NAMASTÉ
"Yo honro el lugar dentro de ti donde el Universo entero reside. Yo honro el lugar dentro de ti de amor y luz, de verdad, y paz. Yo honro el lugar dentro de ti donde cuando tú estás en ese punto tuyo, y yo estoy en ese punto mío, somos sólo Uno."
Un día me levanté y ví que algo había cambiado a mi alrededor, en mi. Me inundaba una serena sensación de Paz y Amor por todo lo creado. Una simple florecilla me parecía entonces lo más hermoso y más grande en su perfección. La sonrisa de un niño, las lágrimas de un anciano... Mirarme a mi misma en el espejo... El mundo en sí parecía tener colores de recién pintado.
Al principio, yo no entendía a que podía deberse aquel cambio que sólo yo parecía ver. Nadie a mi alrededor parecía ser consciente de que todo a su lado brillaba de otra manera excepto yo. Llegue incluso a pensar si no estaría volviéndome loca, pero no. Simplemente había tomado conciencia de quien soy.
Poco a poco, al principio con paso inseguro y un tanto sola, fui iniciando mi camino. Buscaba a ciegas información en los sitios mas insospechados. Era como si una voz interior me guiase. (No puedo dejar de sonreír ante este comentario: "una voz interior".) Lejos estaba entonces de saber que era precisamente eso lo que me impulsaba a seguir.
Pronto comencé a conocer a gente que se encontraban en mi misma situación. Pronto comenzaron a aparecer en mi vida personas, Almas de Luz, que me fueron guiando, ayudando, consolando cuando tropezaba y caía y empujándome cuando parecía que iba a desistir en mi labor.
Comprendí que significaba haber DESPERTADO. Comprendí la tarea que tenía por delante para llevar a buen puerto la misión que se me encomendó. Aprendí lo ya sabido de nuevo, como si fuera de nuevo un bebe recién nacido. Viaje en mis sueños a las ciudades de sanación.
Ahora sé que soy Amor porque provengo del AMOR del PADRE y que como tal, estoy para difundir ese mismo Amor por todo lo que ÉL creó. Que mi meta está en ir evolucionando hacía la perfección y en ayudar a aquellos de nuestros hermanos que comiencen su caminar como un día fui ayudada yo.
*********
Por todo esto puedo y debo deciros:
Yo soy Drisana, la hija del Sol.
Ese es el significado de mi nombre, al menos el nombre más antiguo que recuerdo haber tenido en esta dimensión desde la primera vez que encarne en mi amada Lemuria.
En este aquí y ahora he vuelto de renacer, he despertado a la verdad y he recordado. Me he reconocido en cada un@ de mis herman@s. He reaprendido a amar al Padre-Madre y a toda su Sagrada y Divina Creación.
Y he sentido el llamado ancestral que anclado en lo más profundo de mi Esencia, me empuja a ayudar e iluminar desde la humildad de mi Ser y como persona humana, al resto de mis herman@s que ya están despertando.
Es tiempo de volver a Ser aquello que tan profundamente duerme dentro de nosotr@s. Tiempo de abrir los ojos del Alma, de avivar la llama imperecedera del AMOR Incondicional que se guarda en la cámara mas secreta de nuestros corazones. Tiempo de reconocer nuestra parte Divina. Tiempo de entender que como parte de la más Pura Luz del PADRE, tenemos un trabajo que hacer, una misión que cumplir.
Es tiempo de regresar al Hogar.
¡Despertar!
Llegó la hora de volver a ser Unidad con el UNO y de brillar con su Infinita Luz.
Desde la LUZ y con el AMOR más puro y profundo, os pido que repitáis conmigo:
YO SOY el/la que YO SOY y como tal me manifiesto en la Serena Paz, la Pura Luz y el Infinito Amor Incondicional del PADRE-MADRE.
YO SOY el/la que YO SOY
Que la LUZ del PADRE ilumine siempre nuestros corazones y junto con sus Ángeles y Arcángeles, seamos dignos y capaces de llegar al mismo centro de SU corazón,
La Paz y el Amor con nosotros.
Drisana
miércoles, 21 de junio de 2023
SI TE ARRIESGAS A AMAR, TODO ES CAMINO - - Por Matt Licata
lunes, 19 de junio de 2023
¿QUÉ ES EL AMOR? (Anthony de Mello)
Fíjate en la rosa:
¿Puede acaso decir la rosa: 'Voy a ofrecer mi fragancia a las buenas personas y negársela a las malas'?
¿O puedes tú imaginar una lámpara que niegue sus rayos a un individuo perverso que trate de caminar a su luz?
Sólo podría hacerlo si dejara de ser una lámpara.
Observa cuán necesaria e indiscriminadamente ofrece el árbol su sombra a todos, buenos y malos, jóvenes y viejos, altos y bajos, hombres y animales y cualesquiera seres vivientes... incluso a quien pretende cortarlo y echarlo abajo.
Ésta es, pues, la primera cualidad del amor: su carácter indiscriminado.
Por eso se nos exhorta a que seamos como Dios, 'que hace brillar su sol sobre buenos y malos y llover sobre justos e injustos; sed, pues, buenos como vuestro Padre celestial es bueno'.
Contempla con asombro la bondad absoluta de la rosa, de la lámpara, del árbol... porque en ellos tienes una imagen de lo que sucede con el amor.
¿Cómo se obtiene esta cualidad del amor?
Todo cuanto hagas únicamente servirá para que tu amor sea forzado, artificial y, consiguientemente, falso, porque el amor no puede ser violentado ni impuesto. No hay nada que puedas hacer.
Pero sí hay algo que puedes dejar de hacer.
Observa el maravilloso cambio que se produce en ti cuando dejas de ver a los demás como buenos y malos, como justos y pecadores y empiezas a verlos como inconscientes e ignorantes.
Debes renunciar a tu falsa creencia de que las personas pueden pecar conscientemente.
Nadie puede pecar 'a conciencia'. En contra de lo que erróneamente pensamos, el pecado no es fruto de la malicia, sino de la ignorancia.
'Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen...' Comprender esto significa adquirir esa cualidad no discriminatoria que tanto admiramos en la rosa, en la lámpara, en el árbol...
La segunda cualidad del amor es su gratuidad.
Al igual que el árbol, la rosa o la lámpara, el amor da sin pedir nada a cambio.
¡Cómo despreciamos al hombre que se casa con una mujer, no por las cualidades que ésta pueda tener, sino por el dinero que aporta como dote...!
De semejante hombre decimos, con toda razón, que no ama a la mujer, sino el beneficio económico que ésta le procura.
Pero ¿acaso tu amor se diferencia algo del de ese hombre cuando buscas la compañía de quienes te resultan emocionalmente gratificantes y evitas la de quienes no lo son; o cuando te sientes positivamente inclinado hacia quienes te dan lo que deseas y responden a tus expectativas, mientras abrigas sentimientos negativos o mera indiferencia hacia quienes no son así?
De nuevo, sólo necesitas hacer una cosa para adquirir esa cualidad de la gratuidad que caracteriza al amor: abrir tus ojos y mirar.
El simple hecho de mirar y descubrir tu presunto amor tal como realmente es, como un camuflaje de tu egoísmo y tu codicia, es esencial para llegar a adquirir esta segunda cualidad del amor.
La tercera cualidad del amor es su falta absoluta de auto-conciencia, su espontaneidad.
El amor disfruta de tal modo amando que no tiene la menor conciencia de sí mismo.
Es lo mismo que ocurre con la lámpara, que brilla sin pensar si beneficia o no a alguien; o con la rosa, que difunde su fragancia simplemente porque no puede hacer otra cosa, independientemente de que haya o deje de haber alguien que disfrute de ella; o con el árbol que ofrece su sombra...
La luz, la fragancia y la sombra no se producen porque haya alguien cerca, ni desaparecen cuando no hay nadie, sino que, al igual que el amor, existen con independencia de las personas.
El amor, simplemente, es, sin necesidad de un objeto.
Y esas cosas (la luz, la sombra, la fragancia) simplemente, son, independientemente de que alguien se beneficie o no de ellas.
Por tanto, no tienen conciencia de poseer mérito alguno o de hacer bien.
Anthony de Mello
lunes, 12 de junio de 2023
LA FUERZA DEL AMOR- SERAPIS BEY
Hoy están aprendiendo qué es el Amor… muchos confunden el amor con sentimientos, con la pasión, la caridad, la misericordia, el cariño, pero lo que no han asimilado es que el amor ES una Energía Creadora y Creativa, el amor es la llave maestra para la transformación… cuando comiencen a entender el amor despojado de adjetivos, ustedes se darán cuenta de la Fuerza Poderosa del Amor…
Por confundirlo con pasión o incluso con egoísmo, se limita en ustedes la acción del amor… y el amor es una fuerza tan poderosa que cuando la minamos en nosotros mismos, es como estar negándonos, y esta negación es la muerte del ser.
Al cerrarle las puertas al amor nos dejamos llevar por los espejismos de nuestra mente inferior que nos hace creer que el amor es cualquier otra cosa menos Poder para construir nuestro mundo… y en muchos casos – por sus frutos los conoceréis -, hay hermanos que ni siquiera sospechan lo que es el amor.
Por eso los llamo a que amen todo a su alredor, todo aquello que es un reflejo del Amor Divino, y para que sepan cómo usar la semilla del amor que les envié, mírense, como ya lo hicieron para aligerar el equipaje interior, y sientan cómo esa semilla a partir de la corona de la cabeza va bajando y pasando por todo vuestro cuerpo, iluminándolo con un rayo rosa y cómo esta luz los nutre de la energía amorosa creativa en cada célula de su cuerpo… usen esa energía para construir vuestro mundo.
Esto lo repetiremos hasta que cada uno lo internalice como el respirar.
El Amor es y será la gran llave maestra y para saber, conocer y vivir en y por Amor, quédense consigo mismos 5 minutos diarios y sientan que son uno con nuestros Padres Creadores nuestra Madre y Padre Amor.
Ustedes son los frutos de ese amor perfecto, sean también parte de ese amor perfecto en conciencia, en plena conexión con su Yo Superior… sean uno solo con toda la humanidad, con todo el Universo.
Y éstas no son palabras de mera fuerza de expresión, éstas son palabras para despertarlos de la falsa creencia sobre el amor que la materialidad establece, cual ilusión, o dicho de otro modo, que la mente inferior de cada uno les quiere hacer creer que es el amor.
Y si trabajan con conciencia, día a día construirán la Casa de la amada Gaia y vivirán plenos en ella, ésa es su gran misión.
Partan por ustedes mismos, liberense de aquello que los estanca en pensamientos de infelicidad, de amargura, de rabia, frustración y pongan en su lugar pensamientos de armonía, de abundancia, de plenitud, de AMOR… ustedes son los alquimistas del alma que SÍ pueden transformar lo negativo en positivo, el plomo en oro… el plomo es la mente inferior y el oro es la fortaleza y la luz del Amor, que habita en el corazón de vuestro Yo Superior, en vuestra Conciencia Divina.
Con la fuerza del amor me despido, agradeciéndoles una vez más el que me dejen entrar en vuestra morada,
Serapis Bey
viernes, 9 de junio de 2023
El Amor es uno
*Telugú es la lengua que ocupa el segundo lugar en ser hablada en la India y la decimotercera en la lista Ethnologue de las lenguas más habladas en el mundo.
viernes, 26 de mayo de 2023
Sobre el Amor (Sabiduría HUNA)
Algo cierto es que amar no es igual a desear. Desear una cosa es querer poseerla, mientras que el amor nunca es posesivo. El amor no es producto del deseo ni el deseo producto del amor. Están completamente separados, aunque un objeto de deseo puede ser al mismo tiempo un objeto de amor.
Hay tres palabras claves que expresan qué es el amor: comprensión, aceptación y dar.
La comprensión puede llevar al amor, pero en sí misma no es amor. Por eso es menos importante que las otras dos. Pero muchas veces se necesita comprender antes de que pueda haber aceptación. Lo desconocido tiene que devenir conocido, para que el miedo que ocasiona pueda ser superado.
Generalmente cuando falta amor es porque está presente el miedo. El miedo es padre del odio, que es rechazo y egoísmo, lo opuesto al amor. Y puede decirse que la ignorancia es la madre del miedo. Cuando se reemplaza la ignorancia por la comprensión, el miedo se disipa y puede entrar el amor.
Pero el amor sólo entrará si es invitado. Es algo activo, y no existe a menos que haya acción por parte del que ama. He mencionado la aceptación, pero no me refiero a la aceptación pasiva, que no es más que indiferencia. Me refiero a la clase de aceptación que abre la puerta y extiende una invitación a entrar. Y cuando el huésped entró, se pone en juego el otro aspecto del amor, que es dar. No dar cosas, sino dar de sí mismo, sin ataduras.
Se ama mejor cuando el interés es amar y no cuando se quiere obtener algo a cambio, ni siquiera cuando se trata de complacer a alguien. Porque esta clase de amor es falsa y vacía. Trae poca satisfacción al ser dependiente del antojo de otros. Si tienes un corazón verdaderamente amoroso no te faltará a quien amar. Los atraerás como una brillante flor atrae a las abejas.
Existe un gran secreto para amar a otros y ser amado. Consiste en amarse primero a uno mismo.
Porque si no hay agua en la tubería, no podrá salir nada de ella cuando abramos la canilla. A menos que hayas aprendido a aceptarte y a darte, tendrás gran dificultad en hacer lo mismo con otros.
Aceptarte significa admitir todas tus cualidades, buenas y malas, y reconocer que este es el material con el que tienes que trabajar, para luego tomar la decisión de seguir adelante y trabajar con eso. La forma amorosa de dar no significa indulgencia, sino cuidado, atención, y hacer el esfuerzo de pulir lo que es bueno y mejorar lo que es malo.
Amarse también significa aceptar que uno es merecedor de amor. Muchos piensan que no son merecedores de amor, por las cosas que han hecho o por la forma en que han sido tratados. ¡Esto es un gran error!
Como se ha dicho tan bellamente:
no menos que los árboles y las estrellas:
tienes derecho a estar aquí”.
Eres merecedor de amor simplemente por el hecho de existir.
Nada de lo que hayas hecho, nada de lo que hayas pensado, nada de lo que alguien te haya dicho puede alterar eso.
Como los antiguos Hawaianos dijeron tan hermosamente:
“He punawai kahe wale ke aloha.”
El amor es una vertiente que fluye libremente
Es decir, el amor no tiene límites y está disponible para todos.
Serge Kahili King
jueves, 25 de mayo de 2023
La Oración del Amor por el amor mismo
Rezo.
Rezo para llegar a ser un instrumento perfecto.
Le rezo a Dios para que me libere de ese pequeño ‘yo’ y me convierta en el gran ‘YO’, el universal.
El ‘yo’ pequeño me dice que lo que puede hacer por mí es destruir el mundo o traer el mundo a mis pies.
El ‘YO’ universal me dice que soy de Dios y para Dios; que para Dios, el Creador, y para Dios, la Creación soy sólo amor.
Rezo.
Le rezo a Dios para que actúe a través de mí y por mí. Cuando actúo por mí mismo, creo constantes problemas, problemas indecibles e indescriptibles.
Pero cuando Dios actúa en mí y a través de mí, es todo un logro divino, un logro completo y perfecto.
Le rezo a Dios para que escoja por mí.
Cuando yo escojo, escojo un deseo inconsciente o consciente.
Entonces llega el momento cuando conscientemente atesoro el deseo, la imperfección, la limitación y la opresión.
Conscientemente quiero permanecer en lo finito y en el lodo, en los placeres de la ignorancia.
Pero cuando Dios escoge por mí, escoge la aspiración, el llanto interno.
Esta llama interna creciente me hace ascender muy alto, altísimo, a lo más alto, y entonces me hace descender para ofrecer el fruto de mi realización a la humanidad que aspira y espera.
Cuando Dios escoge por mí, escoge el Infinito, la Eternidad y la Inmortalidad.
El Infinito, la Eternidad y la Inmortalidad – son los términos vagos para aquellos que no aspiran. Pero para aquellos que aspiran, estas son realidades vivientes en el mismo corazón de la aspiración del buscador.
Rezo a Dios que me haga uno con el sufrimiento de la humanidad.
Rezo a Dios que me haga uno con la humanidad que aspira.
Rezo a Dios que me haga uno con la humanidad iluminada.
Cuando le rezo a Dios para que me haga uno con la humanidad sufriente, es porque el físico en mí, al fin, está mirando la verdad de que no hay final para el sufrimiento en una conciencia física oscura.
Cuando expando mi conciencia física, comparto y por lo tanto ilumino la carga de la tierra sufrida.
Pero ahora la humanidad sufrida no quiere permanecer por siempre en esa condición deplorable, así que ha comenzado a aspirar.
Cuando ella aspira, yo tengo acceso gratuito a esa aspiración, porque cuando expando mi conciencia física, llego a ser uno con la aspirante humanidad.
Entonces, cuando los sufrimientos han sido finalizados por la aspiración, cuando la humanidad está volando con las alas de la aspiración, ella entra en el mundo de la humanidad iluminada.
Es aquí, cuando llegamos a ser parte y segmento de la humanidad iluminada, que descubrimos el significado de la vida.
Cuando rezo, converso con Dios.
Le digo que lo necesito.
Dios me dice – Mi hijo, Me necesitas ahora.
Pero Yo, siempre te he necesitado, te necesito ahora, y siempre te necesitaré. – Entonces Dios pregunta – Mi hijo, ¿me necesitas? –
Replico – Padre, te necesito porque contigo estoy seguro, contigo estoy feliz; sin Ti estoy en peligro, sin Ti estoy triste.
– Dios dice – Hijo, te necesito para llegar a ser 'Mi Bote Soñado'.
Te necesito para llegar a ser el permanente Río flotante de la Vida.
Te necesitaré para llegar a ser la Orilla Dorada de Mi siempre-transcendental Más Allá.
Cuando rezo en alta voz, mi oración no es expresiva, y no puedo oír la débil Voz de Dios.
Pero cuando rezo en silencio, cuando rezo expresivamente, escucho la poderosa Voz de Dios clara y notablemente.
Cuando le rezo a Dios porque tengo temor, mi oración temerosa no alcanza la puerta de Dios.
Pero cuando le rezo con amor, mi oración alcanza cada Corazón de Dios.
Mi oración amorosa me coloca a los mismos pies de Dios, mi Cielo eterno.
Mi oración es un magneto y el interés de Dios es otro magneto. Cuando rezo, mi oración magnetizada alcanza lo Superior y atrae a Dios a la misma respiración de mi conciencia terrenal.
En ese momento, Dios me ofrece lo que Él es eternamente: la Sonrisa Inmortal.
Y cuando el magneto del Interés de Dios me atrae ascendentemente, le doy a Él lo que siempre he sido: mi llanto interno, el llanto interno del milenio.
Cuando alcanzo lo Supremo de la fuerza de mi oración, Dios me hace el Sueño-realizado de su Realidad. Es nuestra mutua entrega lo que nos hace inseparables.
A través de mi oración, le ofrezco a Dios todo lo que tengo y todo lo que soy: Ignorancia. Y a través de Su Compasión, Dios me ofrece lo que tiene y lo que es: la Paz, la Luz, y la Bienaventuranza Divina que por siempre fluye.
En el mundo Occidental, usamos el vehículo de la oración para alcanzar el Supremo.
En el mundo Oriental, especialmente en la India, usamos el vehículo de la meditación. Ambas son de importancia suprema; ambas son igualmente valiosas.
La oración y la meditación, nos darán el mismo resultado garantizado, ambas son espirituales.
Pero tenemos que conocer lo que actualmente pasa cuando rezamos al igual que cuando meditamos, aunque el resultado es el mismo.
Cuando rezamos, sentimos que Dios es Él que escucha, y nosotros hablamos.
Nosotros gemimos desde adentro, y Dios escucha nuestro gemido y nos consuela.
Nuestra oración es nuestra conversación con Dios.
Pero cuando meditamos, vaciamos nuestras mentes y purificamos nuestros corazones y llegamos a ser la receptividad misma.
En ese momento, Dios el Invitado, el eterno Invitado, entra en nosotros y se sienta en el trono de nuestros corazones.
Cuando esto pasa, Dios habla y nosotros escuchamos.
En esta forma la conversación es siempre perfecta.
En la oración, nosotros hablamos y Dios escucha; y en la meditación, Dios habla y nosotros escuchamos.
Recemos; Dios está sujeto a escuchar nuestras oraciones, nuestro gemido interno.
Meditemos; nosotros estamos sujetos a escuchar la Voz de Dios, Su Voz interna.
La oración nos dice que somos para Dios, para Dios solamente.
La meditación nos dice que somos de Dios, solamente de Él.
Fue a través de poder de la meditación, la meditación del alma, que el alma descendió en el mundo físico.
Y ahora el alma regresará a su propia Altitud Transcendental a través de su oración.
El alma llega a ser una con la oración dirigida desde la tierra, y esta oración que la tierra dirige eventualmente crece en la liberada comprensión del Cielo.
Recemos; Dios nos escucha.
Meditemos; escucharemos la Voz de Dios.
Cuando rezamos, Dios llega a ser nuestro Amado Supremo y nosotros Su Amante eterno.
Cuando meditamos, llegamos a ser el Amante de Dios y Él nuestro Amado Divino y Supremo.
Sri Chinmoy
Traducido al Español por la Rev. Yin Zhi Shakya, OHY
Fuente: http://camino-del-amor.blogspot.com/
martes, 1 de febrero de 2022
A LOS AMIGOS... Por Jorge L. Borges
lunes, 24 de enero de 2022
«Me toco ser de los que aman», por Odin Dupeyron
A mi me tocó ser de las personas que aman sin condiciones, desinteresadamente, porque así lo dicta mi corazón que siente que es lo debe ser.
Y tú que me lees... ¿Te atreves a amar incondicionalmente? ¿Te atreves a ser, simplemente AMOR?Drisana
martes, 14 de septiembre de 2021
Reflexiones sobre el amor
viernes, 28 de mayo de 2021
Aprender a amar según las claves de Erich Fromm
Es muy posible que el propio Fromm no intuyera nunca la gran trascendencia que iba a tener su libro El arte de amar. Ahora bien, lo que también es probable es que no todo el mundo conozca en qué condiciones dio forma a este fabuloso y siempre interesante trabajo. Quien tuvo la oportunidad de conocer a este psicoanalista y filósofo humanista de origen judío, solía decir que pocas personas dieron un giro tan relevante en sus vidas como lo hizo él.
Hasta llegados los años 50, Fromm, era ese gran erudito del Talmud y psicoanalista marxista que en un momento dado, quiso poner distancia de las bases teóricas de Sigmund Freud. Era un intelectual algo taciturno que se instaló en Estados Unidos una vez terminada la Segunda Guerra Mundial. A sus espaldas dejaba el peso de un divorcio, la muerte de su última esposa por suicidio y el recuerdo de una Europa aún fragmentada y en ruinas.
Fue en esa década cuando decidió trasladarse a México y convertirse en un activista por la paz y los derechos de la mujer. Quiso cambiar su perspectiva vital, quiso abrirse al mundo, a la felicidad y a la lucha por aquello en lo que creía. Se convirtió en un terapeuta muy influyente, entabló amistad con el presidente Kennedy y lo mejor de todo, encontró el amor en una brillante mujer: Annis Freeman.
Aún con el amargo recuerdo de sus anteriores esposas, Fromm se puso un firme propósito: aprender a amar. Quería hacer de aquella etapa la mejor de su existencia y la de Annis Freeman. Y ansiaba a su vez, enseñar a amar también al resto del mundo. De ahí su famoso libro y la felicidad de la que disfrutó en las últimas décadas de su vida.
Aprender a amar según Erich Fromm
“Amar sin saber amar, hiere a la persona que amamos”. Esta frase de Thich Nhat Hanh resume sin duda una realidad más que evidente. La mayoría de nosotros no somos maestros en este arte, somos más bien neófitos de una realidad en la que nos sumergimos de casualidad y sin saber, llenos de necesidades pero faltos de herramientas. Ahora bien, si a veces nos limitamos a amar como niños y no como adultos, se debe sobre todo a nuestra cultura.
Hemos sido moldeados a través de una serie de esquemas culturales donde ver el amor como un constructor de tintes mágicos e ideales. En nuestro tejido social sigue presente ese “amor cortés” de la Edad Media donde los caballeros enamoran a las damas. Nos gusta pensar que somos víctimas de las flechas de Cupido, que pasión es lo que experimentaron los eternos amantes de Verona de Shakespeare, y que cada uno de nosotros estamos destinados a alguien a través del hilo rojo del destino.
Erich Fromm, destacado psicólogo social, dejó muy claro en El arte de amar, que pocas dimensiones exigen tanta responsabilidad y capacidad de discernir como el amor. Porque amar es tarea de artistas entrenados, no solo de soñadores desvocados. Aprender a amar exige práctica, dominio y un trabajo continuado donde el esfuerzo y el buen hacer no dejan nada al azar o a su suerte.
Veamos por tanto algunas de las claves que nos ofreció en su día Erich Fromm.
El amor en voz activa
Si hay algo que deseamos durante gran parte de nuestra vida es ser amados. Ansiamos ser cuidados, valorados, apreciados, venerados y validados en cada cosa que hacemos, somos o tenemos. Sin embargo, hay algo que debemos entender cuanto antes: el amor en “voz pasiva” no sirve ni es maduro.
El amor no es un lugar de reposo, es un escenario que se conjuga en presente y en voz activa: amarnos el uno al otro, cuidarnos entre sí, respetarnos, valorarnos, crear juntos, proyectar en común…El querer de los buenos artistas implica tener la maestría de quien sabe participar, dar y recibir, construir y ser parte activa de un proyecto donde siempre está presente la mentalidad de crecimiento.
Nuestra eterna preocupación por encontrar a la persona perfecta
Aprender a amar implica también ser conscientes de otro aspecto. A menudo, nos preocupamos en exceso por no encontrar a esa persona ideal que sintoniza con todos nuestros sueños y anhelos. Nos ofuscamos por no hallar “el objeto” que amar sin detenernos a pensar primero si estaremos a la altura del propio amor.
A veces, estamos tan contagiados de idealismos y constructos nutridos del romanticismo que se nos olvida lo más importante: el amor exige trabajo, implica saber afrontar los desafíos que implica una relación afectiva.
El amor como necesidad
Aprender a amar implica primero saber despojarse de todas las necesidades. Porque a quien busca tener una relación para aliviar sus carencias le sucederán dos cosas: que nunca se verá satisfecho y que abocará a la otra persona a un estado de esclavitud permanente.
Erich Fromm nos recuerda en El arte de amar que una relación afectiva saludable y feliz debe ser por encima de todo un vínculo altamente productivo, ese donde cada persona ha superado sus vacíos y dependencias. Es extinguir de nuestro interior la omnipotencia narcisista, el deseo de acumular y de explotar a otros, para llegar hasta el ser amado sin cargas y miedos y poder ofrecernos así en plenitud.
“La función de la nueva sociedad debe ser la de alentar en nosotros la disposición a renunciar a todas las formas de poder y posesión. Asimismo, debe conseguir que cada cual construya un sentimiento de identidad y confianza basados en la fe de lo que uno es, en la necesidad de relacionarse, interesarse, amar, solidarizarse con el mundo que nos rodea, en vez de basarse en el deseo de tener, poseer, dominar el mundo, y así volverse esclavo de sus posesiones”.
-Erich Fromm-
Amar es un acto de creatividad
El amor según Erich Fromm es una energía. Es un impulso que nos anima a movilizarnos, a expresarnos, a crear… Ahora bien (y en relación con lo señalado anteriormente) esa fuerza expansiva y creativa solo emerge cuando tenemos cubiertas nuestras necesidades básicas.
Asimismo, algo en lo que incide Fromm en el Arte de amar, es que dicha energía no basta solo con sentirla. El amor, recordemos, no solo se siente, hay que vivirlo y darle forma. Porque la auténtica pasión, la que se nutre del sentimiento, la madurez y el equilibrio, entiende que la obra más bella exige trabajo diario y dedicación.
El amor es como la música, la pintura, la carpintería, la escritura o la arquitectura. Se necesita comprender la teoría y más tarde, ser maestro en la práctica. Así, al igual que un ingeniero altamente creativo, también nosotros lograremos sortear con imaginación y eficacia cada dificultad, cada reto, cada imprevisto en el camino…
Para concluir, aprender a amar según Erich Fromm exige dejar a un lado muchas de esas visiones infantiles que a menudo nos definen (y que nos han inculcado). Debemos dejar de conjugar el amor en voz pasiva y de verlo como esa chispa que, en un momento dado, une mágicamente a dos personas. Porque el amor es sustancia, es cuerpo y es materia. Una materia prima con la que edificar un buen proyecto, el mejor de nuestras vidas si así lo queremos y nos responsabilizamos de ello…
Escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater el 14 Agosto, 2020.
FUENTE: https://lamenteesmaravillosa.com/
jueves, 25 de marzo de 2021
EL AMOR QUE SURGE DEL SILENCIO, por Osho
martes, 16 de marzo de 2021
LLÉNALO DE AMOR
miércoles, 3 de febrero de 2021
EL AMOR, SEGÚN KRISHNAMURTI.
miércoles, 18 de noviembre de 2020
AMOR NO ES RECIBIR, SINO DAR
jueves, 22 de octubre de 2020
TÚ ERES EL AMOR DE TU VIDA, por Jeff Foster






