NAMASTÉ



"Yo honro el lugar dentro de ti donde el Universo entero reside. Yo honro el lugar dentro de ti de amor y luz, de verdad, y paz. Yo honro el lugar dentro de ti donde cuando tú estás en ese punto tuyo, y yo estoy en ese punto mío, somos sólo Uno."


Un día me levanté y ví que algo había cambiado a mi alrededor, en mi. Me inundaba una serena sensación de Paz y Amor por todo lo creado. Una simple florecilla me parecía entonces lo más hermoso y más grande en su perfección. La sonrisa de un niño, las lágrimas de un anciano... Mirarme a mi misma en el espejo... El mundo en sí parecía tener colores de recién pintado.

Al principio, yo no entendía a que podía deberse aquel cambio que sólo yo parecía ver. Nadie a mi alrededor parecía ser consciente de que todo a su lado brillaba de otra manera excepto yo. Llegue incluso a pensar si no estaría volviéndome loca, pero no. Simplemente había tomado conciencia de quien soy.

Poco a poco, al principio con paso inseguro y un tanto sola, fui iniciando mi camino. Buscaba a ciegas información en los sitios mas insospechados. Era como si una voz interior me guiase. (No puedo dejar de sonreír ante este comentario: "una voz interior".) Lejos estaba entonces de saber que era precisamente eso lo que me impulsaba a seguir.

Pronto comencé a conocer a gente que se encontraban en mi misma situación. Pronto comenzaron a aparecer en mi vida personas, Almas de Luz, que me fueron guiando, ayudando, consolando cuando tropezaba y caía y empujándome cuando parecía que iba a desistir en mi labor.

Comprendí que significaba haber DESPERTADO. Comprendí la tarea que tenía por delante para llevar a buen puerto la misión que se me encomendó. Aprendí lo ya sabido de nuevo, como si fuera de nuevo un bebe recién nacido. Viaje en mis sueños a las ciudades de sanación.

Ahora sé que soy Amor porque provengo del AMOR del PADRE y que como tal, estoy para difundir ese mismo Amor por todo lo que ÉL creó. Que mi meta está en ir evolucionando hacía la perfección y en ayudar a aquellos de nuestros hermanos que comiencen su caminar como un día fui ayudada yo.


*********


Por todo esto puedo y debo deciros:


Yo soy Drisana, la hija del Sol.


Ese es el significado de mi nombre, al menos el nombre más antiguo que recuerdo haber tenido en esta dimensión desde la primera vez que encarne en mi amada Lemuria.


En este aquí y ahora he vuelto de renacer, he despertado a la verdad y he recordado. Me he reconocido en cada un@ de mis herman@s. He reaprendido a amar al Padre-Madre y a toda su Sagrada y Divina Creación.


Y he sentido el llamado ancestral que anclado en lo más profundo de mi Esencia, me empuja a ayudar e iluminar desde la humildad de mi Ser y como persona humana, al resto de mis herman@s que ya están despertando.


Es tiempo de volver a Ser aquello que tan profundamente duerme dentro de nosotr@s. Tiempo de abrir los ojos del Alma, de avivar la llama imperecedera del AMOR Incondicional que se guarda en la cámara mas secreta de nuestros corazones. Tiempo de reconocer nuestra parte Divina. Tiempo de entender que como parte de la más Pura Luz del PADRE, tenemos un trabajo que hacer, una misión que cumplir.


Es tiempo de regresar al Hogar.


¡Despertar!


Llegó la hora de volver a ser Unidad con el UNO y de brillar con su Infinita Luz.


Desde la LUZ y con el AMOR más puro y profundo, os pido que repitáis conmigo:


YO SOY el/la que YO SOY y como tal me manifiesto en la Serena Paz, la Pura Luz y el Infinito Amor Incondicional del PADRE-MADRE.


YO SOY el/la que YO SOY



Que la LUZ del PADRE ilumine siempre nuestros corazones y junto con sus Ángeles y Arcángeles, seamos dignos y capaces de llegar al mismo centro de SU corazón,


La Paz y el Amor con nosotros.


Drisana

sábado, 1 de julio de 2017

MEDITAR CAMINANDO


MEDITAR CAMINANDO

Se dice que alguien le pregunto al Buda “¿Qué es lo que tú y tus discípulos practican? El les respondió: “Nosotros nos sentamos, caminamos y comemos”. Entonces volvió a cuestionar: “Pero cualquiera puede sentarse, caminar y comer”. Lo cual el Buda contestó: “Nosotros, al sentarnos, somos conscientes de estar sentados, al caminar, somos conscientes de estar…caminando y al comer, somos conscientes de estar comiendo.”

Como realizar la meditación caminando:

1. No propósito.

Al caminar no te enfoques en ningún propósito en particular. Disfruta simplemente el hecho de caminar. Date el permiso de disfrutar y observar intensamente si ningún juicio a cada paso que des.

2. Desapego.

Despréndete de tus preocupaciones y ansiedades mientras caminas. Al entrar en esta dinámica de caminar conscientemente, no hay cabida para ningún otro pensamiento que no sea el de estar atento al presente. Date permiso de simplemente caminar unos cuantos minutos simplemente por el hecho de caminar.

3. Sonríe.

Si dibujas una leve sonrisa en tu rostro tal como lo hacia el Buda mientras caminas, comenzarás a experimentar una profunda sensación de paz, serenidad y bienestar total. “Al sonreír todo tu ser se renueva y tu práctica se fortalece. No tengas miedo de sonreír.”

4. Respira conscientemente.

Este es uno de los ingredientes más importantes de esta práctica. Respirar conscientemente significa estar presente en cada inhalación y en cada exhalación. Presta atención a tu respiración mientras caminas.

5. Cuenta tus pasos.

Una buena ayuda al principio es contar los pasos cuando inhales y exhales. Si en el momento de tomar aire ya llevas 4 pasos, cuenta mentalmente del 1 al 4. Si al exhalar solo llevas 3 pasos cuenta del 1 al 3 sin intentar controlar o acompasar. Simplemente conviértete en un observador de tu respiración.

6. Gathas.

También, en lugar de números puedes pronunciar palabras con el ritmo de tu respiración. Puedes seguir el ritmo por ejemplo con la palabra Aquí/Ahora. Si das cuatro pasos con la inhalación puedes decir con cada paso “aquí”, “aquí” , “aquí”, “aquí”… y en la exhalación: “ahora”, “ahora”, “ahora”, “ahora”,… Puedes utilizar cualquier palabra o frase que tenga sentido para ti. También las palabras Llegando/Casa. Siéntete libre de usar tu creatividad y usar palabras que resuenen dentro de ti.

7. Camina como un emperador.

Con la frente en alto, piensa que el mundo te pertenece y tus actos lo construyen.

8. Pasos de flor de loto.

Visualiza que con cada paso que das en la tierra brota de ella una hermosa y radiante flor de loto o la flor de tu preferencia. Esta técnica en particular te parecerá extraña pero créeme que vale la pena intentarlo. El sentimiento de arraigo y plenitud de esta práctica esta más allá de las descripciones que pueda realizar.

9. Camina cuando estés enojado.

En ocasiones cuando más necesitamos de estas herramientas es cuando más pretextos ponemos. “No estoy de humor para eso”, “cuando se me pase el enfado lo haré”. Sin embargo es en esos momentos en que más lo necesitamos. Es por esto que entre más practiques estas técnicas, más fácil si te hará hacer uso de ellas en el momento en que de más las necesites.

10. Aprovecha el momento.

No existe el momento perfecto para caminar conscientemente. No te limites a programar “un espacio” para meditar caminando. Aunque lo ideal sería caminar por un sendero inspirador tomándonos el tiempo cada día para realizarlo, tu realidad puede ser muy diferente. Aprovecha cada momento del día para caminar conscientemente. Cuando estaciones tu coche camina hacia tu destino conscientemente. Cuando estés en la calle, de camino a la parada, en el centro comercial, simplemente recuerda sonreír y aprovecha el momento.



Fuente: http://www.consultaespiritual.es/

MUDRAS


MUDRAS


MUDRA DEL SER INTERIOR

Este mudra pertenece al grupo de mudras espirituales que en tiempos remotos se utilizaban en los templos e iglesias para reforzar la meditación y la oración.

Une las puntas del índice, el dedo medio, el anular y el meñique y las alhohadillas de las manos. Los pulgares deben quedar juntos y recorrer el «camino» hasta tocar las puntas unidas de los meñiques. Por debajo de las puntas de los meñiques se forma una cavidad vacía a través de la cual brilla la luz. Esta abertura simboliza la fuerza del corazón por medio de la sabiduría divina. En cada persona la abertura es distinta.

Este mudra simboliza el ser interior de una persona, cubierto por el poder corporal, pero aireado de vez en cuando por la felicidad o el sufrimiento, o dirigido por la escuela oculta del hombre interior.

Mantén las manos en esta postura primero ante la frente, y mira sin bizquear, a través de la obertura todo el tiempo que puedas; luego baja los brazos y mantén el mudra durante un rato unos centímetros por debajo de la barbilla. Tus manos se encuentran de forma automática justo en el lugar donde según los antiguos misterios está el alma, y es por eso por lo que tus manos forman un templo. Ahora, presta atención a tu respiración. Con cada espiración sopla con delicadeza: «Huuu» y déjate llevar por la pequeña abertura hacia el infinito, el gran misterio.

Cuando se practica este mudra, y más si se hace con las piernas cruzadas en la postura de meditación, las diferentes partes del cuerpo forman muchos triángulos;  empezando por el pequeño espacio entre los dedos, pasando por la postura de las manos, los brazos, las piernas y todo el cuerpo. El triángulo es el símbolo de la divinidad y nuestro cuerpo en esta ocasión lo expresa de forma múltiple. Este mudra es una oración sin palabras, una meditación silenciosa, una entrega a lo divino.

Con este mudra entramos en el reino de lo impalpable, de lo divino.



MUDRA DINÁMICO

Como su nombre indica, en este mudra los dedos no están quietos, sino en movimiento.

Con las dos manos, durante cada espiración se une la punta de un dedo a la punta del pulgar, y durante la inspiración se extienden todos los dedos. Mientras se practica este mudra se pronuncia una sílaba mantra.

Con «Saaa» presionar el pulgar con el índice.

Con «Taaa» presionar el pulgar con el dedo medio.

Con «Naaa» presionar el pulgar con el anular.

Con «Maaa» presionar el pulgar con el meñique.

En la segunda ronda, la presión no se ejerce con la punta del pulgar sino con la uña.

En la tercera ronda se presiona con el pulgar todo el dedo. La punta del dedo presiona sobre la palma de la mano.

Este mudra se puede practicar a diario de 5 a 30 minutos.

De pequeños ya practicábamos juegos de dedos en los que cada dedo, siguiendo una cancioncilla, se presionaba, doblaba o extendía.

En la actualidad, los terapeutas pedagogos utilizan estos ejercicios de manos para corregir problemas de expresión o de aprendizaje. Se trata de un mudra maravilloso para la actividad cerebral y también para la relajación de los nervios.

Asimismo, estimula la concentración y genera paz interior. Hay que procurar que la respiración se mantenga lenta, fluida, regular y suave.


MUDRA SHIVALINGA

Este mudra es muy útil en épocas frías ya que afloja la mucosidad que se ha acumulado en los pulmones, ayuda a expulsar flemas, alivia la tos y aumenta el dinamismo.

La mano derecha, con el pulgar extendido hacia arriba descansa sobre la palma de la mano izquierda que adopta la forma de un cuenco. Los dedos de la mano izquierda están juntos. Las manos están situadas a la altura del abdomen y los codos se abren hacia los lados y hacia delante.

Practica según lo necesites, tantas veces como quieras o 2 veces al día durante 4 minutos.

La mano derecha en este mudra simboliza la fuerza masculina, el falo de Shiva, que en la mitología india encarna el aspecto destructor de la más alta divinidad. De la misma manera que el falo simboliza un inicio, Shiva representa la divinidad que facilita este nuevo comienzo en la medida que destruye algo, con el fin de crear las condiciones necesarias para la renovación. Si las flores no se marchitaran, no habría tampoco frutos, o si en nuestro organismo no se destruyeran las células gastadas, se producirían excrecencias, etc. Se trata de un círculo eterno que debe funcionar de forma impecable también en nosotros, tanto en el ámbito físico como en el anímico-mental. Una fuerza interior, que todos tenemos en reserva, lo mantiene en funcionamiento, y esta fuerza está asignada al Elemento Agua. Este acumulador se alimenta de la respiración. Por eso es tan importante la calidad óptima de la respiración. El Elemento Agua actúa sobre el borde exterior de la mano y en el centro de la mano, mientras que el pulgar actúa como un conductor de la energía que se asimila a través de los pulmones.

Este mudra se emplea contra el cansancio, la insatisfacción, el abatimiento, las depresiones o para aliviar el agotamiento tras haber tenido que soportar una prolongada tensión o sobrecarga. También se puede practicar en los tiempos de espera, mientras aguardamos los resultados de una exploración médica, por ejemplo.

Este mudra ayuda a que prosperen los procesos de curación, sin que importe el estado ni el tipo de enfermedad. Y por lo que se refiere a las curaciones, hace muchos más milagros de los que se conocen. No lo olvides cuando tengas necesidad de curarte.



SHAKTI MUDRA

Este mudra produce un efecto calmante en nuestro interior, así que es muy recomendable si padeces de insomnio.

Junta los dos anulares y los dos meñiques y dobla los otros dedos con suavidad sobre los pulgares, también doblados, bajo la palma de la mano. Siente la respiración en el abdomen y prolonga ligeramente la espiración.

Practicar según lo necesites o 3 veces al día durante 12 minutos.

El Shakti Mudra fortalece el impulso respiratorio en la zona inferior del pecho; la respiración se percibe, multiplicada, en el abdomen. Tiene un efecto relajante y favorece el sueño por la noche. Si se practica con demasiada frecuencia o durante mucho tiempo seguido, puede producir letargia. En ocasiones distiende agradablemente la pelvis y actúa contra las contracciones espasmódicas del intestino o las molestias de la menstruación.

Estas son algunas recomendaciones para la gente insomne:

Practica una versión ligeramente modificada de este mudra antes de dormirte. La mayoría de las personas duermen de lado. Si este es tu caso, coloca la almohada entre las manos, el meñique y el anular están pegados y los otros dedos por encima y por debajo de la almohada.
Dobla una mano hacia atrás y hazla girar despacio hacia la derecha y hacia la izquierda 6 veces; después haz lo mismo con la otra mano; luego con un pie y después con el otro.
Frótate con un paño mojado la cara exterior e interior de las piernas y, sin secarlas, métete en la cama.


MUDRA DE DESINTOXICACIÓN

Este mudra está destinado a fomentar la desintoxicación del organismo a través de sus medios habituales, pero también para liberar al cuerpo y la mente de aspectos negativos, como el mal humor, pensamientos negativos o temores.

Se practica con las dos manos: coloca el pulgar en la pared interior de la tercera falange del dedo anular.

Por lo menos una vez al año, habría que llevar a cabo una cura depuradora del organismo, sin que importe demasiado que se haga en un magnífico balneario o en casa. Pero lo que sí es fundamental es que durante el tiempo que se realice, te cuides mucho y te permitas descansar todo lo necesario, sin olvidar incluir el suficiente ejercicio (pasear, yoga, ejercicios respiratorios). Lo más eficaz y suave es una dieta de arroz o patatas. Durante 3 o 4 días, por la mañana, toma una infusión de ortigas (Urtica dioica L.) y come pan que sea fácil de digerir; a mediodía y por la noche un plato de arroz o patatas con hojas de alguna verdura al vapor. Entre horas, bebe agua o toma infusiones. Cada dos días deberías administrarte una lavativa y de vez en cuando, reforzar la depuración con una cataplasma.

La cataplasma de patata, por ejemplo, es fácil de preparar y extrae literalmente las toxinas del organismo. Aplícatela como complemento de la cura de desintoxicación general sobre el hígado o los pulmones o también en las partes del cuerpo que te duelan. Cocer las patatas con piel y aplastarlas con un tenedor para formar una pasta. Envolverla en un paño de algodón y colocarla en el lugar elegido; cubrir la cataplasma y esa parte del cuerpo con un paño caliente. Dejar actuar durante unos 30 minutos.

Los días que dure la cura de depuración, conviene echarse y descansar de vez en cuando; es el momento ideal para practicar este mudra que ayuda a reforzar el proceso de desintoxicación.


PRITHIVI MUDRA

Este mudra proporciona estabilidad interior, seguridad en uno mismo, aumenta la felicidad y ayuda a mejorar la paciencia y tolerancia. Podemos decir que con su práctica se reduce el pesimismo.

Con las dos manos: unir con una ligera presión la punta del pulgar y el anular, mientras los demás dedos permanecen extendidos.

Practicar tres veces al día durante 15 minutos o según lo necesite.

El Prithivi Mudra puede remediar un déficit de energía en el chakra base. Que uno se sienta fuerte y vital, física o psíquicamente, depende mucho de esta energía.

Esta posición de los dedos fortalece también el sentido del olfato y es buena para las uñas, la piel, el pelo y los huesos. Si te sientes inseguro al andar, el Prithivi Mudra te devolverá el equilibrio y la confianza. Este mudra activa el chakra base donde habita nuestra fuerza primigenia. Lo podemos comparar con el «núcleo transformador» de una rosa, donde reside el potencial sobre el aspecto y el ser de la planta; desde ahí las raíces se hunden en la tierra, dan soporte a la planta y toman el alimento. Desde ahí brota la planta hacia arriba, para unirse a la luz, para florecer y dar fruto. Esta imagen puede aplicarse sin restricción alguna al ser humano. También necesita soporte y alimento para crecer y arraigar en un lugar.

Beneficios:

Mejora el aspecto de la piel.
Promueve la funcionalidad del cuerpo.
Mejora los trastornos hepáticos.
Aumenta la estabilidad interna.


SHUNYA MUDRA

Practicando Shunya Mudra puedes obtener claridad mental y sabiduría, curar problemas de oído y audición. El efecto que se produce con la práctica es la apertura de la conciencia.

Con ambas manos, dobla el dedo medio hasta que roce el nacimiento del pulgar y presiónalo con el pulgar ligeramente hacia abajo. Los otros dedos permanecen extendidos.

Según lo necesites o como cura, tres veces al día durante 15 minutos.

Se trata de un ejercicio especialmente indicado para paliar problemas de oído y de audición. El Shunya Mudra puede curar con rapidez dolores de oído y, si se practica durante cierto tiempo, casi todas las afecciones de este órgano.

Los problemas de oído siempre tienen algo que ver con no poder oír o también con no querer escuchar. Esto puede ser a la vez una bendición y una maldición. Ser duro de oído nos protege a veces de tener que oír ruidos desagradables o incluso molestos o la información con que se nos bombardea continuamente, pero también nos deja sordos ante las cosas bonitas. No querer oír es fruto, en muchas ocasiones, de una tozudez que puede llegar a ser fatal. Por lo tanto, preguntarnos el motivo de nuestros problemas de oído puede llevarnos, si nuestra predisposición es buena, a dar un paso más allá para enriquecer nuestra vida.

Al dedo medio se le asigna el cielo (éter). El punto donde se encuentra el acceso a dimensiones más altas, la puerta del cielo. En los mitos antiguos se dice que si se quiere ir al cielo, antes hay que purificarse a fondo. Por eso, lo más indicado quizá sea un recogimiento silencioso en uno mismo y la rectificación de viejos errores. Aveces se hace muy difícil perdonar a alguien; pero el perdón suele abrir puertas nuevas —auténticos portones— que conducen a la luz y a una vida sin lastres a partir de ese momento. Es como si nos libráramos de viejas cargas y pudiéramos continuar nuestro camino ligeros de equipaje


PRAN MUDRA

Este es el mudra de la vida, que en general aumenta la vitalidad, reduce el cansancio,el nerviosismo y mejora la vista. Por eso se utiliza para paliar afecciones oculares. A nivel anímico otorga perseverancia y confianza en uno mismo.

Con las dos manos: unir las yemas del pulgar, el anular y el meñique, mientras el resto de los dedos permanecen extendidos.

Según lo necesites, mantenlos es esa posición de 5 a 30 minutos. Si lo utilizas como cura, practícala tres veces al día durante 15 minutos.

El Pran Mudra activa el chakra base, donde habita la fuerza primigenia elemental del ser humano. Con esta postura de los dedos se estimula la energía nutricia en la pelvis.

Si al practicar este mudra, en lugar de presionar el pulgar sobre las yemas lo haces sobre las uñas de los dedos indicados, este mudra, según Kim da Silva, hace que los hemisferios derecho e izquierdo del cerebro actúen al unísono, estén activos y se complementen el uno al otro, lo que es muy importante para la salud en general.

El Pran Mudra, combinado con una respiración consciente, lenta y suave, serena y afianza como un áncora.


GANESHA MUDRA

Este mudra se emplea sobre todo para aliviar trastornos físicos.

Coloca ante el pecho la mano izquierda, con la palma hacia afuera. Dobla los dedos. La mano derecha, con el dorso hacia fuera coge la izquierda. Situar ambas manos muy cerca del pecho, a la altura del corazón.

Con la respiración, tirar de las manos en sentido opuesto, sin soltarlas. Los músculos de los brazos y de la zona del pecho se tensan. Con la inspiración, relajar toda la tensión. Repetir 6 veces y colocar después, con afecto, ambas manos en la misma posición sobre el esternón percibiéndolas de una manera consciente.

Cambia la posición de las manos: la palma de la mano derecha mirará hacia fuera. Repetir otras 6 veces y después descansar un rato.

Es suficiente con que se practique una vez al día.

Variante: hacer lo mismo, pero con los antebrazos en diagonal y no en posición horizontal, de manera que un codo señale oblicuamente hacia abajo y el otro hacia arriba.

Beneficios:

- Este mudra estimula la actividad cardíaca.

- Fortalece la musculatura del corazón.

- Distiende los bronquios.

- Libera las tensiones de cualquier tipo en esta zona.

- Abre el cuarto chakra.


APAN VAYU MUDRA

Realizar este mudra con las dos manos: doblar el índice; con la punta de este dedo rozar la base del pulgar, al mismo tiempo que las de los dedos medio y anular rozan la punta del pulgar. Extender el meñique.

Practicar según lo necesites, hasta que produzca el efecto deseado, o como cura tres veces al día durante 15 minutos.

Esta posición de los dedos puede servir de primeros auxilios ante los primeros síntomas de un ataque al corazón. Regula muchas complicaciones cardíacas, y en casos de auténtica emergencia, hasta parece que es más efectiva que la pastilla de Nitro (el remedio más habitual en estas situaciones) bajo la lengua.

Los ataques de corazón y también los trastornos cardíacos crónicos, no caen del cielo; son un claro aviso de que hay que reflexionar y planificar un estilo de vida diferente. Este mudra también se puede practicar para curar y fortalecer el corazón en general.

Los enfermos cardíacos a menudo están tan atados por sus obligaciones que ya no perciben la «falta de sentido» exterior, les falta el tiempo de ocio necesario. También les cuesta soportar el descanso, siempre tienen que hacer algo, ya sea en el trabajo o en el tiempo libre, y se comprometen tanto con las cosas o con alguien que apenas les queda espacio en su vida para sus propias necesidades. Pero son precisamente los momentos de calma los que alimentan el alma.

Tómate todo el tiempo del mundo, aunque no lo tengas, para recrear la siguiente imagen. Escucha, si lo deseas, algo de música, música que genere en ti una sensación de alivio.

La vitamina E, presente en el germen de trigo, el magnesio y la melisa (Melissa officinales L.) relajan la tensión del corazón.

Beneficios:

- El Apan Vayu Mudra se supone que es muy beneficioso para el corazón.

- Confianza en uno mismo

- Normaliza la presión arterial

- Vómitos

- Problemas relacionados con la menstruación

- Purifica el cuerpo entero


VAYU MUDRA

Vayu mudra es conocido como el mudra de los vientos. Ayuda a calmar cualquier dolencia provocada por uno de ellos: meteorismo, temblores, ciática…

Este mudra se realiza con ambas manos.  Dobla el índice de manera que la punta del dedo toque la base del pulgar y presiónala suavemente con el pulgar, mientras los otros dedos se mantienen relajados y extendidos.

En el caso de molestias crónicas es recomendable practicarlo tres veces al día durante 15 minutos; de no ser así, hasta que se produzca el efecto deseado.

Esta posición impide el «viento», es decir, las flatulencias y la sensación de saciedad en todo el cuerpo. La medicina ayurvédica presupone que en el organismo hay 51 tipos de viento que pueden causar un gran número de trastornos, entre otros, gota, ciática, ventosidades, reuma y temblores en las manos, el cuello y la cabeza. Por eso, si utilizas el Vayu Mudra dentro de las 24 horas que siguen a la manifestación de un trastorno o una enfermedad causada por el viento, obtendrás una rápida curación. En el caso de trastornos crónicos, practica también el Pran Mudra. Cuando la enfermedad desaparece, deja de practicar el Vayu Mudra.

El origen de un exceso de viento en el cuerpo puede proceder de escorificaciones internas, sobre todo en el intestino, o de tensiones internas que a su vez han sido provocadas por estados de irritación. A menudo también se altera el ritmo respiratorio normal de la persona.

Como refuerzo practica el siguiente ejercicio: ponte a cuatro patas (Posturas Gato/Vaca); inspira y levanta la cabeza; espira y bájala, a la vez que contraes el abdomen. Durante la pausa respiratoria, contraer y relajar varias veces el abdomen. A continuación, inspirar profundamente y levantar la cabeza de nuevo. Repetirlo varias veces.


TSE MUDRA

El Tse Mudra es conocido como el mudra de antidepresión. Según monjes taoístas, lo describen como un ejercicio para eliminar la tristeza y atraer la buena suerte.

Para realizarlo coloca ambas manos sobre los muslos. Dobla el pulgar hasta tocar la raíz del meñique y cierra despacio los cuatro dedos restantes sobre el pulgar, mientras lentamente tomas aire por la nariz. Contén la respiración y «forma 7 veces en tu mente el tono “OM”, percibiendo la vibración en el oído derecho». Exhalavel aire despacio, contrayendo con fuerza el abdomen. Abre de nuevo las manos e imagínate que las preocupaciones, los miedos y la desdicha abandonan de nuevo tu cuerpo.

Repetir este ejercicio de 7 a 49 veces, o como mínimo 7 veces, como dicen los monjes taoístas.

Kim Tawn, gran conocedor de la medicina china, ha escrito al respecto: «La tradición dice que este mudra aleja la tristeza, reduce el temor, cambia la mala suerte y la desgracia, y vence la depresión. Es famoso por aumentar el magnetismo personal y las capacidades intuitivas y mentales».

Es claro que muchas depresiones se deben a la debilitación del Elemento Agua o bien de los ríñones y la vejiga. Este elemento puede regenerarse, o recargarse como una batería, realizando ejercicios respiratorios específicos, como el descrito más arriba.

Cuando sufrimos una depresión, las personas que nos rodean y que nos quieren suelen aconsejarnos salir a pasear al aire libre, practicar gimnasia, yoga, etc., pero a menudo carecemos de las fuerzas necesarias para hacerlo. Pero como respirar es algo imprescindible, lo que podemos hacer como mínimo es intensificar la respiración, aunque nos encontremos sumidos en la depresión más profunda, y practicar el Tse Mudra.

Después estírate y desperézate con energía. ¡Esto hace milagros!

Otro remedio milagroso contra las depresiones es beber agua, vulgar y corriente, mucha agua y ducharse mucho. La hierba de San Juan (Hypericum perforatum L.) y la borraja (Borago officinalis) son las plantas medicinales contra la depresión



FUENTE: http://www.yogaenred.com/

martes, 27 de junio de 2017

EL GRAN SECRETO DEL AMOR AL DESCUBIERTO


EL GRAN SECRETO DEL AMOR AL DESCUBIERTO

A lo largo de nuestras vidas, siempre se nos ha dicho que el amor es un gran misterio. Muchas veces no comprendemos por qué nos enamoramos de una persona que a vista de todos es la peor elección y somos incapaces de enamorarnos de esa persona que a todas luces parece la mejor del mundo. Nos cuesta trabajo saber qué nos pasa y qué le pasa a nuestras parejas, amigos o enamorados en materia de amor. Muchas veces no sabemos elegir a la pareja correcta cuando la vida nos pone por delante más de una opción. Para tratar de echar algo de luz sobre estos particulares aquí les dejo algunas reflexiones que espero les sirvan de utilidad.

En el momento en que todo era Dios, conglomerados o familias de 64 mónadas, se desprendieron del cuerpo del Todo UNO. Es muy importante  comprender el poder de esta Unidad de 64 seres, y es importante por su perfección. Sólo una estructura perfecta podía desprenderse de la perfección pura que es Dios. 64 se obtiene de multiplicar 8x8, y ya sabemos que para los chinos el 8 es el número de la buena suerte.

Es importante que comprendamos que toda alma humana añora la paz y la estabilidad que le da el 64, es decir, esta unión de cada uno de nosotros con 63 seres idénticos a nosotros que conforman con nosotros nuestra primera familia monádica inicial.

Como el proceso de bipartición continuó, sucedió que la familia inicial se dividió en dos subfamilias de 32 y 32 seres. De este modo, empezamos cada uno de nosotros a mantener en cuanto a cargas electromagnéticas, una relación específica con esos 31 seres que continuaron viaje con nosotros, y lo mismo, con esos 32 seres o almas gemelas que siguieron viaje en una dirección contraria a la nuestra.

Ahora bien, esos dos grupos de 32 seres se subdividieron en 16 y 16, y por tanto, ya aparecen aquí 4 categorías de seres, los 15 que siguieron con nosotros, los 16 que se separaron de nosotros a última hora, y los otros dos grupos de 16 seres que ya se habían desprendido de nosotros. Cada uno de estos seres tienen peculiaridades que nos asemejan y diferencian de nosotros.
Luego cuando ocurre la nueva bipartición que nos convierte en grupitos de 8 mónadas, aparecen 8 nuevas categorías. Cuando aparecen grupos de 4 mónadas, aparecen 16 categorías de seres.

Quiero detenerme en este momento en que cada uno de nosotros formaba un grupo de 4 seres con otras tres personas. Cada uno de nosotros en este punto, formaba una unidad perfecta con su alma gemela original, con su alma compañera original y con su neutro. Cuando este unidad de 4 se convirtió en una unidad de dos, cada uno de nosotros tuvo que renunciar a un ser muy amado, ese ser muy amado es nuestra alma compañera original, y de este modo, nos quedamos siendo UNO con nuestra alma gemela original. Pero al ocurrir la ruptura, nos quedamos solos, siendo una mónada que en un largo proceso evolutivo nos fuimos apropiando de los cuerpos átmico y búdico, los cuales, conjuntamente con el cuerpo monádico conforman nuestra alma, nuestro principio espiritual, y luego esta semilla espiritual se recubrió de los 3 cuerpos materiales que son los cuerpos mental, astral o emocional y físico.

Cada ser encarnado en la tierra siente, intuye que es un ser incompleto, pero no es capaz de sospechar que está incompleto porque le faltan 63 trozos. Erróneamente ha creído que existe una mitad que lo complementará hasta el punto de alcanzar esa paz y felicidad que añora, sin saber que incluso, encontrando a su alma gemela, seguirá sintiéndose incompleto.

Pero esto se complica mucho más porque el ser humano en la tierra, tiene despiertas y activadas sus conciencias materiales, pero adormecidas y latentes sus conciencias espirituales. ¿Qué quiere esto decir? Quiere decir que cada uno de nosotros atraemos hacia nuestra vida con la misma fuerza e intensidad en vez de a una única persona, a dos personas: a nuestra alma gemela y a nuestra alma compañera.

Lo que ocurre es que la naturaleza de esa atracción es diferente. Al alma gemela la atraemos con nuestras conciencias espirituales, es decir, con nuestras conciencias monádica, átmica y búdica. Mientras que a nuestra alma compañera la atraemos con nuestras conciencias materiales: mental, astral o emocional y física.

EL AMOR CON EL ALMA GEMELA(RELACIONES DE ESFUERZO)

Cuando estamos frente a nuestra alma gemela ocurre que sentimos algo muy fuerte, pero nuestra conciencia racional no lo comprende. De hecho, la conciencia emocional y mental tienden a rechazar a esa persona, precisamente por no comprenderlo. Por eso en este estadio humano, las almas gemelas se dedican más a entregarse sexualmente que a compartir emociones, sentimientos y pensamientos. Es algo complicado, porque cuando desconectas tu mente y te entregas a los placeres del sexo, sientes que todo es perfecto, pero cuando luego desde tu mente tratas de imaginar una vida en pareja con esa persona, ves que no es lo que andas buscando. Si te casas con tu alma gemela, aparecerán los problemas por los choques emocionales y mentales y cada una de las partes irá a refugiarse en los brazos de su alma compañera.

Muchas veces sucede que nos casamos con nuestra alma gemela, y después de un tiempo de casados, cuando ya lo conoces mejor, te preguntas: ¿Qué hago yo casado con esta persona? Si es que somos distintos en todo. Pero es que la pasión sexual, y muchas veces, los condicionamientos kármicos favorables, hicieron el resto.

O puede ser que hayamos tenido un contacto fugaz con nuestra alma gemela. Pudo haber sido alguien que pasó por nuestra vida un instante, y luego desapareció, pero nos dejó una huella tan profunda, que nunca lo hemos podido olvidar, y nunca nos sentimos en la cama tan bien como con esa persona. Pero esa persona era un loco o una loca, alguien con quien parecía imposible establecer una relación de pareja, y nuestra cordura, nuestra lucidez, nuestra mente, y a veces hasta nuestra familia, nos hicieron desistir de la idea de emparejarnos con él o con ella.

Muchas veces las relaciones con nuestras almas gemelas se rompen violentamente y nos quedamos llenos de resentimientos y de heridas, y nos quedamos confusos porque sentimos como si algo muy profundo de nosotros mismos se hiciera añicos. Pues bien, mientras el ser humano siga teniendo adormecidas sus conciencias espirituales, no estará en condiciones de establecer relaciones duraderas y satisfactorias con su alma gemela. Y muchos de nosotros no estaremos en condiciones siquiera, de tener algo con estos seres. Sobre todo si somos personas demasiado mentales, demasiado contenidas y si confiamos cada uno de nuestros pasos a los designios de nuestra mente racional. Sólo inhibiendo la conciencia racional podremos encontrarnos y aceptar a nuestra alma gemela.

EL AMOR CON EL ALMA COMPAÑERA(RELACIONES DE COMPENSACIÓN)

El alma compañera, por su parte, es un ser cuyas emociones, sentimientos y pensamientos son casi idénticos a los nuestros. Eso te hace experimentar un placer extraordinario que termina convirtiéndose en amor, pero muchas veces sucede que no existe entre ambos el fuego de la pasión sexual, y esto es justamente lo que nos hace dudar de haber encontrado a la pareja ideal. Con tu alma compañera muchas veces no sientes química sexual, o lo sexual siempre aparece atenuado y en un segundo plano, y es por eso que casi siempre las personas que terminan emparejadas con sus almas compañeras, son esas que después de haber sufrido las heridas de la relación con el alma gemela, necesitan encontrar en un alma compañera justamente esa compatibilidad de emociones, sentimientos y pensamientos que el alma gemela es incapaz de darnos.

Hay algo que todos debemos conocer, y es que existen fuerzas espirituales que entorpecen las relaciones entre las almas compañeras y le dan prioridad a las relaciones entre las almas gemelas. ¿Por qué? Pues porque como el ser humano se encuentra en estos momentos en un estadio de conciencia en el que somos fundamentalmente emocionales y mentales, las relaciones de amor con nuestras almas compañeras se dan con mucha facilidad y por tanto, no es aquí donde tienen que  trabajar nuestros espíritus protectores y demás fuerzas espirituales. El trabajo casi siempre lo realizan en función de que seamos todos capaces de amar a nuestras almas gemelas, porque la tendencia natural de todos, es a rechazar a estos seres, por no comprenderlos y por parecernos diferentes y distantes de nosotros.

Muchas veces las relaciones entre las almas compañeras se resienten porque sucede que de repente se alejan sin un motivo aparente, muchas veces ocurre sin que medie la voluntad de ninguno de los dos. De hecho, las fuerzas espirituales que nos guían, pasan mucho trabajo para alejar a las almas compañeras. Les ponen miles de obstáculos en el camino para hacerlos desistir de que la otra persona está predestinada para ellos, y hacen que todo fluya con más facilidad con las almas gemelas.

Una vez conocido esto, cuando estemos junto a nuestra alma compañera, debemos aprender a no guardarle rencor y si lo hemos amado, no dejar de hacerlo, porque en realidad, nuestra alma compañera se merece ser amado, y nosotros nos merecemos el amor de nuestra alma compañera.

Una vez experimentado estos dos tipos de amores diferentes, llegamos a la conclusión de que la pareja ideal sería una mezcla de estas dos personas. Como todos hemos encontrado en el camino de nuestras vidas a nuestra alma gemela y a nuestra alma compañera, hemos experimentado las dos clases de amor, pero decidirnos por uno de los dos es  complicado porque a ambas clases de amores, le falta algo. Por eso lo que hacemos a lo largo de nuestras sucesivas encarnaciones es emparejarnos con uno de los dos y asumir las carencias, o renunciar a ambos.

De aquí podemos sacar otras conclusiones y es que nadie viene a nosotros del todo libre, todo el mundo viene a nosotros escondiendo un amor. Nuestra alma gemela viene a nosotros escondiendo a su alma compañera, y nuestra alma compañera viene a nosotros escondiendo a su alma gemela. Como nuestra cultura nos ha obligado a aferrarnos al paradigma de la pareja, es decir del DOS, nuestras mentes han aceptado  esta idea como la válida y correcta, y nos aferramos a  cumplir con ella, pero en el fondo de nuestras almas, sabemos que todos llevamos enterrado un amor, ya sea el amor por nuestra alma gemela o el amor por nuestra alma compañera.

Incluso, todo podría complicarse mucho más en nuestras vidas si se da el caso de que nuestro cuerpo esté animado por más de un alma, cosa que sucede cuando nuestros padres han tenido abortos previos o posteriores a nuestro nacimiento. Si en un mismo cuerpo de una persona, anidan 3 almas diferentes, la persona tendrá que equilibrar en una sola vida, los karmas de esas tres personas, y las almas gemelas y compañeras que se cruzarán en su camino, se multiplicarán por tres.

Ahora bien, ¿cuál es el camino correcto a seguir en el amor? ¿Con quién debemos quedarnos, con nuestra alma gemela o con nuestra alma compañera? En realidad no deberíamos matar a uno de estos amores para hacer prevalecer al otro. Lo hemos venido haciendo durante siglos, pero la realidad es que estos amores son  complementarios y deberíamos crear un marco social para que ambos coexistan.

De hecho, cada uno de nosotros tiene 32 almas gemelas y 31 almas compañeras con las que establecemos relaciones a lo largo de nuestras vidas. Ellas van viniendo a nosotros no sólo como parejas, sino también como amigos, como familiares, etc.

ALMAS GEMELAS

1-Relaciones kármicas: Existen almas gemelas con las que nos hemos relacionado en vidas pasadas y arrastramos con ellas un karma que nos enlaza y condiciona para bien o para mal nuestra relación.

2-Relaciones Dhármicas: Existen almas gemelas con las que no nos hemos relacionado y vienen a nuestras vidas en esta encarnación por primera vez, no por karma, sino simplemente por vibración.

ALMAS COMPAÑERAS

1-Relaciones kármicas: Existen almas compañeras con las que nos hemos relacionado en vidas pasadas y arrastramos con ellas un karma que nos enlaza y condiciona para bien o para mal nuestra relación.
2-Relaciones Dhármicas: Existen almas compañeras con las que no nos hemos relacionado y vienen a nuestras vidas en esta encarnación por primera vez, no por karma, sino simplemente por vibración.


Una vez explicado todo esto, quedamos en mejores condiciones de meditar sobre nuestra vida amorosa, quedamos en condiciones de entender mucho mejor qué es lo que nos pasa y nos ha pasado, y quedamos en condiciones de poder clasificar a cada uno de los amores que hemos vivido, y de los amores que vendrán. Porque al final, el camino de regreso a Dios, pasa por religarnos (y es esta la única y verdadera religión) con nuestros 63 familiares originales que partieron de Dios a nuestro lado desde el principio de los tiempos. 


Publicado por JOSÉ TADEO TÁPANES ZERQUERA en: http://josetadeotapaneszerquera1.blogspot.com.es/

jueves, 15 de junio de 2017

CUATRO NOBLES VERDADES DE BUDA SOBRE EL SUFRIMIENTO


CUATRO NOBLES VERDADES DE BUDA SOBRE EL SUFRIMIENTO


Hablar del sufrimiento es hablar de las cuatro nobles verdades de Buda.
Este artículo es de recopilación de las cuatro verdades. Entiendo que siempre es bueno recordarlas:

1. La primera Noble Verdad es dukkha, la naturaleza de la vida es sufrimiento. Ésta, oh monjes, es la Noble Verdad del Sufrimiento. El nacimiento es sufrimiento, la vejez es sufrimiento, la enfermedad es sufrimiento, la muerte es sufrimiento, asociarse con lo indeseable es sufrimiento, separarse de lo deseable es sufrimiento, no obtener lo que se desea es sufrimiento. En breve, los cinco agregados de la adherencia son sufrimiento.

2. La segunda Noble Verdad es el origen de dukkha, el deseo o "sed de vivir" acompañado de todas las pasiones y apegos. Ésta, oh monjes, es la Noble Verdad del Origen del Sufrimiento. Es el deseo que produce nuevos renacimientos, que acompañado con placer y pasión encuentra siempre nuevo deleite, ahora aquí, ahora allí. Es decir, el deseo por los placeres sensuales, el deseo por la existencia y el deseo por la no existencia.

3. La tercera Noble Verdad es la cesación de dukkha, alcanzar el Nirvana, la Verdad absoluta, la Realidad última. Ésta, oh monjes, es la Noble Verdad de la Cesación del Sufrimiento. Es la total extinción y cesación de ese mismo deseo, su abandono, su descarte, liberarse del mismo, su no dependencia.

4. La cuarta Noble Verdad es el Sendero que conduce al cese del sufrimiento y a la experiencia del Nirvana. Ésta, oh monjes, es la Noble Verdad del Sendero que conduce a la Cesación del Sufrimiento. Solamente este Óctuple Noble Sendero; es decir, Recto Entendimiento, Recto Pensamiento, Recto Lenguaje, Recta Acción, Recta Vida, Recto Esfuerzo, Recta Atención y Recta Concentración.

lunes, 12 de junio de 2017

EL VIENTO Y LA IDEA DEL “YO”, por Raul Morata


EL VIENTO Y LA IDEA DEL “YO”.
por Raul Morata


El viento pasa, refresca nuestra piel, acaricia nuestro pelo, mueve nuestras prendas de vestir, las hojas de los árboles, las nubes. Se mueve por nuestro cuerpo y también por las lejanas montañas. Pero, como si pudiéramos retenerlo, decimos- "El viento", "Qué bonito", "Qué bueno..."

Como si sentir el viento fuera un concepto, como si pudiéramos atraparlo con una palabra. Decimos viento y antes de que acabemos la palabra, el aire que hemos percibido ya se encuentra lejos de nosotros. Ya ha cambiado. El viento nombrado ... simplemente...ya no "esta".

Hace tiempo estaba muy contento por algún motivo, después me puse triste porque ese motivo desapareció, luego me enfadé y por último volví a estar contento no sé muy bien porque. Entonces decimos- " Yo estoy..."

Como si al decir "Yo estoy..." pudiéramos retener los estados de alegría y pudiéramos retener los de angustia para hacer algo sobre ellos. Juzgamos, etiquetamos, valoramos nuestras impresiones y dictaminamos "YO ESTOY...". En ese momento hemos hecho una idea de nosotros, de nuestro estado emocional. Pero si con solo decir la palabra viento, ya nos hemos quedado por detrás de la realidad, y hemos dejado de seguir el movimiento de esta... cómo no vamos a quedarnos atrás cuando diga : "Yo estoy contento por esto..." (y antes de decir eso he juzgado, etiquetado y valorado mi estado de ánimo según mi experiencia.)

Simplemente al igual que pasa con el viento, cuando decimos- "yo estoy..."- lo que hacemos es más bien... no estar.

Como siempre tengo la impresión de no explicar bien lo que quiero, pongo una frase de Krisnamurti que lo describe muy bien : LA PALABRA NO ES LA COSA.


Publicado por Raul Morata en : http://filosofiachina.blogspot.com.es/

viernes, 9 de junio de 2017

LAS COSAS DEL ESPIRITU NO SE APRENDEN, SE SABEN


LAS COSAS DEL ESPIRITU NO SE APRENDEN, 
SE SABEN

“Un día comprendí que no había nada que aprender, solo había que recordar. Porque las cosas del espíritu no se aprenden, se saben.”

Es evidente que el ser humano vive una especial confrontación consigo mismo. Un enfrentamiento que agudiza la profunda crisis en que vive la humanidad. Una crisis principalmente de “identidad”, y es precisamente en estos tiempos de caos y confusión, cuando surge todo un sistema de mercadeo espiritual. Un comercio que ofrece productos, servicios y soluciones “espirituales” de todo tipo y para todas las necesidades. Como toda buena campaña publicitaria, ésta atrae a muchos “consumidores”, y todo lo que hace es generar más conflicto y más confusión. Porque ante una crisis es fácil tomar cualquier cosa, tanto si es positivo como si es negativo, pues es precisamente la imperiosa necesidad de “encontrar” la que nos hace tomar como “nuestras” las verdades de los demás.

Es increíble la facilidad con que los comerciantes del espíritu nos subyugan al sistema y, cuando menos pensamos, estamos inmersos en creencias, doctrinas e ideologías, que no tienen nada que ver con nosotros. Es claro que este extenso mercado espiritual aprovecha nuestras crisis individuales originadas en la profunda necesidad humana de entender y comprender, nuestro paso por esto que llamamos “vida”, descubrir el sentido de nuestra existencia o encontrar el rumbo que hemos de seguir para alcanzar la llamada “iluminación”.

No obstante, debemos ser muy cuidadosos y hacer una minuciosa selección de la propaganda que recibimos, pues son tantos los proveedores que se ha generado una feroz guerra de “precios”. Esta desmesurada competencia trae como consecuencia el inevitable aumento de “ofertas espirituales” de dudosa calidad. Tal y como sucede en cualquier tipo de mercado, el espiritual, ofrece rebajas con tanta benevolencia que se puede conseguir el perdón divino e infinidad de gracias, indulgencias o iniciaciones, sólo con cumplir algunos sencillos requisitos y a un bajo precio. 

Incluso, hay maestros o gurús que ofrecen alcanzar la iluminación en tres horas, aunque ¡claro!, ya sabemos que el alimento “fast food”, no nutre, sólo nos llena temporalmente y al final, nos deja una sensación de vacío. Porque he de decir que hay grandes almacenes de productos y servicios espirituales, que para no perder su nivel competitivo, están empezando a rebajar los precios y a simplificar los tiempos y los procedimientos. Sin embargo, es peligroso tomar estas ofertas espirituales tipo fast food, porque son simplemente un producto de mercado que nos distrae, pero no nos nutren realmente. Son sencillamente el resultado de un estudio previo donde se investiga cuales son las carencias de las personas, qué les hace falta y entonces se crean los productos, servicios o soluciones a la medida. Así es como la espiritualidad se convierte en un producto más que se ofrece al mejor postor. 

Evidentemente, algo estamos haciendo mal, porque a pesar de la oferta y la demanda que conforma el comercio del espíritu, el caos sigue, la crisis sigue. Quizás lo que sucede es que estamos buscando en el sitio equivocado. Tal vez es tiempo de mirar más allá de lo tangible, porque muchos asumimos la actitud de que si no lo podemos ver, no existe. Pese a todo, cada vez toma más valor e importancia lo invisible, lo intangible, inclusive para los hombres de ciencia, siempre obcecados en explicar lo inexplicable. 

Es por eso que en estos tiempos de tan tremenda confusión, debemos mirar dentro de nosotros mismos, porque ahí están las respuestas y estas, son tan simples como las preguntas: ¿Qué soy? ¿Qué hago aquí? ¿A dónde voy? ¿Para qué fui creado? ¿Quién puede saber sobre nosotros, más que nosotros mismos? ¿Quién será capaz de de decirnos claramente y con exactitud qué somos, qué hacemos aquí o hacia dónde vamos? 

Es tiempo de volver a nuestra esencia, y comprender lo que realmente somos: UN ESPIRITU VIVIENDO UNA EXPERIENCIA HUMANA. Con libre albedrío para pensar, creer y decidir. Porque ahí, en nuestra esencia, todos somos iguales. Todos somos hijos del mismo Creador, hechos a su imagen y semejanza. Porque sin importar cual sea la religión que practicamos e incluso, si no practicamos ninguna. Sin importar si somos ateos y no creemos en ningún “Dios”. Sin importar cuales sean nuestras ideologías, filosofías, creencias o elecciones de vida, todos, absolutamente todos, somos espíritu antes que humanos. 

Ahí, en nuestra esencia (espíritu) no hay color de piel ni de ojos. No hay idiomas ni gramática. No hay tonos de voz. No hay ciencia o ignorancia. No hay una preparación académica deficiente o sobresaliente. Ahí no existen las “clases sociales”, ni los grupos intelectuales, ni los diplomas o “status” que presumir. Ahí no existen los “títulos nobiliarios”, y mucho menos títulos propiedad. Porque el espíritu no es propiedad de ninguna religión, ni privilegio de algún grupo étnico y mucho menos, de una raza o doctrina elitista. Porque al ser creados, a todos nos fue otorgada nuestra espiritualidad. Es decir, nuestra esencia. Lo que verdaderamente somos, sólo sucede que lo hemos olvidado. Al nacer, ya somos espirituales.

Es entonces cuando empieza nuestro camino espiritual con forma humana. Aún así, crecer
físicamente no es crecer espiritualmente. Crecemos espiritualmente cuando comprendemos que somos un espíritu en esencia y cuando accedemos a nuestra verdadera esencia, es cuando se genera un real cambio que nos hace sentir diferentes en nuestro interior; porque al volver a nuestra esencia recordamos nuestra identidad Divina y entonces, sabemos lo que realmente somos y cuál es nuestra misión en este camino llamado “vida”. 

Sucede que en la lucha por la “supervivencia” en este nuestro Planeta, la raza humana se ha perdido a sí misma y al hacerlo, se ha separado de identidad y de sus valores más elementales: la compasión, la tolerancia y el respeto. Estos “valores humanos” son los que dan como resultado el AMOR INCONDICIONAL, porque al aceptar a los demás sin condiciones y amarlos como a nosotros mismos, se crea una convivencia armónica y amorosa. Nada más lejos de la realidad que vivimos en estos tiempos. Porque en nuestro afán por demostrar a los demás lo que somos y cuanto valemos (en el “mundo material”) nos hemos olvidado de lo que realmente somos. Hemos asumido como “valores” las cosas materiales cuando éstas, son solamente un medio o instrumento para vivir nuestra experiencia humana, jamás un fin que hemos de perseguir porque somos perecederos.

Tenemos fecha de caducidad como “humanos” más no como espíritus, porque el espíritu es energía y esta, no desaparece, solo se transforma. Por tanto, el espíritu no es cuestión de religión o creencias esotéricas. Espíritu es lo que somos, lo que verdaderamente somos. La compasión tampoco es un asunto de religión. Es un asunto humano. No es un lujo, es esencial para la supervivencia de todos y todo lo que habita abajo, encima y arriba de nuestra casa, la Tierra. Porque la compasión es la capacidad de sentirnos próximos al dolor de los demás y la voluntad de aliviar sus penas. Es el deseo de que los demás estén libres de sufrimiento. La compasión no es lo mismo que lástima, viene del alma y nos hace sensibles al mal que padecen otros seres, por tanto, evitamos causarles males de cualquier tipo. 

Ahora bien, la mayor fuerza de la humanidad no consiste en los puños ni en poderosas armas de fuego, tampoco en un poderío militar, sino en la capacidad de tolerancia y ésta, es la aceptación de la diversidad de opinión tanto social y étnica, como cultural y religiosa. Al mismo tiempo, es la capacidad de aceptar a los demás valorando las distintas formas de pensamiento y elecciones en la vida. Es la consideración hacia la diferencia. Es admitir en los demás una manera de ser y de actuar distinta a la nuestra. Es también una forma de aceptación del legítimo pluralismo. Porque desde que existe, la humanidad sueña con la tolerancia, quizá porque se trata de una conquista que brilla simultáneamente por su presencia y por su ausencia. 

Sin duda, la tolerancia y el respeto son muy parecidos, porque el respeto es aceptar y comprender a los demás tal y como son. Aceptar su forma de pensar aunque no sea igual que la nuestra. Porque podemos creer que están equivocados, pero ¿quién puede asegurarlo? ¿Quién puede asegurar que nosotros somos los portadores de la verdad? Por lo tanto, hay que aprender a respetar y aceptar la forma de ser y pensar de los demás. No obstante, no sólo debemos respetar a las personas sino a todo aquello que nos rodea: a las plantas y animales, desde el más diminuto insecto hasta la gran ballena. Desde la más diminuta flor del campo hasta el enorme árbol de la selva. A los ríos, lagos y mares. 

Todo lo que forma parte de la creación merece nuestro respeto, porque todos dependemos de todos. Todo y todos fuimos creados con el mismo amor y con una misión específica en una coexistencia que nos obliga a amarnos y respetarnos sin condiciones, porque la supervivencia de unos, depende de la de los otros. Comprender esto es lo que nos devuelve nuestra esencia, nuestra espiritualidad, que hemos extraviado en algún punto del camino. 

En el extenso comercio espiritual donde hay “mercaderes” para todas las “necesidades humanas”, es fácil perderse y confundirnos sobre lo que es auténtico y lo que no. Sin duda, hay “ofertas espirituales” valiosas y realmente gratificantes, sin embargo, al final nada funciona por sí solo, es nuestro “espíritu” el que hace el trabajo. Porque al utilizar recursos externos llámese tarot, péndulo, agua diamantina, libros de auto ayuda, cursos, talleres, etc., estamos poniendo nuestra fe en ellos, por eso nos funcionan. Entonces, somos nosotros quienes hacemos el trabajo, es el poder de nuestro espíritu el que actúa. Por eso no debemos olvidar nuestro verdadero poder, el que nos fue otorgado junto con nuestro libre albedrio para decidir por nosotros mismos. 

Lo que sucede es que andamos perdidos o estamos distraídos con el mercado espiritual que nos inunda de opciones y olvidamos nuestra verdadera esencia. Al hacerlo, permitimos que otros decidan por nosotros lo que hemos de creer y lo que no, cuando dentro de nosotros están todas las respuestas. Aunque nos es más fácil dudarlo, porque de esa manera eludimos nuestra responsabilidad y es más fácil vivir esperando que alguien o algo más, nos de las respuestas y nos guíe en el camino, cuando definitivamente el camino espiritual es individual. 

Muchas veces, podemos pensar que seguir un camino espiritual nos convierte en personas muy especiales, superiores de algún modo a los demás. Cuando en realidad todos estamos andando ese mismo camino, sólo que cada quien tiene su tiempo y su manera para andarlo. Cuando algunos han avanzado, otros han retrocedido, pero invariablemente y sin ninguna excepción, todos llegaremos a Casa cuando sea nuestro tiempo. VOLVER a nuestra esencia. CONFIAR en nuestro propio poder. RECORDAR, ese es el secreto. 

Seremos capaces de “recordar” cuando tomemos como opción buscar en nuestro interior haciendo uso de nuestro libre albedrio y así, definir nuestra propia verdad. Porque aún en estos tiempos de grandes descubrimientos científicos, sorprendentes conquistas espaciales e impactantes avances tecnológicos, el ser humano sigue buscando el significado de la vida, cuando el significado de la vida es el mismo ser humano. Las respuestas suelen ser más simples de lo que parecen y, definitivamente, nuestros cuestionamientos personales tienen también respuestas personales.

Fuimos creados como “individuos” parte de un “todo” y precisamente esa individualidad, nos exige respuestas “individuales”. Cuando comprendamos nuestra individualidad, habremos descubierto cual es nuestro punto de unión con el resto de nuestros hermanos. Quizás entonces y sólo entonces, tendremos las respuestas y viviremos en la Unidad, porque habremos comprendido que todos somos iguales, con las mismas necesidades y el mismo potencial para avanzar en el camino, a pesar de haber sido creados como seres únicos e irrepetibles. 

Hoy, quiero decirles que todos estamos experimentando cambios. Cada quien a su manera y a su propio tiempo, de acuerdo a quienes somos y en concordancia con el pacto divino que todos y cada uno de nosotros hicimos en el momento de nacer y que tiene un objetivo único e intransferible para conseguir evolucionar y estoy consciente de ello, por eso les digo que no tomen mi verdad como suya. Sólo quise compartir con ustedes mi verdad, la mía propia, la que he descubierto en mis andanzas hasta hoy, en este escenario que llamamos “vida”, en el que cada cual hemos de desempeñar un papel estelar a veces y otras como simples espectadores. No mejores ni peores que los demás, simplemente diferentes. 

He descubierto que la verdad llega cuando escuchamos, analizamos y desmenuzamos todo cuanto recibimos a través de los cinco sentidos y después, discernimos en lo que sí es nuestro y lo que no. Es cuando nos conectamos con nosotros mismos desde adentro, como un saber intuitivo que ve el trasfondo de todo. Cuando los bloqueos y las barreras desaparecen o son más débiles que la voz de nuestro interior, de nuestra intuición. Es entonces cuando pensamos por nosotros mismos. Porque tanto la verdad como la sabiduría es alcanzable para todos, igual para el rico como para el pobre. Pero solo puede acceder a aquella, aquél que no la busca, quien solo sigue su propio camino de verdad, donde cada antigua verdad es reemplazada por una nueva, mas pulida, mas sintonizada con la única verdad, pero al mismo tiempo más alejada de nuestra actual realidad. 

Es difícil que exista una sola pregunta, un solo cuestionamiento en nuestra existencia. Es el “buscador” el que se pregunta, el que indaga y no está satisfecho con la verdad que ha recibido. Sólo se puede llegar y avanzar a través de la búsqueda, de la insatisfacción. Toda nueva pregunta, genera más preguntas. Porque verdad solo hay una y es la nuestra. La de cada ser que habita este Planeta. La que sí nos pertenece, porque la verdad no se encuentra adoptando creencias religiosas o condicionamientos sociales.

La verdad es la voz de nuestra propia consciencia que se basa en el reconocimiento de que el amor es nuestra realidad esencial. Que fuimos creados por y para el amor incondicional y este, es la fuente de la paz interior, por tanto, es la fuente de nuestra espiritualidad, de nuestra esencia del SER. Porque la verdad es la voz silenciosa del corazón que responde claramente cuando somos capaces de escuchar nuestra voz interior, que es la voz de nuestro YO SUPERIOR INTERNO. 

Es un hecho que necesitamos un mundo completamente distinto, con un enfoque diferente. Yo me pregunto y les pregunto: ¿Qué estamos esperando? ¿Por qué no empezar a crearlo ya? Desde adentro. Desde nuestra esencia. Armonizando nuestras energías con el amor, el amor incondicional. Con tolerancia y respeto a la diversidad de creencias, opiniones e ideologías, porque cada ser que habita este Planeta tiene su propia verdad y una misma esencia “espiritual”. 

Aquí, precisamente aquí, quiero compartir mi verdad sin mayor pretensión que expresarme como hice siempre, con todo mi respeto y amor incondicional por cada verdad y cada una de las más de cuarenta y cinco mil ochocientas almas que habitan en el Portal Dimensional. Porque hace tiempo, en una imperceptible búsqueda llegué “causalmente” a este sitio donde aprendí de cada post, de cada ser, de cada concepto, de cada doctrina, de cada ideología, de cada opción de vida y descubrí que en la diversidad está la mayor oportunidad de crecer y avanzar en el camino. 

Una vez más agradezco a Therex por el Portal Dimensional y por permitirme comunicar un poco de los descubrimientos de mi andar como espíritu, en esta experiencia humana. Porque tomando un poco de aquí y de allá; escuchando, leyendo, compartiendo, meditando, aprendiendo de cada ser, de cada experiencia, de cada encuentro, de cada sitio, de cada espacio, de cada tiempo, de cada silencio y sobre todo, escuchando atentamente mi voz interna, pude definir mi propia verdad, que siendo “mi verdad” me pertenece, por lo tanto, no intento imponerla, simplemente compartirla. 


Autora: Aandrea Vogt

Fuente: Portal Dimensional