NAMASTÉ



"Yo honro el lugar dentro de ti donde el Universo entero reside. Yo honro el lugar dentro de ti de amor y luz, de verdad, y paz. Yo honro el lugar dentro de ti donde cuando tú estás en ese punto tuyo, y yo estoy en ese punto mío, somos sólo Uno."


Un día me levanté y ví que algo había cambiado a mi alrededor, en mi. Me inundaba una serena sensación de Paz y Amor por todo lo creado. Una simple florecilla me parecía entonces lo más hermoso y más grande en su perfección. La sonrisa de un niño, las lágrimas de un anciano... Mirarme a mi misma en el espejo... El mundo en sí parecía tener colores de recién pintado.

Al principio, yo no entendía a que podía deberse aquel cambio que sólo yo parecía ver. Nadie a mi alrededor parecía ser consciente de que todo a su lado brillaba de otra manera excepto yo. Llegue incluso a pensar si no estaría volviéndome loca, pero no. Simplemente había tomado conciencia de quien soy.

Poco a poco, al principio con paso inseguro y un tanto sola, fui iniciando mi camino. Buscaba a ciegas información en los sitios mas insospechados. Era como si una voz interior me guiase. (No puedo dejar de sonreír ante este comentario: "una voz interior".) Lejos estaba entonces de saber que era precisamente eso lo que me impulsaba a seguir.

Pronto comencé a conocer a gente que se encontraban en mi misma situación. Pronto comenzaron a aparecer en mi vida personas, Almas de Luz, que me fueron guiando, ayudando, consolando cuando tropezaba y caía y empujándome cuando parecía que iba a desistir en mi labor.

Comprendí que significaba haber DESPERTADO. Comprendí la tarea que tenía por delante para llevar a buen puerto la misión que se me encomendó. Aprendí lo ya sabido de nuevo, como si fuera de nuevo un bebe recién nacido. Viaje en mis sueños a las ciudades de sanación.

Ahora sé que soy Amor porque provengo del AMOR del PADRE y que como tal, estoy para difundir ese mismo Amor por todo lo que ÉL creó. Que mi meta está en ir evolucionando hacía la perfección y en ayudar a aquellos de nuestros hermanos que comiencen su caminar como un día fui ayudada yo.


*********


Por todo esto puedo y debo deciros:


Yo soy Drisana, la hija del Sol.


Ese es el significado de mi nombre, al menos el nombre más antiguo que recuerdo haber tenido en esta dimensión desde la primera vez que encarne en mi amada Lemuria.


En este aquí y ahora he vuelto de renacer, he despertado a la verdad y he recordado. Me he reconocido en cada un@ de mis herman@s. He reaprendido a amar al Padre-Madre y a toda su Sagrada y Divina Creación.


Y he sentido el llamado ancestral que anclado en lo más profundo de mi Esencia, me empuja a ayudar e iluminar desde la humildad de mi Ser y como persona humana, al resto de mis herman@s que ya están despertando.


Es tiempo de volver a Ser aquello que tan profundamente duerme dentro de nosotr@s. Tiempo de abrir los ojos del Alma, de avivar la llama imperecedera del AMOR Incondicional que se guarda en la cámara mas secreta de nuestros corazones. Tiempo de reconocer nuestra parte Divina. Tiempo de entender que como parte de la más Pura Luz del PADRE, tenemos un trabajo que hacer, una misión que cumplir.


Es tiempo de regresar al Hogar.


¡Despertar!


Llegó la hora de volver a ser Unidad con el UNO y de brillar con su Infinita Luz.


Desde la LUZ y con el AMOR más puro y profundo, os pido que repitáis conmigo:


YO SOY el/la que YO SOY y como tal me manifiesto en la Serena Paz, la Pura Luz y el Infinito Amor Incondicional del PADRE-MADRE.


YO SOY el/la que YO SOY



Que la LUZ del PADRE ilumine siempre nuestros corazones y junto con sus Ángeles y Arcángeles, seamos dignos y capaces de llegar al mismo centro de SU corazón,


La Paz y el Amor con nosotros.


Drisana

miércoles, 23 de noviembre de 2016

LA VICTORIA ES EL ARTE DE CONTINUAR, por Eugenio Prestisimone


LA VICTORIA ES EL ARTE DE CONTINUAR
por Eugenio Prestisimone

Erase un gran violinista llamado Paganini. Tenía un talento especial para la música, aunque algunos lo consideraban un tanto extraño, mientras que para otros era sobrenatural. Desde su violín vibraban melodías que no parecían de este mundo. Mágicos sonidos viajaban por la sala cuando él tocaba un instrumento que parecía parte de sí mismo.

Una noche en que se llenó un teatro completo para verlo tocar, sale a escena la orquesta aplaudida fervorosamente por el público. El director estaba feliz y el público muy entusiasmado. Paganini coloca su violín sobre el hombro y comienza el deleite de la música. El silencio era absoluto y el espectáculo tenía brillo y armonía.

De pronto, un sonido extraño interrumpe la obra: una cuerda se rompió. El director paró. La orquesta paró. El público paró, pero Paganini, tomó aire y mirando atentamente la partitura, continuó.

Exaltados, todo continuó vibrando cada vez más. Nuevamente, otra de las cuerdas del maestro se rompió. Las caras del público mostraron preocupación, incluso en el director.

Todo se detuvo. Todos contuvieron el aliento.

Excepto el maestro, que mirando a todos con firmeza, siguió tocando. No podían creer lo que estaba ocurriendo y como si la magia acompañara sus manos, los sonidos eran cada vez más hermosos. Todos continuaron acompañando al gran maestro.

En eso, la sala exclama fuertemente cuando al maestro se le rompe la tercera cuerda. ¡¡¡Ohhhh!!!

Paralizados, todos se detuvieron. El director miró aterrado a Paganini y éste, encontrando fuerzas desde su interior, respiró profundo y siguió tocando. El público no podía creer lo que estaba pasando. Estaban eufóricos y exaltados al ver con que maestría y dignidad continuó tocando, como un contorsionista, con la última cuerda que le quedaba. El entusiasmo fue mayor y la energía llegaba al máximo.

Una noche de gloria para una obra que parecía destinada al fracaso. Nadie olvidará cada nota emitida por el maestro y mucho menos el espíritu que acompañó esa velada triunfal.

Esto nos enseña:

No todo está perdido. Ni aún sintiendo que ya no se puede más, siempre habrá una cuerda con la que tocar.

Con ella y con la fuerza de tu espíritu podrás ejercer tu talento, sobreponiéndote a todas las dificultades.

Y cuando otros hubieran abandonado, tu podrás continuar con la cuerda que queda, que es la más fuerte y te acompañará hasta el final.

Siempre podrás volver a intentar y recrear nuevamente tu vida, sabiendo que la cuerda que tienes es la más valiosa, es la fuerza de tu espíritu. Es Fe inquebrantable.

A partir de allí, generarás soluciones donde hay dificultades, siendo creativo y reinventando la vida. Utiliza tus talentos, sabiendo que es poco lo que necesitas para ello. Continúa. Persiste. Crea tu destino y sobretodo, pase lo que pase...

…Cree en ti.



Eugenio Prestisimone.

martes, 22 de noviembre de 2016

LA BONDAD SIN POR QUÉ, por José Arregi


LA BONDAD SIN POR QUÉ
por José Arregi


No, la bondad no necesita ningún por qué, ningún argumento que la justifique.
Respeta, compadece, comparte, cuida. Hazlo por tu bien y por el bien de todos los seres. Pero no lo hagas porque esté escrito o mandado, sino porque es tu ser y sale de tus entrañas. Hazlo y serás más feliz, pero no lo hagas para ser feliz.

Si quieres ser bueno por no ir al infierno o para ir al cielo, por evitar censuras o para obtener aplausos, tal vez llegarás a vivir tranquilo, sin miedo fundado al infierno, o con esperanza razonable del cielo, pero no alcanzarás la paz verdadera, más allá del temor y la esperanza. Claro que el temor y la esperanza nos mueven a todos, y por eso mismo no somos mejores de lo que somos. Pero podemos serlo.

Si quieres ser bueno porque así te lo enseñaron, no te bastará. Hicieron muy bien los que así te enseñaron, pero tu bondad última no depende de que te lo enseñaran. Claro que no podríamos ser buenos si nadie nos educara, pero no lo seremos porque nos hayan educado. La enseñanza es una condición de la bondad, no es su razón de ser.

Oigo a menudo a hombres de Iglesia que el mundo de hoy es tan malo (con tanto matrimonio homosexual y tanto divorcio y tanta permisividad para el aborto y la eutanasia) porque ha dejado de creer en Dios. Pero ¿acaso el mundo de hoy es peor que el de ayer, cuando reyes y caudillos cristianos se hacían la guerra u organizaban cruzadas o sostenían la Inquisición o conquistaban tierras o explotaban esclavos o sostenían dictaduras en nombre de Dios y de la verdadera religión?

¿Acaso entre quienes no creen en el “dios” que imaginamos y predicamos hay menos respeto, solidaridad y ternura, o hay más injusticia, codicia, orgullo, fraude y violencia de todo género que entre quienes dicen creer en Dios? El pasado y el presente demuestran que no. Y la parábola del buen samaritano y otras enseñanzas de Jesús también enseñan que no. Jesús puso a un “pagano” como modelo de bondad. Y le dijo al creyente: “Ve y haz tú lo mismo que el pagano de Samaria”.

No hay más bondad donde hay más fe en Dios. Más bien, donde hay bondad, allí hay verdadera fe en Dios, sea religiosa o no. Pero ¿qué digo cuando digo Dios? Digo la Mirada y la Ternura, el Misterio supremo de bondad creadora y feliz, y no depende de ninguna religión, por revelada que diga ser. Palabra de Jesús. Allí donde hay bondad feliz y libre, allí está Dios, aliento y consuelo que mueve por dentro el corazón de cuanto es. Y todo gime buscando esa presencia y esa bondad más allá de toda forma. Más allá de toda creencia, de toda religión, de todo nombre de “dios”.

Mencio (s. IV a.C.), segundo gran sabio chino después de Confucio, no creía en lo que la mayoría de la gente entiende aún por “Dios”, pero creía profundamente que la bondad es la verdadera naturaleza de todo ser humano. Donde dice “naturaleza”, pon “posibilidad” o “vocación” .Y lo ilustraba con un ejemplo: cualquiera que vea a un niño caer a un pozo, corre a salvarlo, y no lo hace por vergüenza o por interés, sino por impulso interior. El gen egoísta busca su forma última en la bondad. Mira a Jesús: veía a la multitud hambrienta o al leproso despreciado, y se le conmovían las entrañas.

Ninguna razón, por religiosa que sea, ha impedido ningún crimen. Ningún argumento, por divino que sea, es el origen de la bondad. “La rosa es sin porqué. Florece porque florece”, escribió Ángelus Silesius, poeta místico cristiano. Así es la bondad. ¿Acaso necesitamos razones para que nos guste Mozart o un beso? Si buscas fuera razones para ser bueno, buscas el agua fuera de la fuente.

En tus entrañas llevas la fuente, y es la misma en todos los seres. Sí, tendrás que aprender el camino a la fuente, a tu propia fuente que es la de todos, pero cuando llegues bastará que dejes brotar, sin otra razón. Deja simplemente que brote. Deja que te inspire. Deja que te lleve a ser lo que verdaderamente eres, o puedes ser.


José Arregi



Para orar


La rosa sin un porqué, florece porque florece,
no presta atención a ella misma, no se pregunta si uno la ve.

Desprenderse vuelve al hombre capaz de Dios.
Pero desprenderse de Dios mismo
es un desprenderse que pocos hombres alcanzan.

El hombre que no eleva su espíritu por encima de sí mismo
no es digno de vivir su condición de hombre.

El objeto único de mi amor, ignoro lo que es:
y porque lo ignoro, he ahí por qué lo he escogido.

Sin cesar y a gritos el abismo de mi espíritu
llama al abismo de Dios:
di, ¿cuál es más profundo?

Dios debe preñarme, su espíritu debe arrojarse sobre mí,
para que Dios nazca en mi ser.

Si eres divinizado, tú bebes y comes Dios.
Esto es una verdad por siempre en cada bocado de pan.

¿Cómo desear alguna cosa, cuando tú puedes ser tú solo
el cielo y la tierra y millones de ángeles?

El espíritu de mi espíritu, la esencia de mi esencia.
He aquí lo que he escogido como mi estancia.

Un corazón para el cual es suficiente espacio y tiempo
no es digno de la desmesura de su naturaleza.

Dios es pura nada, ni espacio, ni tiempo.
Y cuanto más se trata de asirlo, más pronto desaparece.

Yo sé que sin mí, Dios no puede vivir un instante.
Si yo me aniquilo, Él debe entregar su espíritu a la indigencia.
La más noble oración se logra cuando el orante se transforma,
allá, en lo más íntimo, en aquello delante de lo cual se arrodilla.

(Ángelus Silesius, El peregrino querubínico)



viernes, 18 de noviembre de 2016

CARTA A DIOS, EL GUÍA DE NUESTRO CAMINAR, por Marià Corbí


CARTA A DIOS, EL GUÍA DE NUESTRO CAMINAR, 
por Marià Corbí


Coincidiendo con el ochenta aniversario de Maria Corbí hemos querido recuperar este texto, publicado en la obra colectiva: Cincuenta cartas a Dios (PPC, 2006)

Dios, me piden que te escriba una carta. Pero, ¿cómo escribirte una carta a ti, que no eres “otro” de mí? Solo mi necedad y mi pobreza, que son el enclaustramiento en mí mismo, me hacen sentirme a mí como “otro” de ti y a ti como “otro” de mí.

Desde mi juventud te busqué, y los caminos que he recorrido han ido siempre por donde ni esperaba ni era capaz de imaginar. Cada tramo del camino fue distinto de mi expectativa.

Todo lo que yo podía concebir de mi itinerario que va de mí a ti estaba estructurado y pensado desde el supuesto de que hay una distancia entre tú y yo, de que debía sufrir un proceso, de que tú cumplirías con todos mis anhelos y deseos. Tuve que ir comprendiendo, poco a poco, que entre tú y yo no hay ninguna distancia, que no hay que recorrer ningún proceso al término del cual estuvieras tú. Tuve que comprender, y esta vez fue más difícil, que, mientras me acercara a ti con anhelos y deseos, no podría entender jamás que tú no eres “otro” de mí, ni yo “otro” de ti.

Tuve que comprender que tus caminos transitan por paisajes inimaginables. La vía circula por los campos de silencio de todo lo que yo pueda concebir, planificar, imaginar y desear. Solo el silencio que calla todo el pensar y sentir que hace de mí algo, y algo distante de ti, puede guiarme.

El camino es tu don, tu gracia; y tu gracia está más allá de mis intenciones, de mis planes y de mi misma capacidad de imaginar.

Cuando me puse a caminar por los campos del silencio, tuve que entender que ahí yo no podía conducirme a mí mismo. El “yo”, con sus criterios y proyectos, se quedó al lado de acá de la frontera del silencio. Te pedí que me guiaras, y lo hiciste en una época de grandes cambios, pero no lo hiciste desde fuera, sino desde dentro, como “no otro” de mí mismo.

Ahora, mirando hacia atrás, puedo decir que en mi caso hubo guía. Pero la guía que me condujo no fue la guía de mis criterios, ni tampoco nada fuera de mí. Tú, como “no otro” de mí, fuiste la guía.

Pronto tuve miedo al miedo, porque el miedo es el gran enemigo de la verdad en el camino, especialmente en época de cambios. No sé cómo pude superarlo. Tú me hiciste caminar por encima del miedo.

Lo que a lo largo de los años fui encontrando no era nada de lo que yo esperaba, porque lo que yo esperaba era lo que mis ojos ya habían visto, mis oídos habían ya escuchado, lo que el deseo de mi corazón podía representar. Tú me condujiste más allá de mis expectativas, proyectos y concepciones.

Donde estoy no me he traído yo, ni nada fuera de mí. No podía esperar llegar donde he llegado, no podía sospechar el camino interior como lo he vivido y como lo vivo.

Con frecuencia me inquieto pensando dónde he ido a parar, sobre todo cuando me comparo con todos los que han sido mis compañeros y han vivido mis mismas circunstancias. Me inquieto, aunque no quiera, cuando les veo como una piña, pensando y sintiendo igual, y yo solo, y yo solo lejos de todos ellos. Sé, por otra parte, que mi inquietud es necia, porque parte de un falso supuesto que se traduce en preguntas como: “¿Dónde he ido yo a parar? ¿Qué he hecho yo para estar donde estoy? Lo que he hecho, ¿ha sido lo correcto? Si es lo correcto, ¿por qué estoy solo?

El supuesto de todas estas inquietantes cuestiones es siempre que “donde estoy y la dirección que llevo es obra mía”. Y no lo es. Otro me trajo acá. Otro me llevó por una vía que ni mis colegas ni yo podíamos concebir.

Creí que la religión era sumisión y me entregué a ella, y he ido a parar a la libertad.

Creí que la vía era un camino trazado, paso a paso, y no hay camino.

Creía que había de creer, y el camino libera de las creencias.

Creía que la religión era el encuadramiento en un ejército bien organizado y compacto, donde sentías el aliento y el roce de los que marchan contigo, y he necesitado entender que hay que ir completamente solo.

Creía que sabía lo que tenía que pensar y sentir, y he ido a parar a comprender que la vía transita por una luz y un fuego silencioso.

Creía que sabía lo que había que hacer, y he ido a comprender que no hay nada que hacer.

Creía que caminaba hacia ti, y he tenido que comprender que, a medida que la vía aproxima a ti, te sume a ti en la niebla y me disuelve a mí como un tenue vapor.

Creía que el camino de Jesús era el camino de la salvación, y he tenido que comprender que no hay nada que salvar.

Creía que debía esforzarme, con tu ayuda, y he tenido que comprender que el trabajo que hay que hacer es más tenue y más sutil que esforzarse, porque es un acertar misterioso, que más que hacer es un peculiar “no-hacer”.

Creía que recorrer el camino era cultivar el espíritu y alejarse de la carne, y he ido a comprender que la vía del silencio es la transformación del sentir y de la percepción.

Creía que el camino alejaba del mundo, y he tenido que comprender que el mundo es su discurso, su manifestación, su ángel de luz.

Creía que tú y yo éramos dos, y he tenido que comprender que “no hay dos”.

Creía que creer en ti era creer en lo que no se ve, y he tenido que comprender que eres el Patente, el Manifiesto.

Creía en la Iglesia católica, apostólica y romana, y he terminado por creer a los cristianos, los hindúes, los budistas, los musulmanes, a todos y a ninguno de ellos.

Tu camino es un camino que va de perplejidad en perplejidad. Por eso es un camino secreto.

Buscaba en ti la Verdad, y he tenido que comprender que la Verdad no es ninguna formulación. La Verdad, que es tu verdad, es silencio, presencia y certeza. Esa es también mi verdad.

Dios, líbrame del miedo en el tramo de camino que me queda, y libera del miedo a todos los que te buscan. El miedo está descarriando a los pastores y a los rebaños.



Marià Corbí*

::::::::::::::::::::::::

*Marià Corbí nació en 1932, en Valencia (España), y reside en Cataluña desde su infancia. Doctor en Filosofía y Licenciado en Teología, ha sido profesor de Ciencias Sociales en ESADE y en la Fundación Vidal y Barraquer. Desde 1999, dirige el Centro de Estudio de las Tradiciones Religiosas de Barcelona.

Fuente: www.cetr.net

miércoles, 16 de noviembre de 2016

TEST DEL PESO DEL KARMA


TEST DEL PESO DEL KARMA


¿Qué es el karma?

Cuántas veces escuchamos: “Todo vuelve multiplicado”. Obviamente, lo bueno y lo malo. Eso es karma. Acción-reacción. Causa-efecto. Jesús diciéndolo para todos los tiempos: “El que siembra cosecha”.

Los tibetanos enseñan: “Fuera de ti, no hay refugio”, es decir no podemos escapar de nosotros mismos. Ya los amos de la tierra, decían: “El que las hace, las paga”. Nadie escapa de sus propios pensamientos, emociones y acciones.

¿El karma es negativo? ¿Todo karma es terrible? De ahí la frase, “¡Que Karma!” que ya es parte del inconsciente colectivo, y mención automática frente a todo tipo de situaciones penosas que transita alguien o nosotros mismos.

No, el karma, no es necesariamente de polaridad negativa, suele ser, sí, el que más impacta. El karma es neutro, puede rumbear para uno u otro lado, según el grado de maduración que tengamos. Lo cierto es que cada acto, genera una consecuencia; si el acto ha sido noble, servicial, virtuoso, se convierte en lo que los difusores espirituales, y tantos maestros ancestrales, llaman Dharma, el buen karma.

¿Cómo Captar Nuestro Estado Kármico?

Para darte cuenta si estás teniendo un karma muy provocador como consecuencia de deméritos acumulados o por el contrario, muy luminoso como efecto de méritos bien merecidos, indaga en estas cinco preguntas:

Primera pregunta kármica: ¿Cómo está tu salud? 

Según la edad cronológica, biológica que tengas.

¿Estás más sano que enfermo? ¿Descuidaste la alimentación? ¿Vives con constante estrés? ¿Estás autodestruyendo al cuerpo con adicciones o lo amas tanto por permitirte experimentar esta vida, que lo cuidas?

Segunda pregunta kármica: ¿Cómo estás en cuanto a abundancia en todas las áreas de tu vida?

¿Estás carente y necesitado o tienes lo necesario para vivir confortablemente? ¿Te sobra o te falta?

¿Sientes que no tienes lo que requerirías para una calidad digna de vida? Cuando crees en ti la abundancia comienza a fluir. ¿En qué punto no te conectas con tu verdadera abundancia? ¿Sientes que mereces recibir? ¿Realizas acciones que te mueven hacia alcanzar tus objetivos?

Tercera pregunta Kármica: ¿Cómo estás en tus relaciones afectivas?

¿Tienes relaciones sanas o enfermas? ¿Tienes tensión con las relaciones más cercanas o por el contrario, son distendidas, cálidas y enriquecedoras? Con la gente clave de tu vida, ¿estás en armonía o en conflicto?

Una relación sana es cuando fluyes en estado de tranquilidad y se potencian a ser mejores personas cada día. Expresan su amor de manera incondicional y no procuran daño al otro. La relación enferma, está en continuo conflicto, queriendo sacar provecho de la relación. La persona quiere caprichosamente controlar al otro como si fuera su posesión y desea que le sirvan sin importar el bien mayor de ambos, solo le importa el bienestar propio, el de su ego. Se apega, se aferra y no quiere soltar porque el otro representa una ilusoria completitud del vacío interno.

Cuarta pregunta kármica: ¿Cómo estás de tus endorfinas?

Las endorfinas son las hormonas de la felicidad. ¿Cómo generas estas hormonas que tanto benefician a la salud? Realizando actividades que te den placer, que te eleven en dicha y te hagan sentir que el tiempo se detuvo. El arte te ayuda a potenciar este estado interno.

Si no te conectas con el placer de vivir, todo tu sistema te va a expresar su frustración, desazón, y angustia. ¿Estás haciendo cosas que te dan placer? Leer, cantar, caminar, meditar, hacer yoga, bailar, pintar, etc. ¿Estás riendo mucho y disfrutando o padeciendo tu paso por el planeta?

¿Las horas de tu trabajo, son un deleite o por el contrario? Si la respuesta es no, te pregunto: ¿Qué es lo que te hubiera gustado hacer hasta ahora que no te atreviste? Genera ideas que te animen. Cambia el ámbito. ¿Qué talento aún no te animaste a explorar? ¿Qué es lo que te tiene frustrado por no estar desarrollándolo hasta ahora?

Quinta pregunta kármica: ¿Cómo estás de tu conexión espiritual?

Es decir, ¿Te interesa captar las grandes preguntas de la vida? ¿Quién soy? ¿De dónde vengo? ¿A dónde voy? ¿Cuánto me va a durar el cuerpo? y ¿soy sólo un cuerpo o mucho más?

Cuándo este cuerpo se enferme o esté en el último tiempo de vida corporal, ¿me siento fuerte de enfrentar ese momento? ¿Confío en que soy más que lo que creí que era? ¿Conozco mi alma, mi esencia, aquello que no cambia?
El cuerpo cambia, todo pasa pero lo que nunca muere es nuestra esencia fundamental que es eterna y siempre completa. ¿Estás amando lo suficiente o estás pidiendo a gritos que te amen, mendigando afuera lo que aún no te animaste a generar internamente?

Para que el despertar surja, tiene que surgir la noche oscura del alma, que es ese momento en que el mundo exterior ya no nos satisface más y necesitamos llenar el vacío que nada nunca pudo completarlo. Todo lo que antes te deslumbraba: reuniones, vacaciones, relaciones de pareja, salidas, ya no te llena, ahí sucede el despertar. La búsqueda de un sentido más profundo y trascendente de la vida. Generalmente cuando nos enfrentamos a la muerte, recibimos ese cachetazo divino para que volvamos a vivir con sentido una vida que se llame vida.

Finalmente se comprende que nunca, nada ni nadie va a llenar tu vida hasta que te aparezcas en tu vida. ¿Esperas que el mundo te complete o ya sabes quién eres? Te importa más lo que tu conciencia capta de ti mismo o vives pendiente de la mirada ajena para sentirte bien. La conciencia te va a acompañar toda tu vida. El ego muere y es tan efímero como las nubes.

Una vez que hayas respondido a las cinco preguntas, logra un equilibrio en las áreas más bajas.

El único momento en que puedes modificar tu karma es aquí y ahora. Genera nuevos esquemas y patrones de conductas. Cambia las acciones que te enfermaron. Si tu salud no está muy bien, haz modificaciones en cuanto a la alimentación, movimiento del cuerpo, ejercicios físicos. Si no hay demasiada abundancia, creé en ti, sé humilde, agradecido, sé simple y precipita lo que realmente mereces.

Para reforzar las endorfinas, anota en un papel lo que amas hacer, tus hobbies y aquello que cada vez que lo haces, sientes que el tiempo no existe. Vive relaciones sanas, libérate de los apegos que te lastiman.

Indaga en tu ser, en tu verdadera esencia.

No hay maestro, que no reitere, los prodigios de una vida dharmica, una vida a favor de la vida, mientras que si la acción, como suele ser la mayoría de las causadas por la ignorancia y el adormecimiento, son perjudiciales hacia cualquier forma de vida, el karma que regresa como un boomerang, sobre quien emano la energía, es sabiamente duro, causando dolor, desde ya multiplicado en proporción a la acción causada.

Aún ese karma negativo, según las enseñanzas espirituales, se considera bienvenido, y perfecto, porque nos da la chance vertiginosa, de acceder a un nuevo nivel de experiencia e información y habiendo entendido la lección, dejar de repetir ese tipo de conducta.

Sólo que el hombre no usa el discernimiento y vuelve a quemarse una y otra vez con la misma llama.

¡Atrévanse a ser nuevas personas!

¡Puedes ser una nueva persona cada día a cada instante, aquí y ahora!


BAB ' AZIZ, EL PRINCIPE QUE CONTEMPLABA SU ALMA


BAB ' AZIZ
EL PRINCIPE QUE CONTEMPLABA SU ALMA


¡Feliz tarde! Os dejo una película para entreteneros, pensar, conocer, reconocer… Aprender.
Bab’Aziz, El Principe Que Contemplaba Su Alma

Dice un viejo cuento sufí que cuando un niño está en el seno de su madre tiene todo el conocimiento del mundo. Sabe cuántas estrellas hay en el firmamento, cuántas gotas hay en el mar y cuántos granos de arena en el desierto. Conoce los misterios del cielo y las estrellas, y conoce hasta la última letra de la Torah. No hay misterio sobre la faz de la tierra que desconozca, ni misterio en el cielo o en el mar que no pueda resolver.

Pero cuando está a punto de nacer, su ángel de la guarda baja del cielo y colocando un dedo sobre sus labios sella todo su conocimiento dentro de él, y le susurra una sola palabra: Aprende.

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Bab'Aziz, el sabio sufí (En francés: Bab'Aziz, le prince qui contemplait son âme) conocida también como BabAziz, el sabio sufí es una película coproducida por Túnez, Francia, Alemania, Reino Unido, Irán y Hungría, dirigida por el tunecino Nacer Khemir, del género del drama que se estrenó en el Festival Internacional de Cine de Vancouver, Canadá el 8 de octubre de 2005 y tiene como principales protagonistas a Parviz Shahinkhou, Maryam Hamid, Golshifteh Farahani, Nessim Kahloul y Mohamed Grayaa. Es el tercer largometraje de Nacer Khemir, y se rodó en Túnez e Irán.

Sinopsis:

Sobre un desierto avanzan una niña llamada Ishtar y su anciano abuelo ciego, un sufí llamado Bab'Aziz. Buscan la gran reunión de derviches que tiene lugar cada treinta años en un sitio desconocido y, para hallarlo, basta con tener fe y dejarse guiar por el silencio del desierto.

El abuelo entretiene a su nieta contándole cuentos, como el del príncipe que se pierde en el desierto y se convierte en derviche tras contemplar en el agua su alma. Abuelo y nieta conocerán a compañeros de camino como Osman, que sufre por volver a ver a una bella mujer que encontró una vez en el fondo de un pozo; Zaid, cuyo canto hizo que recuperara la belleza que había perdido o un príncipe que cambió su reino por tener paz espiritual. 

La película está basada en el místico sufí Ebrahim Adham.

Reparto:

Parviz Shahinkhou: Bab'Aziz
Maryam Hamid: Ishtar
Hossein Panahi: derviche rojo
Nessim Khaloul: Zaid
Mohamed Graïaa: Osman
Golshifteh Farahani: Nour
Soren Mehrabiar: derviche

Alegorías Sufis:

Al ser una película sobre la temática sufi, es interesante poder develar algunas alegorías que existen en la película para poder verla de una forma más completa.

- Una gacela acompaña a Bab'aziz durante toda la película, siendo el punto de encuentro con la historia del príncipe, quien resulta ser él mismo.

- Para el sufismo, un "Pastor de Gacelas" es un hombre muy sabio, siendo ésta la segunda alegoría del porqué este animal y no otro.

- En el poema de las mariposas, tampoco es casual este animal, pues para el sufismo (al igual que muchas otras tradiciones) la mariposa representa el alma del ser humano.

- En la tapa de la película, existe un error conceptual de la traducción con respecto a su tapa en inglés, esta frase "to find the beloved one must have faith", fue traducida como "Para encontrar aquello que se ama uno debe tener fe", si bien es correcta en el contexto occidental, la traducción debió haber sido "Para encontrar al Amado uno debe tener fe", ya que en la tradición sufi el amante es el sufi y el amado es Allah.

- La historia de Osman, el hombre que cae al pozo y encuentra allí a la mujer más hermosa, que al final termina siendo una ilusión, representa los aspectos de los nafs (personalidades) que constantemente intentan volver a lo ilusorio, aunque esto signifique ir hasta los más profundo de nuestro engaño (tirarse a profundos pozos de agua).

- Durante toda la película el personaje Hussein (quien busca al derviche pelirrojo que mató a su hermano) es robado y engañado hasta terminar solamente con un taparrabo por vestimenta (alegóricamente habiendo realizado su "vaciado" de todo lo inútil) termina siendo investido por Bab'aziz como un derviche.

- Al preguntar Ishtar a Bab'aziz donde era la reunión, éste contesta que sólo hay que caminar (transitar un camino espiritual) y tener fe para llegar a la reunión (con Allah).

Comentario:

Es un drama místico firmado por Nacer Khemir (Los Balizadores del Desierto), intelectual árabe educado en Francia que reconoce tener una relación de amor-odio con su identidad cultural. El filme refleja la bipolaridad entre Oriente y Occidente, mostrando el universo espiritual del Islam (a través de sufís, derviches y demás gurús pacíficos), en un mundo que cada vez tiene más hostilidad hacia dicha religión. El resultado es un poema de gran lirismo rodado sobre las arenas de Irán y Túnez, bajo la colaboración de todo un clásico, Tonino Guerra, guionista de las películas de Fellini (Amarcord, Ginger y Fred). El reparto está encabezado por actores alejados del panorama internacional como el veterano Parviz Shahinkhou y la jovencísima Maryam Hamid]]. Destacan también los nombres de Nessim Khaloul, Mohamed Graïaa y Golshifteh Farahani. La película ha sido presentada en festivales internacionales, como Locarno o Turín.



FUENTE: wikipedia

EL ENSUEÑO VALIENTE, por Alberto Villoldo.


EL ENSUEÑO VALIENTE
por Alberto Villoldo. 


“Somos lo que pensamos.
Todo lo que somos surge con nuestros pensamientos.
Con ellos creamos el mundo.”

Buda.


Tanto si nos damos cuenta como si no, todos estamos creando el mundo soñándolo. En lo que estamos metidos no es en el acto de soñar con el que tan familiarizados nos encontramos, sino más bien en un tipo de ensoñación que hacemos con los ojos abiertos. Cuando no somos conscientes de que compartimos el poder de cocrear la realidad con el propio universo, ese poder se nos escapa y hace que nuestro sueño se convierta en una pesadilla. Entonces empezamos a sentir que somos las víctimas de una desconocida y espantosa creación que somos incapaces de influenciar, y los sucesos parecen controlarnos y atraparnos.

El único modo de acabar con esa terrible realidad es despertar al hecho de que eso también es un sueño… y entonces reconocer nuestra capacidad de escribir una historia mejor, una en la que el universo trabajará con nosotros para manifestarla.

La naturaleza del cosmos es tal que sea cual sea la visión que tengas de ti mismo el mundo, la hará realidad. Tan pronto como despiertes el poder que tienes, empezarás a ejercitar los músculos de tu coraje. Entonces podrás soñar con valentía: desprendiéndote de tus creencias restrictivas y superando tus miedos. Podrás comenzar a confrontar un sueño verdaderamente original que germinará en tu alma y dará frutos en tu vida.

El sueño valiente te permite crear, desde el origen, la sopa cuántica del universo, donde todo existe en un estado latente o potencial. Los físicos entienden que en el mundo cuántico nada es «real» hasta que es observado. Los definidos paquetes de energía conocidos como «cuantos» (compuestos de partículas de materia y de luz) no están ni «aquí» ni «allí»; en cierto sentido, están en todas partes del espacio/tiempo hasta que tú o yo decidimos prestarles atención. Cuando lo hacemos, los sacamos de la red de infinitas posibilidades y los hacemos precipitar en un suceso en el tiempo y el espacio. A esos cuantos de energía les
gusta conectarse los unos a los otros una vez han seleccionado una forma particular de manifestación. En cuanto se manifiestan, la realidad se vuelve fija: nuestra realidad está «aquí» en lugar de, posiblemente, en cualquier otro sitio. Pero los sucesos cuánticos no tienen lugar sólo en el laboratorio. También ocurren dentro de nuestro cerebro, en esta página y en cualquier sitio a nuestro alrededor. Incluso si están separados por millones de kilómetros, o por días o semanas, esos cuantos de energía permanecen estrechamente conectados; por consiguiente, si interactúas con uno, afectas al sistema entero del que esa energía es parte. Cuando accedes a cualquier parte del sueño, la gran matriz de la creación, puedes cambiar la realidad y alterar todo el sueño, y sus efectos se expandirán hacia el pasado e influirán en el futuro.


Alberto Villoldo.
Del libro: "Soñar con valentìa".

martes, 15 de noviembre de 2016

METTA SUTTA (Buda) DISCURSO ACERCA DEL AMOR INCONDICIONAL


METTA SUTTA (Buda) 
DISCURSO ACERCA DEL AMOR INCONDICIONAL 

¿Cómo debe obrar aquél que es capaz de lo saludable para ganar el estado de sosiego (nirbana)?, Es así:

Debe ser hábil, integro, sincero y sin orgullo, afable, apacible, y muy contento, fácilmente satisfecho y no envuelto en excesiva actividad, frugal en su modo de vida, con los sentidos en calma, inteligente y no osado, imperturbable ante las emociones de la multitud, absteniéndose de seguir los caminos que los sabios censuran y teniendo siempre presente este pensamiento:

Que todos los seres vivan felices y libres de todo daño y que sus corazones se regocijen en su interior.

Todo lo que existe con respiración de vida, tanto si son seres frágiles como muy fuertes, sin excepción, sean altos o bajos o de mediana estatura; sean grandes, pequeños o gruesos; invisibles o visibles; si viven lejos o si viven cerca, los que están aqui, los que persiguen la existencia:

Que todos los seres se regocijen en su interior.

Que nadie sea la ruina de otro, ni desprecie a otro de ningún modo ni en ningún lugar; que no se deseen mutuamente ningún mal, por causa de la provocación o de la enemistad.

Así como una madre ama y protege a su hijo, su único hijo, con el riesgo de su vida, así debe cultivarse este amor ilimitado por todos los seres que pueblan el universo entero.

Extendiéndolo con una consciencia sublime, hacia arriba y hacia abajo, y a través del mundo, con serenidad, libre de odio y enemistad, y mientras está de pie, mientras está sentado o acostado, libre aún de somnolencia, debe estar absorto en esta atención, dicen que aquí hay una morada suprema.

Mas cuando vive libre de opinión alguna, es virtuoso, dotado de visión interior perfecta y libre de avidez de deseos sensuales, ciertamente no volverá jamás a ningún vientre.


Buda




lunes, 14 de noviembre de 2016

MIEDO A LA VIDA INTERNA, por Sri Chinmoy*


MIEDO A LA VIDA INTERNA
por Sri Chinmoy*

Extraño es este mundo nuestro. Más extraño es nuestro entendimiento humano. Extrañísimo es nuestro miedo a la vida interna.

La mayoría no sabemos lo que es la vida interna. ¿Qué es la vida interna? Es la vida que vive para crecer y crece para vivir. Crece en la visión ilimitada del alma. Vive en la muy sublime plenitud del alma. Esta vida interna actúa siempre conforme a la luz transformadora y colmadora del alma. Si no conoces tu alma, entonces en el mundo de la sabiduría divina serás acusado de ignorancia absoluta. Cuando conoces tu alma, inmediatamente llegas a ser conocedor de Dios.

Por favor no olvides tu gran promesa a Dios. Antes de venir al mundo, antes de ponerte la vestimenta humana, le dijiste a Dios, tu dulce Señor, con toda la sinceridad de tu alma, que participarías en su Lila (Juego) divino. Él te dijo: “Hijo Mío, cólmame y cólmate al mismo tiempo en la Tierra.” Tú estabas divinamente contento, tu alegría no tenía límite. Dijiste: “ Padre, lo haré. Que mi fervorosa promesa sea merecedora de Tu compasivo Mandato.”

Como quiso el infortunio, has olvidado ahora por completo tu promesa. Aquí en la Tierra quieres colmar, no a Dios, sino a ti mismo. Tu mente apagada te incita a traicionar a Dios, y así lo haces. Sientes que la satisfacción de Dios debe venir solamente a través de tu propia satisfacción. Si no ocurre de esta forma, no estás preparado para sacrificar ni una pizca de tu aliento de vida por complacer a Dios aquí en la Tierra. Tu promesa divina vierte amargas lágrimas de fracaso. Huelga decirlo, tratar de colmarte a ti mismo antes de haber colmado a Dios es poner la carroza delante del caballo. Es el colmo del absurdo.

Tal vez a estas alturas ya sepas lo que te ha hecho fracasar en tu promesa tan sincera a Dios. Es tu miedo. Si te pregunto cuántos enemigos tienes, me dirás: “unos cuantos.” Pero tengo que decir que te equivocas. Tan sólo tienes un enemigo, eso es todo, aun cuando parezca un ejército por sí mismo. Este único enemigo tuyo es el miedo, tu miedo atesorado inconscientemente.

Tienes miedo de la vida interna. Sientes que en cuanto te lances a la vida interna estarás perdido, completamente perdido, en una tierra desconocida. Tal vez pienses también que al aceptar la vida interna estás construyendo castillos en el aire. Finalmente, tal vez sientas que aceptar la vida interna es arrojar tu vida tan preciada en la boca de un león rugiente que devorará por completo a ti y a tu vida externa.

Tienes innumerables y dulces sueños. Quieres transformarlos en realidad. En todos tus sueños quieres disfrutar del mundo o quieres ofrecer tu poderío trascendental al mundo en general; pero sientes que si te embarcas en la vida interna, serás privado de todos estos logros invaluables. Así que ahora es el momento de que el miedo haga su aparición, y naturalmente comienzas a apartarte de la vida interna. El miedo comienza a torturarte; intenta limitarte y atarte.

Desafortunadamente, tu vida flaquea ante este deplorable error. Pero si una vez, tan sólo una vez, con la ayuda de tu meditación todo-energizante, pudieras llevar el miedo tan largamente atesorado hasta el mundo interno, verías que allí el miedo pierde su existencia misma. En un abrir y cerrar de ojos deviene uno con la fortaleza dinámica de tu vida interna.

Si verdaderamente quieres poseer el mundo externo, tienes que poseer primero el mundo interno, y no al contrario. Si verdaderamente quieres disfrutar del mundo externo, primero debes disfrutar el mundo interno, no al revés. Si tu corazón anhela servir a la humanidad, primero tienes que servir a la divinidad interna. Infalible es esta verdad.


Universidad de las Indias Occidentales
Kingston, Jamaica
12 de enero de 1968 

*Sri Chinmoy es un maestro espiritual que ha dedicado su vida al servicio de la humanidad. En sus 43 años en occidente se ha esforzado por inspirar y servir a la humanidad con el ofrecimiento fervoroso de sus oraciones y meditaciones, y sus trabajos literarios, musicales y artísticos.

Fuente: http://www.srichinmoy.org/

viernes, 11 de noviembre de 2016

REFLEXIONES, por Louise L. Hay


REFLEXIONES
por
Louise L. Hay

Estoy abierta y receptiva a todo lo bueno que tiene el Universo.

La Iluminación es un trabajo de 24 horas al día.
Despertar al amor es lo que hago cada mañana.
Amo estirar mi mente y actuar como si ya fuera perfecta, completa y entera, aquí mismo y ahora mismo.
Mi Corazón está abierto y receptivo a todo lo bueno, mientras dejo ir la lucha y el esfuerzo para conseguir lo que necesito.
Sè que todo lo que necesito y deseo viene a mi en la perfecta secuencia de tiempo y espacio.
Me siento en paz sabiendo que el Universo está de mi lado.
Mientras alineo mi conciencia con mi Ser Superior, fluyo con una actitud de sincronicidad a través de todo tipo de experiencias.

Me comporto de una forma Amorosa con toda la gente.

Todos somos uno.
En lo Profundo de mi Ser hay un Infinito manantial de Amor.
Ahora permito que este amor fluya a la superficie, que llene mi corazón, mi cuerpo, mi mente, mi conciencia, Todo Mi Ser, que irradie desde mi en todas direcciones y vuelva a mi multiplicado.
Lleno las habitaciones con la vibración del amor para todos los que ingresen en ellas, yo incluida, sintamos ese amor y nos nutramos de él.
Atraigo personas amorosas a mi mundo, porque ellos son un espejo de lo que Yo Soy.
Soy una niña amada del Universo, y el Universo amorosamente me cuida ahora y para siempre.

Al expandir mis horizontes, fácilmente disuelvo limitaciones.

La Vida es libre y fácil.
La vida es realmente gratis y libre. Es mi pensamiento de que es difícil, limitada, basada en la culpa o no lo suficientemente buena.
Si me abro para des-aprender algunos de mis patrones de pensamiento limitado y a aprender algo nuevo, entonces puede crecer y cambiar.
¿O realmente ya lo sé todo?
El problema con saberlo todo es que no logro crecer, y nada nuevo puede ingresar.
¿Realmente acepto que hay un Poder y una Inteligencia más grande que Yo?
¿O creo que yo soy todo?
Si creo que lo soy, entonces por supuesto que tengo miedo.
Si reconozco que hay un Poder y una Inteligencia en este Universo mucho más grande y más brillante que yo y que está de mi lado, entonces puedo moverme hacia ese espacio mental donde la vida puede operar libre y fácilmente.

Comparto mis recursos y conocimientos con los de mi mismo camino.

Hay suficiente para todos.
Veo puertas viejas cerrándose al hambre, la pobreza y el sufrimiento, y veo puertas nuevas abriéndose a la distribución equitativa de todos los recursos.
Hay una abundancia impresionante en este planeta, y literalmente suficiente comida para alimentar a todos, aún así hay gente que se muere de hambre.
El problema no es la falta de alimento. Es la falta de amor.
Es una conciencia que cree en la falta, mas la gente que siente que no se merece lo bueno en sus vidas.
Debemos ayudar a elevar la conciencia de todas las personas en este planeta.
Alimentar a alguien una vez está bien, pero esa persona estará hambrienta de nuevo mañana.
Para parafrasear un viejo dicho: enseñarle a una persona a pescar le permitirá alimentarse por el resto de su vida.

Me recompenso a mi misma con pensamientos elogiosos.

Cada experiencia es un éxito.
Soy Uno con el Poder que me ha creado.
Tengo dentro de mí todos los ingredientes para el éxito.
Ahora permito que la fórmula del éxito fluya a través mío y se manifieste en el mundo.
En lo que sea que se me guíe hacer ya es un éxito.
Aprendo de cada experiencia.
Voy de éxito en éxito y de gloria en gloria.
Mi camino es una serie de escalones hacia éxitos más grandes.

Me Libero, Me Relajo y Dejo Ir.

El pasado no tiene poder sobre mí
El pasado no tiene poder sobre mí porque estoy dispuesta a aprender y cambiar.
Veo el pasado como necesario para llevarme donde hoy estoy.
Estoy dispuesta a comenzar donde estoy ahora mismo para limpiar las habitaciones de mi casa mental.
Sè que no importa donde comience, por lo tanto ahora comienzo con las habitaciones más pequeña y más fáciles y de esa manera veo los resultados rápidamente.
Estoy maravillada de estar en el medio de esta aventura, porque sé que no pasaré por esta experiencia particular otra vez.
Estoy dispuesta a liberarme.

Soy única y por lo tanto los otros también.

En la Unicidad no hay competencia ni comparación.
Somos todos uno en Espíritu.
Aún así nuestras caras y cuerpos son bastante diferentes y también nuestras personalidades.
Somos únicas y diferentes expresiones de la Ùnica Vida.
No ha habido nadie como yo antes, y me regocijo en mi unicidad.
No soy demasiado ni tan poco y no tengo que demostrar nada a nadie.
Elijo apreciarme y amarme a mí misma como la Divina y magnífica expresión de la Vida que soy.
¡Ser yo misma es una aventura estimulante!
Sigo a mi estrella interior, y destello y brillo en mi forma ùnica.
¡Amo la vida y la vida me ama!

Tengo suficiente tiempo.

Todo está bien. Todo lo que necesito viene a mí en el momento perfecto.
Cuando estoy impaciente, sé que es porque no quiero tomarme el tiempo de aprender la lección que necesito.
Quiero que sea ya. O, como una vez escuché: "La gratificación instantánea no es lo suficientemente pronto".
Siempre hay algo que aprender, algo que saber.
La paciencia es estar en paz con el proceso de la vida, sabiendo que todo sucede en la secuencia de tiempo y espacio perfecta.
Si no estoy teniendo completud ahora, entonces hay algo más que tengo que saber.
Ser impaciente no acelera el proceso, es solo una pérdida de tiempo.
Por lo tanto, respiro profundamente, voy a mi interior y pregunto: "¿Qué necesito saber?"
Luego pacientemente espero a recibir la ayuda que está a mi alrededor.

Simplemente puedo ser quien soy.

El amor incondicional es en realidad solo amor sin expectativas.
Me amo en este momento presente exactamente como soy.
Mientras hago esto, siento que mi estómago se relaja, y siento como los músculos de mi cuello y espalda se acomodan suavemente.
Yo solía resistir amarme y aceptarme a mi misma, creyendo que tenía que esperar hasta que perdiera peso o a conseguir un trabajo, o la pareja, el dinero o lo que sea.
Lo que pasó fue que cuando perdí peso o conseguí el dinero, seguía sin amarme a mi misma y hacia una nueva lista.
¡Hoy, tiré mi lista de expectativas!
Este momento es inmensamente poderoso.
Estoy disfrutando el sentimiento de simplemente permitirme a mi misma Ser quien Soy.

Disfruto con nuevas formas de pensar.

Cada momento es un nuevo comienzo para mi.
Todos tenemos mucha vacilación entre las viejas ideas y las nuevas formas de pensamiento.
Yo soy paciente conmigo a través de este proceso.
Castigarme solo me hace estar atascada.
Por el contrario, es mejor fortalecerme.
Todo lo que digo o pienso es una afirmación.
Soy consciente de mis pensamientos y de mis palabras.
Puedo descubrir de que muchos de ellos son muy negativos.(Yo solía abordar la vida a través de ojos negativos. Yo tomaba una situación común como un día de lluvia y hubiese dicho algo como "Que día horrible". No era un día horrible, era un día húmedo)
Simplemente un pequeño cambio en la forma en que veo una situación puede cambiarlo. Elijo mirar la vida en una nueva forma positiva.

Me siento energizada y feliz cuando como bien.

La comida es una buena amiga.
Comer comida buena y nutritiva es profundamente gratificante cuando estoy en casa, en un restaurante, de campamento, escalando o comiendo en la oficina. Me amo, por lo tanto, elijo ser consciente de lo que pongo en mi boca y de como me hace sentir.
Cuando como, estoy poniendo combustible en mi cuerpo para que me de energía. Cada cuerpo es diferente, por lo tanto, encuentro el tipo de combustible que mi cuerpo necesita para tener una salud y energía óptimas. (La comida rápida puede ser divertida ocasionalmente pero hay muchas personas que sienten que es normal vivir a gaseosas, tortas y comidas procesadas de conveniencia que tienen pocos nutrientes).
Aprender sobre lo básico de la buena nutrición es divertido y energizante.
Yo disfruto cocinar y comer comidas deliciosas, saludables y naturales.

Elijo una forma de vida más serena.

La paz comienza conmigo.
Si quiero vivir un un mundo pacífico, entonces es mi responsabilidad asegurarme de que soy una persona pacífica. No importa como se comportan los otros.
Mantengo la paz en mi corazón. Declaro paz en el medio del caos o la locura.
Envuelvo todas las situaciones de dificultad con paz y amor.
Envío pensamientos de paz a todas las partes del mundo con problemas.
Si deseo que el mundo cambie para mejor entonces necesito cambiar la forma en que veo el mundo.
Ahora estoy dispuesta a ver la vida de una forma positiva.
Sè que la paz comienza con mis propios pensamientos.
Mientras elijo pensamientos pacíficos estoy conectada con personas que piensan como yo pensando pensamientos positivos.
Juntos ayudaremos a traer paz y bondad amorosa a nuestro mundo.



Louise L.Hay.