NAMASTÉ



"Yo honro el lugar dentro de ti donde el Universo entero reside. Yo honro el lugar dentro de ti de amor y luz, de verdad, y paz. Yo honro el lugar dentro de ti donde cuando tú estás en ese punto tuyo, y yo estoy en ese punto mío, somos sólo Uno."


Un día me levanté y ví que algo había cambiado a mi alrededor, en mi. Me inundaba una serena sensación de Paz y Amor por todo lo creado. Una simple florecilla me parecía entonces lo más hermoso y más grande en su perfección. La sonrisa de un niño, las lágrimas de un anciano... Mirarme a mi misma en el espejo... El mundo en sí parecía tener colores de recién pintado.

Al principio, yo no entendía a que podía deberse aquel cambio que sólo yo parecía ver. Nadie a mi alrededor parecía ser consciente de que todo a su lado brillaba de otra manera excepto yo. Llegue incluso a pensar si no estaría volviéndome loca, pero no. Simplemente había tomado conciencia de quien soy.

Poco a poco, al principio con paso inseguro y un tanto sola, fui iniciando mi camino. Buscaba a ciegas información en los sitios mas insospechados. Era como si una voz interior me guiase. (No puedo dejar de sonreír ante este comentario: "una voz interior".) Lejos estaba entonces de saber que era precisamente eso lo que me impulsaba a seguir.

Pronto comencé a conocer a gente que se encontraban en mi misma situación. Pronto comenzaron a aparecer en mi vida personas, Almas de Luz, que me fueron guiando, ayudando, consolando cuando tropezaba y caía y empujándome cuando parecía que iba a desistir en mi labor.

Comprendí que significaba haber DESPERTADO. Comprendí la tarea que tenía por delante para llevar a buen puerto la misión que se me encomendó. Aprendí lo ya sabido de nuevo, como si fuera de nuevo un bebe recién nacido. Viaje en mis sueños a las ciudades de sanación.

Ahora sé que soy Amor porque provengo del AMOR del PADRE y que como tal, estoy para difundir ese mismo Amor por todo lo que ÉL creó. Que mi meta está en ir evolucionando hacía la perfección y en ayudar a aquellos de nuestros hermanos que comiencen su caminar como un día fui ayudada yo.


*********


Por todo esto puedo y debo deciros:


Yo soy Drisana, la hija del Sol.


Ese es el significado de mi nombre, al menos el nombre más antiguo que recuerdo haber tenido en esta dimensión desde la primera vez que encarne en mi amada Lemuria.


En este aquí y ahora he vuelto de renacer, he despertado a la verdad y he recordado. Me he reconocido en cada un@ de mis herman@s. He reaprendido a amar al Padre-Madre y a toda su Sagrada y Divina Creación.


Y he sentido el llamado ancestral que anclado en lo más profundo de mi Esencia, me empuja a ayudar e iluminar desde la humildad de mi Ser y como persona humana, al resto de mis herman@s que ya están despertando.


Es tiempo de volver a Ser aquello que tan profundamente duerme dentro de nosotr@s. Tiempo de abrir los ojos del Alma, de avivar la llama imperecedera del AMOR Incondicional que se guarda en la cámara mas secreta de nuestros corazones. Tiempo de reconocer nuestra parte Divina. Tiempo de entender que como parte de la más Pura Luz del PADRE, tenemos un trabajo que hacer, una misión que cumplir.


Es tiempo de regresar al Hogar.


¡Despertar!


Llegó la hora de volver a ser Unidad con el UNO y de brillar con su Infinita Luz.


Desde la LUZ y con el AMOR más puro y profundo, os pido que repitáis conmigo:


YO SOY el/la que YO SOY y como tal me manifiesto en la Serena Paz, la Pura Luz y el Infinito Amor Incondicional del PADRE-MADRE.


YO SOY el/la que YO SOY



Que la LUZ del PADRE ilumine siempre nuestros corazones y junto con sus Ángeles y Arcángeles, seamos dignos y capaces de llegar al mismo centro de SU corazón,


La Paz y el Amor con nosotros.


Drisana

jueves, 19 de noviembre de 2020

ENTUSIASMO, por Brahma Kumaris


Cuando se presentan problemas en nuestro camino, tendemos a sentirnos pesados debido a la carga de los pensamientos negativos.

La pesadez en la mente nos impide avanzar con entusiasmo y hace que sea difícil inspirar a los demás.

Siempre que me encuentre con una situación difícil, necesito hacer un esfuerzo especial para mantenerme libre y liviano.

Cuanto más entusiasta sea, más progresaré. Mi actitud inspirará a los demás también.

Un método para generar entusiasmo es considerar la vida como un juego.

A veces las diferentes escenas del juego son fáciles de manejar.

En otras ocasiones, la vida nos presenta retos.

Considerar tales escenas como retos a superar activa nuestra creatividad y recursos para superarlos y seguir jugando el maravilloso juego de la vida, a la vez que inspiramos a los demás con nuestra actitud positiva y entusiasta.

El entusiasmo nos proporciona coraje, que nos ayuda a usar nuestros talentos únicos para beneficiar a los demás. Entonces empezaremos a descubrir nuevos recursos en nuestro interior, que pueden utilizarse para el beneficio de todos.

Quien está lleno de entusiasmo inspira a los demás y les ayuda a progresar.

Brahma Kumaris


 

miércoles, 18 de noviembre de 2020

AMOR NO ES RECIBIR, SINO DAR


Amar a un ser humano es aceptar la oportunidad de conocerlo verdaderamente y disfrutar de la aventura de explorar y descubrir lo que guarda más allá de sus máscaras y sus defensas.

Amar a un ser humano es contemplar con ternura sus más profundos sentimientos, sus temores, sus carencias, sus esperanzas y alegrías, su dolor y sus anhelos.

Es comprender que detrás de su careta y su coraza, se encuentra un corazón sensible y solitario, hambriento de una mano amiga, sediento de una sonrisa sincera en la que pueda sentirse en casa. 

Es reconocer, con respetuosa compasión, que la desarmonía y el caos en los que a veces vive son el producto de su ignorancia y su inconsciencia, y darte cuenta de que si genera desdichas es porque aún no ha aprendido a sembrar alegrías, y en ocasiones se siente tan vacío y carente de sentido, que no puede confiar ni en si mismo;

Es descubrir y honrar, por encima de cualquier apariencia, su verdadera identidad, y apreciar honestamente su infinita grandeza como una expresión única e irrepetible de la Vida.

Amar a un ser humano es brindarle la oportunidad de ser escuchado con profunda atención, interés y respeto.

Amar a un ser humano es aceptar su experiencia sin pretender modificarla sino comprenderla.

Amar a un ser humano es ofrecerle un espacio en el que pueda descubrirse sin miedo a ser calificado, en el que sienta la confianza de abrirse sin ser forzado a revelar aquello que considera privado.

Amar a un ser humano es reconocer y mostrar que tiene el derecho inalienable de elegir su propio camino, aunque éste no coincida con el tuyo.

Amar a un ser humano es permitirle descubrir su verdad interior por si mismo, a su manera.

Amar a un ser humano es apreciarlo sin condiciones, sin juzgarlo ni reprobarlo, sin pedirle que se amolde a tus ideales, sin exigirle que actúe de acuerdo con tus expectativas.

Amar a un ser humano es valorarlo por ser quien es, no por lo que tú desearías que fuera.

Amar a un ser humano es confiar en su capacidad de aprender de sus errores y de levantarse de su caídas más fuerte y más madura, y comunicarle tu fe y confianza en su poder como ser humano.

Amar a un ser humano es atreverte a mostrarte indefenso, sin poses ni caretas, revelando tu verdad desnuda, honesta y transparente; es descubrir frente al otro tus propios sentimientos, tus áreas vulnerables; permitirle que conozca al ser que verdaderamente eres, sin adoptar actitudes prefabricadas para causar una impresión favorable.

Amar a un ser humano es exponer tus deseos y necesidades, sin esperar que se haga responsable de saciarlas;

Es expresar tus ideas sin pretender convencerlo de que son correctas;

Es disfrutar del privilegio de ser tu mismo frente al otro, sin pedirle reconocimiento alguno, y en esta forma, irte encontrando a ti mismo en facetas siempre nuevas y distintas; es ser veraz, y sin miedo ni vergüenza, decirle con la mirada cristalina.

“ESTE SOY YO, EN ESTE MOMENTO ,

EN ESTA DIMENSION DE MI EXISTENCIA,

EN MI DIMENSION Y HE QUERIDO COMPARTIRLO CONTIGO…

SI TU QUIERES RECIBIRLO”

SOY TU HERMANO Y SOMOS UNO !




Pedro J Avila R


 

miércoles, 4 de noviembre de 2020

Las Mochilas Ajenas, por Hugo w Arostegui*


A lo largo de nuestra vida , casi sin darnos cuenta, vamos cargando una mochila emocional de palabras no dichas, sentimientos no expresados, heridas que duelen, historias ajenas que asumimos como propias, lealtades familiares que hacemos nuestras entre otras muchas cosas.

En piloto automático llevamos un peso en los hombros que cada vez pesa más y más. Llega un punto que es tanto el peso que explotamos, o lo soltamos de golpe, o incluso nos rendimos. En el mejor de los casos pedimos ayuda. Pero a menudo podemos pensar que este peso nos toca llevarlo solos, que no hay nada que podamos hacer para remediarlo. Enfado no expresado, miedo no resulto, tristeza de compañera perpetua…. ¡¡Cuántas cosas vamos acumulando en nuestra mochila!!

Todo lo que vivimos deja una marca en nuestro cuerpo a lo largo de los años. Tenemos memoria emocional, que se va acumulando en nuestro día a día. 

Desde traumas del pasado, heridas infantiles hasta lemas familiares y responsabilidades que no son nuestras. En la mochila también van vivencias positivas, pero esas no pesan normalmente. Esas son livianas y ligeras. Lo que pesa, es lo que duele, son los asuntos pendientes no resueltos, lo que me hubiera gustado decir y no dije.

"Las heridas emocionales de nuestra infancia que no quedan sanadas, dejan una marca en nuestro cuerpo y se acumulan en nuestra mochila emocional".

¿Podemos gestionar nuestra mochila emocional? O ya es una carga insalvable y perdida? ¿Es posible soltar lastre? ¿Es posible dejar ir? ¿Hay posibilidad de vaciar nuestro pasado y sentirnos ligeros en nuestro presente? La respuesta es un rotundo SÍ.

Okay, se puede. ¿Pero, cómo? ¿Cómo lo hago si llevo tantos y tantos años con esta mochila que ya parece parte de mi piel? ¿Si ya no sé lo que es vivir sin esta mochila porque incluso me he acomodado a ella?

1. Sé consciente de que la mochila PESA: Porque a veces llevamos tanto equipaje que ya nos hemos habituado a él y lo normalizamos o incluso lo minimizamos. - : ¡No pesa tanto! Nos podemos decir. Pero en realidad sí que duele y pesa.

2. Ponla delante de ti en vez de detrás: Cierra los ojos. Visualiza tu mochila emocional delante ¿Qué color tiene? ¿Qué forma tiene esta mochila? ¿Cuán grande es?

3. Abre la mochila: Mientras cierras los ojos, imagina que vas vaciando esta mochila poco a poco. ¿Qué hay dentro? ¿Cuántas cosas pendientes tienes sin resolver? Desenreda el nudo que compone esta mochila. Si separas la carga de pronto ya no parece tan pesada.

4. Identifica qué cosas te cuesta más soltar: Una vez vayas sacando las cosas poco a poco, Ej. La rabia hacia una situación, el hacerte cargo de asuntos que no son tuyos, el pasado que fue mejor.

5. Suelta lo que ya no te sirve: Identifica lo que te toca aceptar a ti y el resto déjalo a quien corresponda. (Con el pasado, con tus padres, a la vida)…

6. Deja solo lo que te va servir de aprendizaje de vida: Hay cicatrices que al tocarlas nos refuerzan y nos vuelven resilientes;  nos empujan a vivir con más fuerza.


Suelta amarres, deja la mochila medio vacía para hacer espacio a las nuevas experiencias que tienes por delante


*Hugo w Arostegui, Nace en Ciudad Santana Do Livramento, Livramento, Brazil. Es asesor en Gestión de Empresas, Administración Hospitalaria, Recursos Humanos, Objetivos y Resultados.


Fuente: https://hugoaros.blogspot.com/


 

martes, 3 de noviembre de 2020

NO HAY UN MONSTRUO DENTRO DE TI, por Jeff Foster


Enamórate de la oscuridad.
De la mierda de la vida.
De las sombras, las partes ocultas.
De los pedazos que escondemos por vergüenza.
Enamórate de la inocencia.
De nuestros miedos infantiles a la oscuridad.
De estar expuesto. De mostrarnos,
de ser vistos, salir a la luz.
De las dudas, los dolores secretos,
nuestras extrañas fantasías, sentimientos con los que
simplemente no sabemos que hacer.
De los terrores de la noche.
De la ira que burbujea justo debajo de la superficie.
Del temor de que no seamos dignos de amor.
De los sentimientos y pensamientos que ocultamos
para mantener la imagen de ‘yo’.
Para ser buenos, ser agradables, ser espirituales.
Para ser ‘el que puede mantenerse en una pieza’.
Enamórate de esta humanidad secreta.
Sabes que la oscuridad NO es oscuridad,
solo fragmentos asustados que anhelan salir a la luz,
seres que quieren amor y atención,
y aire, e inclusión en la imagen más grande del Ser.
No busques la luz, amigo.
Simplemente sé la luz. Sé lo que eres.
La luz de la vida
Y ten el coraje de brillar por completo
en los lugares doloridos, los lugares sensibles.
Ilumina. Irradia.
Haz que sea seguro para los pequeños monstruos
salir de la clandestinidad
Hazles saber que son hermosos.
Y dignos.
Y que no son monstruos en absoluto.



Jeff Foster


 

jueves, 22 de octubre de 2020

TÚ ERES EL AMOR DE TU VIDA, por Jeff Foster


No busques amor. No te abandones a ti mismo buscando amor en los demás. El amor no es un objeto, no puede ser ni dado ni quitado. No puede encontrase o perderse. El amor no es un sentimiento, un estado, o una experiencia extraordinaria, sino lo-que-eres, la presencia misma.

No confundas el amor con atracción. La atracción viene y va y puede desaparecer con el tiempo. No confundas el amor con tus deseos. Los deseos son impermanentes, transitorios. No confundas el amor con sentimientos de felicidad, placer, con un sistema nervioso excitado. Los estados pasajeros no pueden durar; no es su naturaleza. Incluso las promesas que hoy parecen tan seguras, y que nacen desde la mejor de las intenciones pueden desvanecerse el día de mañana, o romperse.

El amor, sin embargo, no se desvanece. El amor no puede disminuir con el tiempo. El amor no es una mercancía, una forma de intercambio. El amor es un campo, un campo dentro y fuera de nosotros, un campo donde los pensamientos, los sentimientos, incluso los más aparentemente sólidos planes para el futuro pueden aparecer y desaparecer. El amor incluye tanto la esperanza como la pérdida, el entusiasmo como el aburrimiento, la terrible decepción como la felicidad. El amor es el campo para las formas cambiantes, el suelo que nos sostiene mientras caminamos, nos sentamos, hablamos o no; mientras sentimos lo que sentimos en presencia de los demás, mientras abordamos nuestros asuntos de este día, mientras planeamos, comemos; mientras sentimos esperanza, decimos adiós y tratamos de amar. El amor es mucho más grande que nosotros. No lo generamos con palabras y hechos, o incluso con intenciones, sino que somos continuamente abrazados por él, acogidos en su inmensidad, sin importar lo que hagamos o dejemos de hacer. Nos casamos, nos divorciamos; somos amigos, somos amantes; nos separamos, sufrimos juntos; nacemos, morimos; y el campo permanece imperturbable.

Nadie nos ha dado amor; esa es la más grande ilusión. Simplemente hemos recordado el campo a través de la presencia del otro, a veces hemos reconocido la eternidad en medio de lo cotidiano para después atribuirle el hecho a alguien más. El amor nunca vino de fuera; lo que pasó es que simplemente acariciamos nuestra propia presencia, nos rendimos al amor que ya somos. Y nadie nunca nos ha retirado el amor; simplemente olvidamos el campo, y ‘culpamos’ a los demás, y buscamos de nuevo el amor, sintiendo su ausencia, perdiéndonos en el relato de un ‘amor perdido.’ Sin embargo, el amor siempre estuvo allí, incluso en su aparente ausencia; estaba presente, incluso en la pérdida. El amor no puede ser aplastado; una ola no es capaz nunca de aplastar al Océano.

No busques amor, no busques la luz. Sé eso, ofrécelo. La alegría de amar es infinitamente mayor que la alegría de aferrarte temerosamente al amor de otro, porque muy en el fondo sabes que es una ilusión que aquello que siempre has anhelado pueda venir de fuera de ti. Tú eres el Amor de tu Vida; tú siempre has sido el Indicado, el Uno.

La búsqueda termina exactamente donde comenzó – en la presencia.

Te das cuenta que eres el amor mismo, y esto lo cambia todo; el amor es tuyo, por siempre… incluso cuando no lo es.



Jeff Foster


 

miércoles, 21 de octubre de 2020

¿Sabes lo que es la Felicidad?, por Alejandro Jodorowsky


En una sociedad enferma como la que vivimos, es imposible nacer con felicidad. Este estado de satisfacción ideal debe ser conquistado con pacientes, laboriosos y persistentes esfuerzos. No se le debe confundir con la prosperidad material o la pura satisfacción sexual, es eso y más, mucho más.

La felicidad no se consigue tratando de ser lo que se fue o se tuvo, -lo que provoca una angustia de perder los seres queridos, el territorio, la salud, la juventud, la libertad, etc -, ni lo que se será o se alcanzará (lo que provoca una angustia de obtener el triunfo, la belleza, el amor romántico, la riqueza, la inmortalidad, etc).

Tampoco se consigue queriendo ser lo que no se es o obtener lo que es imposible. Se consigue siendo lo que uno auténticamente es. ¿Pero qué es lo que somos? Las personas que nunca han meditado creen que son tal y cual se sienten cuando están despiertos.

Se identifican a su ego limitado formado por la familia, la sociedad y la cultura, y desconocen la infinita extensión de sus valores espirituales. Esta parte desconocida, mucho mas extensa que el Ego, es el Ser Esencial, un aspecto transpersonal del individuo que lo une al todos los seres vivientes, al universo entero y , si es creyente, a la impensable Conciencia que crea constantemente a todo lo que existe.

A pesar de haber acumulado riquezas, amoríos, triunfos, la persona que no ha abatido los límites de su Ego, liberándose del egoísmo para unirse a la totalidad, no puede conocer la felicidad. Siempre estará aplastada por el miedo a perder lo que tiene y por la insatisfacción de no obtener la totalidad del éxito.

Viajando con el célebre mimo Marcel Marceau por Grecia, lo vi llorar frente al cartel de un film de Chaplin. Le dije: “Maestro, ¿usted llora por la admiración que le tiene a Charlot?”. “No -me contestó- lloro porque nunca seré tan famoso como él”…

Quien vive en la cárcel del Ego, nunca cesa de compararse y, en medio de su abundancia, se ve envejecer con la muerte ineludible acechándolo. No puede haber paz en su corazón… Quien reconoce las fuerzas de su Inconsciente (la suma del pasado humano y universal) y las posibilidades de su Supraconsciente (la suma de realizaciones que le ofrece el futuro, a él y a la humanidad), inclina su Ego ante su Ser Esencial y lo deja convertirse en su guía.

El intelecto se une a la intuición. Fuerzas inefables comienzan a guiar su vida. Sabe que todo ser viviente es una parte de la Conciencia creadora universal, deposita su confianza en la vida, acepta la muerte no como un fin sino como una transformación, aprende a escuchar y amar a los otros, comprende que en su inmensa pequeñez es un precioso aporte a la grandiosidad del mundo, y se hace servidor de la belleza que impregna a toda la vida. Amando la totalidad ha descubierto también el amor a sí mismo.

Comprende, conoce, que cada parte del universo, grande o pequeña, es una obra milagrosa que encierra a la totalidad de la conciencia divina…. Entonces vence a su deseo de querer poseer lo que no puede ser suyo, porque lo único que es suyo es él mismo. Comprende que sólo le pueden robar lo que no le pertenece, lo que es él nadie se lo puede quitar.

Se reconoce como obra divina. Siente en su cuerpo fluir la vida, y se da cuenta que la vida es alegría, felicidad. Cada mañana, cuando se despierta, agradece estar vivo. Cada segundo que se escurre es una sublime joya, la compañía de los otros es un elixir fragante, el latir del corazón se une a los latidos de incontables seres y cada una de sus respiraciones es una fiesta que lo nutre al mismo tiempo que nutre al mundo.

Ama su trabajo porque trabaja solo en lo que ama, admite la compañía de personas que agregan alegría a su alegría de vivir y con ilimitada compasión, en la medida de sus posibilidades, ayuda a los que sufren. Es feliz sin pedir, avanzando con un gracias continuo. Sabe que aceptará a la muerte como su realización suprema.



Alejandro Jodorowsky

Fuente: shekinahmerkaba.ning.com


 

martes, 20 de octubre de 2020

Lo que se comparte: "nosotros y nuestro", por Roberto De Vries


Uno termina siendo en mucho lo que comparte con otros, y así, quienes comparten su vida, están llenos de ella y de su energía quienes comparten sus alegrías serán buscados para compartir las ajenas… pero quien no comparte sus delicias terminará por ahogarse en ellas y quien no comparta sus opiniones, nunca podrá encontrar una verdad más sólida…

Por ello, uno tiene que saber qué es lo que está dispuesto a compartir y con quién, dónde, cuándo, cómo, por qué y para qué. Porque si no lo hacemos, en lugar de compartir, perdemos.

Esta es una pequeña lista de lo que solemos compartir intentando ser felices: palabras bellas y pensamientos inteligentes, pieles calientes y orgasmos intensos, noches estrelladas y habitaciones en penumbra, canciones de sentimientos y música de besos, sentimientos llovidos y sonrisas soleadas, recuerdos que significan algo y proyectos que pongan alto nuestro precio.

Cuando se comparte lo que nos llega por los sentidos, conoceremos el mundo. Cuando se comparten nuestras almas, integrándolas, comandamos la vida.

Siempre resulta importante, tener claridad sobre lo que estamos dispuestos a compartir..

Cuando nosotros no compartimos lo nuestro no es igual a cuando lo nuestro no es de nosotros.



Roberto De Vries


lunes, 19 de octubre de 2020

MENTALIDAD TRIUNFADORA, por Carlos Cuauhtémoc Sánchez


Somos lo que creemos. Valemos lo que tenemos en la mente y en el alma. Alcanzamos lo que soñamos con toda intensidad

Nadie triunfa por casualidad. Cada hombre exitoso posee una filosofía de vida que lo lleva a tomar decisiones correctas en los momentos precisos.

Mañana sólo vas a cosechar aquello por lo que te partiste el alma hoy.

Sólo los de mente arcaica piden limosna; son inútiles, aunque tengan veinte años de edad. Pero tú eres joven mentalmente. Tú puedes lograr tus sueños.

Comienza a hacer lo que te corresponde, hoy mismo. Haz que tu mejor esfuerzo se convierta en tu mejor plegaria.

Tienes inteligencia, voluntad, conciencia; todos los elementos para triunfar. Si no logras tus anhelos es que no pagaste el precio.

¡Actúa! ¡Deja de suspirar y hacerte el mártir! ¡Si no triunfas, es porque no quieres! No inventes excusas. Sal al campo de batalla. Hazte oír, hazte valer.

Si no crees en ti, nadie lo hará; si no levantas la mano por temor a la crítica, podrías morirte y nadie te echaría de menos.

¡Lucha! ¡Incluso un poeta luchador es mejor que un poeta aislado! El hombre que se dice intelectual y se retira permanentemente, en realidad es un perezoso.

Los seres ordinarios tienen pereza de pagar el precio. Quieren llegar a la cima sin prepararse ni moverse.

Los mediocres ven al triunfador y lo minimizan, pero no se dan cuenta de que el triunfador ha dado la vida por sus anhelos.

Las ideas te hacen libre o esclavo. De ideas positivas te sostienes para salir del fango, como si fueran ramas de un árbol que se inclinan hacia ti.

La medicina para superar tropiezos es esforzarse, cambiar de actitud, lograr una nueva mentalidad y un incremento en tu autoestima.

¿Estás abatido? El árbol podrido en que te refugiabas fue tragado por el pantano; caíste al fango y has permanecido en él. Sacúdete el lodo, ten el coraje, la fuerza y la fe para mover tus alas anquilosadas hasta que logres elevar el vuelo rumbo al bosque fértil que te está esperando.

No importa lo que se haya vivido, no importan los errores que se hayan cometido, no importan las oportunidades que se hayan dejado pasar, no importa la edad; siempre estamos a tiempo para decir “basta”, para oír el llamado que tenemos de buscar la perfección, para sacudirnos el cieno y volar muy alto y muy lejos del pantano.



Autor: Carlos Cuauhtémoc Sánchez 


 

jueves, 15 de octubre de 2020

Empezar otra vez..., por Gabriel Jurjevic


Todo lo que acontece pertenece a una misma vibración.

Nada es casualidad, todo tiene su causa.
Cada amanecer trae su atardecer, cada sonrisa su lágrima
y cada nacimiento, su partida hacia el más allá.

El sufrimiento pasa, más lo sufrido es eterno.
La enseñanza perdura si se mantiene fresca.
Cuando más desnudo esté nuestro interior, 
mayor sabiduría podremos alcanzar.

De nada sirve ganar el universo entero 
si no sabemos quienes somos;
solemos dormitar entre libros de filosofía, 
psicología, religión, política y medicina, 
y nos olvidamos de vivir.

A menudo me han tratado de iluso, irreal y soñador, 
por pararme a hablar con un enfermo, con un águila, 
con una flor, o sentir la presencia invadiendo mi Ser.

De no dar un sentido a cada momento de nuestra existencia, 
llegaremos al final de nuestra jornada en este espacio-tiempo
sin saber para qué venimos a vivir.

Tú que me lees puedes decidirte ya mismo a ser auténtico,
no esperes la muerte para elegir la vida.

Tienes poder interior suficiente para ser tú mismo, ¡comienza ya!

En lo profundo de nuestro ser existen millones de paisajes sin explorar,
que esperan ser recorridos por nuestra mirada interior.

Nadie vivirá nuestra vida por nosotros, por ello,
tú mismo debes dirigirla con autenticidad.

La sabiduría de un guía sólo sirve para mostrar
una posibilidad de optar por mil caminos.

No importa tanto si mi verdad difiere de la tuya,
si ambas nos ayudan a ser nosotros mismos
y a realizarnos en plenitud como seres humanos
en búsqueda de la verdad absoluta.

Sólo escucha, quien desea escuchar.
Sólo en la profunda simplicidad encontraremos la belleza de lo complejo.

Lo verdaderamente importante escapa a estos sentidos.

Sólo el amor permite evolución madura integral.



Autor: Gabriel Jurjevic - "El camino del guerrero"


 

miércoles, 14 de octubre de 2020

Los siete mantras del Café

 


1.  Las semillas de ayer traen los frutos de mañana: Es una Ley universal. Todo lo que yo haga hoy me será devuelto mañana.  Sea considerado hoy y usted recibirá consideraciones mañana, actúe responsablemente hoy y será  respetado mañana.

2.  Revela tu verdadera naturaleza: Siempre es bueno conocerme pues por naturaleza todos somos buenos, hechos de amor y por amor.  No hay excusas para no ser autentico y verdadero y está  en mis manos transformarme para ser mejor cada día.

3.  Sublímate en las especialidades de tu especialidad: ahhh! No hay mejor cosa que ser hábil y competente en algo para hacerlo tantas veces y que me cause mucha alegría. El mejor ejemplo de ello es trabajar en algo que me gusta, que me apasione y además me paguen por hacerlo!!

4.  A cada quien su propio sabor: Sabe? Somos únicos, cada uno de nosotros. Maravillosas diferencias a pesar de nuestras semejanzas pues se abre un mundo de posibilidades para seguir aprendiendo y creciendo todos los días.

5.  Cree y el mundo creerá contigo: Confiar…algo difícil de pedir,  especialmente en los tiempos de crisis  que vivimos pues nos invita a confiar en nosotros mismo primero y luego en nuestro prójimo. Gabriel  García Márquez  nos invita a confiar a pesar de las decepciones que llevemos pero nos pide tener mas cuidado la próxima vez que decidamos confiar en alguien.

6. Los frutos de tu labor son más dulce cuando se comparten: Siempre compartir  es más alegre que guardarnos  nuestros éxitos y alegrías pues nuca se sabe a quién le  ayudará  a ser mejor ese día. La envidia no cabe aquí…

7.  Toma lo mejor del mundo y dale lo mejor de ti mismo: Darle a la Creación lo que ella nos ha dado a nosotros. Mi sentir se conecta inmediatamente con todos los esfuerzos para  ya no maltratar a la Tierra, con destruirla. Si usted cree que  su esfuerzo o el mío por reciclar o rehusar no se nota y nadie lo agradece, siento  decirle que no es cierto… su constancia y la mía harán que otros se interesen por lo que ven, por la convicción de hacerlo y se unirán a la causa. Y crea – por favor- que todo lo que es “bueno” poco a poco se “pega”.


Desconozco el autor