y de la masa – energía.

Todo estaría unido y esta unificación demostraría que dos cosas, en apariencia totalmente diferentes, se pueden transformar la una a la otra.

En las investigaciones los físicos encontraron que los “hardons” (partículas muy pequeñas que abundan en el universo), tienen las características de ondas, de cuerdas y que existirían billones y billones de ellas en el universo sosteniendo todo lo existente.

De sus distintas frecuencias se originaría toda la materia y la energía de lo que llamamos creación.
Si usamos la física cuántica en la vida cotidiana, seríamos capaces de afectar estas super-cuerdas y gracias a la física cuántica uniríamos la mente y la emoción con la materia.

Esta física rompe, por así decirlo, los parámetros de la física tradicional Newtoniana, que no sigue esos parámetros.

El poder del pensamiento

La física newtoniana decía que todo es continuo.

Para entender qué es esto de continuo, pensemos en el termómetro que mide la temperatura. Cuando vemos que la misma aumenta en un grado, en realidad, aumenta primero en una décima de grado y antes en una millonésima de grado, en un proceso de aumento de temperatura que medimos con el termómetro, es un movimiento que sería continuo.

En el mundo de la física cuántica esto no es así. El físico Max Planck estudió como se producía la radiación desde un cuerpo incandescente y su explicación fue que los átomos que componen el cuerpo incandescente, cuando liberaban energía en forma de radiación, no lo hacían en forma continua, sino en pequeños bloques a los que él denominó cuantos de energía.

Estos pequeños bloques, no continuos, pueden ser afectados directamente por una energía: el pensamiento.

Y descubrió algo extraordinario: estas partículas tienen otra extraña característica: si las estas observando, son partículas, si no las estas observando, son ondas, incluso se ha llegado a determinar que cambian de acuerdo a las expectativas de quienes las están observando, es decir, los cuantos actuarían de acuerdo a lo que dichos observadores desean que hagan.

Brian Josephson, ganador del premio Nobel de Física, nos dice que en esta búsqueda de estas pequeñas partículas, los físicos podrían estar creando su propia realidad. Por ejemplo, una cierta partícula llamada el “anomalón”, tiene propiedades que varían de laboratorio en laboratorio. Brian Josephson indica que esto ocurre y depende de quien esté encontrándola y creándola.



La física y lo cotidiano

Si usamos la física cuántica en lo cotidiano de la vida, seríamos capaces de afectar estas super-cuerdas y gracias a la física cuántica uniríamos la mente/emoción con la materia.

Einstein fue el primero en dar una explicación de esta palabra relacionándola con la vida real. Einstein llamo a esta física, “la física de la aventura del pensamiento”, nada más acertado. Para muchos investigadores esta física sería la responsable de lograr explicar cómo la mente crea la materia a niveles muy pequeños en lo que nosotros llamaremos el mundo de los quantums o de los fotones, que es lo más pequeño de algo que podemos tener. Este descubrimiento lo hizo Max Planck con quien se inicia la teoría cuántica.

¿Cómo nos conectamos con esos bloques? Eso pasaría gracias a los campos unificados de conciencia y a otra propiedad sorprendente de la física cuántica a la que se denomina “no localidad”. Esta propiedad se da cuando dos partículas interaccionan transmitiéndose información entre ellas, instantáneamente, sin importar cuán lejos o cuan separadas lleguen a estar, no importa si las distancias son de millones de kilómetros o de años luz, todo sucede de manera instantánea: es decir, los objetos y los acontecimientos del cosmos se hallan interconectados.




La mente y el cuerpo

Ahora sabemos que las células de nuestro cuerpo no están especializadas: la doctora Candace Pert, directora de la división de bioquímica cerebral del Instituto Nacional de Salud Mental de los Estados Unidos, ha señalado que la mente no se halla confinada en el cerebro mediante alguna definición nítida. La mente se proyecta a todas las partes del espacio interno.

Los neurotransmisores y los compuestos bioquímicos como el ADN no pertenecen solo al cuerpo, no hay tal separación entre la mente y el cuerpo y todo el sistema debería llamarse mente – cuerpo ya que son asombrosamente parecidos.

Por ejemplo, hoy se sabe que la insulina, una hormona que siempre se ha relacionado con el páncreas, también se produce en el cerebro. Asi mismo, ciertos compuestos químicos cerebrales como el transferón se producen en el estómago. Todo estaría unido y todas las partes del cuerpo podrían crear lo que el cuerpo necesita ya que estarían interconectados por la física cuántica y su propiedad de “no localidad”. Todo nuestro cuerpo es inteligente y se relaciona, por lo tanto, la salud está en nuestras manos




No pensar en cosas

Según la física quántica, existe una sustancia química que coincide con cada estado.

Los átomos no son cosas, solo son tendencias. Así que, en vez de pensar en cosas, hay que pensar en posibilidades. Todas son posibilidades de una conciencia. Las emociones son sustancias químicas impresas de manera holográfica. La farmacia más sofisticada del universo está dentro del cuerpo. Hay una parte del cerebro que se llama el hipotálamo. El hipotálamo es como una mini fábrica y es un lugar que reúne ciertas sustancias químicas que combina con ciertas emociones que experimentamos. Y esas sustancias químicas se llaman “Péptidos” que son pequeñas secuencias encadenadas de aminoácidos. El cuerpo es básicamente una unidad de carbono que fabrica en total unos 20 aminoácidos diferentes para formular su estructura física. El cuerpo es una máquina que produce proteínas. En el hipotálamo, tomamos pequeñas cadenas de proteínas llamadas péptidos y las reunimos en determinados neuro-péptidos o neuro-hormonas que combinan los estados emocionales que experimentamos diariamente.

Así que hay sustancias químicas para el enojo, para la tristeza y hay sustancias químicas para la victimización.

Y justo cuando experimentamos ese estado emocional en nuestro cuerpo o en nuestro cerebro, ese hipotálamo inmediatamente reunirá el péptido y luego lo libera a través de la pituitaria en la corriente sanguínea llegando a las células.

Somos un todo integrado

Las personas operamos, vivimos, producimos situaciones como un todo integrado. A lo largo del exterior de la célula hay billones de sitios receptores que en realidad sólo son receptores de información de entrada. Un receptor que tiene un péptido encima, cambia la célula de muchas maneras. Activa toda una cascada de acontecimientos bioquímicos y algunas acaban con cambios en el núcleo de la célula. Cada célula está viva y cada célula tiene una conciencia particular.

De hecho, la célula es la unidad más pequeña de conciencia en el cuerpo. Por toda esta explicación, una adicción es algo que no se puede detener. Nos causamos situaciones que buscan satisfacer las necesidades químicas de las células de nuestro cuerpo.




Movimiento, mente y materia

Nosotros podemos crear nuestra vida, crear nuestra realidad, somos seres creadores en potencia y al ser creadores, esta cualidad nos une con la espiritualidad y la capacidad de hacer todo aquello que queramos si le damos la intención y la dirección necesaria. Y esto no lo están diciendo unos pastores, lo dicen los físicos cuánticos.

“Vosotros podéis hacer cosas como las que yo hago y aún superiores, si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicomoro: desarráigate y plántate en el mar, y él os obedecería”.Nos dijo Jesús.

Y ahora con la física cuántica sabemos literalmente que así es.

A esta capacidad de crear flujos y cambios se lo llamó el “Holo-movimiento”, término utilizado por el físico David Bhom. En el Holo – movimiento, mente y materia están unidos, y Bhom dijo “cuando vibra el electrón, el universo vibra”.
Jack Sarfatti y William Tiller físicos muy conocidos nos dicen que la mente y la materia interaccionan a través de ondas de información intermediarias que tanto influyen como organizan la materia y estas ondas son guiadas por la intención consciente.

De acuerdo con el físico Bearden “los pensamientos se recolectan y se unen por su similitud de frecuencia y forma”, por lo tanto, somos lo que pensamos.

El proceso de conectar estos pensamientos y la realidad física ocurre mediante el fotón de luz, que es el portador de los patrones del pensamiento. En ese proceso, los fotones similares se unen y crean colectivamente la realidad inobservada y observada.

Los físicos han demostrado que la física cuántica y los pensamientos participan de forma activa creando nuestra realidad.

Cómo funcionan los campos electromagnéticos

Todos poseemos un campo electromagnético ya que todos tenemos dos polos, igual que el planeta y todas las cosas, polo sur y polo norte. Los fenómenos magnéticos se deben a fuerzas originadas por cargas eléctricas en movimiento; en otras palabras, toda carga además de crear un campo eléctrico, cuando se desplaza, origina en el espacio que le rodea una nueva perturbación que constituye un campo magnético y electromagnético.

El campo electromagnético es la inteligencia que exhiben las partículas actuando colectivamente.

Los fotones de luz son los mensajeros del campo electromagnético y la luz viene de un espacio dimensional superior (esto ha sido medido y cuantificado). El cuerpo humano emite fotones (biofotones) desde el interior del ADN. 

Cuando más cargado está el campo electromagnético, más activo es el intercambio de información y nos proporciona nuestra conciencia expansiva.

Es el campo electromagnético quien proporciona la organización, la estructura y la forma de lo que llamamos materia y nos conecta con el cambio físico observable.

La luz es la portadora del patrón del pensamiento del campo electromagnético, el fotón es el mensajero que comunica la información entre las partículas electromagnéticas que contienen a su vez, luz visible e invisible.

Ahora sabemos, gracias a la física cuántica, que la luz es el componente básico del campo electromagnético, por lo que resulta claro que somos seres de luz electro– bioquímicos. Por lo tanto, podemos modular nuestras frecuencias vibratorias y crear nuestra realidad a través de los pensamientos. En una ocasión Arthur Eddington dio su opinión como físico y dijo: “La materia del mundo es materia mental”.-



Por Graciela González