NAMASTÉ



"Yo honro el lugar dentro de ti donde el Universo entero reside. Yo honro el lugar dentro de ti de amor y luz, de verdad, y paz. Yo honro el lugar dentro de ti donde cuando tú estás en ese punto tuyo, y yo estoy en ese punto mío, somos sólo Uno."


Un día me levanté y ví que algo había cambiado a mi alrededor, en mi. Me inundaba una serena sensación de Paz y Amor por todo lo creado. Una simple florecilla me parecía entonces lo más hermoso y más grande en su perfección. La sonrisa de un niño, las lágrimas de un anciano... Mirarme a mi misma en el espejo... El mundo en sí parecía tener colores de recién pintado.

Al principio, yo no entendía a que podía deberse aquel cambio que sólo yo parecía ver. Nadie a mi alrededor parecía ser consciente de que todo a su lado brillaba de otra manera excepto yo. Llegue incluso a pensar si no estaría volviéndome loca, pero no. Simplemente había tomado conciencia de quien soy.

Poco a poco, al principio con paso inseguro y un tanto sola, fui iniciando mi camino. Buscaba a ciegas información en los sitios mas insospechados. Era como si una voz interior me guiase. (No puedo dejar de sonreír ante este comentario: "una voz interior".) Lejos estaba entonces de saber que era precisamente eso lo que me impulsaba a seguir.

Pronto comencé a conocer a gente que se encontraban en mi misma situación. Pronto comenzaron a aparecer en mi vida personas, Almas de Luz, que me fueron guiando, ayudando, consolando cuando tropezaba y caía y empujándome cuando parecía que iba a desistir en mi labor.

Comprendí que significaba haber DESPERTADO. Comprendí la tarea que tenía por delante para llevar a buen puerto la misión que se me encomendó. Aprendí lo ya sabido de nuevo, como si fuera de nuevo un bebe recién nacido. Viaje en mis sueños a las ciudades de sanación.

Ahora sé que soy Amor porque provengo del AMOR del PADRE y que como tal, estoy para difundir ese mismo Amor por todo lo que ÉL creó. Que mi meta está en ir evolucionando hacía la perfección y en ayudar a aquellos de nuestros hermanos que comiencen su caminar como un día fui ayudada yo.


*********


Por todo esto puedo y debo deciros:


Yo soy Drisana, la hija del Sol.


Ese es el significado de mi nombre, al menos el nombre más antiguo que recuerdo haber tenido en esta dimensión desde la primera vez que encarne en mi amada Lemuria.


En este aquí y ahora he vuelto de renacer, he despertado a la verdad y he recordado. Me he reconocido en cada un@ de mis herman@s. He reaprendido a amar al Padre-Madre y a toda su Sagrada y Divina Creación.


Y he sentido el llamado ancestral que anclado en lo más profundo de mi Esencia, me empuja a ayudar e iluminar desde la humildad de mi Ser y como persona humana, al resto de mis herman@s que ya están despertando.


Es tiempo de volver a Ser aquello que tan profundamente duerme dentro de nosotr@s. Tiempo de abrir los ojos del Alma, de avivar la llama imperecedera del AMOR Incondicional que se guarda en la cámara mas secreta de nuestros corazones. Tiempo de reconocer nuestra parte Divina. Tiempo de entender que como parte de la más Pura Luz del PADRE, tenemos un trabajo que hacer, una misión que cumplir.


Es tiempo de regresar al Hogar.


¡Despertar!


Llegó la hora de volver a ser Unidad con el UNO y de brillar con su Infinita Luz.


Desde la LUZ y con el AMOR más puro y profundo, os pido que repitáis conmigo:


YO SOY el/la que YO SOY y como tal me manifiesto en la Serena Paz, la Pura Luz y el Infinito Amor Incondicional del PADRE-MADRE.


YO SOY el/la que YO SOY



Que la LUZ del PADRE ilumine siempre nuestros corazones y junto con sus Ángeles y Arcángeles, seamos dignos y capaces de llegar al mismo centro de SU corazón,


La Paz y el Amor con nosotros.


Drisana

martes, 19 de junio de 2018

LA MENTE Y LA NATURALEZA DE LA MENTE, SEGÚN EL BUDISMO TIBETANO - - Por Sogyal Rimpoché


LA MENTE Y LA NATURALEZA DE LA MENTE, SEGÚN EL BUDISMO TIBETANO
Por Sogyal Rimpoché

El descubrimiento revolucionario del budismo es que “la vida y la muerte están en la mente, y en ningún otro lugar”.

La mente se revela como base universal de la experiencia; creadora de la felicidad y del sufrimiento, creadora de lo que llamamos vida y de la muerte.

La mente tiene numerosos aspectos, pero hay dos que destacan:

1. La mente ordinaria: la que los tibetanos llaman “sem”.

Un maestro la define así: “Aquello que posee conciencia diferenciadora, aquello que posee un sentido de la dualidad, es decir, que aferra o rechaza algo externo, eso es la mente. Fundamentalmente, es aquello que podemos asociar con un “otro”, con cualquier “algo” que se percibe como distinto del perceptor”.
“Sem” es la mente dualista, discursiva y pensante, que sólo puede funcionar en relación con un punto de referencia exterior proyectado y falsamente percibido.

Así pues, “sem” es la mente que piensa, hace planes, desea y manipula, que monta en cólera, que crea oleadas de emociones y pensamientos negativos por los que se deja llevar, que debe seguir siempre proclamando, corroborando y confirmando su “existencia” mediante la fragmentación, conceptuación y solidificación de la experiencia. (“Sem” es el ego).

La mente ordinaria es la presa incesantemente cambiante e incambiable de las influencias exteriores, las tendencias habituales y el condicionamiento.

Los maestros comparan a “sem” con la llama de una vela en un portal abierto, vulnerable a todos los vientos de la circunstancia.

Desde cierto punto de vista, “sem” es parpadeante, inestable y ávida, siempre entrometida en asuntos ajenos; su energía se consume en la proyección hacia fuera.

A veces me la imagino como un fríjol saltador mexicano o como un mono encaramado a un árbol, que brinca incansable de rama en rama. Sin embargo, vista desde otro ángulo, la mente ordinaria posee una estabilidad falsa y desanimada, una inercia auto-protectora y pagada de sí, una calma pétrea hecha de hábitos arraigados.

“Sem” es tan taimada como un político corrompido, escéptica y desconfiada, ducha en astucias y trapacerías, ingeniosa en los juegos del engaño. Es dentro de la experiencia de esta “sem” caótica, confusa, indisciplinada y repetitiva, esta mente ordinaria, donde una y otra vez sufrimos el cambio y la muerte.

2. La naturaleza misma de la mente, su esencia más íntima, que es siempre y absolutamente inmune al cambio y a la muerte.

Ahora se halla oculta dentro de nuestra propia mente, nuestra “sem”, envuelta y velada por el rápido discurrir de nuestros pensamientos y emociones. Pero, del mismo modo en que un fuerte golpe de viento puede dispersar las nubes y revelar el sol resplandeciente y el cielo anchuroso, también alguna inspiración puede descubrirnos visiones relámpagos de esta naturaleza de la mente.

Estos vislumbres pueden ser de diversos grados e intensidades, pero todos proporcionan alguna luz de comprensión, significado y libertad. Ello es así porque la naturaleza de la mente es de por sí la propia raíz de la comprensión.

En tibetano la llamamos “Rigpa”, una conciencia primordial, pura y prístina que es al mismo tiempo inteligente, cognoscitiva, radiante y siempre despierta.

Se podría decir que es el conocimiento del propio conocimiento.

No hay que caer en el error de suponer que la naturaleza de la mente es exclusiva de nuestra mente sólo. De hecho, es la naturaleza de todo.



Conocer la naturaleza de la mente, es conocer la naturaleza de todas las cosas.

A lo largo de la historia, los santos y los místicos han adornado sus percepciones con distintos nombres y le han conferido distintos rostros e interpretaciones, pero lo que experimentan fundamentalmente todos ellos es la naturaleza esencial de la mente.

Los cristianos y los judíos la llaman “Dios”; los hindúes la llaman “Shiva”, “Brahman”, “el Yo” y “Vishnú”; los místicos sufíes la llaman “la Esencia Oculta”, y los budistas la llaman “la naturaleza de buda”.

En el corazón de todas las religiones se halla la certidumbre de que existe una verdad fundamental, y que esta vida constituye una oportunidad sagrada para evolucionar y conocerla.

Buda significa una persona que ha despertado completamente de la ignorancia y se ha abierto a su vasto potencial de sabiduría.

Un buda es una persona que ha puesto en definitivo final el sufrimiento y la frustración y ha descubierto una paz y una felicidad duraderas e inmortales.

La naturaleza de buda la tenemos todos. La iluminación está al alcance de todos.

Por medio de la práctica podemos llegar a ser iluminados.

Aunque todos tenemos la misma naturaleza interior que Buda, no nos damos cuenta de ello porque está encerrada y envuelta en nuestra mente individual ordinaria (“sem”).

Imaginemos un jarro vacío. El espacio interior es exactamente el mismo que el espacio exterior. Sólo sus frágiles paredes separan el uno del otro.

Nuestra mente de buda está encerrada entre las paredes de nuestra mente ordinaria. Pero cuando nos volvemos iluminados, es como si el jarro se rompiera en mil pedazos. El espacio de dentro se funde instantáneamente con el espacio de fuera. Se convierten en uno, y en ese mismo instante nos damos cuenta de que nunca fueron distintos ni independientes el uno del otro, siempre fueron lo mismo.

Sogyal Rimpoché
“El libro tibetano de la vida y de la muerte”

Fuente: https://rincondeltibet.com

viernes, 15 de junio de 2018

MINDFULNESS - Tocar la Vida Profundamente en Cada Momento, por Thich Nhat Hanh


MINDFULNESS 
Tocar la Vida Profundamente en Cada Momento,
por Thich Nhat Hanh

“Con consciencia plena, podemos preservar nuestra alegría interior… Podemos crear un fundamento de amor, paz y libertad dentro de nosotros mismos.”

La consciencia plena (Mindfulness) es la energía de estar consciente y despierto en el presente. Es la práctica continua de tocar la vida profundamente en cada momento. La práctica de la consciencia plena no requiere que vayamos a ningún lugar diferente. Podemos practicar la consciencia plena en nuestra habitación o en nuestro desplazamiento de un lugar a otro. Podemos seguir haciendo las mismas cosas que hacemos siempre, andar, sentarse, trabajar, comer, hablar, con la diferencia de que las hacemos siendo conscientes de lo que estamos haciendo.

Imagina que estás de pie con un grupo de personas, contemplando un hermoso amanecer. Pero mientras que otros se están empapando la vista, tú luchas. Estás inquieto con tus proyectos y preocupaciones. Piensas sobre el pasado y el futuro. No estás presente para apreciar la experiencia. De modo que, en vez de disfrutar del amanecer, dejas que la riqueza del momento pase inadvertida.

Supón, sin embargo, que lo miras desde otra perspectiva. ¿Qué pasa si cuando tu mente comienza a divagar, diriges tu atención a tu inspirar y espirar? Conforme vas practicando esta respiración profundamente, vas regresando al presente. Tu cuerpo y tu mente se juntan completamente como una unidad, permitiéndote estar totalmente disponible para presenciar, contemplar y disfrutar del escenario. Regresando al ‘hogar’ de tu respiración, recuperas esa maravilla del amanecer.

A menudo estamos tan ocupados que nos olvidamos de lo que estamos haciendo o de quienes somos. Conozco muchas personas que dicen olvidarse incluso de respirar. Nos olvidamos de mirar a las personas que amamos hasta que se han ido. Incluso cuando tenemos algún tiempo libre, no sabemos cómo entrar en contacto con lo que está ocurriendo dentro de nosotros. 

Así que encendemos la televisión o cogemos el teléfono como si de este modo pudiéramos escapar de nosotros mismos.

La consciencia de la respiración es la esencia de la consciencia plena. Según el Buda, la consciencia plena es la fuente de la alegría y la felicidad. La semilla de la consciencia plena está en cada uno de nosotros, pero generalmente olvidamos regarla. Si sabemos cómo tomar refugio en nuestra respiración, en nuestros pasos, podremos tocar nuestras semillas de paz y alegría y dejaremos que se manifiesten para nuestro regocijo. En vez de tomar refugio en el concepto abstracto de Dios, Buda, o Alá, nos daremos cuenta de que Dios puede ser tocado en nuestra respiración y nuestros pasos.

Esto suena fácil, y cualquiera puede hacerlo, pero se necesita práctica. La práctica de parar es crucial. ¿Cómo nos paramos? Nos paramos por medio de la inspiración, la espiración y nuestros pasos. Esta es la razón de que nuestra práctica básica sea la respiración consciente y el caminar consciente. Si dominas estas prácticas, podrás practicar el comer consciente, beber consciente, cocinar consciente, conducir consciente, etc, y estarás siempre en el aquí y ahora.

La práctica de la plena consciencia (smrti en sánscrito) lleva a la concentración (samadhi) que a su vez conduce a la sabiduría [insight] (prajña). El discernimiento que obtenemos de la meditación en consciencia plena puede liberarnos del miedo, la ansiedad, y la ira, permitiéndonos ser verdaderamente felices. Podemos practicar la consciencia plena utilizando algo tan simple como una flor. Cuando sostengo una flor en mi mano, soy consciente de ella. Mi inspiración y espiración me ayudan a mantener mi consciencia. En vez de quedarme abrumado por otros pensamientos, sostengo mi disfrute por la belleza de la flor. La concentración misma se convierte en una fuente de alegría.

Si queremos disfrutar plenamente de los dones de la vida, debemos practicar la consciencia plena en cada momento. Ya estemos cepillándonos los dientes, preparando el desayuno, o conduciendo hacia el trabajo. Cada paso y cada respiración puede ser una oportunidad para la alegría y la felicidad. La vida está llena de sufrimiento. Si no tenemos suficiente felicidad de reserva, no tendremos medios para cuidar de nuestra desesperanza. Disfruta tu práctica con una actitud relajada y suave, con una mente abierta y un corazón receptivo. Practica la comprensión y no por guardar las apariencias. Con consciencia plena, podemos preservar nuestra alegría interior, y así manejar mejor los retos de nuestras vidas. 

Podemos crear un fundamento de amor, paz y libertad dentro de nosotros mismos.


Thich Nhat Hanh

jueves, 14 de junio de 2018

EL VERDADERO SILENCIO, por Jeff Foster


EL VERDADERO SILENCIO,
por Jeff Foster

Cuando medites, no trates de acallar los sonidos o deshacerte de ellos, pero tampoco los ignores. Mantente en el medio; sé la presencia consciente en donde todos los sonidos, agradables, desagradables o neutros pueden ir y venir, como olas en el océano. Estate abierto a cada sonido, cercano o lejano, fuerte o suave. Permite que cada uno llegue, perviva el tiempo que sea necesario, y se vaya cuando esté listo. Sé receptividad incondicional.

Observa cómo los sonidos surgen por su cuenta, cómo se quedan por unos momentos, y cómo se disuelven en su propio tiempo, a su propio ritmo. Los sonidos sólo están obedeciendo a su propia naturaleza, siendo ellos mismos, perfectamente; recorriendo su propia senda, tal y como lo hacen todas las cosas.

Si un sonido en particular te distrae, o te estorba, o te molesta, ¡maravilloso! Simplemente advierte esa molestia, o irritación, o frustración, o decepción y deja que todo este allí; todo eso es aprovechable.

Date cuenta de esto: No es el sonido en sí lo que está creando la ‘molestia,’ es más bien la resistencia de la mente hacia ese sonido, es la insistencia de la mente con respecto a que ese sonido no debería estar ahí. ¿No es esa resistencia más ruidosa que el sonido en sí mismo? ¿Qué clase de silencio trataría de acallar un sonido? ¿Quién está distrayendo a quién?

Verás, el verdadero silencio no es lo opuesto al ruido. Esa es la versión del silencio que cuenta la mente, basándose en su obsesión con los opuestos y el contraste. El verdadero silencio deja que todos los sonidos vayan y vengan; es el océano donde incluso las más grandes olas pueden elevarse y caer, la consciencia en donde hasta la interminable cháchara mental tiene un hogar. Este amoroso silencio que incluye absolutamente todo es lo que tú eres. El silencio natural del Corazón.

No trates de acallar los pensamientos y sentimientos. No perturbes su preciosa paz, no te metas en su camino, ni seas imprudente con ellos. Simplemente conócete a ti mismo como la profunda quietud meditativa a donde todos los pensamientos y sentimientos tienen permitido llegar e irse, la aceptación incondicional de esta experiencia presente.


Jeff Foster

lunes, 11 de junio de 2018

EL ÁRBOL DEL AMOR, por Osho


EL ÁRBOL DEL AMOR
por Osho


"…He oído contar la historia de un antiguo y majestuoso árbol,
cuyas ramas se extendían hacia el cielo. 

Al llegar la estación de las flores,
mariposas de todas las formas,
tamaños y colores,
bailaban a su alrededor.

Las aves de países lejanos
se le acercaban y cantaban
cuando florecía y daba frutos.

Las ramas, como manos extendidas,
bendecían a todos los que acudían
a sentarse bajo su sombra.

Un niñito solía venir a jugar junto a él
y el gran árbol se encariñó con el pequeño.

El amor entre lo grande y lo pequeño es posible,
si el grande no es consciente de su grandeza.

El árbol no sabía que era grande,
sólo el hombre es consciente de eso.

La prioridad de lo grande siempre es el ego,
pero para el amor nadie es grande o pequeño.

El amor abraza a quienquiera que se le acerque.
Así, el árbol comenzó a sentir amor hacia
ese pequeño que solía ir a jugar cerca de él.

Sus ramas eran altas,
pero las inclinaba hacia el niño,
de modo que pudiera recoger
sus flores y sus frutos.

El amor siempre cede.
El ego nunca esta dispuesto a inclinarse.

Si te acercas al ego,
sus ramas se estirarán aún más hacia lo alto,
se pondrá rígido para que no puedas alcanzarlo."


Osho

sábado, 9 de junio de 2018

EL MOOLA MANTRA Y SU SIGNIFICADO


EL MOOLA MANTRA Y SU SIGNIFICADO

Om
Sat Chit Ananda Parabrahma
Purushothama Paramatma
Sri Bhagavathi Sameta
Sri Bhagavathe Namaha

Oh Divina fuerza, espíritu de la creación, Altísima personalidad, Divina presencia, que se manifiesta y vive en todos los seres.


Alma suprema que surge de la unión de la Divina Madre y el Divino Padre.


Yo me pongo ante ti en profunda reverencia.


Dios es la verdad.

El Moola Mantra es un canto que libera energía de manera poderosa, aun sin saber su significado. Cada vez que se canta el Moola Mantra, conociendo su significado y cantándose sintiendo cada una de las palabras desde y en el corazón, entonces la energía fluirá un millón de veces más poderosa…


Es muy importante saber el significado del Mantra cuando se Canta. El mantra es como llamar un nombre, cuando se llama a una persona ésta viene y te hace sentir su presencia y de la misma manera, cuando se canta este mantra la Energía Suprema se manifiesta en ti y a tu alrededor. Como el Universo está en todas partes, la Energía Suprema puede manifestarse en cualquier lugar y momento.

Es también muy importante saber que la invocación hecha con sinceridad y plena humildad, respeto y gran necesidad hace la presencia más fuerte.

Om:


Detrás de la Creación, inherente a la existencia se encuentra el sonido y la vibración “Aum” (se pronuncia “Om”). Esta vibración y sonido de carácter Divino, tiene el poder de crear, mantener y destruir; dándole vida y movimiento a todo lo que Existe. Cuando entras en profundos estados de meditación, y tu mente descubre el silencio, es en ese silencio que un profundo sentimiento de unión y pertenencia toma existencia en ti. En aquella experiencia una ola de sonido, una profunda vibración de Amor, te abraza, descubriendo de esta manera, este Eterno y siempre presente sonido.

Sat:


Bhagaván en uno de sus Sutras o Supremas Verdades, declara su existencia a través de las palabras “Yo Soy”. Esta expresión verbal nace del sentimiento de Estar consciente y el sentimiento de Existir. En nuestro descubrimiento personal, también llegaremos a la
realización de que somos seres auto-concientes y que nos encontramos constantemente sumergidos en la sensación de Existencia. Este sentimiento de existencia y permanencia no es sólo una sensación en el hombre, sino una sensación que todas las criaturas vivientes de este universo experimentan en sí mismas. Nosotros como parte de este universo manifestado compartimos este sentimiento y es este sentimiento el que llamamos “SAT”, este es uno de los aspectos del Ser Supremo, que básicamente es nuestro propio YO Superior.

Chit:


Al mismo tiempo que experimentamos el sentimiento de Existencia, también vivenciamos momento a momento la sensación de que somos Seres Auto-concientes.


Este sentimiento expresado en la conjugación verbal “Yo Soy”, lo compartimos con todo el universo. El Ser Supremo (La Energía Cósmica Primordial) comparte este sentimiento con nosotros. También deberíamos observar que estos dos aspectos del UNO son inseparables de Él, siendo esto la esencial constitución de su naturaleza: SAT-CHIT o Existencia-Conciencia.

Ananda:


Cuando estás inmerso en la experiencia de SAT-CHIT o Existencia-Conciencia, en el momento en que te has hecho uno con el sentimiento de Existencia del universo, o has alcanzado la experiencia trascendental de hacerte uno con la conciencia que se encuentra detrás de toda la Creación, entonces has entrado en un estado de gozo divino y felicidad eterna (Ananda).


Esta es una de las cualidades primordiales de la Mente Consciente Colectiva.


Cuando has entrado en la dimensión de la experiencia (liberación de las maquinaciones de la mente) entonces descubres que tu real naturaleza es ANANDA, el cual es el más grandioso y profundo estado de éxtasis que puedas vivenciar.

Parabrahma:


El Aspecto de la Energía Cósmica Primordial, como el centro precursor; Dios como cabeza. Aquél que está más allá del tiempo, espacio y toda forma de percepción.

Purushottama:


Si nos detenemos a observar esta creación, veremos que detrás de cada movimiento y de cada proceso se encuentra presente una gran Inteligencia; podremos decir que es una Inteligencia Coordinadora que permite que las cosas sucedan y muchas veces interviene directamente para darle un avance al proceso evolutivo de la creación. Esta Suprema Inteligencia y Suprema Sabiduría, ya que la creación en su proceso evolutivo esta constantemente tomando formas, toma Forma para así relacionarse más cercanamente con uno. El Supremo Ser en su forma del “Purushottama” mora en la dimensión llamada “Satyaloka” o Morada de la Verdad.
En nuestro cuerpo de Luz podemos viajar y entrar a la Morada donde reside la Verdad, “Satyaloka”, donde vivencias a Dios como cabeza y centro precursor, y a todos los seres de Luz que lo han alcanzado.

Paramatma:


Tomando la clara visión de que la Energía Cósmica Primordial o el Primer Principio se encuentra investido con los aspectos SAT-CHIT, y que la misma esencia de Existencia-Conciencia mora en nosotros y “Es nosotros”, entonces comenzaremos a ver la profunda e infinita Sabiduría de los grandes Sabios de India en explorar en su dimensión interna de su “Yo Soy”, logrando así alcanzar la semilla que mora en ellos. Su masiva búsqueda, por miles de años a consistido en volcarse hacia dentro, hacia la esencia natural del sentimiento de Existencia-Conciencia.


A la Energía Cósmica Primordial se le puede llamar apropiadamente Conciencia (CHIT). Esta Suprema Conciencia, la cual existía sola “al comienzo”, pareciese que ha estado “jugando y dialogando” consigo misma todo el tiempo. El Supremo Ser en la experiencia de sí mismo, a través de los ritmos alternantes de expansión
y condensación, se condensa densamente en un estado dado a la explosión de su Ananda (Suprema Bienaventuranza), creándose una inestabilidad, trayendo como resultado una violenta creación cósmica junto con una progresiva expansión externa.


Durante la violenta reacción cósmica, en el punto crítico de la inestabilidad, El Supremo Ser, se “fragmenta” y arroja las diferentes energías inanimadas y manifestaciones de materia en la creación, escondiéndose a sí mismo con gran éxito en la mejor forma de Su Creación animada como el “Paramatma” (El Morador Interno).

Sri:


Prefijo que se utiliza para expresar gran respeto y reverencia a un maestro espiritual realizado.

Bhagavati:


La Creación se caracteriza por poseer un aspecto femenino y un aspecto masculino. “Bhagavati” es el aspecto femenino de la Energía Cósmica Primordial, que es la Suprema Inteligencia en Acción. Es el aspecto activo y reactivo de lo manifestado. Bhagavati es la Divina Madre que responde inmediatamente ante las necesidades de su creación. Esta es la energía creadora, el Poder Divino (la Shakti).

Sameta:


Quiere decir: “junto con”, “en comunión con”.

Sri Bhagavate:


Aspecto masculino de la Energía Cósmica Primordial. El Supremo Conocimiento que prevalece y es Eterno en su esencia. Aquel Conocimiento que trasciende los tiempos y las Eras.

Namaha:


Quiere decir: “Me rindo ante tu Grandeza”.


FUENTE: http://elzenblog.tumblr.com/


EJERCICIO PARA ABRIR LA PERCEPCIÓN, por Antonio Cerdan


EJERCICIO PARA ABRIR LA PERCEPCIÓN
por 
 Antonio Cerdan

PROYECTO CONTACTO
Educación de los sentidos y la galaxia.


EJERCICIO

Para que nuestra mente, nuestro cerebro se abra a la percepción de nuestros niveles mentales más profundos, para entrar en nuestro interior y penetrar en el mundo imaginativo. El mundo imaginativo es una puerta de acceso a otros mundos y llegar al mundo imaginativo significa llegar a través de nuestro cerebro, penetrar a través de nuestras imágenes, significa llegar a tener un dominio de las imágenes, de los pensamientos que circulan en nuestro cerebro, en nuestra mente.

Vamos a intentar entrar profundamente en nuestro cerebro, en nuestra mente. El cerebro es como una gran esfera, un gran círculo que refleja la luz del Universo. Este círculo, al principio no refleja bien la luz del Universo, no capta bien la energía espiritual, no capta bien las ondas que se reciben de otras vibraciones superiores, de otras frecuencias superiores.

Vamos a intentar adiestrar nuestro cerebro para que se interiorice. Una cosa es concentrarse sobre algo y concentrarte manteniendo tu atención y otra cosa es aprender a que nuestro cerebro se interiorice. Aprender a que nuestro cerebro se interiorice significa que necesitamos penetrar en nuestras ondas mentales más profundas, llegar hasta el límite entre las ondas mentales alfa y las ondas mentales theta. El mundo de la imaginación es penetrar en un nivel profundo de relajación en su primera fase y en su segunda fase penetrar en el mundo de la imaginación.

Cuando uno penetra en las ondas mentales theta estamos en otro tiempo mental, en otra frecuencia mental en otra frecuencia de ondas de cómo funciona nuestro cerebro.

Esa frecuencia de ondas de cómo funciona nuestro cerebro es las ondas theta, nos conduce a poder percibir con claridad el mundo de los pensamientos, el mundo de los conceptos, el mundo de las imágenes. Para poder percibir los colores y el pensamiento en la transmisión telepática necesitamos aprender a adiestrar a nuestro cerebro para poder percibir perfectamente todos aquellos pensamientos e imágenes ideoplásticas que nos transmiten.

Para concentrar la mente y abrirnos a la percepción de los pensamientos tenemos el ejercicio del círculo verde y el punto que se va abriendo desde el centro.

Para interiorizarnos vamos a colocar como ejercicio un círculo violeta que desde la periferia la luz violeta va entrando dentro del círculo hasta que se forma un centro blanco. Los dos ejercicios van a servir para trabajar nuestra mente. Primero haremos el círculo que concentra nuestra mente, relaja nuestra mente y prepara nuestra mente para recibir, para observar y captar bien las imágenes y pensamientos que recibimos y después desde la periferia haremos el círculo violeta que va yendo hacia dentro hasta que se forma un centro blanco.

1.     Miramos fijamente el círculo verde de arriba –para preparar nuestra mente para recibir, para ver, para percibir lo que nos envían como receptores de pensamientos, de colores y de energías del entorno, de otras personas, del mundo espiritual, de los seres extraterrestres, etc. llena todo el espacio. Miramos el punto verde y sentimos cómo se va ensanchando hasta que todo es un círculo verde. Vamos a hacerlo diez veces.

2.     Miramos el círculo violeta hasta que en el centro se forma un punto blanco.

¿Qué han sentido al hacerlo? Otro día se acordarán del círculo y el punto que es la preparación de la sintonía mental que tiene vuestras mentes para captar los colores y para emitir los colores a otra persona. Cuando tú te pones receptivo para sentir el color que recibes de la otra persona, tú imaginas un punto verde dos o tres veces y ya esperas. Es como si tu mente la prepararas para percibir. Cuando tú quieres emitir un color o transmitir un pensamiento, imaginas un círculo violeta que se va cerrando. El color violeta es la preparación para tú aprender a emitir el color hacia la mente de la otra persona. El tiempo que tardas en imaginar el círculo violeta que se va cerrando es el tiempo mínimo que tú precisas para concentrar la energía del color en tu mente y poder emitirlo a la otra persona.

El verde es para preparar la mente para percibir y el violeta con el círculo que se cierra es para preparar tu mente para emitir. Cuando haces el círculo violeta que se va cerrando hacia el centro durante tres, cuatro, cinco veces y después si tú quieres emitir hacia la otra persona por ejemplo el color rosa, siente el círculo rosa y cómo se va cerrando, cerrando hasta llegar al punto blanco del centro que es donde colocas la mente de la persona a la que vas a emitir el color. El tiempo que tú necesitas para concentrar la energía en tu mente, concentrándola suficientemente para que el otro la pueda percibir cuando la va a recibir y a la inversa, cuando tú quieres percibir bien el color de otro, y tu mente está con pensamientos, alterada, imaginas un punto verde que se amplía para que toda la frecuencia de tu mente se abra a la sintonía y a la recepción de la energía. Son dos ejercicios de preparación: uno para emitir y otro para recibir.


Antonio Cerdan

http://shekinahmerkaba.ning.com